7 de octubre de 2018

QUE VIENEN, QUE VIENEN....



Más de 40 años de tregua nos ha dado el franquismo, no está mal. Bueno, justo el tiempo que han tardado en rearmarse. Estas cosas se hacen a largo plazo. Poco a poco, de lo contrario, si los franquistas hubiesen intentado llegar nuevamente al poder por la fuerza, les habríamos derrotado. En 1981 hicieron un amago chapucero, ruido de botas, algunos tiros al aire y poco más, más que un golpe militar pareció un golpe palaciego, de todas formas abortado. Un intento en el que, no nos olvidemos, participaron, protagonizaron, unos guardias civiles, que cosas.

Ahora ya parece que se han cansado de esconderse entre los escaños de los congresos nacionales y autonómicos y, al unísono, han decido salir de su particular armario. Ya no son esos pequeños grupos que se dejaban ver en las manifestaciones democráticas, ya, unidos sus haces, se han convertido en "fascio" (haz), por si solos son débiles, pero en su conjunto, ligados con ramas en un haz,  son una fuerza más que apreciable. 

En marzo de 1933, un grupo de "personajes", apuntándose al éxito del fascismo en Alemania, fundaron en Madrid la revista semanal "El Fascio",  a la cabeza Manuel Delgado Barreto político de extrema derecha, monárquico y fascista, seguido por los falangistas Ramiro Ledesma y Sánchez Mazas, tampoco podía faltar José Antonio Primo de Rivera, que hasta escribió un artículo bajo seudónimo. Os podéis imaginar lo que se pretendía con la revista. El caso es que el Gobierno de la República dijo que de fascistas en España nada de nada, y tras la publicación del primer numero procedió a su incautación. Fin de "El Fascio".

Ahora las cosas han cambiado y los totalitarismos tienen el campo libre para intentar llegar al poder. Ayer un partido politico llenó hasta la bandera el Palacio de Vistalegre, dicen que cientos de personas se quedaron sin poder entrar, aforo completo. La consigna, muy a lo Trump, "Los españoles primero", las propuestas pues eso, contra los extranjeros, el independentismo y el feminismo, y ya de paso recentralizar el Estado, fuera gobiernos autonómicos. No faltaron cánticos, el Yo soy español, español, español...y el A por ellos, sonaron bajo el flamear de las banderas mientras se pedía la cabeza de Puigdemont al grito de !Viva España!.  Todo muy bien y muy de extrema derecha, como aconsejan los tiempos.

Pues eso, que ya no es que vengan, que estén de camino, es que ya están aquí, y además las encuestas les dan representación parlamentaria en las próximas elecciones generales. El "fascio" (ver imagen al pié) de la derecha ya tiene tres fuertes varas, solo les falta el hacha, espero que los españoles no se la demos a través de la urnas.


FASCIO





Benito Sacaluga