21 de abril de 2016

LA MANO EN EL FUEGO



Preguntado por Jordi Evole si pondría la mano en el fuego por alguien del Partido Popular, Mariano Rajoy contestó con otra pregunta: ¿Que significa eso de poner la mano en el fuego?

La expresión "poner la mano en el fuego" es muy, muy antigua y se dice que era un tipo de juicio divino practicado en la Antigüedad y en la Edad Media, consistente en introducir una mano en el fuego o sujetar hierros candentes para confirmar o negar una acusación, si a través de la ayuda divina la mano salía del fuego sin quemaduras se consideraba que el acusado era inocente. Desde luego estoy totalmente convencido de que ni culpables ni inocentes se prestaron nunca voluntariamente a este rito de resultado más que predecible.

En la actualidad la expresión se utiliza para manifestar un respaldo total a alguien...y Rajoy lo sabe perfectamente. Sin embargo huye de ella y prefiere decir que confía, "Yo confío en Esperanza Aguirre",. Según el diccionario de la RAE, confiar significa "2. tr. Depositar en alguien, sin más seguridad que la buena fe y la opinión que de él se tiene, la hacienda, el secreto o cualquier otra cosa". y desde luego no es lo mismo que poner la mano en el fuego por alguien, ya que ese "yo confío" de Rajoy no implica asunción de responsabilidades, además si la cosa sale mal poco tardaremos en escuchar eso de "me engañó" o lo de "traicionó mi confianza". Si Jordí Evole le hubiera preguntado si pondría la mano en el fuego por el rey en lugar de por Aguirre a buen seguro la respuesta habría sido otra, aunque como todas las de Rajoy, igualmente evasiva.

Rajoy es así, en sus ministros solo confía, faltaría más, pero ellos son los únicos responsables de sus manejos, él solo es una victima más. No digamos ya de aquellos que le mantienen con vida al frente de un partido politico agonizante. Si varios de los genoveses están siendo investigados por evasión fiscal y corrupción, a Rajoy habría que investigarle, al menos, por evasión de responsabilidades, por irresponsable voluntario, por dejación de funciones.

Debemos caer en la cuenta de que esa evidente falta de responsabilidad de Rajoy nos está costando muy cara. La corrupción en el Partido Popular hace tiempo que dejó de ser noticia para convertirse en un grotesco espectáculo de masas. A Rajoy le toca asumir dos responsabilidades, una la derivada de mirar para otro lado ante la a todas luces irregular entrada de dinero en el partido y la otra no poner las medidas necesarias para evitarlo y depurar responsabilidades.

No se trata ahora de exigir a Rajoy responsabilidades por los dineros que sus militantes destacados han sustraído del erario público para su exclusivo beneficio, ello requeriría otra reflexión, se trata de que Rajoy asuma política y judicialmente su responsabilidad ante el dinero que ha ido a parar directa o indirectamente a las arcas de su partido, cantidades enormes de dinero de las que él se ha beneficiado desde el mismo momento en que han sido utilizadas para costear las campañas que le llevaron primero a la presidencia del partido y luego a la Moncloa, o para costear la reforma de su sede principal, o para que miembros destacados de la organización que preside recibieran durante años sobres con importantes sumas de dinero, o para .....

El colmo de todo esto es que Rajoy se haya presentado en las últimas elecciones como candidato a la presidencia del Gobierno, y que tenga pensado hacer lo mismo si estas deben repetirse. De volver a resultar elegido tendríamos, nuevamente, a un irresponsable dirigiendo el gobierno de España. Los votantes del PP habrían preferido la  evidente y extendida corrupción del Partido Popular a la victoria de eso que ellos desde su interesada "ignorancia" denominan "populismo". Aunque la comparación sea muy manida es la misma decisión que el pueblo adoptó liberando a Barrabás con tal de que, el para muchos primer "populista" de todos los tiempos, Jesús de Nazaret, fuera condenado a muerte. También supondría un voto a Rajoy basado en el miedo inculcado desde el poder económico y la derecha política, un miedo cobarde e irracional excelentemente reflejado en el refranero español: "Más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer".

Que Rajoy sea en estos momentos presidente del Gobierno de España y que además pueda volver a presentarse al cargo, a pesar de lo que planea sobre él y su partido desde hace años, es en parte fruto de nuestro actual sistema de Estado. Nuestro monarca no puede destituir a Rajoy. Tampoco puede nombrar un nuevo presidente, sus funciones en este asunto quedan limitadas a una propuesta protocolaria a la vista de una lista de candidatos que ni él elabora.

Otra cosa sería si España fuese una República y estuviésemos sometidos a la Constitución de 1931. De ser así hace ya tiempo que el Presidente de la República le habría enseñado a Rajoy la puerta de salida. Y lo haría cumpliendo el mandato constitucional, basando su actuación en el Artículo 75 del Título V de la Constitución Española de 1931:
"El Presidente de la República nombrará y separará libremente al Presidente del Gobierno, y, a propuesta de éste a los Ministros. Habrá de separarlo necesariamente en el caso de que las Cortes le negaren de modo explicito su confianza"

A la espera de que la República llegue de nuevo, solo nos queda apelar al sentido común de los españoles y confiar en que todos se den cuenta, y asuman, si es de recibo apoyar a un partido politico investigado en los juzgados por delitos económicos y con cientos de sus cargos politicos en igual situación judicial por presuntos delitos de corrupción en los juzgados de media España, algunos de ellos ya en prisión. Seamos responsables.

Benito Sacaluga.





12 de abril de 2016

BENEFICIOS COLATERALES



Desde que los medios sacaron a la luz el asunto de los "Papeles de Panamá" nos dijeron que la documentación obtenida era abrumadora, que el dossier constaba de cientos de miles de folios y que por tanto el estudio de los mismos y la publicación de los descubrimientos sería ardua y lenta. Una de las primeros "patriotas" en caer fue la tía del rey, María del Pilar Alfonsa Juana Victoria Luisa Ignacia de Todos los Santos de Borbón y Borbón, Infanta de España por Real Decreto en 1987 ( a dedo).  Una noticia que no ha asombrado a nadie, todos desde siempre lo habíamos al menos intuido. Ya su padre, el abuelo del actual rey, fue cliente de esos bancos suizos en los que ningún cliente recibe en su cuenta la transferencia del subsidio del paro. Luego vinieron otros implicados en el tema y mañana vendrán más.

Al mismo tiempo que se van haciendo públicos los nombres de estos señores tan adinerados, una legión de expertos y eruditos tertulianos nos cuentan al detalle lo que tenemos que hacer si queremos montar un chiringuito vía Panamá y todos sin excepción no dudan en afirmar que llevarlo a cabo es completamente legal. Que el delito fiscal o penal, o ambos al mismo tiempo, se derivan del origen de los fondos, de su destino y de su ocultación al fisco, para inmediatamente después asegurarnos que a todos los que según la reina somos "merde" el asunto de los paraísos fiscales no nos compensa, ni interesa. Según ellos para el común de los mortales españoles el paraiso consiste en encontrar trabajo, aunque nos paguen una "merde" y nos dure menos que la Feria de Abril. Vamos que eso de los paraísos fiscales es cosa de las Monarquías, de la Corte, de los Validos, de los Costesanos, de los grandes Señores, de los Poderosos, de..... de todos menos de los súbditos. La Historia les da la razón, la Antigua, la Media, la Moderna, la Contemporánea, .......y  la de ayer, nos recuerda que el pueblo está para pagar tributos y los poderosos para vivir a cuenta de ese pueblo y sin pagar un chavo a los recaudadores de impuestos, es así desde la noche de los tiempos.

La verdad es que el asunto promete. La información la van soltado gota a gota. Si alguno de los implicados declara que no sabe nada o que todo es mentira, al día siguiente se puede publicar una foto suya tomando café en el aeropuerto de Panamá o un nuevo documento donde aparece su nombre y su  firma bajo el logotipo de Mossack Fonseca.  Los periodistas que se han trabajado el tema se lo están pasando en grande poniendo en evidencia a los defraudadores cada vez que intentan justificarse o mentir. Nerviosos, muy nerviosos deben estar los que todavía no han salido a la palestra.

Estoy seguro de que, como en las tragedias, los afectados irán in crescendo, tanto en su número como en su relevancia social y política. Los autores de la investigación se estarán guardando lo más jugoso para el final, la traca final va a depurar escaños, sillones y púlpitos. Hasta tal punto puede llegar la depuración que, además de dimisiones y procesos de investigación en masa, provoque una abdicación o una renuncia al trono con viaje al extranjero incluida. Aprovechando que estamos como estamos, con todos los partidos politicos a la greña por ocupar Moncloa y sin ponerse de acuerdo, a lo mejor conseguimos que gracias a los "Papeles de Panamá" se disuelvan las Cortes, se nombre un Gobierno provisional y vayamos, ya va siendo hora, hacia un proceso constituyente como el de 1931. Será por casualidad pero estamos en el mes de Abril. Sería la primera vez en la historia que los mangantes ocasionaran un beneficio al pueblo, aunque este fuese colateral.

( Que cosas se me ocurren, será la edad)


Benito Sacaluga


8 de abril de 2016

¿LES QUEDAN IDEALES?



Han pasado más de tres meses desde que se celebraron las últimas elecciones generales. Durante todo este tiempo hemos asistido a un espectáculo grotesco liderado por el PSOE. Si algo hemos tenido la oportunidad de comprobar es la muerte del PSOE como partido de izquierdas, si alguna duda quedaba, y de seguir en la linea trazada desde el 20D,  pronto podremos certificar su defunción como tal.

No es necesario ningún sesudo análisis para llegar a la conclusión de que el PSOE es manifiestamente prescindible. Lo he dicho en varias ocasiones pero insisto en que lo siento por su militancia de base, no cabe buscar responsables entre ella. Los responsables están cómodamente sentados en sus sillones autonómicos o en los de sus casas, disfrutando estos últimos de una excelente jubilación, entre todos ellos han puesto al partido en la picota. Desde Gonzalez hasta Corcuera pasando por Susana Diaz han vetado cualquier acuerdo con partidos de vocación nacionalista esgrimiendo la misma (o mayor) intransigencia que Rajoy a la solución negociada de la realidad catalana, una posición no debidamente razonada que literalmente impide la formación de un gobierno de izquierdas en España.

Las maniobras entre PSOE y Ciudadanos para conseguir el respaldo a una investidura ya fracasaron, pero parece que en Ferraz aún o se han dado cuenta y esperan un milagro, una puesta de rodillas de la izquierda actual, pero todos sabemos que si por algo se caracteriza la verdadera izquierda española es por no ponerse de rodillas. En el PSOE deberían saberlo y no haber fiado a las organizaciones progresistas el visto bueno de su infumable e inútil pacto con Ciudadanos.

Es de agradecer su rechazo frontal a una coalición con el Partido Popular, coalición a la que muchos de sus barones ven con buenos ojos, pero su alianza con Ciudadanos viene a ser lo mismo que un gobierno con el PP, la misma obra, el mismo guión, con diferentes actores.

Tanto Ciudadanos como PSOE y por supuesto el PP, se aferran al mantra de la unidad de España para defender sus respectivas negativas a dialogar con las formaciones nacionalistas, y lo hacen sin darse cuenta de que su postura es el mejor y más corto camino para que, tal y como ellos vehementemente profetizan, España se rompa. Es como intentar apagar el fuego nacionalista arrojándole gasolina. También, sin darse cuenta o si, con su discurso elevan a la categoría de razonable las teorías de un personaje tan siniestro para España como José María Aznar, que acaba de declarar en Argentina que la sola existencia en España de Podemos es un grave riesgo para la democracia, que acabar con ella son los objetivos de Pablo Iglesias y los suyos.

Eran otros tiempos cuando el PSOE se fundó, lo tuvo que hacer en la clandestinidad y en la clandestinidad aprobó su primer programa. Se fundó para defender los intereses de las clases trabajadoras. Veintiún años después obtuvo un escaño y lo ocupo Pablo Iglesias, convirtiéndose en la primera voz del movimiento obrero español que se pudo oír en el Parlamento. Por aquel entonces solo dos partidos, el liberal y el conservador se repartían el turno en las funciones de gobierno. Tuvo que pasar mucho tiempo hasta que tras los siete años de dictadura militar del general Primo de Rivera, la alternativa republicana, apoyada por el PSOE, triunfase en las elecciones del 14 de abril de 1931, dando lugar a la inmediata instauración de la II República. El PSOE fue entonces fiel a sus ideales y a sus principios y no dudo mucho en pactar con otras formaciones netamente republicanas, una coalición que obtuvo el 90% de los escaños y puso al PSOE al frente de las carteras de Justicia, Hacienda y Trabajo. La unión hizo la fuerza. La unión y unos ideales basados en la defensa de las clases trabajadoras y la justicia social.

Hoy vemos al PSOE entregado en los brazos de un partido de extremo caracter liberal, cuyos intereses van como un torpedo a la línea de flotación de los ciudadanos, y cuando hablo de ciudadanos me estoy queriendo referir a los que realmente lo son. Según el gran republicano Fernando Valera: 
(1)"No todo hombre que vive en sociedad es ciudadano. El esclavo, el siervo, el vasallo y el súbdito, son seres sociales pero no ciudadanos. La ciudadanía implica el disfrute de los derechos y el ejercicio de los deberes politicos, esto es, la facultad de intervenir en el gobierno de la sociedad política". 
y votar cada cuatro años en unas elecciones generales no es intervenir en el gobierno de la sociedad si no se exige el cumplimiento de los programas expuestos en las campañas, votar así es simplemente elegir a unos gobernantes, no es intervenir en el gobierno de la sociedad, no es ostentar la condición de ciudadanos, el politico que actúa en contra de su programa nos quita esta condición. 

El resultado de las últimas elecciones nos está llevando a oír propuestas y pactos que poco o nada tienen que ver con los motivos que nos impulsaron a votar a una u otra formación en base a las políticas que prometían llevar a cabo, nuestro voto como ciudadanos está siendo arrojado a una papelera. Al final nuestro voto solo será útil para elegir a unos variopintos gobernantes que pactando entre todos traicionaran las políticas a las que en su día los ciudadanos apoyamos con nuestro voto. Habremos dejado, otra vez, escapar la oportunidad de intervenir en el gobierno de la sociedad, delegando el mismo en politicos accidentalistas carentes de los ideales que empujaron a las urnas nuestras papeletas. 

Nadie debe dudar, como duda el PP, que en una democracia como la española el Gobierno debe ser ostentado por la mayoría parlamentaria, y parece razonable y necesario que no se produzcan mestizajes ideológicos entre minorías antagónicas. En este punto me pregunto: ¿Que hace el PSOE pactando con Ciudadanos? Lo lógico para el PSOE estando en minoría sería entenderse con aquellas formaciones que más nitidamente defienden los derechos de los trabajadores, la justicia social, el bien común....sin embargo el PSOE ha elegido a su oposición para intentar formar gobierno. ¿Acaso no es esto un fraude a los votantes socialistas y un desprecio interesado al resto de fuerzas situadas a la izquierda del arco parlamentario? 

El PSOE aceptó el encargo de formar gobierno si, pero desde que lo hizo ha puesto todos los inconvenientes imaginables para que dicho gobierno, un gobierno de cambio, no se haga realidad, tanto hacia la izquierda como hacia la derecha y se ha quedado, en tierra de nadie, sin programa y .....sin ideales, aferrado a un partido cuya ideología deja blandas las tesis falangistas de 1931 y su Movimiento de Salvación Nacional que tan excelentemente aprovecharon los golpistas de 1936.

Si en 1936 la derecha española vestía al comunismo de demonio destructor de España, hoy, 80 años después, el demonio que acabará con todos y con todo es Podemos, así lo pregonan incansablemente desde la derecha y desde los poderes internos del PSOE, temerosos de perder su falsa hegemonía como alternativa a gobernar, con el apoyo de todos aquellos que viven espléndidamente gracias a la injusticia social que existe en España. 

Rajoy, sin el desgaste de gobernar y el que representa el debate con otras fuerzas para intentar formar gobierno, asiste complacido a los resultados de las gestiones del PSOE para formar Gobierno, fumándose un puro y echando balones fuera en los temas de corrupción que lo corroen., espera plácidamente a que el PSOE llame a su puerta, si no es así le da igual, porque sabe que todas las encuestas le dan ganador en la repetición de las elecciones. Sin embargo a Pedro Sánchez no lo queda otra que pactar con Podemos, sus confluencias, IU y conseguir la abstención de algún partido nacionalista, si no lo hace y finalmente la derecha vuelve a gobernar, no solo él, sino el PSOE al completo deberían, no ya refundarse, deberían desaparecer.


Benito Sacaluga



(1) Manual el Republicano. Fernando Valera (1930)



Apunte sobre el republicanismo

Todos cuantos se llaman apolíticos, desconocen o tergiversan el verdadero sentido de la palabra. Todo ideal que aspire a organizar la sociedad humana, con arreglo a leyes o normas ideales de convivencia, es político, y si además estima que esas leyes, para serlo, no deben ser impuestas por un individuo o casta dominante, sino dictadas por el mutuo consentimiento de los ciudadanos, es Republicano, lo mismo si le agrada que si le disgusta el adjetivo. 





4 de abril de 2016

LOCO POR VERTE



Alguien a dicho que hoy Madrid se despertó llorando. La noticia de la muerte de Manolo Tena se nos ha arrojado a la cara como una piedra, su impacto ha cambiado de sitio las páginas de nuestros recuerdos, nos ha hecho más jóvenes intentado recordar con exactitud las letras de sus canciones.

Su brutal ausencia ha sacado de mis baúles muchos de los sentimientos más endiabladamente preciosos de mi vida. Amor y pena se han dado la mano, han vuelto a mis casilleros de oro sensaciones que he intentado olvidar, ahogar, ahora veo que inútilmente.

Mucho fue el tiempo que cuidamos su ausencia y poco, muy poco, aquel que hace nada nos regaló en 2015 con su siempre esperado regreso. 

Tan cansado de esperarte y tan ansioso de abrazarte,como 
ayer 
y tan loco por tenerte, tan febril, tan impaciente,como ayer. (1)

Un regreso fugaz que a aquellos que le admirábamos nos hizo sentir las mismas cosas que nos alentaron cuando su vida y la nuestra corrían en paralelo, allá por el ocaso de los irrepetibles años 80, en los que Madrid se despojaba sin pausa de esa cárcel sin música que fue el franquismo, una década en la que brotaron tantos y tantos músicos autodidactas como Manolo Tena, mientras que los recién llegados a la libertad nos refugiábamos en el madrileño Pentagrama (3) para beber y nunca olvidar.

Como quizás diría, el para mi inolvidable, Santiago Otero, coautor en parte de muchas de mis experiencias, Manolo Tena conseguía que nuestros cuerpos experimentasen sentimientos encontrados, atracción irresistible y melancolía, cierto temblor de arañas (2), mágicamente sujetas a la fuerte seda de sus pequeños y frágiles mundos, mientras el viento y la amenaza actúan.

Ninguna de sus creaciones, de sus temas, han permanecido siempre en mí con tanta justificación como "Loco por verte", cada uno de sus párrafos, cada una de sus líneas,....su melodía y la quebrada voz de Manolo Tena, se instalaron en mi interior mientras que durante años y años me empeñaba en un sueño imposible, un sueño truncado en pesadilla ya no repetida, pero que aún hoy, de forma irracional y a retazos, como sueño inalcanzable se repite, consiguiendo que nuevamente, tal y como Santiago escribió, me
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sobre la misma ola negra que hace años Manolo Tena eligió como temporal morada.


Benito Sacaluga.



(1) Letra de "Loco por verte".Manolo Tena (1992)
(2) Cierto temblor de arañas. Santiago Otero. Editorial Azur (1972)
(3) El Pentagrama. (actualmente "El Penta"). Calle de la Palma, 4. Barrio de Malasaña (Madrid)




2 de abril de 2016

EL PROBLEMA NO ES EL NOMBRE



El "Valle de la Paz" de Manuela Carmena
La alcaldesa de Madrid ha sugerido cambiar el nombre del "Valle de los Caídos" por el de "Valle de la Paz". Que conste que admiro a Manuela Carmena y como madrileño deseo que permanezca como alcaldesa de Madrid muchos años, pero esta propuesta es, como poco, muy desafortunada.

En primer lugar el Valle no está situado en la capital y por tanto no está dentro de las competencias de Carmena cualquier actuación sobre el mismo, además es un tema que afecta a todos los pueblos de España, y en segundo lugar nada hay de exaltación de la paz en el Valle, todo lo contrario.

Según reza una inscripción situada en el Valle, el mismo está erigido en honor a los "Caídos por Dios y por España", de ahí su nombre, y a mi me parece que los republicanos que perdieron la vida lo hicieron por la Libertad en su más amplio sentido de la palabra. Ni por Dios ni por esa España a la que Franco y los suyos se refieren. La España por la que cayeron los republicanos era otra y está por volver.

El Valle es una humillación a todos los españoles que dieron su vida luchando contra el fascismo y a sus descendientes, pero también lo es a los derechos humanos. La existencia de un colosal monumento levantado a honor y gloria de un genocida conculca el espíritu de la Declaración Universal de Derechos Humanos. Un monumento erigido para ensalzar a un sistema que se levantó en armas contra un gobierno democrático y oprimió durante cuatro décadas a todo un pueblo es un ultraje a los valores humanos que la citada Declaración ampara. Un sistema que privó al pueblo español de sus derechos y libertades, llevando a cabo una política represora sin precedentes. Un sistema que construyó y llenó de almas campos de concentración. Un sistema que asesinó a cientos de miles de personas inocentes de cualquier delito. Conservar un monumento levantado a honor y gloria de ese sistema es un insulto monumental a la Humanidad.

Si a lo anterior unimos que en el seno del Valle están sepultados los restos de dos de los principales impulsores de la barbarie, el asunto adquiere tintes de esperpento....al igual que la propuesta de Manuela Carmena.

Lo más triste de todo esto es que aún hoy en día millones de españoles defienden la permanencia de este monumento al fascismo y al nacionalcatolicismo.

Aquellos que estamos a favor de la eliminación del monumento nos afanamos en buscar soluciones que permitan su desaparición. Hay propuestas de todo tipo. Propuestas que van desde dinamitar el conjunto, a convertirlo en un lugar de denuncia y memoria de lo que en realidad fue la mal llamada guerra civil y la posterior dictadura.

Propuestas que no serían necesarias si la Ley de la Memoria Histórica (Ley 52/2007) no hubiese blindado la permanencia del Valle en su artículo 16, desvinculándolo de las actuaciones previstas en su artículo 15 a pesar de que el contenido de este es manifiestamente mejorable.

El Valle de los Caídos debe desaparecer. Y si lo que se pretende es únicamente cambiar su nombre, al menos que el mismo responda a lo que realmente es y representa: "Monumento a Franco, José Antonio y la Gran Cruzada" y dejen de engañar al mundo entero. Si finalmente es así, a lo mejor los austriacos nos imitan y erigen una colosal estatua a Adolf Hitler en Mauthausen y los polacos otra igual en Auschwitz-Birkenau.

Solo me queda la esperanza de que la República Española, principal víctima del franquismo, vuelva como sistema de Estado y que de una vez por todas ponga fin a la aberración que representa el Valle.


Benito Sacaluga.



1 de abril de 2016

AZNAR Y LOS PERROS



Ilustración de Sciammarella
A Aznar le pasa lo mismo que a la mayoría de los insectos, desaparece en invierno y en primavera vuelve con fuerza recobrada. Este año lo ha echo con ocasión de ser invitado por Vargas Llosa al homenaje que el mismo escritor se ha guisado y comido, no por el éxito de un nuevo libro ni por la concesión de una distinción cualquiera, el motivo ha sido que Mario ha cumplido 80 años. Ha invitado a Aznar y sin darse cuenta, o si, ha metido la pata. Lo de Aznar no son los cumpleaños, sobre todo si se celebran los 8 de permanencia en la Moncloa, años que él mismo se adjudicó para, según él, poner las cosas en su sitio. Si, se equivocó Mario, o quizás fue su Isabel. Aznar hizo, una vez más, gala de su egocentrismo y consiguió, sin merecerlo, que los medios en lugar de hablar de Vargas Llosa hablasen de la retahíla de sandeces con las que el otrora presidente nos obsequió nada más hacerse dueño del atril.

Ocho años que dieron para mucho, hasta casó a su hija después de que la joven se paseara en lancha rápida con lo más granado de la corrupción, luego hasta los invitó a su boda. Ocho años de vino y rosas, guerra incluida, para todos, que al final han resultado ser hiel, espinas y refugiados.... y Rajoy como guinda de este pastel incomible.

Nos habló Aznar de liderazgos con un tono de voz que parecía aprendido de cualquier cura en pleno sermón ante sus feligreses. "Necesitamos nuevos liderazgos capaces de ejercer una tracción social, moral y política a la altura de los desafíos que tenemos ante nosotros", dijo. Lo que no nos dijo es en que dirección se ejercería la tracción, claro que no hace falta, todos sabemos cual es el sentido y la dirección que Aznar considera correctos.

No habló de corrupción, (Vargas Llosa si lo hizo), como si el asunto no fuera con él, o a lo mejor porque iba demasiado con él. No en vano 11 de 14 ministros que lo fueron con Aznar están imputados, cobraron sobresueldos o duermen en prisión. De los tesoreros de su partido, de todos, mejor no hablar, del partido tampoco.

De la Guerra de Iraq también dijo algo sin llegar a mencionarla, solo le falto decir lo  mismo que Rajoy y largarnos eso de "ese conflicto del que usted me habla". Defendió su decisión de intervenir en Irak, calificándola de una de las decisiones más difíciles de su vida, tomada en base a las circunstancias del momento, y digo yo que muy difícil o grave no sería para él cuando al hacerlo se partía de risa junto al yanki y al inglés, estos últimos, lideres de dos países de los que todos sabemos que históricamente jamás han invadido nada ni declarado la guerra a nadie. Solo le faltó decir, que todo fue accidental, tan "accidental" como calificaron sus autores la muerte de Ricardo Arana, muerto de un balazo en el Colegio Militar Leoncio Prado según nos cuenta Vargas Llosa en su magistral obra "La ciudad y los perros". 

Según opinión de Rubén Amón ( El País), opinión certera y que comparto, Aznar hizo su discurso en "modo FAES a caballo del engreimiento y el onanismo intelectual", pues eso, como siempre.

Rajoy también se puso detrás del atril, nos dijo no se qué de "cauces parapoliticos" en alusión a Podemos, pues no Mariano, no, como tu bien sabes "Un vaso es un vaso, un plato es un plato"......y Podemos es un partido político, lo de la parapolitica se queda para tus corruptos, que lo bordan.

También estaba presente Ana Botella, la ex-alcaldesa de Madrid, que lo fue por obra y gracia de Aznar, una pena que no hablara, si lo hubiera hecho le habría quitado a su marido el protagonismo en los medios y todos nos habríamos echado unas risas en lugar de padecer la incitación al vómito que provoca Aznar cuando habla...y cuando está callado.



Benito Sacaluga






27 de marzo de 2016

LA MONARQUÍA ESPAÑOLA EN PERSPECTIVA






Si nos paramos a pensar cuales son los pilares que sostienen a la monarquía española poco tardaremos en darnos cuenta de la extrema debilidad de estos. Una debilidad fruto de las condiciones en que se produjo su reinstauración en España, acompañada hoy por una situación política y social de nuevo cuño. 

Dicha debilidad se ve incrementada por la forma en que los dos monarcas que han reinado en España desde 1931 han accedido a la corona. Ambos lo han sido por abdicación de su antecesor. Para que Juan Carlos I fuese coronado fue necesario que su padre Juan de Borbón, legítimo aspirante al trono, renunciase a sus derechos obligado por el dictador. Más tarde fue Juan Carlos I el que se vio obligado a abdicar y permitir la subida al trono de su hijo Felipe.

Todo ello fue posible gracias a la farsa que representó la Ley de Sucesión Franquista. La corona y los monárquicos sabían que tarde o temprano dicha ley sería cuestionada y maniobraron para convertir la monarquía impuesta en una demanda del pueblo español y como tal fue votada y refrendada una vez incluida en el texto de la Constitución de 1978. Con ello se pretendían dos cosas fundamentalmente, una convertir la monarquía en la forma de Estado, pretensión que se consiguió, y otra eliminar el estigma de sucesor de Franco que Juan Carlos de Borbón soportaba, para convertirlo en un legitimo heredero de la Dinastía Histórica, pretensión que no solo no se consiguió sino que pasó a formar parte de la herencia del actual rey Felipe VI, y lo seguirá siendo por mucho negro sobre blanco que se escriba para defender lo contrario.

De este lavado de cara se encargó Joaquín Satrústegui, monárquico radical que después de haber combatido en el ejército sublevado, formando parte del grupo de monárquicos que, siguiendo las órdenes de Mola, ocuparon el puerto de Somosierra con el objetivo de facilitar el acceso a Madrid a las columnas que, desde el norte, debían tomar la capital. Un Joaquín Satrustegui que terminada la guerra mutó en liberal sin dejar de ser monárquico y que fue senador en 1977 para posteriormente integrarse en la UCD y llegar a diputado en 1979 de la mano de Adolfo Suárez. 

Satrústegui fue el parlamentario más votado en las elecciones de 1977 y se ocupó hasta conseguirlo de que en el artículo 57 de la CE78 se proclame que ”La Corona de España es hereditaria en los sucesores de S.M. Don Juan Carlos I de Borbón, legitimo heredero de la dinastía histórica”. De esta forma desvincula a Juan Carlos de la muy derogable Ley de Sucesión Franquista (se derogó en diciembre de 1978) y le sitúa en el lugar que le corresponde: hijo de Juan III, nieto de Alfonso XIII. (1)

El pueblo español votó mayoritariamente SI a la Constitución de 1978 en un referéndum en el que debía elegir entre el SI o el No a la siguiente pregunta: «¿Aprueba el Proyecto de Constitución?». Observemos que se votó SI a un proyecto. Una aprobación que otorgó el 58,9 % del censo electoral, un porcentaje elevado si, pero representado mayoritariamente por votantes que desconocían el texto constitucional, que actuaron inducidos por UCD, PSOE, AP, PCE, PDPC, UDC-DCC, PSUC, PC,…, partidos que hoy en día los que siguen “vivos” con la sola excepción del PP (AP) son partidarios de una reforma constitucional a fondo, no digamos ya de la voluntad de reforma de aquellos que se opusieron en 1978 : ERC, EE, HB, BNPG, FE-JONS, FN y PCE (m-l) entre otros.

Ante lo anterior, que son hechos, debemos unir otro hecho cierto, este es que la Ley de Sucesión Franquista fue el fruto del proceder interesado de un sistema dictatorial nacido del levantamiento en armas contra un sistema de Estado democrático y legitimo, contra la Constitución de 1931, contra la II República Española. Un hecho cierto, en lo que a la monarquía española se refiere, que pretende ser “lavado” por el contenido del citado Artículo 57 de la CE78.

Teniendo en cuenta todo lo anterior, referéndum incluido, la legitimidad de la monarquía española solo puede ser defendida de forma muy subjetiva. Si queremos ser objetivos la realidad, los hechos, es que el actual modelo de Estado fue impuesto ilegal e  ilegítimamente por un dictador y legitimado por una Constitución, la del 78, elaborada y cocinada durante una legislatura constituyente por siete ponentes, de los cuales cinco pertenecían a la derecha española postfranquista, entre ellos Manuel Fraga, y solo dos a la izquierda, Peces-Barba (PSOE) y Solé Tura (PCE).

Es de recibo ser demócratas y aceptar los resultados de las urnas. Una vez abiertas hay que atenerse a lo votado mayoritariamente, más aún en un referéndum. Pero lo que no es obligatorio es ser monárquicos sin más por mucho que una constitución lo contemple, menos aún si la figura del Rey y sus derechos y libertades se oponen al cumplimiento por su parte del Art.14 de la misma Constitución.

Juan Carlos I tuvo que abdicar como consecuencia de sus actos, de no haberlo hecho las consecuencias negativas para él y la corona habrían puesto en peligro la placida permanencia de ambos. Su hijo ocupó el puesto y poco ha tardado, junto con su esposa, en sembrar serías dudas en relación con su respeto al pueblo. Una infanta de España está siendo juzgada junto con su marido por supuestos delitos económicos. Los principales partidos que sustentan a la monarquía (PP y PSOE) están en franca descomposición y las calles están repletas de ciudadanos exigiendo cambios en el sistema, incluso del sistema. El paro afecta a más de la cuarta parte de la población y los derechos adquiridos, todos, están en franco retroceso o desapareciendo. La clase política ya no goza del respeto de los ciudadanos, la corrupción les está acorralando. En siete autonomías han hecho desaparecer imágenes de Felipe y Juan Carlos. El Gobierno de Navarra ha vetado a los reyes en las próximas entregas del Premio Príncipe de Viana y los premios Princesa de Asturias en Oviedo comienzan a provocar rechazo en la ciudad. Solo falta la irrupción a nivel nacional de un partido republicano que consiga obtener representación parlamentaria, para que las perspectivas futuras de la monarquía española sean poco favorables a su continuidad. 

España es difícil de prever en libertad, y a mi me parece que no a mucho tardar volveremos a escuchar la frase pronunciada en abril de 1931 por el Almirante Aznar, último presidente del Consejo de Ministros de Alfonso XIII: “España se acostó monárquica y se levantó republicana”. Que volvamos a escucharla depende los republicanos, de los que lo somos hoy y de los que mañana lo serán. 

Benito Sacaluga




(1) "Don Juan". Luis María Ansón. Plaza&Janes (1994)

18 de marzo de 2016

¿QUE HACER CON LOS REFUGIADOS?



Cada día que pasa tengo más claro que nuestros "lideres" europeos son autenticas marionetas en manos de los poderes económicos. Para ellos el drama de las personas que huyen de la guerra, de una muerte más que probable, solo se soluciona con dinero y ahí andan enredados mientras que millones de seres humanos vagan sin rumbo y cientos de ellos mueren cada semana , un gota a gota implacable de muertes anónimas al que nadie está dispuesto a poner fin de forma determinante. Una patata caliente que todos sueltan con justificaciones que hacen sonrojar al más indiferente. 

Entre todos estos líderes de pacotilla adoptaron la postura de que el asunto debía solucionarse entre todos los países de la UE, una cruel justificación para que cada país miembro se lavase las manos cual Pilatos acorralado. Unos líderes que haciendo gala de su completa falta de escrúpulos proponen que lo mejor es que los refugiados se queden en Turquía, es decir fuera de la UE, y a cambio ponen encima de la mesa miles de millones de euros. Unos miles de millones de euros que irán a parar a las manos de los gobernantes turcos a cambio de unos cuantos campos de concentración. A Rajoy le hemos tenido que parar los pies y obligarle a rechazar esta propuesta. Sin menor atisbo de vergüenza acaba de declarar que a los refugiados hay que concederles asilo y que estos asilos debe ser estudiados uno por uno. Lo malo es que para que se pueda solicitar el asilo hay que llegar al país de acogida, tránsito al que la UE está poniendo todas las barreras imaginables y además se opone a que dichos asilos puedan ser solicitados a través de países cercanos a Siria, evitando así el rosario de muertes que cada día se producen entre los que se arrastran para llegar a tener la oportunidad de efectuar esa solicitud de asilo a la que todos tienen perfecto derecho.   La cosa está clara: Europa no quiere en su suelo a los refugiados sirios y como no se atreve a decirlo alto y claro, falsamente lo reduce todo a un problema administrativo de imposible solución.

Así tenemos al pueblo sirio, un pueblo que nació como tal 2000 años a.C y que se ha visto invadido y dominado por toda una suerte de países, desde el antiguo Egipto hasta Francia, pasando por Bizancio y Turquía. Un pueblo que lleva padeciendo una guerra civil desde que esta se gestó a raíz de la Primavera Árabe (2010) hasta nuestros días. Una guerra en la que han participado y participan los integristas del Dáesh (Estado Islámico), USA y Rusia, y como todas las guerras sin que la población siria tenga ninguna responsabilidad. Un conflicto cuyo fin supondría el fin de la huida de los ciudadanos sirios y que parece ser ni la UE, ni Rusia, ni USA están dispuestos a solucionar.

Pues bien, con los refugiados sirios solo se puede hacer una cosa: acogerlos, así sin más. En su inmensa mayoría  se trata de familias que estarían dispuestas a volver a su país si ello no significase poner sus vidas en grave peligro. No pretenden quedarse en Europa definitivamente, su ilusión es poder volver a sus pueblos, a sus casas, con los suyos y retomar sus vidas donde las dejaron huyendo de la miseria y de la muerte. 

En definitivas cuentas a los sirios les está pasando lo mismo que a los republicanos españoles en 1939, nadie les ayuda decididamente desde el exterior para poner fin a una guerra como todas injusta, con la diferencia, eso si, de que en mejores o peores condiciones, los refugiados republicanos fueron acogidos de buen grado en numerosos países y lo fueron por el mismo motivo que hoy tienen los sirios: Huir de la muerte.


Benito Sacaluga.






15 de marzo de 2016

¿GENOCIDIO?



Definición de genocidio: Aniquilación o exterminio sistemático y deliberado de un grupo social por motivos raciales, políticos o religiosos.





Gonzalo de Aguilera
Son innumerables las acusaciones de genocidas, efectuadas dentro y fuera de nuestro país, contra Franco y sus colaboradores, tanto durante la guerra como en el transcurso de la posterior dictadura militar.

Acusaciones de genocidio y crímenes de lesa humanidad que hasta los propios franquistas reconocieron que formaban parte de su plan para España desde los primeros momentos de su rebelión contra la República. 

(1) El 10 de mayo de 1937, el portavoz de prensa del Cuartel General de Mola y posteriormente de Franco, el aristócrata y terrateniente, capitán Gonzalo de Aguilera Munro,  conde de Alba de Yeltes, efectuaba  al periodista norteamericano Hubert Knickerbocker del Washington Times unas declaraciones en las que, sin ningún tipo de duda, desvelaba la ideología ultraconservadora, filonazi, autoritaria, clasista y machista que animaba a la oligarquía terrateniente que apoyaba el golpe y al núcleo duro de los militares golpistas:

«Vamos a matar a 50.000 en Madrid. Y vayan donde vayan en su huida Azaña, Largo Caballero y toda esa gente, los cogeremos, y los mataremos hasta el último hombre aunque nos cueste años seguir su pista por el mundo […] es una guerra de razas, no una mera guerra de clases. Usted no lo entiende porque no se da cuenta de que hay dos razas en España, una raza esclava y una raza dominante. Esos rojos, del presidente Azaña o los anarquistas, son todos esclavos. Nuestro deber es volver a ponerlos en su sitio… sí, ponerles cadenas otra vez […] Tenemos que destruir esa tanda de escuelas rojas que la llamada República estableció para enseñar a los esclavos a rebelarse. A las masas les basta con saber leer lo justo para entender las órdenes. Tenemos que restaurar la autoridad de la Iglesia. Los esclavos la necesitan para que les enseñen a comportarse […] Es deplorable que las mujeres voten. Nadie debería votar y menos aún las mujeres …»
(2) Ante el periodista inglés Peter Kemp declaró:
"El gran error que han cometido los franquistas al empezar la Guerra Civil Española ha sido no fusilar de entrada a todos los limpiabotas. Un individuo que se arrodilla en el café o en plena calle a limpiarte los zapatos está predestinado a ser comunista. Entonces ¿por qué no matarlo de una vez y librarse de esa amenaza?"
(1) Al periodista norteamericano John T. Whitaker le dijo alto y claro:
 «Tenemos que matar, matar y matar ¿sabe usted? Son como animales ¿sabe? Y no cabe esperar que se libren del virus del bolchevismo. Al fin y al cabo, ratas y piojos son los portadores de la peste. Ahora espero que comprenda usted qué es lo que entendemos por regeneración de España […] Es nuestro plan exterminar a un tercio de la población masculina española, ¿entiende? Eso limpiará el campo y nos librará del proletariado. También es irrebatible desde el punto de vista económico. No volverá a haber desempleo en España, ¿entiende? Y haremos otros cambios. Por ejemplo, nos quieren timar con esa estupidez de la igualdad de las mujeres […]»
Gonzalo de Aguilera no bromeaba en lo que a matar se refería. Al final de su vida, el 28 de agosto de 1964 asesinó con una pistola a sus dos hijos (Gonzalo y Agustín). Poco después fallecía en el Hospital Psiquiátrico de Salamanca a causa de un edema pulmonar.

Si alguien después de leer las declaraciones anteriores, aún cuestiona la existencia del genocidio contra el pueblo español llevado a cabo por Franco y sus colaboradores, declaraciones desgraciadamente corroboradas por la realidad de lo acontecido, sin duda deberá reflexionar sobre su postura. Unas declaraciones que asumen como objetivo la aniquilación o exterminio sistemático y deliberado de un grupo social por motivos raciales, políticos o religiosos, características fundamentales del genocidio, despejan cualquier duda sobre la calificación de los crímenes cometidos durante la guerra y a lo largo de 40 años de dictadura por aquellos que convirtieron España en un país ocupado.


9 de marzo de 2016

UN REPUBLICANO RETRATA A GIL-ROBLES





Imagen publicada en "Eco Republicano" (10-05-2015)
(1) Fernando Valera Aparicio, politico y escritor, (sobrino del politico, diplomático y admirado escritor  Juan Valera y Alcalá-Galiano, autor entre otras muchas obras de "Pepita Jiménez", convertida en ópera por Albeniz), encabezó la candidatura del  Partido Republicano Radical Socialista (PRRS) al Ayuntamiento de Valencia en los comicios de 1931, que llevaron a la salida de Alfonso XIII de España y la proclamación de la II República Española. En los primeros tiempos de la República fue nombrado primer secretario de la Comisión encargada de redactar la Constitución de 1931 y más tarde director general de Agricultura en los gobiernos de Azaña y subsecretario de Justicia con Martínez Barrio. Entre 1932 y 1937 fue también subsecretario de Comunicaciones y de Obras Públicas.

Al disolverse el PRRS en 1934, se unió a Diego Martínez Barrio para fundar Unión Republicana (UR), con quien se presentó por la circunscripción de Badajoz en 1936 dentro de las listas del Frente Popular y obtuvo la representación parlamentaria.

Tras la guerra civil se refugió en Francia, en donde volvió a verse en peligro durante la ocupación nazi. Pasó brevemente por Marruecos, México y finalmente volvió a París en 1946, en donde ocupó numerosos cargos del gobierno republicano en el exilio. Fue vicepresidente y ministro de Justicia y Hacienda en los gobiernos de Alvaro de Albornoz y Liminiana (1947-1949 y 1949-1951), ministro de Estado en el de Félix Gordón Ordás (1951-1960), ministro de Estado y secretario del Consejo de Ministros del Gobierno de Emilio Herrera (1960-1962) y ministro de Negocios Extranjeros en el gabinete de Claudio Sánchez-Albornoz (1962-1971). Fue uno de los fundadores de Acción Republicana Democrática Española (ARDE) en un intento de aglutinar a los sectores republicanos del exilio republicano. Como uno de los principales dirigentes políticos del exilio republicano, en 1962 participó junto a otros muchos políticos y representantes españoles en el IV Congreso del Movimiento Europeo, donde se alcanzó la unidad de toda la oposición antifranquista .

El 28 de febrero de 1971 sucedió a Claudio Sánchez-Albornoz como jefe del Gobierno republicano en el exilio, siendo el último en este puesto. Ejerció el cargo hasta 1977, cuando el presidente de la República en el exilio, José Maldonado, aceptó la legalidad de las Elecciones de 1977 y acordó la disolución de las instituciones republicanas que seguían activas en el exilio. 

El 17 de septiembre de 1936, a dos meses del golpe de estado contra la República, Valera publica en el diario cartagenero "La Tierra" un artículo al que titula "Cain de España" y que reproduzco a continuación:

Había nacido en un hogar de fanáticos, o de hipócritas, es decir, de jesuítas. Siguiendo la tradición paterna, Caín se encontró un día de catedrático en Salamanca. Su vida fue oscura y gris hasta que, en las Cortes Constituyentes, se levantó a defender su acta de diputado. Para que él lo fuera, habíanse conciliado todos los caciques, usureros y clérigos de la provincia. Y cuéntase que en la ciudad de Salamanca, aunque pequeña, había no menos de 14 conventos de frailes, 23 de monjas y 25 iglesias.
Un buen republicano aragonés, el radical-socialista Sarria, denunció a las Cortes el escándalo que había descubierto en el expediente electoral de Caín, y pidió la anulación de las elecciones. Pero quiso la suerte que, de acceder a lo solicitado, quedara sin acta también Miguel de Unamuno. Estaba reciente el recuerdo de la rebeldía y el destierro de este hombre extraño; las Cortes eran incautas; Caín se defendió poniendo en juego los resortes dialécticos del jesuitismo; la prensa le ayudó; el candor se impuso, y Caín fue diputado.
La República había nacido con signo de paz. Una mañana de abril se abrió en el cielo el alba de un nuevo día, como una azucena blanca que tuviera por campánula el firmamento empapado de luz. Cantó el pueblo su libertad, olvidando las amarguras de la esclavitud pasada, y rió como un niño, y perdonó como un santo. ¡Qué alegre era el dial ¡Qué buena la paz! Y, en el corazón de cada hombre, nacía un ansia de renovar al mundo sin causar dolor a los hombres, ni perjuicio a las cosas.
A las Cortes Constituyentes concurrió el alma de la nueva España, para legislar la obra de la paz. Las conciencias habían de ser libres; pero la Iglesia respetada. Una nueva forma económica surgiría en el país, transformando la propiedad y reformando la vida del campo, mas sin causar graves quebrantos a los antiguos propietarios. Todos los poderes emanarían del pueblo; pero sin sacrificar en el patíbulo de la justicia histórica, a los representantes del antiguo Estado. Cuando las Cortes Constituyentes legislaban con la vista puesta en los ideales más sublimes de la humanidad, Caín sonreía y acechaba preparando el puñal del odio y de la soberbia con que pensaba asesinar a su patria.
Desde un escaño de las Cortes, comenzó Caín a difundir la ponzoña. Manejó a Dios y a Iglesia como copa de su veneno; excitó el fanatismo de los intolerantes; embaucó la beatería de los necios; fomentó la codicia de los clérigos y la tontuna de los gazmoños, y los envenenó con el odio santo a la República.
De pueblo en pueblo, con abnegación digna de las nobles causas, peregrinó Caín, encizañando a las buenas gentes. Al rico le hablaba de sus riquezas; al pobre, de sus hambres. «Yo te guardaré tus aceitunas, tus rebaños, tus trigos y tus bellotas, aunque los pobres se mueran de hambre», decía a los unos. «Yo sacaré el dinero de donde lo haya, para que todos trabajéis, y os daré la abundancia y la paz que os regatea la República», prometía a los otros. Y así santificaba el egoísmo del avaro sin piedad, y así desvelaba la rebeldía y el rencor del pobre sin ventura. 
Todo le parecía lícito a Caín con tal de realizar sus siniestros designios. Mintió promesas de justicia, difamó honras, desorientó conciencias, malquistó a los hombres, profanó los templos, engañó a Dios tomando su nombre, se alió con el ateo viejo e impúdico, y fue ministro de la República para venderla; descendió al pueblo para envilecerle; subió al Poder para mancharlo de lodo y de sangre; usó de la libertad para hundirla; de la democracia para suprimirla; de la ley para violarla y de la religión para escarnecerla.
Un día su propia audacia, el candor de los demás y la desventura del pueblo le llevaron al Gobierno, y Caín fue en la República ministro de la Guerra. Mientras el pueblo vertía torrentes de sangre en las montañas de Asturias, alaridos de dolor en las cárceles del tormento, ríos de sangre en la orfandad de los hogares enlutados, Caín, desde el Ministerio de la Guerra, rumiaba su gran crimen contra la patria. Depositó Caín en la mente estulta e insolvente de muchos señoritos metidos a militares, el virus del odio a la República. Tocó los resortes de la soberbia, de la vanidad, de la ignorancia y del honor, para exaltar en sus ánimos la aversión hacía el pueblo y sus instituciones democráticas. Y cuando el clamor del pueblo le arrojó de su escondrijo para lanzarlo a la calle, Caín se fue de allí cobardemente, sinuoso y dúctil como el jesuíta, esperando la hora propicia para la culminación del crimen.
Y vino el triunfo del Frente Popular; y se agitaron como poderosas serpientes hacia las urnas las muchedumbres creyentes en la religión civil de la democracia.
Y fue otra vez la República, y otra vez la piedad y el perdón y el olvido. Pero la obra de Caín había ya madurado el fruto de la guerra civil. Los ricos apretaron las bocas de sus bolsas, negando pan y trabajo; las pistolas de los asesinos a sueldo, comenzaron a ensagrentar las calles; en los campos había odio, en los hogares rencor, en los templos fusiles, y en los cuarteles indisciplina.
Una mañana estalló la guerra entre los hermanos de España que dejaron para siempre de serlo. Todas las fuerzas negras de Caín; los militares soberbios, los clérigos fanáticos, los avaros, los rencorosos, los señoritos, los desalmados, se arrojaron contra la República para devorarla; surgieron llamas en los templos, ardieron los bosques, se hundieron las casas, se desplomaron puentes y fortalezas; un viento de desolación y de muerte, sopló sobre el haz de la patria.
Y Caín, en tanto, satisfecho de su obra huyó, abandonando a los suyos, a los que él había congregado. Los entregó a la ira santa del pueblo, para que el huracán de la revolución los devorara. ¡Era la culminación de tu crimen!, ¡Oh Caín de España! ¡Mas no esperes que pueda haber para tí sosiego ni piedad en el cielo ni en la tierra! ¡Dondequiera que vayas la sangre de tus hermanos se levantará en tu camino, como un espectro, pidiendo venganza! ¡Ni entre los vencedores ni entre los vencidos habrá para tí, oh Caín de España, ni un amigo leal, ni una mano piadosa!
¡Aunque te escondieras en el fondo de la tierra, allí surgiría el espectro de la venganza cubierto de sangré, la carne desgarrada pendiendo de los huesos mondos, los ojos encendidos de ira, la garganta hirviendo de amenazas, llamas de odio en el corazón y puñales de castigo en las manos crispadas!
¡Tú envenenaste al pueblo, tú traicionaste a la República, tú ensangrentaste a la Patria, tú encendiste el odio —llama de la guerra— en los corazones! ¡Dondequiera que vayas te seguirá la maldición del pueblo! ¡Caín! ¡ Cain! ¡Cain de mi España!
Fernando Valera.

Cuando Valera en su artículo habla del "Cain de España" se está refiriendo a José María Gil-Robles. Recordemos que Gil-Robles (2) en 1935 fue nombrado ministro de la Guerra por Lerroux. Desde su ministerio fueron promocionados militares que a la postre fueron los protagonistas destacados del golpe de estado y posterior levantamiento militar de 1936. Entre otras decisiones que afectan a los ejércitos, Gil Robles dispone que el general Francisco Franco se haga cargo del mando del Estado Mayor Central, que el general Emilio Mola vuelva al servicio activo y tome el mando de las fuerzas del Protectorado Español de Marruecos, que el general Joaquín Fanjul sea nombrado subsecretario y se ascienda a general de brigada al bilaureado coronel José Enrique Varela, militares que representan la flor y nata de la rebelión contra España.

Después de la victoria del Frente Popular en las elecciones de febrero de 1936 Gil-Robles se convirtió en el jefe de la oposición parlamentaria. El 13 de julio de 1936 abandonó España, entró en Francia de donde fue expulsado por el Gobierno francés y de allí se refugió en Portugal. Al iniciarse la Guerra Civil entregó a Emilio Mola todos los fondos económicos de su partido (CEDA).

Acabada la guerra fue miembro del Consejo Privado de Juan de Borbón en 1939. En 1953 regresó a España.  En 1968 era Catedrático en la Universidad de Oviedo. En 1975, ya muerto Franco, fundó el partido Federación Popular Democrática con el que se presentó a las elecciones de 1977 en coalición con Izquierda Democrática de Ruiz Giménez, elecciones donde solo obtuvieron el 1,18 % de los votos y ambas formaciones se disolvieron. Su hijo José María Gil-Robles pasó en 1978 a Alianza Popular (AP), hoy Partido Popular (PP) y llegó a ser presidente del Parlamento Europeo. Otro de sus hijos, Alvaro Gil-Robles, fue Defensor del Pueblo en 1981. El 13 de septiembre de 1980 el "Cain" de Valera moría en Madrid.

Fernando Valera lo presenció y sufrió todo desde su exilio en Francia, mientras era jefe del Gobierno Republicano en el Exilio. En junio de 1977 el último presidente de la República en el exilio, José Maldonado, junto con Fernando Valera Aparicio, el último presidente del Consejo de Ministros, emiten una Declaración de la Presidencia y del Gobierno de la República Española. En dicho texto reafirman la legalidad institucional emanada de la Constitución de 1931 y la validez de los procesos electorales de 1931, 1933 y 1936, mantenida durante el exilio. En dicha declaración se puede leer:
"Las Instituciones de la República en el exilio ponen así término a la misión histórica que se habían impuesto. Y quienes las han mantenido hasta hoy, se sienten satisfechos porque tienen la convicción de haber cumplido con su deber".
Así se pone fin al Gobierno republicano en el exilio, aceptando la validez de las elecciones de 1977, pero, que no se nos olvide, sin reconocer a la monarquía instaurada en 1975.

Valera, no obstante, no volvió a España y permaneció en París, donde falleció después de 43 años de exilio, sin que en ningún momento dejase de defender la legitimidad del gobierno republicano.

Benito Sacaluga



(1) Datos de Fernando Valera: ASOCIACIÓN PARA LA RECUPERACIÓN DE LA MEMORIA HISTÓRICA DE EXTREMADURA. ARMHEX. http://armhex.blogspot.com.es/ 

(2) Datos de Gil Robles bajo la Licencia Creative Commons Atribución Compartir Igual 3.0

5 de marzo de 2016

ESPAÑA LES VIENE GRANDE



Después de lo que acabamos de ver estos últimos días, y de lo que llevamos viendo desde el 20 diciembre pasado, siento amplificada mi desesperanza. Poco importa a donde se mire y a quien se escuche. Los politicos, al igual que los leones del Congreso, se rugen entre ellos, con la zarpa puesta en su particular bola del mundo, nada más. Poco importan los análisis de la situación política que se vive en España que en tromba hemos tenido que soportar, todos sin excepción elaborados desde el partidismo, subjetivamente, en algunos casos acogidos a un sectarismo trasnochado. 

Si a los titiriteros que movieron en lugar equivocado sus muñecos se les pide cárcel, por considerar que su actuación puede ser considerada como apología del terrorismo etarra, prácticamente a la totalidad de los 350 diputados que salieron de las urnas el 20D se les debería privar de su escaño por el "delito" de apología de la estupidez y exaltación de la mediocridad. El Gobierno de España les viene grande a casi todos ellos.

Ninguno de los líderes de los cuatro partidos políticos en liza está facultado, ni minimamente, para dirigir los destinos de esta España recién despertada. Sus compañeros de grupo parlamentario tampoco, si nos atenemos a los efusivos aplausos que dedican a sus admirados líderes debemos intuir que piensan como ellos... o simplemente no piensan.

Rajoy es y ha sido siempre un títere en manos del capital. Sus escasas luces le hacen seguir la iluminada senda de su mentor, de Manuel Fraga, y de toda la incombustible oligarquía franquista, a los que desde su supuesta juventud debe su carrera política. Un Rajoy que ahora ha dejado de ser títere para convertirse en un pelele, y como tal en grave riesgo de que su cuerpo de paja sea sacado a las calles para ser manteado o quemado. Así lo quieren en su partido y así lo desean en Europa.

A Pedro Sánchez le falta experiencia y sobre todo el apoyo de la dirección de su partido, le han sacado a la arena cargado de un hándicap insoportable, de falta de poder para tomar decisiones. Su gran error ha sido aceptar las condiciones que la vieja guardia socialista, amamantada por Felipe Gonzalez y su deseada "gran coalición", le impuso. Ante el asco que le produce ponerse en las manos de PP ha admitido como socio a un partido cuyo lema principal está directamente tomado del discurso pronunciado por José Antonio Primo de Rivera en el madrileño cine Europa el día 2 de febrero de 1936:
"Por primera vez vemos a la Falange en una coyuntura electoral y nosotros, que no somos de derecha ni de izquierda sabemos que una y otra postura son incompletas".
Sánchez debería saber que con Ciudadanos jamás podrá llevar a cabo un programa de izquierdas, pero ...¿Acaso el PSOE sigue siendo un partido de izquierdas?

Pablo Iglesias sigue aferrado al mitín politico. Sus discursos no son tales discursos. En política los discursos tienen la finalidad de convencer a base de la exposición razonada. Un mitin no es más que un persuasivo reclamo electoral donde todo cabe e Iglesias sigue instalado en el, y lo hace además acentuando la génesis revolucionaria del mitin y su vinculación al radicalismo, olvidando que está en un parlamento y olvidando que sus propuestas han de ser presentadas como razonables y realizables. El gran merito que supone lo ya conseguido por Iglesias puede irse al traste en poco tiempo, solo la fermentación en el caldo de la oposición puede llevarle algún día al poder, ahora no es, ni mucho menos, su momento.

De Albert Rivera poco es necesario decir para justificar su inhabilitación como dirigente politico a nivel nacional.. Su astucia y la inacción de PP y PSOE le encumbraron en Cataluña, donde arropado con la bandera de España consiguió ocupar el espacio politico destinado a aquellos que son contrarios a la independencia del país catalán, y con ese único equipaje y el imprescindible apoyo económico por parte del poder empresarial y financiero, más la desaparición de UPyD, consiguió excelentes números en la autonómicas y en las recientes generales. Sus farragosos devaneos autonómicos con PP y PSOE. en aras de arrinconar a la Izquierda, se han puesto especialmente de manifiesto en Andalucía y  en Madrid. Ciudadanos es un partido de derechas, y como diría Rajoy "muy de derechas", aunque se aferre a ese etéreo espacio politico denominado Centro. Alguien dijo que el centro politico es solo una línea que separa la derecha de la izquierda, y yo estoy de acuerdo, basta repasar la nómina de los fundadores de UCD (Unión de Centro Democrático) para comprobar su total identificación con la derecha política y así ha sido desde entonces., tanto en el arco de la derecha como en el de la izquierda Más temprano que tarde, Ciudadanos se convertirá en el competidor directo del Partido Popular o desaparecerá a nivel nacional.

Ahora solo falta que me refiera al Jefe del Estado, al que por supuesto tampoco considero capaz para ostentar tan importante cargo. Al menos Rajoy, Sánchez, Iglesias y Rivera han sido elegidos democraticamente, el Jefe del Estado no, eso es lo que hay, y lo hay por que así lo decidió Franco....y punto.

No, no me he olvidado de Alberto Garzón, el motivo de no haberle citado antes es que a él si le considero capaz de dirigir un Gobierno. Es el único politico que, a diferencia de los anteriormente citados, descarta los eufemismos y orgullosamente se declara comunista. No engaña a nadie y es honrado a carta cabal, dos virtudes imprescindibles para cualquier gobernante. Pero está solo ante los demás, el poder oligárquico no cesa en su empeño en destruirle utilizando para ello todos los medios a su alcance. Una nefasta ley electoral le ha robado literalmente un buen puñado de escaños y además le ha impedido tener grupo propio en el Congreso a pesar del millón de votos obtenidos.

Si viendo las sesiones de investidura he sentido indignación a causa del comportamiento y catadura de los líderes de los cuatro "grandes" partidos, esta indignación se ha elevado exponencialemente al ver a Alberto Garzón relegado a un escaño perdido en lo alto del hemiciclo. Indignación que se transformó en esperanza cuando vi y escuche sus dos intervenciones en las sesiones de investidura. Entre las dos unos escasos quince minutos, pero con más razón y contenido político que todas las interminables horas en las que sus opositores tuvieron el uso de la palabra, desde aquí le doy las gracias.


Benito Sacaluga.









29 de febrero de 2016

LAS CUENTAS DE MARIANO



Uno ya está un poco harto de ver y oír a Mariano Rajoy y los suyos presumir de los resultados económicos de su recién terminada legislatura. Nos arrojan a la cara un sin fin de cifras y logros sin que les tiemblen ni el pulso ni la vergüenza. Se quejan sin cesar de la herencia recibida y de la situación de "quiebra" en que se encontraron el país cuando llegaron al poder en diciembre de 2011. Si no fuera por ellos, dicen, España sería hoy el culo de Europa. Definitivamente nos toman a todos por idiotas o, peor aún, por borregos. Realizan estas manifestaciones en las televisiones amigas, sin que ni el moderador ni los que asisten como invitados al magno evento osen siquiera llevarles la contraria. El pueblo que les ha votado , impotente, como mucho duda sobre la verdad de los datos ofrecidos y calla. 

Llevar la contraria al PP en cualquier tema, y más aún en temas económicos, supone que uno sea calificado como rojo radical, bolivariano, anti sistema...o cualquiera de los, para ellos, calificativos negativos a que nos tienen acostumbrados, o simplemente recurren al insulto gratuito.

Desde que en 2011 vienen disfrutando de una mayoría absoluta para gobernar no han dejado de efectuar recortes en el gasto social, han situado el  salario mínimo en la categoría de limosna, han destrozado los derechos laborales, y otras tantas actuaciones más en contra de las clases populares, tantas que enunciarlas llenaría esta página. En este enlace pueden encontrar 120. , aunque seguro que mañana ya habra más.

Nos hablan de crecimiento cuando la realidad es que, siendo cierto, el aumento del PIB no representa nada más que 9.777 millones de euros en cuatro años, el + 0,91 %. Nos dicen que han reducido el déficit y también es cierto (42.690 millones menos que en 2011), pero callan el hecho cierto de que la deuda pública ha aumentado en 325.346 millones (+ 43,76 %) y que la partida presupuestaria destinada a pagar sus intereses ha subido hasta 35.500 millones, o lo que es lo mismo 100 millones diarios. Tampoco nos dicen que han dispuesto del 53% del Fondo de Reserva de la Seguridad Social (Pensiones), es decir de 36.330 millones. 

Se llenan la boca de decir que están creando empleo, y sin entrar ahora en las condiciones esperpénticas de la calidad del empleo por ellos creado, vuelven a falsear la realidad. Lo cierto es que si tenemos en cuenta las cifras de población activa, se encontraron con una Tasa de Paro del 19,30 % (2011) y han acabado la legislatura con un 21,01 % (2015). En número de desocupados (EPA) 4,79 millones frente a los 4,44 millones de 2011. 

No obstante lo anterior, día tras día les seguiremos oyendo decir lo mismo, las mismas mentiras sobre la economía española y el paro. Nada les oiremos sobre el aumento de la tasa de pobreza, ni sobre la galopante desigualdad entre rentas, ni sobre los cien mil y pico dependientes que ha fallecido sin llegar a cobrar la prestación, ni sobre los 3 euros mensuales que han subido las pensiones, .........ni de los miles y miles de millones de euros que los miembros de su partido nos han sacado impunemente de los bolsillos para destinarlos a su propio beneficio o al del partido en sí. 

El Partido Popular no puede seguir ni un día más gobernando España, ni aunque sea en funciones. Aparte de la corrupción que les pudre no debemos olvidar que han engañado a todos aquellos que les votaron en 2011 y de paso al resto de los españoles, que si bien estos últimos debemos respetar los resultados de las urnas no tenemos porqué aguantarlos si, como se ha demostrado, son el producto de un engaño colosal y continuado.

Los representantes de la clases populares deben tomar las riendas del país y limpiar a fondo la gran cloaca en que se han convertido nuestras instituciones. En cuanto a las formaciones de izquierda, nada de pactos con la derecha, ni con el centro, ni con el novedoso centro izquierda donde se auto ubica el PSOE. Ya que el PP manifiesta que es buena la alternancia, pues eso, que deje paso a la izquierda, a la de verdad, ya llevamos cuatro largos años con la derecha. Y por favor, que dejen de repetir eso de que han ganado las elecciones, eso de que los españoles les han dado su confianza. Al menos que aprendan a sumar y comprueben que más del 70 % de los votantes les han dicho alto y claro que levanten en vuelo y se vayan a sus casas.

Benito Sacaluga





25 de febrero de 2016

PASEANDO ENTRE GOLPISTAS

Ayer me llegué hasta el Ministerio de Defensa, concretamente a su Servicio de Publicaciones para comprar un libro sobre la vida de 230 militares profesionales de los más de 3000 que tras el golpe de estado de 1936 permanecieron leales a la República Española. Una vez llevada a cabo la compra del libro me detuve para tomar un café y mientras lo hacía comencé a leer el prólogo, un prólogo a cargo de un general de brigada del Ejercito de Tierra en el que se expresa (sic) "Los militares citados eran españoles, murieron o lucharon por España, porque su vocación les hizo hombres de armas, y merecen su lugar en la historia". 


Una vez haya leído el libro daré cumplida cuenta de mi opinión sobre su contenido, esperando no encontrarme, una vez más, con un relato sesgado, con un relato basado en la óptica franquista como tantos otros hasta hoy publicados. Ya veremos que lugar en la historia les es otorgado por el autor, un comandante del Ejército.

Terminado mi café decidí caminar para volver a casa y tome dirección hacia la calle Bravo Murillo para desde allí llegar a la Plaza de Castilla y tomar el Metro. Me apetecía el rodeo, lucía el sol y hacía demasiado tiempo que no transitaba por ese barrio. Mi primera intención, como he dicho, fue pasear plácidamente, matar el tiempo, no obstante nada más comenzar mi andadura mi placidez comenzó a desvanecerse hasta tal punto que se convirtió en indignación y rabia contenida.

La primera calle que se cruzó en mi camino fue la de Capitán Haya, una calle en homenaje al destacado aviador franquista Carlos de Haya Gonzalez. 

Girando hacía la derecha me topé con la calle General Yagüe, un militar falangista, amigo intimo de José Antonio Primo de Rivera, represor de la revolución de Asturias en 1934 e importante colaborador en el golpe de estado de 1936. Responsable de la "Matanza de Badajoz", asesinato de miles de civiles republicanos, que le valieron el apodo de "El Carnicero de Badajoz" y al que Franco nombró ministro del Aire y posteriormente Capitán General de la VI Región Militar, en Burgos. Cargos que durante la II Guerra Mundial no le impidieron mantener contacto y afinidad con Hermann Wilhelm Göring, jerarca de la Alemania nazi.

Sigo caminando, y pasada la calle Orense me encuentro con la calle General Varela, carlista, colaborador en la Sanjurjada de 1932 y conspirador destacado en los planes del golpe de estado de 1936. Un militar golpista que el 18 de julio de 1936, junto a José López Pinto y con la ayuda de refuerzos procedentes de Marruecos ocupan por las armas la ciudad de Cádiz, para después colaborar en el sometimiento al fascismo de las poblaciones de  Sevilla, Córdoba, Antequera (Málaga) y Málaga. Desde agosto de 1939 hasta 1942 fue Ministro del Ejército. 

Con el libro recién adquirido pesando cada vez más en mi mano y francamente triste,  renuncio a seguir mi camino y giro a la izquierda en busca de una parada de autobús que me permitiera alejarme con rapidez de aquel escenario creado a la memoria del franquismo. Vano intento, pues antes de poder darme cuenta me encuentro en la calle General Orgaz, controvertido aliado de Franco, nombrado Alto Comisario Español en Marruecos por el bando sublevado, a fin de asegurar el reclutamiento y envío de tropas marroquíes a la península en connivencia con los jefes tribales marroquíes. Posteriormente Jefe de una división en la batalla de Madrid, en la del Jarama y en la de Guadalajara. En 1937 fue nombrado consejero nacional de FET y de las JONS y, poco tiempo antes de terminar la contienda, jefe del Ejército de Levante hasta el final de la Guerra Civil. Fue capitán general de Cataluña de 1939 a 1941, donde firma numerosas sentencias de muerte en Barcelona contra detenidos de diversa índole, así como a militares fieles a la república y que se ejecutan en el conocido Campo de la Bota. Procurador en Cortes del grupo de los designados por el Jefe del Estado en la I Legislatura de las Cortes Españolas (1943-1946). 

Con una extraña sensación de pena, sigo andando y me doy de bruces con la calle Mártires de Paracuellos del Jarama,  lugar desde donde literalmente huyo tomando un taxi. 

Está claro, el miedo sigue dando nombre a las calles madrileñas mientras que los verdaderos héroes de la República son insultados y si acaso, levemente y en exiguo número, "oficialmente" recordados con reservas en las publicaciones del Ministerio de Defensa, de un ministerio que dicen es de todos los españoles. 

Ahí siguen las calles en honor a los golpistas, en honor a quienes se levantaron en armas contra un Gobierno legitimo y llevaron a cabo acciones que en muchos casos bien pueden ser consideradas crímenes de guerra. Sin embargo, las victimas republicanas repartidas por todos los campos de España no quieren calles, solo quieren que su nombre figure en una lápida digna y que los nombres de sus ejecutores sean borrados definitivamente de todas las calles y plazas españolas. Al parecer es mucho pedir, tanto una cosa como la otra.

Benito Sacaluga




23 de febrero de 2016

LOS REPLICANTES



En Blade Runner Ridley Scott nos moströ con maestría parte de la novela de Philip K. Dick ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?. Nos sitúa en un mundo donde los "humanos" se fabrican gracias a la ingeniería genética, "replicantes" para ser utilizados como esclavos. Con el paso del tiempo los replicantes se sublevan y abandonan sus campos de trabajo. Hoy, en 2016, una suerte de replicantes, creados por la derecha política y el poder financiero con el objetivo de perpetuar en España el neoliberalismo que llevamos padeciendo tantos años, se han rebelado contra el poder establecido, contra ese Partido Popular para el que fueron creados al objeto de servirle de cesta de votos a unir a los que los populares consiguieran en las urnas y como muro de contención a la izquierda renaciente.

Al igual que los replicantes de Blade Runner los integrantes de Ciudadanos son meros autómatas carentes de emociones e ideales cuyo objetivo es básicamente convertirse en el relevo del Partido Popular. A pesar de su extraordinaria defensa de eso que ellos denominan sensatez, parece que están dispuestos a rebelarse contra su "casa matriz" y pactar el poder con un PSOE descabezado y sin más norte que llegar a Moncloa aunque ello suponga para los socialistas renunciar, una vez más, a la ideología que abanderó su fundación y por tanto a la defensa de los derechos de las clases populares, unos derechos que única y exclusivamente pueden ser rescatados e incrementados desde posiciones netamente identificadas con la izquierda política.

Los votantes de derechas, los desencantados del PP, y aquellos que se acogen a algo tan etéreo y tan cómodo como es el centrismo politico ven en Ciudadanos un bastión contra la izquierda real, contra ese otro espacio en el que el PSOE debería integrarse y así desplazar hasta la oposición a la derecha extrema y aniquiladora de derechos y libertades. Como si de un juego se tratase, el PSOE está dispuesto a pactar con Ciudadanos, un pacto que los barones socialistas cambiarían sin pestañear por un pacto con el PP, pacto este último que tanto Sánchez como Rajoy se encargaron de hacer imposible antes de que se conocieran los resultados electorales, menos mal, aunque es muy posible que un fracaso del PSOE en la investidura de su cuestionado líder lo haga realidad.

En el PSOE se denominan  socialdemócratas, pero han tirado a la papelera de su identidad los principios marxistas que identificaron a la social democracia entre 1880 y 1914 y que la Segunda Internacional asumió para procurar la victoria del proletariado, victoria que el propio capitalismo debería propiciar a causa de la excesiva concentración del capital en manos de unos pocos y el consiguiente deterioró de las condiciones de vida de las clases populares. Por otro lado la frágil memoria del PSOE olvida intencionadamente el fin principal de un sistema democrático, un fin que según el laborista británico  Sidney Webb no debía limitarse al control por parte del propio pueblo de la propia organización política, sino también y obligatoriamente, al control de los elementos de riqueza. Cuando, tras la II Guerra Mundial, el SPD alemán, tras renunciar al marxismo (1959), aceptó como bueno el capitalismo dentro del socialismo y le siguieron el resto de partidos socialistas europeos, el PSOE también lo hizo y muy especialmente a raíz de la Declaración de Principios de la Internacional Socialista de 1989. Socialismo y Capitalismo, estaremos de acuerdo en que no son precisamente buenos compañeros de viaje, ni para unos ni para otros.

Ahora el PSOE, desde su eterna equidistancia entre capitalismo y socialismo, promueve un pacto con Ciudadanos, un pacto entre el socialismo de salón y el capitalismo puro y duro. Y lo hace despreciando la posibilidad de que se establezca un gobierno de izquierdas en España, algo que los militantes socialistas de base nunca entenderán y puede que nunca perdonen, no digo ya los republicanos. 

PSOE y Ciudadanos forman pareja, en Blade Runner la pareja formada por el humano y la replicante experimental consiguen salvar sus "vidas", pero, eso si, se enfrentan a un futuro más que incierto, de momento la vida de la replicante está programada para durar solo cuatro años y puede que antes de dejar de existir elimine definitivamente a su, para ella, extraña pareja, que para eso lleva incorporada de fábrica la carencia de sentimientos, como todos los capitalistas.

Benito Sacaluga.