4 de diciembre de 2022

MANUEL JOSÉ GARCÍA CAPARRÓS


Hoy se cumplen 45 años de su asesinato.




“En estos momentos, oigo disparos, cerca de la emisora, a espaldas del diario Sur, se ve mucha policía, algunos han sacado las armas reglamentarias, otros llevan escopetas que disparan botes de humo. No sabemos lo que pasa pero en el puente de Tetuán, a pocos metros de donde estoy, han sonado más disparos. Hay mucha confusión y muchas carreras... me tengo que ir.”

Esta era la improvisada crónica que el entonces embrión de periodista, Rafael Rodríguez, transmitió a Radio Juventud, cadena del Movimiento en la mañana del 4 de diciembre de 1977. Pocos minutos después una bala asesinaba a Manuel José García Caparrós. Periodistas fogueados en burlar la censura se dan cuenta de la gravedad del momento, María Teresa Campos, ante el micrófono, Fernando García del Río en la producción y periodistas de pisar el asfalto, Antonio S. Jiménez Pajarero, Rafael Rodríguez y Antonio Chaves son los que cuentan lo que está pasando en la calle.

En la sala de máquinas de la emisora su director Juan Fernández Lozano, se la juega. Es llamado al orden pero no sólo no cierra la espita informativa, sino que la alienta. Fernández Lozano dio libertad a sus periodistas para que contaran lo que estaban viendo; periodismo en directo, sin trabas ni consignas.

La manifestación del 4 de diciembre de 1977 en lucha por la autonomía andaluza fue el termómetro para medir la incipiente libertad de prensa en toda Andalucía, con la mayoría de los medios informativos saliendo de las cavernas franquistas. Y hubo de todo. Periodistas que se la jugaron y emisoras de radio, como Radio Juventud de Málaga y la SER, que rompieron el infernal corsé al que estaban sometidos. El 4 de diciembre fue fecha histórica para la autonomía andaluza y la democracia, pero también fue el inicio de la libertad en los medios informativos. Radio Juventud de Málaga, con escasos medios y mucha voluntad democrática fue el ejemplo más manifiesto.

Dan entrada a las conexiones en directo de todos los puntos de interés del recorrido de la manifestación. Era una fiesta al principio; luego, una tragedia, con la sangre derramada de García Caparrós en la calle Comandante Benítez. Y la radio de Málaga lo narró al instante, relatando el horror y la indignación de un pueblo que se había echado a la calle para pedir dos alimentos básicos: democracia y autonomía. Es una pena que desaparecieran aquellas crónicas vivas enviadas desde una artesanal unidad móvil, entre las cargas indiscriminadas de los "grises" acompañados por el clamor fascista de militantes activos de Fuerza Nueva y de los Guerrilleros de Cristo Rey que, desde detrás de la Diputación, jaleaban a la policía para que diera leña al mono. Algunos de estos fascistas alardearon en plan matón de las pistolas en la mano. A los Asiego y compañía nunca les pasó nada.

La manifestación de Málaga es el estallido de la autonomía andaluza. Sonaba la flauta y la voz quebrada de Pepe Suero desde los altavoces del Ayuntamiento, acompañando a los 200.000 malagueños que se habían echado a la calle. Mientras que el diputado socialista, Rafael Ballesteros lee la proclama autonomista, en la Diputación el joven Juan Manuel Trinidad Berlanga intenta colocar la bandera andaluza en el balcón, escalando la fachada ante la atónita mirada de los manifestantes. Aquí empezó la guerra. Para la historia queda dicho que un hombre, Francisco Cabezas, presidente de la Diputación, de acendrado espíritu franquista, fue quien abrió los truenos guerreros, un gobernador civil, el catalán Enrique Riverola que se enteró mal y tarde de los incidentes y el comisario jefe de Málaga, Francisco Durán, incapaz de sujetar la extrema dureza y rabia con la que actuaron los policías, uno de los cuales, como contaba Radio Juventud, había matado a García Caparrós; un crimen no aclarado y que duerme en el resbaladizo terreno de la Transición donde fue usual que la mano derecha no quisiera saber lo que hacía la izquierda y viceversa.

García Caparrós fue víctima, también, de la Transición. La prensa de Málaga estuvo en su sitio. El diario Sur alienado con las tesis gubernamentales, bajo las directrices claras y precisas del ministro del Interior, Rodolfo Martín Villa; Sol de España, el otro periódico malagueño dio más cancha a la información, pero sin pasarse. Este periódico, liberal y abierto, avanzaba con pasos decididos a apoyos a la derecha franquista y tan sólo quedaban Diario 16 y El País, cuyas crónicas de sus corresponsales fueron las únicas que profundizaron en los hechos, denunciando la desproporcionada actuación de la policía y la muerte de García Caparrós. Revistas como Cambio 16, con crónica de quien esto firma, ya insinuó que el disparo pudo haber sido hecho por un policía, tesis que sostendría Antonio Ramos en la revista Triunfo, como lo hiciera el colectivo que firmó un espectacular trabajo informativo y gráfico en la revista Primera Plana. Este colectivo, en tan sólo dos días, dejó en la imprenta el libro "Morir por Andalucía", posiblemente el primer libro-reportaje escrito en España, y en el que a flor de piel, con la sangre aún caliente de García Caparrós, se narra en primera persona los hechos y se hizo público un estremecedor documento donde la policía "cuenta" sus andanzas el 4 de diciembre y los tres días negros en los que se vio envuelta Málaga.

El mensaje de los jefes a los grises era claro: "Bajar de los coches y pegar fuerte". Para que quede constancia y bajo la dirección y coordinación de Juan de Dios Mellado, dieron vida a "Morir por Andalucía" los periodistas, Rafael Rodríguez, Juan Barber, Rafael Salas y Vicente Almenara, todos ellos integrantes del llamado Equipo 4 de Diciembre.


FUENTE: www.publico.es




24 de mayo de 2022

REY VERSUS CONSTITUCIÓN

Después de leer el comunicado de la Casa Real de S.M. el Rey sobre la reciente visita a España de Juan Carlos de Borbón no tengo más remedio que reafirmarme en que a todos los españoles se nos toma por idiotas. Más que un comunicado de la real casa, parece un reseña de esas que aparecen en las revistas en su sección de Ecos de Sociedad. Solo ha faltado la foto en blanco y negro del grupito ordenadamente colocados para la ocasión. Complicidad y silencio.


Imagen: ctxt

Felipe VI, o no se entera de nada o tiene pavor a la reacción de su papá en el caso de que se le toquen sus reales gónadas. JC sabe mucho y oculta más de todo lo que ha sucedido en España desde que siendo un adolescente puso pie en Madrid para someterse a una esmerada educación basada en los principios fundamentales de la dictadura franquista. 

Como a todos los borbones, España a JC le importa un bledo. Para ellos es una forma de vida, de muy buena vida y nada más. Si las cosas se tuercen les basta con irse del país para seguir viviendo como reyes, al igual que el abuelo de JC que gracias a sus inmensos depósitos de dinero en cuentas extranjeras ni mucho menos se privó de nada.. A JC lo del tema fiscal ya no le preocupa, es residente en Abu Dabi y allí podrá hacer lo que quiera sin temor a que el fisco lo investigue.

El asunto huele a chantaje. O me dejas en paz y sigo haciendo lo que me de la gana con total impunidad, o empiezo a largar y aquí cae hasta el apuntador mientras yo en Abu Dabi me parto de la risa. Hijo mío, yo no tengo nada que perder y además me queda poco tiempo para disfrutar. A España que le den, que al fin y al cabo nuestra dinastía es francesa y si tú estás sentado en un trono es porque yo te lo he regalado al igual que hizo Franco conmigo. 

No pasa nada, dentro de un par de días, como máximo, ya nadie hablará de la visita de JC, tampoco de lo que nos ha costado a todos el inmenso despliegue de seguridad y demás "minucias" que ha supuesto su viaje privado. 

Ahora, dado que la Justicia se ve impotente para juzgarle y que JC se ha desatado, conviene no olvidar que el PSOE y la derecha han vetado las propuestas de la izquierda política para la constitución de una Comisión  que se encargue de investigar al borbón. En este sentido conviene tener muy en cuenta lo que Javier Pérez Royo, Catedrático de Derecho Constitucional en la Universidad de Sevilla, nos decía en su artículo recogido en elDiario,es el pasado dos de marzo:

"...Las Cortes Generales son el único órgano constitucional a través del cual se expresa “La soberanía nacional que reside en el pueblo español” (art. 1.2 CE). El artículo 66.1 es el único artículo que conecta de manera inmediata y directa con el artículo 1.2 de la Constitución"

"...Para las Cortes Generales la inviolabilidad no excluye la investigación de la conducta del rey. La inviolabilidad podría proteger frente a la exigencia de investigación por parte del Poder Judicial, pero no por parte de las Cortes Generales"

"...Las Cortes Generales también pueden, tras dicha investigación, decidir qué reformas de tipo normativo se tendrían que introducir en el ordenamiento para evitar que puedan volver a producirse conductas como las que se habrían estado investigando"

",,,Incluso pueden proponer que se active el procedimiento de revisión de la Constitución, con la finalidad de que quede definida la Monarquía Parlamentaria de manera más precisa. Dado que la revisión constitucional exige la ratificación en referéndum de la decisión adoptada por las Cortes Generales, podría ser una buena ocasión para que, lo que debió hacerse en el momento constituyente originario, se acabe haciendo en este".

Lo que Pérez Royo nos apunta es lo que se haría en cualquier democracia consolidada  Las conclusiones son, a la vista de las pruebas ya conseguidas por la Justicia, bastante previsibles y por tanto permitirían la exigencia de responsabilidades sobre aquellos actos del rey que no hayan sido refrendados. 

Por supuesto, a través de la necesaria Comisión, llegaríamos a conocer con bastante claridad que es lo que ha hecho JC y no solo él, sino también la identidad de los que han "dejado hacer" mirando para otro lado y saber en base a que intereses. 

Además, y después de haber desnudado a JC, según Pérez Royo las Cortes Generales también pueden, tras dicha investigación, y como ya se ha apuntado antes, decidir qué reformas de tipo normativo se tendrían que introducir en el ordenamiento para evitar que puedan volver a producirse conductas como las que se habrían estado investigando. Incluso pueden proponer que se active el procedimiento de revisión de la Constitución, con la finalidad de que quede definida la Monarquía Parlamentaria de manera más precisa. Dado que la revisión constitucional exige la ratificación en referéndum de la decisión adoptada por las Cortes Generales, podría ser una buena ocasión para que, lo que debió hacerse en el momento constituyente originario, se acabe haciendo en este. Sería entonces un muy buen momento para que se convocase un referendum monarquía/republica, pero claro, sin la voluntad del PSOE y la derecha la Comisión es inviable y no digamos ya el referendum citado. Queda claro pues que la única solución es que los partidos de izquierdas obtengan una amplia mayoría parlamentaria...y eso si que depende de los ciudadanos.

Salud y República

Benito Sacaluga



22 de mayo de 2022

ESA ESPAÑA BORBONIZADA

 

Parece lógico que la nobleza y las tropas de cortesanos que rodean a las monarquías sean defensores de esta forma de estado, y es de agradecer que se conformen con una monarquía parlamentaria cuando a ellos lo que les iría bien es que fuera absolutista, por no decir feudal. Lo que es muy difícil de comprender es que los que conforman el pueblo llano prefieran ser súbditos en lugar de ciudadanos. Ya saben ¡Vivan las caenas!



El que fuera rey de España por expreso deseo de un dictador genocida, ha decidido darse una vuelta por aquí después de casi dos años escondiéndose de sus vergüenzas en un refugio dorado, en uno de esos países donde los derechos humanos están prohibidos. Parece ser que viene a España a hacer como que participa en una regata formando parte de la tripulación del velero "Bribón", para después pasar unas horas en Madrid con su real familia, con lo que queda de ella.

Ante esta falta de vergüenza del borbón la derecha política aplaude. El PSOE, siguiendo su tradición accidentalista, se pone de perfil. Los partidos de la izquierda piden unas explicaciones que nadie les dará. Hasta aquí todo normal; lo que ya no debería parecernos normal es que el borbón sea vitoreado masivamente por los habitantes de Sanxenxo entre gritos de !Viva el rey¡, tampoco que las televisiones y demás medios de comunicación dediquen la mayoría de su tiempo y de su papel a esta impúdica exhibición de blanqueo.

Juan Carlos de Borbón ya no es rey de nada ni de nadie, pero sigue siendo borbón y por tanto sus caprichos son ley sin que nada ni nadie ponga coto a sus desmanes, y así lleva desde el 29 de marzo de 1956, día en el que acabó con la vida de su hermano Alfonso pegándole un tiro en la cabeza.

Poco importa que haya cometido varios delitos, puestos de manifiesto en el Informe de la Fiscalia del Tribunal Supremo, nada importa, es más, lo que nos dicen es que tenemos que estarle agradecidos por su labor en pro de la democracia. Una democracia que era imposible de retrasar y por la que se pagó un alto precio, parte de ese precio fue consagrar a JC como rey, sin que los españoles fueran consultados y con un estrepitoso ruido de sables como música de fondo. La monarquía quedó reinstaurada en España 91 años después de que el abuelo de JC se largase al extranjero. Unos meses más tarde, en noviembre de 1931, las Cortes españolas a través de la Comisión de Responsabilidades sentenciaron que:

Las Cortes Constituyentes declaran culpable de alta traición, como fórmula jurídica que resume todos los delitos del acta acusatoria, al que fue rey de España, quien, ejercitando los poderes de su magistratura contra la Constitución del Estado, ha cometido la más criminal violación del orden jurídico del país, y, en su consecuencia, el Tribunal soberano de la nación declara solemnemente fuera de la ley a don Alfonso de Borbón y Habsburgo-Lorena. Privado de la paz jurídica, cualquier ciudadano español podrá aprehender su persona si penetrase en territorio nacional.

Don Alfonso de Borbón será degradado de todas sus dignidades, derechos y títulos, que no podrá ostentar ni dentro ni fuera de España, de los cuales el pueblo español, por boca de sus representantes elegidos para votar las nuevas normas del Estado español, le declara decaído, sin que se pueda reivindicarlos jamás ni para él ni para sus sucesores.

De todos los bienes, derechos y acciones de su propiedad que se encuentren en territorio nacional se incautará, en su beneficio, el Estado, que dispondrá del uso conveniente que deba darles.

Sentencia que fue anulada por el dictador Franco el 15 de diciembre de 1938.

Años después, ya con JC como rey de España, se ponía de moda manifestar que parte del pueblo español no era monárquico, que era "juancarlista" y lo hacían sin saber que JC hacía y deshacía sin recato alguno todo lo necesario para amasar una fortuna desorbitante, la inviolabilidad le protegía y así siguió (y sigue) hasta incluso después de ser obligado a renunciar a la corona y cedérsela a su hijo. 

Lo de JC es una vergüenza para España a nivel internacional, pero no lo es en absoluto para esa cohorte de incondicionales de la que disfruta el borbón, el tiempo y su ignorancia les ha borbonizado hasta el extremo de no querer ver la realidad. Una realidad que, al menos, debería sonrojar a cualquier ciudadano decente, pero claro, los que vitorean al borbón están muy lejos de ser ciudadanos, se han quedado, voluntariamente, en súbditos. 

Dicen que JC, con sus comportamientos, está poniendo en peligro a la monarquía, pues bien, si el actual rey quiere salvaguardarla, o al menos mantenerla viva unos años más, lo tiene muy fácil. Solo tiene que reunirse con el Gobierno y pedir que JC sea desterrado por sus fechorías, y al mismo tiempo solicitar que se lleven a cabo las acciones necesarias para eliminar la inviolabilidad que ampara los actos personales del titular de la corona, algo que se puede hacer sin necesidad de tocar la Constitución. No lo hará.

Salud y República.




11 de octubre de 2021

EL BORBONEO INFINITO

 




Todo el mundo sabe como llegó al trono de España Juan Carlos de Borbón, las leyes franquistas lo decidieron y los artífices de la Constitución de 1978 lo ratificaron. 

Desde su nombramiento como Jefe del Estado, el comportamiento de JCI coincide con lo que se ha dado en llamar "Borboneo", que según el Diccionario Apócrifo de la RAE, (Juan Rivera en UCR): 

”Dícese de la acción del Gobernante que mientras entretiene al respetable con campechanías y otras zarandajas, introduce la mano en la olla donde se cuecen todos los negocios para sacar tajada”.

No pasa nada, en España todo lo que haga su rey está permitido, es inviolable dicen, puede satisfacer sus caprichos y ambiciones con total impunidad, y si después de dejar el trono se atisba el menor indicio de peligro judicial basta con huir a un país extranjero, en este caso a los Emiratos Árabes , donde se permite denegar la extradición por motivos de edad o de salud, motivos ambos que JCI puede justificar con plenitud. Si JCI sigue allí aposentado cualquier intento de extradición de la justicia española o internacional fracasaría rotundamente.

Dice el Borbón que su marcha a los Emiratos Árabes fue por él decidida para no perjudicar a la Corona, algo que nadie se cree viniendo precisamente de él. Si está allí es por la seguridad, eterna impunidad, que el país árabe le brinda. Prueba de ello, por si alguna hace falta, es que nada más conocerse la más que posible decisión de la Fiscalia de archivar los casos que sobre él se están investigando, ya se empiezan a pergeñar planes para su vuelta al territorio español, hasta se habla de la posibilidad de poner a su disposición algún palacete de Patrimonio Nacional para que fije su nueva residencia, por supuesto con los gastos pagados por todos. Todo se andará, pero en Abu Dabi seguirá hasta que la Fiscalia se pronuncie definitivamente a su favor y hasta que la Agencia Tributaria de por buenas las regularizaciones fiscales que JCI llevó a cabo cuando fue avisado de que se le estaba inspeccionando, algo, esto último, que de no ser así le convertiría en autor confeso de dos delitos penales.

Vuelva o no a España, JCI seguirá disfrutando de la inmensa fortuna acaparada durante su reinado, fortuna que a su muerte acabará en manos de sus herederos y de sus numerosas amantes, no nos preocupemos, jamás ese dinero será devuelto a las arcas públicas, es más, esas mismas arcas serán las encargadas de correr con los gastos de sus regias pompas fúnebres, faltaría más. Hasta muerto nos seguirá costando dinero.

Todo pasará, el actual Gobierno y la derecha total pondrán todos los medios a su alcance para blanquear al Borbón, los medios de comunicación les apoyarán, la justicia seguirá el turbio camino emprendido y el pueblo se limitará a aceptar lo que se decida. 

No esperemos en esta cuestión nada del PSOE, pieza fundamental para la reinstauración de una nueva República, seguirá siendo fiel a la oferta efectuada por Rodolfo Llopis a Juan de Borbón a través de Satrústregui en 1962, en Munich, durante la celebración del IV Congreso del Movimiento Europeo: 

"El PSOE tiene un compromiso con la República que mantendrá hasta el final. Ahora bien, si la Corona logra establecer pacíficamente una verdadera democracia, a partir de ese momento el PSOE respaldará lealmente a la Monarquía" .

y así lleva casi 60 años, en estos momentos alienado con la derecha para evitar cualquier investigación que sobre JCI pudiera llevarse a cabo en el Congreso de los Diputados. Todo bien.

Solo la creación de un gran partido republicano a nivel nacional puede hacer posible la abolición de la monarquía y ese partido ni existe ni se le espera, para ello es imprescindible la existencia de ciudadanos republicanos comprometidos y cohesionados, y no parece que sea nuestro caso.

Salud y República.

Benito Sacaluga





29 de agosto de 2021

ALMEIDA Y LA APOLOGIA DE LOS CRIMENES DE GUERRA


Leo en Diario16 que el alcalde de Madrid restituye el nombre de la calle Barco Sinaia por el que anteriormente ya figuraba de "Crucero Baleares". La anterior alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, eliminó la placa del crucero franquista en justa correspondencia  con el Art. 15 de la vigente Ley 52/2007 más conocida como Ley de la Memoria Histórica, sustituyéndola por la de un barco, el "Sinaia", conocido por haber efectuado el transporte de refugiados republicanos desde Sète (Francia) hasta el puerto de Veracruz en México.


A bordo del "Sinaia"
(Imagen de ABC)

A bordo del "Sinaia", también llamado el "barco de la tristeza", viajaban para salvar su vida 1.600 españoles, 307 familias compuestas por 953 varones, 393 mujeres y el resto niños menores de 15 años, todos civiles y todos rumbo al exilio en un país extranjero, huyendo de una España sometida militarmente, huyendo de la muerte o en el mejor de los casos de largos años de prisión. Iban con lo puesto.

Al indescriptible Almeida, le ha faltado tiempo para borrar de la memoria colectiva al barco y de paso a los motivos que justificaban que diera nombre a una calle española. Una decisión nefasta y de oscura motivación, más aún si tenemos el cuenta el nombre que el alcalde de Madrid a autorizado en sustitución del existente.

El nuevo nombre es "Crucero Baleares", un crucero que formó parte de la flota sublevada contra la República española en julio de 1936 y que fue hundido en combate por unidades navales de la Flota republicana el seis de marzo de 1938. En el combate naval el "Baleares" iba acompañado de otros dos cruceros sublevados, el "Canarias" y el "Almirante Cervera".

Solo por tratarse de un buque de guerra sublevado contra el legitimo Gobierno de la República debería bastar para que no fuese exaltado dando nombre a una calle, pero la historia del crucero "Baleares" hace que la decisión de Almeida deba ser considerada como un insulto a los Derechos Humanos.

Durante la guerra de España, en febrero de 1937 y ante la inminente caída de Málaga en manos franquistas, decenas de miles de malagueños intentaron escapar de la ciudad y zonas limítrofes huyendo de la represión franquista. Las milicias obreras lograron que el levantamiento militar de julio de 1936 no triunfase en Málaga y se temía que la tropas franquistas llevasen a cabo una feroz represión. Muchos de ellos lo hicieron por la única carretera que no había sido cortada por el ejercito sublevado, la que une Málaga con Almería. Una carretera que transcurre bordeando la costa mediterránea y que representa un objetivo fácil para su control desde tierra, mar y aire. Todos los que iniciaron su huida sabían lo peligroso del viaje pero en el fondo confiaban, albergaban esperanzas de que el ejercito sublevado respetase una caravana exclusivamente civil y se arriesgaron a recorrer a pie los más de 200 kilómetros que les separaban de Almería. Se equivocaban.


Componentes de "La Desbandá"

El día ocho de febrero, día de su salida de Málaga, todas las esperanzas de los que buscaban refugio en zona republicana, los integrantes de la denominada "Desbandá", se frustraron cuando la artillería, los tanques, la aviación y tres cruceros de guerra rebeldes, "Canarias", "Baleares" y "Almirante Cervera" procedieron a bombardear las largas filas de ciudadanos que huían de Málaga. Los tres cruceros bombardearon a placer una caravana de refugiados desarmados entre los que se encontraban familias enteras, mujeres, niños, ancianos....la cifra de muertos como consecuencia de los bombardeos se estimó en más de 5.000 personas, el número de heridos se desconoce. Un crimen de guerra sin paliativos. Un genocidio. 


Dr. Norman Bethune

El médico canadiense Norman Bethune, pionero en el establecimiento de servicios móviles de transfusiones de sangre y miembro de la Comisión de Ayuda a la Democracia Española, integrado en el Batallón Mackenzie-Papineau, acudió desde Valencia con sus equipos en ayuda de los heridos. Durante tres días, él y sus ayudantes Hazen Sise y Thomas Worsley, socorrieron a muchos de los heridos y ayudaron en el traslado de refugiados hacia la capital almeriense. El doctor Bethune ya había intervenido anteriormente realizando transfusiones de sangre en varios campos de batalla españoles, pero la masacre de Málaga superó todas sus experiencias, el horror de lo que había  visto le llevó a escribir un libro que tituló "El crimen de la carretera Málaga-Almería", en uno de sus párrafos iniciales se puede leer:

"...Lo que quiero contaros es lo que yo mismo vi en esta marcha forzada, la más grande, la más horrible evacuación de una ciudad que hayan visto nuestros tiempos...."

Según escribe Carlos Martínez García en un artículo publicado en el digital Nueva Tribuna el 19 de julio de 2021, de título "La impunidad de los crímenes franquistas, caso de la desbandá. De aquellos polvos estos lodos" :

...El crimen de la desbandá, es un ejemplo de libro de crímenes contra la humanidad que nada tiene que envidiar a las matanzas de las recientes guerras de la extinta Yugoeslavia o los genocidios de Ruanda o el Congo. Miles de civiles que huían a pie y con lo puesto, de las tropas de Franco cuando estas comienzan a tomar la ciudad de Málaga en Febrero de 1937 y que son ametrallados y bombardeados por aviones y barcos de guerra españoles, alemanes e italianos en la carretera hacía Motril y Almería que circula paralela a la costa. Se trataba no de tropas en retirada sino de civiles huyendo, insisto.

...El ejército de Franco practicó durante toda la guerra posterior al golpe del 18 de Julio, bombardeos y represalias contra civiles al objeto de debilitar no el poderío militar de las tropas republicanas sino de castigar y aterrorizar a población civil. Todos esos crímenes siguen impunes y sin condena efectiva, porque una declaración verbal, una moción o una PNL no es condenar el franquismo. Una ley de fosas tampoco hace recuperar la justicia, porque la cuestión no es desenterrar y enterrar dignamente, lo cual es necesario, sino juzgar el genocidio franquista y los crímenes contra la humanidad cometidos a docenas en España.     

Nada hará el Gobierno de la nación, nada hará el Congreso de los Diputados, nada hará la Comunidad de Madrid, para atajar el desmán llevado a cabo por Almeida. El crucero "Baleares" seguirá dando nombre a una calle madrileña. 

Se da la circunstancia de que una de las calles del Arsenal de Ferrol aún lleva el nombre del citado crucero. La Asociación para la Memoria Militar Democrática (AMMD) lleva años intentando que el nombre del crucero, junto al de otros significados golpistas sublevados, se elimine de su callejero. Se ha acudido a la Jefatura del Arsenal, al Ministerio de Defensa, al Congreso de los Diputados, al Ayuntamiento de Ferrol...y hasta la fecha nada se ha conseguido.

Hace poco Almeida ha restituido el nombre de la calle general Millán-Astray, estrecho colaborador del dictador Franco desde los albores de la sublevación militar de 1936, al que promovió en Burgos para ser elegido "Caudillo". Acabada la guerra Franco le designó directamente procurador en Cortes, cargo en el que le mantuvo durante cuatro legislaturas.

¿Hasta donde van a llegar la derecha extrema y la extrema derecha en España si, como se puede comprobar, siguen ensalzando a militares golpistas, sublevados contra su propio país y responsables de una represión salvaje que duró más de 40 años? 

La respuesta a la pregunta anterior es sencilla...pero hoy y ahora prefiero que sean otros los que la contesten, a mi me da miedo no equivocarme.


Benito Sacaluga






5 de mayo de 2021

AYUSO Y EL GOL DE MARCELINO

 


La extrema derecha (PP y Vox) se ha hecho con el Gobierno de la Comunidad de Madrid. Es el resultado de unas elecciones democráticas, y además con un porcentaje de participación cercano al 77%. Adiós a la esperanza de un Gobierno regional del pueblo y para el pueblo.



Madrid 21 de junio de 1964

Por si lo anterior fuera poco, el PSOE, el partido politico de la equidistancia, se pega un batacazo solo comparable en intensidad a la victoria del PP.  A la hora de buscar responsables de la victoria sin paliativos de la derecha el PSOE se lleva la palma, la izquierda real hizo sus deberes y hasta aumentó su número de escaños, los de Ferraz, con un candidato aún más equidistante que el partido y unos votantes caminando por el filo de la navaja de la derecha, han perdido 13 escaños, lo que ha imposibilitado una suma que permitiera desalojar del Gobierno de Madrid a un PP que lleva un  cuarto de siglo haciendo de las suyas, corrupción y liberalismo salvaje incluidos, con el aplauso de cerca del 50 % de la población de la capital del reino y del  resto de municipios madrileños. De los 179 municipios de la Comunidad, tan solo en dos, de los más pequeños por número de habitantes, ha habido una mayoría de izquierdas.

Si el proceso de estas elecciones ha tenido amplia repercusión en todo el país, el resultado de las mismas no solo ha llenado las portadas de todos los medios de comunicación, sino que también entrará a formar parte de los estudios de ciencia política, presentes y futuros. Si la "vieja política" se sustituyó por la "nueva política" está última ha sido enviada al cajón de los recuerdos y sustituida por un populismo extremo, al menos de momento y mucho me temo que también a corto y medio plazo.

En el resultado no han influido las ideas, tampoco se ha valorado en manos de quién dejamos la cuantificación y distribución de los recursos, tampoco la bestial mancha de corrupción que cubre al partido ganador. Lo que de verdad ha influido en el resultado ha sido algo parecido a ese gol que marcó Marcelino a la Unión Soviética en 1964, con el dictador en el palco del Bernabéu. Un gol que supuso que España ganará la Eurocopa y que el franquismo y su caudillo utilizaron como una victoria contra el comunismo, contra un comunismo que en España, por razones obvias, no existía, pero al que Franco se encargó de demonizar desde 1936. Los diarios de la época titularon así la hazaña de la Selección:

"La victoria (2-1) sobre el enemigo ruso, el exportador de la revolución mundial, la monstruosa hidra cuya cabeza hemos cercenado en 1939". "

"De la Guerra Civil al Bernabéu. Franco, «Centinela de Occidente», volvía a vencer a la hidra comunista.

Ya saben ese "Comunismo o Libertad" que Ayuso convirtió en su lema de campaña porque el de "Socialismo o Libertad" inicial le pareció poco agresivo para manipular a sus potenciales votantes.

Una "Libertad" de la que el PP se apoderó para sus fines electorales, pero que ni siquiera permite que te declares comunista o simpatizante de Unidas Podemos sin que seas insultado por ello. Una "Libertad" que en boca de un partido politico enraizado en el franquismo suena a cachondeo, más aún si tenemos en cuenta su querencia por las tesis de la ultraderecha. Una "Libertad", que según Ayuso, no se disfruta en el resto de España con la misma intensidad que en Madrid, ni tan siquiera en los lugares donde el PP gobierna. Una "Libertad" de movimientos que se ha llevado por delante muchas vidas durante esta pandemia, una cifra que se incrementa cada día por encima de la media nacional. 

Para remate, el líder de Unidas Podemos deja la política, y lo hace tras el recuento de votos. Al instante siguiente de anunciarlo públicamente, todos los medios, sin excepción, olfatean el olor a carnaza y se lanzan contra Pablo Iglesias, olvidan sus evidentes logros en tan solo seis años, le acusan de ser el responsable del éxito de Ayuso, de haber espantado a los votantes socialistas y de todas las descalificaciones que se le puedan hacer, tanto a nivel politico como personal. A la fiesta se unen todos, a excepción de los integrantes de su partido, se unen comentaristas de medio pelo, periodistas de pulsera rojigualda, tertulianos resentidos y hasta desde la izquierda con aspiraciones republicanas se le denosta e insulta. Al parecer Pablo Iglesias, según algunos "líderes republicanos" es también el responsable de que España no sea hoy una República, de no haber colaborado a ello dicen, cuando el que España no sea republicana es simple y llanamente un fracaso sideral de los republicanos, entre los que me incluyo, no digamos ya de los que se auto consideran sus líderes y/o prebostes, tanto en el plano táctico como en el intelectual.

Pablo Iglesias ya ha dejado de ser un problema para los poderosos, ha soportado lo indecible, le han llovido las hostias desde todas partes, le han acosado, insultado, amenazado de muerte, vilipendiado, difamado, espiado..., vamos que le han machacado sin piedad y desde todos los lados sin interrupción durante seis años. Lucio Martínez Pereda escribe hoy: 

Guste o no reconocerlo, ayer Pablo Iglesias dio a España una lección de superioridad moral únicamente superada por la que ofreció Nicolas Salmerón en septiembre de 1873 cuando renunció a la presidencia de la República para evitar firmar una condena de muerte.

Para encontramos una campaña de acoso y derribo de dimensión semejante  contra un líder político democrático en España, como la que se ha llevado contra el señor Iglesias, tendríamos que remontarnos  a la que se efectuó contra Manuel Azaña en los años 30 del XX.

Lo que ha conseguido Iglesias en pro de los más débiles no se le tiene en cuenta, tampoco lo que pretendía conseguir, el resultado de las elecciones madrileñas lo demuestra, y Pablo Iglesias ha hecho ayer lo mismo que habría hecho yo, bueno yo antes de irme les habría mandado a todos a la mierda. 

Espero que Pablo Iglesias algún día pueda recoger el fruto de su trabajo. Quizás sin ataduras pueda ayudar a la causa republicana, puede que esté entre sus planes. Dejo a continuación, para él y para todos los ciudadanos de izquierdas, un párrafo escrito por un Jefe de la Armada de la República a finales de 1938, cuando aún, aunque pocas, había esperanzas de vencer al fascismo:

Sigamos manteniendo unidos nuestros esfuerzos y nuestros pensamientos; sigamos manteniendo nuestra unidad que es la victoria, todo lo que se oponga a la primera entorpecerá y demorará la segunda. No le sirvamos de pedestal a nadie ni a ninguno, sino exclusivamente a nuestra indiscutible victoria, a nuestra libertad ...


Benito Sacaluga 




7 de enero de 2021

EL REY CALLA, LA MONARQUÍA MUERE

 


Hace casi 100 años, en 1923, el borbón Alfonso XIII, acorralado por los acontecimientos dentro y fuera de España, se puso de acuerdo con el general Primo de Rivera para que éste diera un golpe de estado e instaurase una dictadura militar, eso sí, respetando a la corona y al coronado. El experimento duró poco y a principios de 1930 el borbón apartó al general para sustituirlo por otro, por Dámaso Belenguer, que nada duró, a éste le siguió un almirante, Juan B. Aznar, que duró aún menos, tomó su cargo en febrero de 1931 y dos meses después la República acabó con el borbón... y con su amor por las dictaduras militares amparadas por su volátil corona. En 1939, otro general, y con una guerra de por medio, se erigió en dictador, cargo que disfrutó durante 36 años, una vez muerto, y según estaba preparado por él mismo, otro borbón, Juan Carlos I, se sienta en el trono de España, y allí permanece 38 años, hasta que los escándalos le obligan a abdicar en 2014, dando así acceso al trono a su hijo Felipe...y en estas estamos.

Según lo anterior, parece que está bastante clara la querencia existente entre monarcas y militares, algo que se ve potenciado por una Constitución, la nuestra (Art. 62/h), que otorga al rey "El mando supremo de las fuerzas armadas", casi nada. Mando supremo, que será todo lo simbólico que queramos, pero al que acuden nutridos grupos de militares ya retirados, pero no nos engañemos, secundados en silencio por otros muchos en activo con las mismas ideas. Azaña quiso cambiar las cosas en los ejércitos, creó una ley que reformaba las fuerzas armadas, que las adaptaba a los valores republicanos, a la vista está que se quedó corto si miramos a julio de 1936.

Hoy las "cosas" andan revueltas en los cuarteles, por mucho que desde el Gobierno se empeñen en decirnos lo contrario. Salen a la luz grupos de militares llamando al golpe militar y pidiendo un nuevo genocidio entre la población española que afectaría a todos aquellos cuyas ideas no comulgan con la ideología que sembró (impuso) Francisco Franco, al mismo tiempo, la creciente extrema derecha apoya a estos grupos pública y notoriamente. A estos fascistas con uniforme les sobran, según ellos mismos cuantifican, 26 millones de españoles, puestos a fusilar que se note. El rey calla.

Llegan a Zarzuela cartas copiosamente firmadas pidiendo al rey su intervención en aras de salvar a España del comunismo, para defender la unidad nacional, para restablecer el orden y los símbolos bajo los que un pueblo entero sufrió durante 40 largos años. Desde la ultraderecha se pide un Gobierno de concentración nacional que desbanque al ejecutivo actual, fascismo contra democracia en estado puro. El rey calla.

Llega la Pascua Militar, se espera que el rey hable sobre los sucesos anteriormente citados. El rey pasa revista, lleva el uniforme de gala de Capitán Genera de la Armada, los mismos galones que llevaba Franco. Se cumple el protocolo, las tropas saludan y la bandera se inclina a su paso. Llega la hora de los discursos, el rey se dirige a todos los miembros de las Fuerzas Armadas, el discurso es para ellos. Habla de la Constitución: 

"La Constitución consagra el orden democrático y los deberes a los que todos estamos sujetos"

poco más, ninguna alusión a las misivas recibidas de grupos de militares poniéndose a sus órdenes para aniquilar nuestra democracia; tampoco a los mensajes difundidos por la redes sociales en los que una facción de militares retirados animan a fusilar a 26 millones de españoles. El rey calla.

El rey calla en público, regia decisión que nos impide conocer su opinión sobre los movimientos involucionistas que se están gestando en nuestras Fuerzas Armadas. Lo que de momento no sabemos es lo que opina en privado, lo podemos suponer, pero no lo sabemos. 

La derecha española se disputa la defensa a ultranza de la monarquía, para ellos es la única forma de estado posible, aunque es cierto que muchos de ellos añoran la dictadura que nos oprimió durante 40 años, lo mismo sucede en el seno de las Fuerzas Armadas.

Sería conveniente, no ya para el país que además le es necesario, sino también para la corona que el rey hablase alto y claro, pero me temo que no lo hará.

Solo durante el siglo XX fueron 16 las monarquías eliminadas en Europa, los motivos fueron diversos. Por afinidad con la española, en cuanto a la procedencia de los miembros de la Casa Real, el rey debería recordar lo sucedido en 1973 con Constantino II de Grecia, su tío, hermano de la reina emérita Sofia de Grecia. 

Constantino accedió al trono en 1964, el golpe militar llevado a cabo por unos cuantos coroneles en 1967 le arrebató el poder. Al día siguiente del golpe de estado del 21 de abril, el rey juró el nuevo régimen dictatorial, en un intento de dar un contragolpe que fracasó. Se vio obligado a exiliarse con su familia. En 1973 hubo un intento de golpe por parte de militares monárquicos para reinstaurar el orden anterior y entonces el dictador Georgios Papadopoulos declaró a Grecia una República el 1 de junio, decisión que fue refrendada por un plebiscito el 29 de julio. 

Lo que digo, mal asunto para los monarcas el relacionarse con los militares, no digo ya jurar la defensa de una dictadura con tal de mantenerse en el trono, y si no que se lo "pregunten" al fallecido Juan de Borbón.

Mucha razón tiene el líder de Unidas Podemos, cuando manifiesta que la apropiación de la monarquía que llevan a cabo la derecha y las Fuerzas Armadas beneficia la llegada de una República a España. No os digo ya si el acercamiento es a la inversa, con estos mimbres la monarquía muere, ojalá que sea pronto, solo espero que no la sustituya otra dictadura y sea una República la que nos proteja. 

Termino poniendo en valor la dignidad y lealtad demostrada por muchos de los miembros de la Fuerzas Armadas que están viendo truncadas sus carreras militares por defender la democracia, mi solidaridad para con ellos. También agradeciendo a aquellos militares ya retirados por la ardua labor que están realizando para que el franquismo sea definitivamente expulsado de los ejércitos españoles y nuestra marina de guerra.


Benito Sacaluga.


En la imagen: Divisa de Capitán General de la Armada


4 de octubre de 2020

ESE REY DEL QUE USTED ME HABLA

 


Dentro de poco, los monárquicos de toda la vida, los advenedizos por conveniencia y los "juancarlistas, sobre todo estos últimos, y también el rey actual, cuando sean preguntados por los logros y errores de la monarquía española desde 1978 hasta 2014, para referirse a Juan Carlos I utilizaran la fórmula rajoiana "Ese rey del que usted me habla", tratando de desvincularse del hasta ahora último borbón en hacer apresuradamente las maletas y largarse al extranjero, en este caso dejando una nota como toda explicación. 

Hace tiempo, cuando se preguntaba a los españoles la razón por la que apoyaban la monarquía, algunos, muchos, respondían que ellos no eran monárquicos, que eran "juancarlistas"; no sé si aún hoy lo seguirán siendo o se habrán transmutado en "felipistas", eso es lo que se pretende desde la derecha más rancia y también desde la más extrema, ya se sabe: "A rey muerto rey puesto", expresión que según dicen acuñó Felipe V, el primer borbón reinante en España allá por el siglo XVIII, pelillos a la mar y a seguir como hasta ahora.

Anoche, en la tele, José Manuel García Margallo "El Erudito", y ante una Cristina Almeida sin reflejos, nos mostró su incondicional adhesión a la monarquía, según él única forma de estado capaz de preservar la unidad de España ante la histórica y demostrada ignorancia de los españoles sobre lo que les conviene. 

Como un autómata, elevó el derecho a la presunción de inocencia hasta los altares del espejismo ante lo evidente. Hasta que no se pronuncia la justicia todo el mundo es inocente, repetía sin cesar. No sé, pero imagino que al igual que a JCI, García Margallo considerará a Francisco Franco inocente de todos los crímenes cometidos, dado que nunca ha sido sometido a la acción de la Justicia. Por otro lado, me sorprende que "El Erudito" no haya tenido en cuenta que la presunción de inocencia solo tiene aplicación a aquellos individuos contra los que sea dirigido un proceso judicial, (imputado, procesado o acusado), y hoy por hoy JCI no está incluido en ninguno de esos supuestos. 

Yo, que lo único que sé de la Justicia es que en España no funciona nada bien, no necesito esperar al fallo de ningún tribunal sobre las actuaciones de JCI para estar seguro de que ha transgredido varias leyes y protagonizado un sinfín de escándalos, y de ninguna de las maneras estoy dispuesto a otorgarle ninguna presunción de inocencia, eso se lo dejo a los jueces que lo juzguen, en el improbable caso de que ese juicio se celebre,... y a García Margallo y sus compañeros de partido. 

Se acusa a parte de la izquierda española de utilizar los desmanes de JCI para atacar a la monarquía con el fin de que desaparezca de una vez por todas, una acusación correcta y acertada y que el republicanismo no debe desaprovechar, es más, debe hacerlo con mayor intensidad que hasta hoy. JCI, junto con la inconsistente posición del actual rey y el apoderamiento de la derechas rancias y las extremas de la figura de la monarquía, son herramientas muy potentes para la construcción del camino hacia una República, solo espero que se sepan utilizar y no tener que volver a oír de labios de un ministro socialista, Juan Carlos Campo actual ministro de Justicia, en el Congreso de los Diputados,: "Estaría dispuesto a defender a la Monarquía y la Constitución hasta la última gota de mi sangre". Déjese de dramatismos señor ministro, sin darse cuenta, o conscientemente, ha calcado la frase pronunciada hace bien poco por Javier Ortega Smith (Vox), tanto su sangre como la de Ortega Smith, nada pueden hacer ante la voluntad de los ciudadanos, y además nadie se cree que lo harían llegado el caso.


Salud y República


Benito Sacaluga.






27 de septiembre de 2020

BORBONEOS

 




Corren malos tiempos para la monarquía. Por muchas vueltas que le queramos dar,  la corona está de capa caída, una expresión de origen taurino aplicable a quién no resuelve adecuadamente los inconvenientes que se le van planteando y acaba cayendo en la apatía; estado que le induce a cometer errores de pequeño y gran calado.

Eso de ser rey y no pintar nada debe ser harto molesto, y el nuestro, al igual que sus antepasados, cuando se enfada o se siente agraviado borbonea, toma decisiones de carácter politico que no le corresponden. Su más sonado borboneo tuvo lugar el 3 de octubre de 2017, dos días después de la consulta unilateral llevada a cabo por la Generalitat de Catalunya. El rey se despachó a gusto contra los politicos catalanes al mismo tiempo que, taimadamente animaba al gobierno de M.Rajoy a aplicar el Art.155 en toda Catalunya. Un discurso inaceptable e incendiario, pero que finalmente, y sin darse cuenta, les daba a los catalanes la solución a sus pretensiones, al final de su discurso pronunció la siguiente frase:  Mientras el país siga siendo una monarquía parlamentaria no habrá cabida para la fractura territorial. Un borboneo en toda regla y una amenaza cuyo cumplimiento, para nada depende de él por muy rey que sea.

A nuestro rey le gustan los uniformes y le gustan las togas. Con su impecable uniforme militar y la más alta graduación en sus hombreras hace acto de presencia ante las Fuerzas Armadas, siendo objeto de las más profusas reverencias, que para eso ejerce el mando supremo de estas Fuerzas, aunque dicho mando sea solamente simbólico y no constituya poder alguno directo ni efectivo (1), menos mal. Igualmente le encanta enfundarse en la toga judicial, atuendo que solo le vale de mero adorno, al igual que el Gran Collar de la Justicia conteniendo los emblemas de la monarquía y los atributos de la Justicia, emblema y atributos algo difíciles de conciliar.

No tan sonado como su borboneo en Cataluña ha sido hace un par de días su llamada telefónica a Presidente del CGPJ y del Tribunal Supremo, en la que muestra su descontento y malestar por no haberle permitido el Gobierno asistir a la entrega de despachos a nuevos jueces y juezas, acto que se celebra en Barcelona. Un borboneo, el de la llamada al jefe de los jueces, que podemos considerar como muy grave y merecedor de una respuesta contundente, pero nada comparado con el que hubiera podido soltar en su discurso si hubiera asistido a dicho acto. Bien hizo el Gobierno en no correr riesgos.

Al rey le cuesta aceptar cual es su cometido, lo lleva mal, más aún si su palaciego suelo tiembla bajo sus pies. Su temor, justificado, a que el republicanismo siga creciendo entre la sociedad, le empuja a cometer un nuevo error, consistente en dejarse utilizar por los partidos politicos de la derecha y la extrema derecha como cabeza visible de la unidad del país, sin darse cuenta quizás, o intencionadamente quizás, de que ese posicionamiento le está vetado.

El pueblo, parte del pueblo y a través de sus representantes, denuncian abiertamente el último borboneo del rey, algo que es contestado de urgencia por las derechas de este país con descalificaciones, petición de dimisiones y solicitud de reprobaciones en el Congreso, y lo hacen sin darse cuenta de que esos a quién quieren fulminar son representantes del pueblo y que es en el pueblo donde reside la soberanía y del que emanan todos los poderes de Estado, o al menos eso dice el Art.1-2 en el Título Preliminar de nuestra Constitución. Mientras tanto, los jueces entonan a gritos un ¡Viva el rey!,

Cuando algo estorba, cuando algo es manifiestamente contrario a la voluntad mayoritaria del pueblo, se deben tomar medidas contundentes, de lo contrario quien estorba y los suyos seguirán intentado llevar a cabo una involución que pocos, muy pocos quieren. 

Salud y República, (que falta hacen las dos).


Benito Sacaluga



(1) "En torno al Mando Supremo de las Fuerzas Armadas en la Constitución de 1978". Jaime Antón Viscasillas. Teniente de Navío (RV). Jurista. Diplomado en Estudios Avanzados de Derecho Constitucional. Publicaciones Mº de Defensa.



10 de julio de 2020

¿QUÉ HACEMOS CON LA MONARQUÍA?




Imagen: Diario de Noticias
Recordar, relacionar, los estragos que los 10 reyes de la Casa de Borbón han llevado a cabo en España (no incluyó al actual) daría para varios libros, no en vano ya han pasado más 320 años desde que Felipe de Anjou, nieto de Luis XIV de Francia, se sentará en trono español como Felipe V,  sin embargo ahí siguen sus miembros, en lo más alto de nuestras instituciones, ni más ni menos que en la Jefatura del Estado.

A medio camino entre la estupefacción y la impotencia vemos como los tres poderes del Estado: Legislativo, Judicial y Ejecutivo han pasado de largo ante las graves "irregularidades" protagonizadas por Juan Carlos I, otrora rey de España y actualmente rey emérito. Unas escandalosas actuaciones que ya dieron comienzo en Portugal, en 1956, a raíz de la muerte de su hermano Alfonso, cuyas circunstancias fueron ocultadas en España por el franquismo y por Oliveira Salazar en Portugal. Ahí empezó la impunidad de JCI, más tarde amparada por el franquismo y desde 1978 por la Constitución Española.

JCI se vió forzado a abdicar a causa de lo insostenible de sus comportamientos, de la noche a la mañana Ejecutivo, Legislativo y Judicial armaron la operación y un hijo suyo ocupó su puesto. Sangre de su sangre, y educado en los usos y costumbres de la Casa de Borbón.

Unos comportamientos, los de JCI, que toman cuerpo en un amplio abanico de vicios y presuntos delitos, completamente alejados de la ética, la moral, del respeto a los gobernados, presuntamente delictivos algunos y todos ellos reprobables. Unos comportamientos tolerados y ocultados por el poder politico y convenientemente edulcorados por los medios de comunicación en general.

Parece que ahora se vislumbra una razonable esperanza de que JCI tenga que sentarse en el banquillo de un juzgado para responder de parte de sus actos, al menos de aquellos presuntos delitos cometidos desde que dejó de estar sentado en el trono. Del trono al banquillo. No deja de ser curioso que sea la justicia suiza la responsable de que JCI tenga que dar cuentas de su inmensa fortuna. Un país que hasta 2019 figuraba en la lista de paraísos fiscales, una lista negra de la que la Unión Europea borró a Suiza después de que este país aboliera cinco de sus regímenes fiscales que la UE consideraba perjudiciales.

Pero no nos engañemos, el Estado español, junto con la omnipresente oligarquía y la práctica totalidad de los partidos politicos con representación parlamentaria, harán lo imposible para proteger a la monarquía y ello conlleva la protección de JCI. Discusiones infantiles sobre su inviolabilidad, prescripciones, estrategias de todo tipo..., serán utilizadas para que todo lo que rodea al borbón quede reducido  a algo anecdótico, algo a lo que, desgraciadamente, ya estamos acostumbrados cuando se trata de encausar a los poderosos.

Así las cosas, Felipe VI seguirá sentado en el trono, por muy inestable que este parezca, ya sabemos que los borbones solo renuncian a su reinado si es a la fuerza.  Una vez más el nudo que ató Franco seguirá uniéndonos al franquismo y a sus leyes. Seguiremos así, sometidos a una monarquía de inspiración franquista, y lo seguiremos estando, aún en el caso de que el actual rey siguiese los pasos de su padre. Recordemos: El problema no es uno u otro rey, el problema es la monarquía.

Sí, la monarquía seguirá ahí, salvo que el pueblo español decida lo contrario, pero no caigamos en la trampa de un referendum. La República es libertad plena y la libertad no se debe someter a discusión, no puede depender de una votación un derecho tan primario. Nuestra Constitución otorga al pueblo la soberanía nacional, una soberanía que ejerce a través de sus representantes libremente elegidos, pero ¿como plantear la abolición de la monarquía si ni en Congreso ni Senado hay representación de los ciudadanos republicanos?... es sencillamente imposible.

Bajo mi punto de vista, la solución pasa por la formación de grandes partidos republicanos, capaces de conseguir que una mayoría del pueblo español llene las urnas con votos republicanos, ese y no otro ha de ser el "referéndum". Una solución que solo será posible si se pone el máximo empeño en hacer comprender a la ciudadanía lo que significa y contiene una República. En este punto he de recordar a Fernando Valera, Presidente del Consejo de Ministros de la República Española en el exilio, que nos decía en 1930:
"La mejor manera de hacer República consiste en crear ambiente y conciencia republicana; en formar un pueblo donde todos, en el modo relativo que la condición humana lo tolera, sepan cumplir con sus deberes y exigir el disfrute de sus derechos"
Lo que Valera aconsejaba, con España aún sometida al reinado de Alfonso XIII, por unas u otras razones se olvidó en 1939, y aún hoy en 2020, transcurridos más de 80 años, sigue sin llevarse a la práctica. Ver el panorama politico español y la insoportable ausencia de partidos politicos republicanos resulta desolador. Algo se está haciendo mal... o nada se está haciendo más que intentar que formaciones políticas alejadas del republicanismo, o en algunos casos equidistantes con la monarquía, se sumen a una lucha que no es suya, algo que no harán nunca.

Hagamos caso a Fernando Valera y la monarquía caerá, despreciemos su teoría y seguiremos igual que desde hace 40 años...o peor.


Salud y República



Benito Sacaluga









11 de abril de 2020

LA REPÚBLICA TRIUNFA EN LAS URNAS



Andrés Saborit en 1923
Próximo a cumplirse el 89 aniversario de la proclamación de la II República, bueno es que recordemos como fue tal acontecimiento, junto a sus primeros meses y hasta el final de aquel año, de la mano de un testigo presencial. A continuación reproduzco parcialmente un texto de Andrés Saborit Colomer, Alcalá de Henares (Madrid) 10/11/1889-Valencia 26/01/1980.

Entre otros cargos importantes, fue Miembro de la Comisión Ejecutiva del PSOE (Madrid). Diputado PSOE por Oviedo, Madrid y Ciudad Real. Durante la guerra civil fue Director General de Aduanas y presidente del Banco de Crédito Oficial. Al finalizar la guerra marchó al exilio en Francia. Miembro de la Comisión Ejecutiva del PSOE en el exilio. Presidente del Congreso de Toulouse del PSOE en 1970.



La República triunfa en las urnas 
(A.Saborit. Apuntes Históricos)


El 7 de febrero de 1931, el Gobierno del general Berenguer convocó elecciones de diputados para el 1° de marzo y de senadores para el 15, fijando la fecha del 25 de marzo para que se reuniera el nuevo Parlamento. Como hubo acuerdo general de abstención electoral, cayó aquel Gobierno –en todo intervino Romanones con el rey– y entró otro presidido por el almirante Aznar, en el que figuraron los jefes de partidos monárquicos, menos Sánchez Guerra, que ya estaba aislado políticamente. La Comisión Ejecutiva del partido Socialista decidió acudir a las elecciones municipales, en vista de que tenían carácter predominantemente administrativo. (Ya habíamos dimitido nuestros puestos en la misma Besteiro y cuantos coincidimos con él). 

General Emilio Mola
El 25 de marzo se reunió el Consejo de Guerra para juzgar a los ministros del Gobierno republicano previsto. Como la sentencia fue de seis meses de arresto, y se les aplicó la condena condicional, quedaron en libertad inmediatamente. El Consejo de Guerra fue un mitin republicano. En el tribunal hubo votos partidarios de la absolución, lo que da idea del estado de ánimo de los propios militares. Por si esto era poco, días después estallaron graves sucesos en San Carlos, en los que intervinieron los estudiantes madrileños, produciendo tal impresión el movimiento de protesta que el general Mola, director general de Seguridad, presentó la dimisión, rechazada por el ministro de la Gobernación. España estaba en carne viva, decidida esta vez a que no se le escapara la victoria, que no vino por un movimiento militar ni siquiera una huelga general revolucionaria: bastaron unas elecciones arrolladoramente antimonárquicas, el 12 de abril de 1931.

Una aparatosa declaración de Alfonso XIII: “He nacido en el trono y en él moriré”. Salvo Cierva, todos los ministros del último Gobierno monárquico estuvieron de acuerdo en aconsejar al rey que abandonara el trono y saliera de España el 14 de abril, cuando ya apremiaba el Gobierno republicano y la población madrileña comenzaba a movilizarse, mientras Alfonso XIII dejaba Madrid con destino a Cartagena para huir de España, el Gobierno provisional de la República se instalaba en el Ministerio de la Gobernación, rodeado de un ambiente de asfixiante entusiasmo. No vale la pena barajar cifras de las elecciones. La República triunfó en todas las capitales de provincia, menos en una, y en la inmensa mayoría de las poblaciones importantes de esas regiones. 

Niceto Alcalá-Zamora
El Gobierno estaba formado del siguiente modo: presidente, Niceto Alcalá-Zamora; Estado, Alejandro Lerroux; Justicia, Fernando de los Ríos; Guerra, Manuel Azaña; Marina, Santiago Casares; Gobernación, Miguel Maura; Instrucción Pública, Marcelino Domingo; Hacienda, Indalecio Prieto; Fomento, Álvaro de Albornoz; Trabajo, Francisco Largo Caballero; Economía, Luis Nicolau, y Comunicaciones, Diego Martínez Barrio. En Barcelona, Maciá se precipitó a proclamar la República con un sentido separatista, que rectificó al no encontrar apoyo en Madrid ni en la mayor parte de Cataluña. Largo Caballero estableció inmediatamente como día festivo el 1º de mayo, no pagado. Indalecio Prieto y cuantos estaban refugiados en París se cruzaron en el trayecto con el tren en que emigraban la reina Victoria y sus hijos, acompañados por contadas personas. El papel del general Sanjurjo, jefe de la Guardia Civil, fue determinante en la decisión adoptada por Alcalá-Zamora de instalarse en el Ministerio de la Gobernación sin esperar a que el rey estuviera fuera de España. Yo proclamé la República en el Ayuntamiento de Madrid a media tarde del día 14, acompañando al alcalde monárquico, Ruiz Jiménez, hasta su domicilio, para tranquilizar a su esposa. Esa misma noche, en el salón de sesiones del Ayuntamiento, presidí la primera sesión del Ayuntamiento republicano, como alcalde interino, renuncié a serlo efectivo, a pesar del acuerdo en ese sentido del Gobierno provisional, dando posesión a Pedro Rico, que entonces estaba identificado con Azaña, aunque muy amigo de Lerroux.

Julian Besteiro
Vigo y Eibar fueron las primeras poblaciones en que se proclamó la República el 14 de abril de 1931. El 27, en uno de los salones del Senado, Besteiro, concejal del Ayuntamiento de Madrid –fuimos invitados los concejales socialistas al acto a ese título, ya que habíamos dimitido nuestros cargos en las Ejecutivas del Partido y de la Unión– dirigido un saludo a los miembros de la Internacional Sindical, reunidos en Madrid con las nuevas Comisiones Ejecutivas. Entre otros, estuvieron presentes Jouhaux, Citrine y Mertens. Fue un acto cordial, que consolido viejos lazos. Los ministros socialistas renunciaron a proponer nombres para gobernadores civiles. Como no todos fueron escogidos acertadamente, hubo conflictos en algunas provincias entre estos representantes del Poder y las organizaciones obreras de la Unión General. 

El Gobierno nombró a Besteiro delegado del Estado en la Compañía Arrendataria del Monopolio de Petróleos, el puesto mejor retribuido dentro del Estado español. No lo aceptó, como rechazó igualmente la Embajada en París. El 7 de mayo, el cardenal Segura, arzobispo de Toledo, publicó una pastoral en que, de modo jesuítico, atacaba al nuevo régimen. Su divulgación facilitó la obra de ciertos grupos extremistas, produciéndose incendios de iglesias en Madrid y provincias. Como Prieto, ministro de Hacienda, había cedido al Ayuntamiento de Madrid la Casa de Campo, que la real casa había dejado en lamentable abandono, de acuerdo con él, yo la abrí al público tan pronto comenzaron a surgir incendios en edificios religiosos, a fin de desviar el golpe, invitando al pueblo madrileño a tomar posesión de tan extensos terrenos, consiguiendo en parte lo que nos proponíamos. 

Julian Zugazagoitia
Un reducido grupo de extremistas se pronunciaron en Sevilla contra el régimen republicano. Fracasó el movimiento, pero la represión, desproporcionada, causó daño al Gobierno.  A principios del nuevo régimen hubo un Congreso cenetista en Madrid y en él se acordó declarar la guerra a la República. La realidad es que declararon guerra a la Unión General y al Partido Socialista, y así lo reconocieron algunos de sus propios historiadores, los más imparciales, para lamentarlo profundamente.

Elecciones constituyentes

Teniendo en cuenta el largo periodo de dictadura, la realidad es que los partidos políticos tuvieron que improvisar casi todo. Las derechas, sobrecogidas por una gestión odiada por las masas, no se atrevieron a dar la batalla en esta primera lucha electoral, en que, salvo excepciones, hubo alianza de los partidos integrados en el Gobierno, como hemos visto en Madrid. 

Fui ponente en el Congreso de la República de las actas de Salamanca, y propuse la nulidad de aquella elección, como había reclamado el pueblo de la citada capital, con huelga general y algunos disturbios, en cuyo día, Unamuno, muy afectado, anunció públicamente, para calmar los ánimos, que renunciaría a su acta si aquel chanchullo derechista no se anulaba con nuevas elecciones. Las derechas, para sacar triunfantes a sus candidatos, a la cabeza de los cuales figuraba Gil Robles, incluyeron a Unamuno y a Primitivo Santa Cecilia, tipógrafo socialista, muy popular en Salamanca, acumulándoles igualmente votos falsos en pueblos en donde no hubo elección. 

Fernando de los Ríos
Lo moral y lo legal debió ser convocar nuevas elecciones, pero con el pretexto de salvar a Unamuno, que no hubiera peligrado, por presiones de Fernando de los Ríos, retiré el dictamen y el chanchullo fue sancionado, iniciando un lamentable camino en las costumbres del nuevo régimen. Como no quedamos satisfechos con tan lamentable espectáculo, Manuel Cordero, al tratarse de las actas de Lugo, se opuso igualmente a su aprobación, con idénticos motivos, aunque entre los elegidos figuraba Juan Tizón, socialista, incluido por los caciques de Portela Valladares para calmar la irritación que su contubernio había de provocar entre los socialistas. Aquí ya no figuraba Unamuno y el Parlamento hizo justicia. Se repitieron las elecciones en Lugo, y el caciquismo se vengó contra el candidato socialista, que perdió su puesto. En Galicia fue muy difícil, aun con la República, que las elecciones fueran sinceras.

Luis Araquistáin
El 27 de julio Besteiro fue elegido definitivamente presidente del Parlamento, una vez aprobadas las actas y constituido éste de modo que pudiera comenzar a legislar. En septiembre Femando de los Ríos pronunció un discurso en nombre de la minoría socialista parlamentaria, sobre el problema religioso, tema escabroso para otros grupos de la Cámara, como los formados por las derechas y dentro del Gobierno por Alcalá-Zamora y Miguel Maura. Luis Araquistain intervino defendiendo el artículo 1º de la Constitución, “República de trabajadores”, cuya idea había lanzado Ortega y Gasset, quizá luego arrepentido, y a la que Alcalá-Zamora agregó “trabajadores de todas clases”. En realidad, todo ello sobraba en la Constitución, y sólo sirvió para críticas. 

El 4 de octubre, tras un debate desagradable, Margarita Nelken fue aceptada como diputada por Badajoz, a pesar de que al ser elegida no era española ni afiliada aún al Partido Socialista. El 14 de octubre, sin que fuera oportuno, ya que no tenía relación con su gestión como ministro de la Guerra Manuel Azaña pronunció un discurso en el que se atrevió a decir que España había dejado de ser católica ¡Y hacía meses él se había casado en la iglesia de los Jerónimos, la más suntuosa de Madrid! El Gobierno saltó hecho trizas –sin aprobar aún la Constitución–, y fue Besteiro, como presidente del Parlamento, quien resolvió la crisis, encargándola propuesta de Lerroux, a Manuel Azaña para que presidiera el nuevo Gobierno, que en general siguió siendo el mismo, sustituyendo a Maura y a Alcalá-Zamora con un simple cambio de carteras.

Margarita Nelken


El final de 1931


El 11 de diciembre de 1931, el Parlamento republicano eligió presidente del nuevo régimen a Niceto Alcalá-Zamora, por 362 votos. Hubo varios votos sueltos y 35 papeletas en blanco, de diputados socialistas, según habían procedido en la votación previa efectuada en la minoría socialista. 

Manuel Azaña
Azaña dimitió su cargo de presidente del Consejo de Ministros, puesto en el que fue confirmado por el nuevo Jefe del Estado, y siguió con los mismos ministros, aunque hubo algunas modificaciones de carteras. Así, Prieto pasó de Hacienda a Obras Publicas, y Fernando de los Ríos, de Gracia y Justicia a Instrucción Pública. En Hacienda entró Carner. En septiembre ingresaron en prisiones militares los generales que actuaron en el Directorio presidido por Primo de Rivera, que sufrieron proceso. Ese mismo mes quedó aprobado por el Parlamento el seguro de maternidad, implantado por Largo Caballero, como ministro de Trabajo, rechazado, incluso con huelgas, por los cenetistas. Prieto fue el único ministro que se mostró de acuerdo con Alcalá-Zamora en el problema religioso, según reveló años después en un artículo escrito en México. 

Creía, y estaba en lo cierto, que era inoportuno hostilizar a la Iglesia sin que la República estuviera consolidada. Prieto se había casado civilmente y tenía sus hijos sin bautizar, precisamente lo que no habían hecho algunos de los que deseaban pasar por anticlericales rabiosos. La Constitución de la República fue sancionada por 368 diputados, contra 40, el 9 de diciembre de 1931. En favor del Estatuto para Cataluña hubo 314 votos, de los que 101 eran diputados socialistas, contra 24 de la derecha. La ley de Reforma agraria consiguió 318 sufragios y 19 en contra. La reforma agraria se quedó en el papel, según se lamentó amargamente Azaña en sus Memorias, lamentación demasiado tardía. La República aceptó el Himno de Riego como himno nacional.





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19 de marzo de 2020

LA FOSA COMÚN DE LA REPÚBLICA





Llegada del Gobierno Provisional, para la apertura
 de las Cortes Constituyentes, 14 de julio 1931.

Imagen: congreso.es
El dictador acabó con la democracia en España y acabó con la forma de estado del país, acabó con la República Española, dejando sus restos en el interior de una enorme fosa común, cavada a lo largo y ancho del país. De nada ha servido la vuelta a la democracia, a una democracia imperfecta que ha colocado a un monarca en la jefatura del estado siguiendo fielmente los deseos del dictador.

La República sigue en su fosa, y así como en 2007 se legisló para que se pudieran iniciar las acciones necesarias encaminadas a la recuperación e identificación de tantos miles y miles de cuerpos desaparecidos, nada se ha hecho desde 1975 para recuperar los principios de todos y cada uno de aquellos que fueron asesinados y arrojados a las entrañas de la tierra y del mar, todos ellos murieron por la República y, evidentemente, su muerte, ademas de generosa, parece que ha sido en vano.

Asociaciones, organizaciones, pequeños partidos locales, redes sociales..., gritan sobre la fosa de la República, la llaman para que vuelva, pero solo con gritar no se abrirá la tierra que la cubre. Una tierra que se endureció a causa de las millonarias pisadas de las botas fascistas, una tierra sin airear, compacta y terrible.

Desde 1975 no hay un dictador en la Jefatura del Estado, sería lógico pensar que en aquel año España hubiese vuelto a ser republicana, pero no fue así. Y no lo fue, por la sencilla razón de que así lo decidieron nuestros politicos mientras que el pueblo se conformaba, aliviado por el fin de la dictadura.

Sin apenas darnos cuenta, nuestra Constitución convertía España en una monarquía, nadie nos preguntó y muy pocos se quejaron. La oligarquía franquista siguió a lo suyo, la Iglesia mantuvo sus privilegios y el PSOE renunció a luchar por la reinstauración republicana. Ya lo había advertido en 1962, cuando Rodolfo Llopis durante el IV Congreso del Movimiento Europeo, celebrado en Munich, le pidió a  Joaquín Satrústegui que transmitiera al Conde de Barcelona lo siguiente:
El PSOE tiene un compromiso con la República que mantendrá hasta el final. Ahora bien, si la Corona logra establecer pacíficamente una verdadera democracia, a partir de ese momento el PSOE respaldará lealmente a la Monarquía.
Ya veis, para el PSOE, ya entonces, una verdadera democracia podía estar bajo el manto de una monarquía, algo incongruente por muchos calificativos y funciones que a una monarquía se le quieran poner y un gran agravio para todos los españoles que dieron su vida por la República.

Los españoles somos, la mayoría, olvidadizos por naturaleza, y hoy ya casi no recordamos que el PSOE, con Felipe González a la cabeza, estuvo gobernando España con amplias mayorías desde 1982 hasta 1996. Un periodo suficientemente extenso para haber puesto los primeros mimbres de la nueva república, pero no lo hizo, ni tan siquiera se le pasó por la cabeza al tandem González-Guerra, algo que las bases consistieron sin rechistar elección tras elección.

La búsqueda, localización, exhumación y dignificación de las víctimas del franquismo se está haciendo gracias a una Ley impulsada por el PSOE (52/2007), ley que debidamente retocada permitió sacar los restos del dictador del Valle de los Caídos, en ninguno de los dos casos se hizo necesario un referéndum, sin embargo la República sigue en su tumba, una tumba anónima excavada a lo largo y ancho de todo el país y llena hasta los bordes de sangre republicana, de ideales de libertad y justicia, de compromiso con la igualdad, unos ideales, unos principios, que por ser universales no necesitan de ningún referendum para su aceptación. La libertad no puede ser cuestionada y por tanto su ejercicio no puede ni debe someterse a consulta.

A pesar de que ha transcurrido mucho tiempo, 45 años desde que murió el dictador, los españoles no están preparados aún para juzgar objetivamente el franquismo, y mucho menos a la monarquía. Tampoco se les puede pedir que lo estén después de 40 años de nacionalcatolicismo y otros 42 de monarquía. Según lo anterior un referendum monarquía-república sería hoy un arma de doble filo. Ni conviene ni es necesario, sobre todo si tenemos en cuenta, si asimilamos, que la República es un derecho.

No es necesario porque tenemos en nuestras manos potentes herramientas para restablecer el orden que imperaba en España en 1936, orden que fue ultrajado y eliminado por la fuerza de las armas y la sinrazón. Si realmente queremos desprendernos del franquismo de forma definitiva, se hace imprescindible dejar sin validez sus leyes orgánicas, entre las que se encuentra la Ley de Sucesión en la Jefatura del Estado de 1947, una ley que fue sometida a referendum, aprobada en uno de los "pucherazos" de la historia del régimen por más del 93 por 100 de los votantes, con sólo una abstención del 18 por 100. Aprendamos de la Historia.

Derogando la citada ley, que además de confirmar a Franco como jefe vitalicio del Estado, declaraba a España como un Estado católico, social y representativo, que se declaraba Reino y reservaba a Franco el derecho de nombrar sucesor, desaparecería de un plumazo la actual monarquía, España dejaría de ser un reino y el sistema republicano volvería a esperanzar los corazones de las clases trabajadoras. Ni que decir tiene que con la caía de la ley citada quedaría sin ningún efecto su amparada Ley 62/1969 por la que el dictador designa,  a título de Rey, al príncipe Don Juan Carlos de Borbón y Borbón como su sucesor en la Jefatura del Estado.

La forma de recuperar a la República debe ser, como lo fue en 1931, democrática, lo que no significa que tenga que ser a través de un referéndum. Debe ser impulsada por el pueblo a través de sus representantes democraticamente electos. Visto lo visto durante más de 40 años, los partidos de la derecha, la extrema derecha y la mayor parte de la izquierda, en la que incluyo sin duda al PSOE, ni han estado ni están por la labor republicana... y representan una mayoría absoluta en el Congreso y Senado. Estas mayorías son las que hay que cambiar.

Si realmente queremos la reinstauración de la República debemos apoyar, sin escatimar esfuerzos, a las fuerzas republicanas organizadas, y así, sentarlas en los escaños de Congreso y Senado en las próximas elecciones generales, y al frente de las Comunidades Autónomas y Ayuntamientos en las Autonómicas y Municipales que se celebren, nos traerán la República de nuevo.

No puede haber República sin republicanos, hagamos un esfuerzo y convenzamos a los que aún no lo son, unos por desidia, otros por falta de información y formación, y llenemos las urnas de votos republicanos. Un republicano es un ciudadano comprometido para con los destinos de su país y sus gentes, no un súbdito plegado a las decisiones de los poderosos. Hagámoslo, votemos a partidos republicanos, démosles la mayoría suficiente, y desde ese momento España volverá a ser republicana y el pueblo español recuperará su soberanía.



Salud y República.


Benito Sacaluga