14 de diciembre de 2016

LA MONARQUÍA, EL ETERNO PROBLEMA



A finales de 1.930, Ortega y Gasset publicó un artículo en el diario El Sol a cuenta del General Berenguer, sucesor del general golpista Primo de Rivera que con la connivencia del rey Alfonso XIII instaló la dictadura en España en 1.923. En esos momentos el rey Alfonso XIII pretendía hacer olvidar los años de dictadura militar por él consentida, presentando a Berenguer como una especie de primera transición, de una vuelta a la normalidad política e institucional, de un bálsamo para la decadente monarquía, un gobierno que fue conocido como la dictablanda. 

El artículo de Ortega bien podría hoy en día y por supuesto en los años en que se pergeñó nuestra "transición", después de muy ligeras adaptaciones sobre aspectos temporales y numéricos, disfrutar de una actualidad tan pasmosa como real y desde luego su latina frase final es hoy cabecera de la opinión de millones de personas tanto dentro como fuera de España, y todo ello a pesar de que la dictadura sufrida por los españoles en aquella época "solo" fue de 7 años y no de más de 40 como es el caso de todos los españoles que aún respiraban en abril de 1939 y de todos sus descendientes.

El articulo, como digo, se publicó a finales de 1930, en el mes de noviembre concretamente, cinco meses después se proclamaba en España la II República.


El error Berenguer

No, no es una errata. Es probable que en los libros futuros de historia de España se encuentre un capítulo con el mismo título que este artículo. El buen lector, que es el cauteloso y alerta, habrá advertido que en esa expresión el señor Berenguer no es el sujeto del error, sino el objeto. No se dice que el error sea de Berenguer, sino más bien lo contrario -que Berenguer es del error, que Berenguer es un error-. Son otros, pues, quienes lo han cometido y cometen; otros toda una porción de España, aunque, a mi juicio, no muy grande. Por ello trasciende ese error los límites de la equivocación individual y quedará inscrito en la historia de nuestro país.

Estos párrafos pretenden dibujar, con los menos aspavientos posibles, en qué consiste desliz tan importante, tan histórico. Para esto necesitamos proceder magnánimamente, acomodando el aparato ocular a lo esencial y cuantioso, retrayendo la vista de toda cuestión personal y de detalle. Por eso, yo voy a suponer aquí que ni el presidente del gobierno ni ninguno de sus ministros han cometido error alguno en su actuación concreta y particular. Después de todo, no está esto muy lejos de la pura verdad. Esos hombres no habrán hecho ninguna cosa positiva de grueso calibre; pero es justo reconocer que han ejecutado pocas indiscreciones. Algunos de ellos han hecho más. El señor Tormo, por ejemplo, ha conseguido lo que parecía imposible: que a estas fechas la situación estudiantil no se haya convertido en un conflicto grave. Es mucho menos fácil de lo que la gente puede suponer que exista, rebus sic stantibus, y dentro del régimen actual, otra persona, sea cual fuere, que hubiera podido lograr tan inverosímil cosa. Las llamadas «derechas» no se lo agradecen porque la especie humana es demasiado estúpida para agradecer que alguien le evite una enfermedad. Es preciso que la enfermedad llegue, que el ciudadano se retuerza de dolor y de angustia: entonces siente «generosamente» exquisita gratitud hacia quien le quita le enfermedad que le ha martirizado. Pero así, en seco, sin martirio previo, el hombre, sobre todo el feliz hombre de la «derecha», es profundamente ingrato.

Es probable también que la labor del señor Wais para retener la ruina de la moneda merezca un especial aplauso. Pero, sin que yo lo ponga en duda, no estoy tan seguro como de lo anterior, porque entiendo muy poco de materias económicas, y eso poquísimo que entiendo me hace disentir de la opinión general, que concede tanta importancia al problema de nuestro cambio. Creo que, por desgracia, no es la moneda lo que constituye el problema verdaderamente grave, catastrófico y sustancial de la economía española -nótese bien, de la española-. Pero, repito, estoy dispuesto a suponer lo contrario y que el Sr. Wals ha sido el Cid de la peseta. Tanto mejor para España, y tanto mejor para lo que voy a decir, pues cuantos menos errores haya cometido este Gobierno, tanto mejor se verá el error que es.

Un Gobierno es, ante todo, la política que viene a presentar. En nuestro caso se trata de una política sencillísima. Es un monomio. Se reduce a un tema. Cien veces lo ha repetido el señor Berenguer. La política de este Gobierno consiste en cumplir la resolución adoptada por la Corona de volver a la normalidad por los medios normales. Aunque la cosa es clara como «¡buenos días!», conviene que el lector se fije. El fin de la política es la normalidad. Sus medios son... los normales. Yo no recuerdo haber oído hablar nunca de una política más sencilla que ésta. Esta vez, el Poder público, el Régimen, se ha hartado de ser sencillo.

Bien. Pero ¿a qué hechos, a qué situación de la vida pública responde el Régimen con una política tan simple y unicelular? ¡Ah!, eso todos lo sabemos. La situación histórica a que tal política responde era también muy sencilla. Era ésta: España, una nación de sobre veinte millones de habitantes, que venía ya de antiguo arrastrando una existencia política bastante poco normal, ha sufrido durante siete años un régimen de absoluta anormalidad en el Poder público, el cual ha usado medios de tal modo anormales, que nadie, así, de pronto, podrá recordar haber sido usados nunca ni dentro ni fuera de España, ni en este ni en cualquier otro siglo. Lo cual anda muy lejos de ser una frase. Desde mi rincón sigo estupefacto ante el hecho de que todavía ningún sabedor de historia jurídica se haya ocupado en hacer notar a los españoles minuciosamente y con pruebas exuberantes esta estricta verdad: que no es imposible, pero sí sumamente difícil, hablando en serio y con todo rigor, encontrar un régimen de Poder público como el que ha sido de hecho nuestra Dictadura en todo al ámbito de la historia, incluyendo los pueblos salvajes. Sólo el que tiene una idea completamente errónea de lo que son los pueblos salvajes puede ignorar que la situación de derecho público en que hemos vivido es más salvaje todavía, y no sólo es anormal con respecto a España y al siglo XX, sino que posee el rango de una insólita anormalidad en la historia humana. Hay quien cree poder controvertir esto sin más que hacer constar el hecho de que la Dictadura no ha matado; pero eso, precisamente eso -creer que el derecho se reduce a no asesinar-, es una idea del derecho inferior a la que han solido tener los pueblos salvajes.

La Dictadura ha sido un poder omnímodo y sin límites, que no sólo ha operado sin ley ni responsabilidad, sin norma no ya establecida, pero ni aun conocida, sino que no se ha circunscrito a la órbita de lo público, antes bien ha penetrado en el orden privadísimo brutal y soezmente. Colmo de todo ello es que no se ha contentado con mandar a pleno y frenético arbitrio, «sino que aún le ha sobrado holgura de Poder para insultar líricamente a personas y cosas colectivas e individuales. No hay punto de la vida española en que la Dictadura no haya puesto su innoble mano de sayón. Esa mano ha hecho saltar las puertas de las cajas de los Bancos, y esa misma mano, de paso, se ha entretenido en escribir todo género de opiniones estultísimas, hasta sobre la literatura que los poetas españoles. Claro que esto último no es de importancia sustantiva, entre otras cosas porque a los poetas los traían sin cuidado las opiniones literarias de los dictadores y sus criados; pero lo cito precisamente como un colmo para que conste y recuerde y simbolice la abracadabrante y sin par situación por que hemos pasado. Yo ahora no pretendo agitar la opinión, sino, al contrario, definir y razonar, que es mi primario deber y oficio. Por eso eludo recordar aquí, con sus espeluznantes pelos y señales, los actos más graves de la Dictadura. Quiero, muy deliberadamente, evitar lo patético. Aspiro hoy a persuadir y no a conmover. Pero he tenido que evocar con un mínimum de evidencia lo que la Dictadura fue. Hoy parece un cuento. Yo necesitaba recordar que no es un cuento, sino que fue un hecho.

Y que a ese hecho responde el Régimen con el Gobierno Berenguer, cuya política significa: volvamos tranquilamente a la normalidad por los medios más normales, hagamos «como si» aquí no hubiese pasado nada radicalmente nuevo, sustancialmente anormal. Eso, eso es todo lo que el Régimen puede ofrecer, en este momento tan difícil para Europa entera, a los veinte millones de hombres ya maltraídos de antiguo, después de haberlos vejado, pisoteado, envilecido y esquilmado durante siete años. Y, no obstante, pretende, impávido, seguir al frente de los destinos históricos de esos españoles y de esta España.

Pero no es eso lo peor. Lo peor son los motivos por los que cree poderse contentar con ofrecer tan insolente ficción. El Estado tradicional, es decir, la Monarquía, se ha ido formando un surtido de ideas sobre el modo de ser de los españoles. Piensa, por ejemplo, que moralmente pertenecen a la familia de los óvidos, que en política son gente mansurrona y lanar, que lo aguantan y lo sufren todo sin rechistar, que no tienen sentido de los deberes civiles, que son informales, que a las cuestiones de derecho y, en general, públicas, presentan una epidermis córnea. Como mi única misión en esta vida es decir lo que creo verdad, -y, por supuesto, desdecirme tan pronto como alguien me demuestre que padecía equivocación-, no puedo ocultar que esas ideas sociológicas sobre el español tenidas por su Estado son, en dosis considerable, ciertas. Bien está, pues, que la Monarquía piense eso, que lo sepa y cuente con ello; pero es intolerable que se prevalga de ello. Cuanta mayor verdad sean, razón de más para que la Monarquía, responsable ante el Altísimo de nuestros últimos destinos históricos, se hubiese extenuado, hora por hora, en corregir tales defectos, excitando la vitalidad política persiguiendo cuanto fomentase su modorra moral y su propensión lanuda. No obstante, ha hecho todo lo contrario. Desde Sagunto, la Monarquía no ha hecho más que especular sobre los vicios españoles, y su política ha consistido en aprovecharlos para su exclusiva comodidad. La frase que en los edificios del Estado español se ha repetido más veces ésta: «¡En España no pasa nada!» La cosa es repugnante, repugnante como para vomitar entera la historia española de los últimos sesenta años; pero nadie honradamente podrá negar que la frecuencia de esa frase es un hecho.

He aquí los motivos por los cuales el Régimen ha creído posible también en esta ocasión superlativa responder, no más que decretando esta ficción: Aquí no ha pasado nada. Esta ficción es el Gobierno Berenguer. Pero esta vez se ha equivocado. Se trataba de dar largas. Se contaba con que pocos meses de gobierno emoliente bastarían para hacer olvidar a la amnesia celtíbera de los siete años de Dictadura. Por otra parte, del anuncio de elecciones se esperaba mucho. Entre las ideas sociológicas, nada equivocadas, que sobre España posee el Régimen actual, está esa de que los españoles se compran con actas. Por eso ha usado siempre los comicios -función suprema y como sacramental de la convivencia civil- con instintos simonianos. Desde que mi generación asiste a la vida pública no ha visto en el Estado otro comportamiento que esa especulación sobre los vicios nacionales. Ese comportamiento se llama en latín y en buen castellano: indecencia, indecoro. El Estado en vez de ser inexorable educador de nuestra raza desmoralizada, no ha hecho más que arrellanarse en la indecencia nacional.

Pero esta vez se ha equivocado. Este es el error Berenguer. Al cabo de diez meses, la opinión pública está menos resuelta que nunca a olvidar la «gran vilt`» que fue la Dictadura. El Régimen sigue solitario, acordonado como leproso en lazareto. No hay un hombre hábil que quiera acercarse a él; actas, carteras, promesas -las cuentas de vidrio perpetuas-, no han servido esta vez de nada. Al contrario: esta última ficción colma el vaso. La reacción indignada de España empieza ahora, precisamente ahora, y no hace diez meses. España se toma siempre tiempo, el suyo.

Y no vale oponer a lo dicho que el advenimiento de la Dictadura fue inevitable y, en consecuencia, irresponsable. No discutamos ahora las causas de la Dictadura. Ya hablaremos de ellas otro día, porque, en verdad, está aún hoy el asunto aproximadamente intacto. Para el razonamiento presentado antes la cuestión es indiferente. Supongamos un instante que el advenimiento de la dictadura fue inevitable. Pero esto, ni que decir tiene, no vela lo más mínimo el hecho de que sus actos después de advenir fueron una creciente y monumental injuria, un crimen de lesa patria, de lesa historia, de lesa dignidad pública y privada. Por tanto, si el Régimen la aceptó obligado, razón de más para que al terminar se hubiese dicho: Hemos padecido una incalculable desdicha. La normalidad que constituía la unión civil de los españoles se ha roto. La continuidad de la historia legal se ha quebrado. No existe el Estado español. ¡Españoles: reconstruid vuestro Estado!

Pero no ha hecho esto, que era lo congruente con la desastrosa situación, sino todo lo contrario. Quiere una vez más salir del paso, como si los veinte millones de españoles estuviésemos ahí para que él saliese del paso. Busca a alguien que se encargue de la ficción, que realice la política del «aquí no ha pasado nada». Encuentra sólo un general amnistiado.

Este es el error Berenguer de que la historia hablará. Y como es irremediablemente un error, somos nosotros, y no el Régimen mismo; nosotros gente de la calle, de tres al cuarto y nada revolucionarios, quienes tenemos que decir a nuestro conciudadanos: ¡Españoles, vuestro Estado no existe! ¡Reconstruidlo!

Delenda est monarchia.- 
(La monarquía está acabada)

José Ortega y Gasset.

6 de diciembre de 2016

LA COCINA CONSTITUCIONAL




Hoy la cocina está más de moda que nunca. Se cocina todo. Se cocinan las encuestas, los pactos y hasta las leyes. Poco importa el ingrediente base, nuestros cocineros sacaran a la mesa el plato que más convenga a sus intereses y luego nos dirán eso de: "son lentejas".

No es nada nuevo, ya paso allá por 1977. Una reunión de expertos cocineros se aprovisionaron de los derechos de los españoles, limpiaron partes desagradables (para ellos), atentamente vigilados por el Ejército y la Iglesia aliñaron todo con una especie de democracia de supervivencia, y nos pusieron encina de la mesa un plato lleno palabras y vacío de ese contenido que media España llevaba cuarenta años esperando. Para muchos la Constitución del 78 fue un triste plato de lentejas que no tuvimos más remedio que tragarnos. Había hambruna de democracia y abundancia de miedos en cada lado de la mesa.

Hoy los cocineros, como cada año, celebran su creación. Hoy, y desde hace ya setenta y siete años, la República sigue secuestrada, encarcelada en la prisión española de la utopía, mientras que los republicanos tratamos de romper los barrotes con palabras, mientras denunciamos la falta de legitimidad democrática de una Constitución heredera de una dictadura militar. De una dictadura militar que anuló por la fuerza de las armas la Constitución de 1931. Ya sabemos que las constituciones y los militares se llevan mal, para demostrarlo ahí están al menos Leopoldo O'Donnell, Manuel Pavía y Francisco Franco.

Una Constitución, la del 78, que de paso sentó en un trono de opereta al elegido por el dictador. En el trono de un Reino (más de opereta aún que el trono) constituido por el dictador Franco en 1947, con España uniformada de camisa azul y las cárceles a rebosar. Ese es el reino que tenemos hoy, aunque se me enfaden los historiadores, así lo dice en el Art.1º de la Ley de Sucesión en la Jefatura del Estado (1947):
"España, como unidad política, es un Estado católico, social y representativo que, de acuerdo con su tradición, se declara constituido en Reino".
Sabiéndose mortal, (creo), el dictador dispuso que él y solo él sería quién designase a su sucesor. Una posible monarquía de corte tradicional quedó descartada de antemano. De nada le sirvió a Juan de Borbón su entregada colaboración con los sublevados durante la guerra, Franco acababa de cargarse la línea de sucesión borbónica y punto. Franco quería un sucesor al que poder manejar desde la tumba y así se lo hizo saber Carrero Blanco a Juan de Borbón:
"Franco nombrará al monarca del reino cuando lo considere conveniente, podrá ser Rey de España, pero de la España del Movimiento Nacional, católica, anticomunista y antiliberal".
Y así fue. Luego todo fue debidamente cocinado hasta quedar finalmente aprobado en la CE del 78. Una Constitución que restauraba la monarquía en España y que curiosamente fue firmada por un rey que constitucionalmente aún no lo era. Yo me corono. El referendum previo formó parte del tercer acto de la opereta, la verdadera pregunta era: Monarquía o Dictadura. Una vez más la voz de los republicanos españoles fue amordazada y en ello colaboraron todos y cada uno de los que redactaron y cocinaron la Constitución.

Los republicanos lo sabemos, creo que no todos, que el problema para la vuelta de la República no es la Constitución ni sus posibles reformas llevadas a cabo por cocineros conservadores o cobardes, el problema principal es que las leyes franquistas sigan siendo hoy válidas y con ellas el reino y la monarquía que se nos impuso, sin que nadie aborde seriamente el tema.

Hay quién dice que la Constitución de 1931 sigue legítimamente vigente, yo soy uno de ellos. Si hay que reformar alguna Constitución que sea la que se aprobó el nueve de diciembre de 1931 por el Congreso de los Diputados, revisarla, adecuarla a nuestros tiempos, modificar todo aquello que se considere necesario, todo menos los artículos 1, 2 y 3 de su Título Preliminar.



Benito Sacaluga






30 de noviembre de 2016

LA MADRIGUERA GENOVESA ANTE LA MUERTE





Imagen: noticias universia
Entre lo de Rita y lo de Fidel en Génova están de los nervios y no saben que postura tomar ante la muerte. Defienden a ultranza la respetabilidad de los muertos y al mismo tiempo, y por todos los medios, intentan manchar la memoria de aquellos a los que repudiaron. Todo vale en Génova, como diría el bufón Marhuenda: Ocho millones de votos les avalan.

Los chicos de Génova se instalan en el reduccionismo. Según ellos a Barberá se le investigaba por un posible blanqueo de 1.000 euros. Según ellos Fidel era un asesino implacable, un dictador sanguinario. Fin de la cita.

A Barberá hay que respetarla ahora que está de cuerpo presente, a Fidel, ahora que está de cuerpo presente, hay que subirlo al Gólgota y lapidarlo con adoquines del Valle de Los Caídos. No debería extrañarnos que desde Genova se impulsaran dos nuevas asociaciones, una la de las "victimas de la prensa" y otra para las "victimas del castrismo". El PP en esto de las victimas también es reduccionista. Las victimas republicanas de la mal llamada guerra civil española y la posterior dictadura militar para ellos no cuentan, y además pueden insultarlas cuando les venga en gana si la ocasión les es propicia.

Según los genoveses Rita engrandeció Valencia y Fidel empequeñeció Cuba. Rita no era consciente de la podredumbre que la rodeaba y Fidel apretó miles de veces el gatillo. Ahí queda todo. Del saqueo de la ciudad de Valencia nada que decir desde el PP, de la victoria revolucionaria de Fidel contra el imperialismo yanqui tampoco, al fin y al cabo fue el jefe yanqui Eisenhower quien rehabilitó a Franco y se alió con su dictadura, y esto en el PP aún se agradece, los republicanos siempre lo condenaremos.

En una cosa si que coinciden los señores del PP, tanto a Rita como a Fidel intentaron callarles y por diferentes motivos. Rajoy lo consiguió con Rita, poniéndola a sueldo del Senado primero y despreciandola después. Con Fidel no pudo Aznar, (ni nadie). "el dictadorcito" como le llamó irónicamente Castro, se quedó con las ganas. Siempre ha habido clases.

Rita quedará en la memoria de los valencianos, Fidel será recordado mundialmente, y lo será aún más cuando el pueblo cubano consiga hacer realidad las aspiraciones que tenía Fidel cuando embarcó en el Granma hace ya 60 años. Ese barquito, comprado por exiliados cubanos perseguidos por Batista, que aún se puede contemplar en La Habana, en el Museo de la Revolución, mientras las megalómanas obras de Barberá se desmoronan o quedan inservibles. Quiera el mundo o no, los avances en Cuba seguirán siendo una realidad creciente, y se habrán conseguido sobre la base de la revolución. Cuba seguirá siendo un país soberano, tal y como lo ha sido desde 1959.

Según Clara Alonso, (y muchos cientos de millones de personas más), Fidel Castro es un referente no sólo para Cuba, sino para toda persona que luche por la libertad y en contra de la opresión. De lo que ha sido Rita ni los suyos se ponen de acuerdo, no vaya a ser que mañana o pasado se tengan que arrepentir de lo dicho, en definitivas cuentas aún está por llegar la traca final de esa mascletá de la corrupción que es el PP en Valencia...y en el resto de España.

Que cosas tengo, mira que meter en la misma página a Rita y a Fidel, ni que yo fuera genovés. Pido perdón a los cubanos.




Benito Sacaluga



Casi se me olvida: Ahora que la ciudad de Detroit está en ruina económica, bueno sería para su relanzamiento que hasta allí trasladaran la prisión de Guantánamo y los otros campos de detención que los USA mantienen en Irak y Afganistán,.... y su Base Naval en la bahía de Guantánamo, por ejemplo, a Alaska.


27 de noviembre de 2016

QUE SERÍA DE FELIPE SIN "EL PAIS"...Y VICEVERSA





Imagen: Eco Republicano
Sigue siendo habitual oír en todas partes "culpabilizar" a los medios de comunicación del éxito de Podemos. Ciertamente Pablo Iglesias fue bien acogido en todas las televisiones, tanto públicas como privadas, generaba audiencia y hasta las emisoras más afines al Partido Popular pugnaban por incluirle en sus tertulias. Por supuesto que las televisiones ayudaron a la difusión de los planteamientos de Pablo Iglesias primero y de Podemos después. Otra certeza garantiza que no hubo por parte de Iglesias ninguna promesa compensatoria, nada podía prometer desde su absoluta falta de poder politico o económico. Tampoco esperaban nada de él a medio plazo, las cadenas le veían como un producto de temporada, los partidos del 78 también. Ambos se equivocaron, y ahora PP y PSOE achacan a los medios la implantación de Podemos, mientras algunos de ellos cargan hipocritamente contra los que más horas de pantalla dieron a los de la formación morada.

Durante todo el tiempo que ha durado y dura esta diatriba no he oído a nadie recordar la vital ayuda que El País prestó al PSOE en los inicios de ambos.

El País nace en la primavera de 1976, lo funda José Ortega Spottorno, hijo de José Ortega y Gasset, que ya en 1966 había fundado Alianza Editorial. Su línea editorial destacaba por su vocación democrática en contraposición con la prensa franquista, línea inicial que compartió en exclusiva junto a "Diario 16", fundado tan solo cinco meses más tarde. Su dirección la ocupó Juan Luis Cebrián, por entonces apodado "el señorito". Cebrián es hijo de una destacado dirigente de la prensa del Movimiento, durante la dictadura militar había sido subdirector de "Pueblo" y jefe de informativos de TVE. En poco tiempo la línea del periodico comenzó a cambiar, la colaboración con ricos y poderosos y la ambición personal de su director llevaron al diario a instalarse en una zona conservadora. Según nos cuenta Javier Valenzuela, reportero del diario durante 30 años, en su artículo "Dos caimanes(1)
El País nunca ha sido un diario de izquierdas; ha sido, ciertamente, progresista en cuestiones culturales y sociales, pero en las cosas de comer, los temas económicos y laborales, siempre ha estado con los granes empresarios y los banqueros. En cuanto a su actitud política, calificarle de "socialista" o incluso de "portavoz del PSOE" ha sido siempre incorrecto, El País ha sido y es felipista. 
Felipe, Cebrián y Polanco suscribieron un pacto por el cual iban a compartir el monopolio de la razón y el corazón en la España de Juan Carlos I. El PSOE sería el partido de todos los ciudadanos no franquistas y el grupo Prisa, fraguado a partir del éxito de El País, se encargaría de la comunicación, la cultura y el entretenimiento. 

La inusitada expansión del El País tuvo lugar en los años en que Felipe fue presidente del Gobierno, el favoritismo gubernamental fue la pieza clave para la adquisición de la SER y la potenciación de editoriales como Alfaguara y Santillana junto a la incursión en el mundo de la producción cinematográfica a través de Sogecine-Sogepaq. Todo un imperio empresarial.  Unos favores que el diario devolvió a Felipe cuando estallaron los casos Roldán, Rubio y los GAL El País trabajó duro para transmitir a la opinión publica la idea de que toda la corrupción que pudiese salpicar al PSOE era exclusivamente fruto de diversas conspiraciones.

La salida del Gobierno de Gonzalez en 1996 ahonda aún más en el descarado felipismo de El País. Felipe Gonzalez quedo tocado después de que Borrell le ganara las primarias a Almunia, el candidato presentado por Felipe. No tardó El País en iniciar una campaña de desprestigio contra Borrell, campaña que provocó la retirada de Borrell, ganó y dimitió, dando paso libre al favorito de Felipe. Tampoco Zapatero se libró de los ataques del diario de Cebrián. Se le atacaba por todo lo que hacía (retirada de tropas de Irak, Ley de la Memoria Histórica, el final de ETA...), Cebríán, acostumbrado al favoritismo de Felipe, montó en cólera cuando el Gobierno de ZP no colmó sus aspiraciones de conseguir dos nuevos canales de televisión. Según J. Valenzuiela los platos rotos los pagó Carmen Chacón, aspirante a la Secretaria General del PSOE. Cebríán y Felipe maniobraron contundentemente para que el cargo recayese en Rubalcaba, amigo común de ambos. El PSOE volvía a estar controlado por Felipe Gonzalez y Juan Luis Cebrián.

Termina Valenzuela su artículo así:
Que Rubalcaba, el eterno mamporrero del felipismo, se haya incorporado al consejo editorial no me sorprende, aunque francamente lo encuentro demasiado descarado. Una de las fortalezas del El País era que sabía guardar las formas con bastante habilidad. También eso ha ido desapareciendo.
Leído lo anterior se hace mucho más fácil entender el acoso de El País a Pedro Sánchez y la "exaltación" de Susana Diaz. Felipe sigue queriendo tener el control del PSOE y lo hace sin importarle las consecuencias, tanto para el partido como para sus militantes y votantes, Cebríán, fiel, le ayuda, quid pro quo.


Benito Sacaluga




(1) Dos caimanes. Autor: Javier Valenzuela. tintaLibre. (Núm:41 Noviembre 2016)



17 de noviembre de 2016

BAYONETAS, ESCAÑOS Y TEATRO




Hoy ha tenido lugar en Madrid un acto protocolario, en el fondo una manifestación más de adhesión a la Corona, y ha tenido lugar en la sede de la soberanía popular, en el Congreso de los Diputados. 

Senadores, Diputados y las más altas personalidades del país han ocupado todos y cada uno de los escaños del Congreso, sillas adicionales, y cualquier lugar disponible. 

Todo ha salido bien, la organización ha funcionado, la apertura de las Cortes ha sido solemnemente inaugurada. Al fondo, en la summa cavea, casi imperceptible se podía ver una pequeña bandera reclamando la normalidad democrática que España perdió en 1936. En la calle cientos de bayonetas en perfecta formación aguardaban el momento de desfilar ante el Jefe del Estado. Los militares pusieron fin al acto, con sus banderas, sus medallas y sus armas.

El Rey, ocupando el lugar destinado a la Presidencia del Congreso ha hablado. 
"Es muy importante subrayar que la crisis de gobernabilidad se ha resuelto, finalmente, con diálogo, responsabilidad y también generosidad".
No, las palabras del Rey no responden a la realidad de lo sucedido. Si hay gobierno en España es gracias al incumplimiento de las promesas electorales del PSOE y de C's, gracias a traicionar a sus electores. Así de sencillo, ni dialogo, ni responsabilidad, ni generosidad.
El Rey ha pedido que la corrupción, "que ha indignado a la opinión pública en todo nuestro país" siga siendo combatida "con firmeza" para que llegue a ser "un triste recuerdo de una lacra que hemos de vencer y superar".
No, la corrupción no es en España un pretérito. Nos viene golpeando desde que un soleado día de julio la libertad fue aplastada en España. La seguimos padeciendo, día a día, viendo como los responsables gozan de una "firme" impunidad, mientras que los que intentan luchar contra ella son apartados de sus cargos, asesinados socialmente sin ningún escrúpulo ni miramiento. 
"En una democracia, la supremacía de la ley asegura la igualdad de todos los ciudadanos". Pide "respeto y observancia de la ley" así como la garantía de los tribunales. Apela al "diálogo y entendimiento" con Cataluña.
Solo con Cataluña se ha de dialogar, dice el Rey, y esta exclusividad viene dada por la sencilla razón de que los catalanes han puesto pié en pared ante tanta desigualdad entre las distintas regiones de España, una desigualdad creciente y alentada desde todos y cada uno de los gobiernos que hemos tenido desde 1939. Por la sencilla razón de que quieren dejar de ser súbditos para ser ciudadanos republicanos.
"Por esta democracia han dado la vida cientos de españoles, algunas víctimas del terrorismo. Para ellos, dignidad"
Sí, dignidad para las victimas del terrorismo. Pero nada para aquellos (muchos cientos de miles) que dieron su vida luchando por una verdadera democracia, oponiéndose al fascismo. Cuarenta años luchando y muriendo por las libertades. Para ellos el olvido y el insulto. Nada de dignidad se les ofrece, ni siquiera la de poder dar con sus restos en un lugar digno. 
"Los más afectados deben sentir que el Estado está ahí. Debemos darles confianza y aspiraciones para darles un proyecto de vida digno". En este punto pide que se afiance el Estado del Bienestar.
¿Estado de Bienestar?. Quizás debería el Jefe del Estado darse una vuelta por los barrios obreros, por los barrios marginales, por los hospitales, por las calles oscuras, por las chabolas urbanas....por  esa pobreza insultante que debería hacer temblar a todos y cada uno de los escaños del Congreso y hasta el propio trono.

Para que seguir, al fin y al cabo todo es una mera representación,. La Lupe, cantando, lo dejó claro, tomen nota nuestros politicos:

Teatro... 
lo tuyo es puro teatro 
falsedad bien ensayada 
estudiado simulacro.

.....Perdona que no te crea 
Lo tuyo es puro... 
Teatrooooo.


Benito Sacaluga








13 de noviembre de 2016

TRUMPMANIA






Los españoles somo así, siempre hemos sido unos alumnos aventajados en eso de opinar sin tener ni idea, igual da el tema en cuestión, desde el fútbol a la alta política internacional no faltan en España expertos dispuestos a dar su opinión e incluso a dar lecciones.

Resulta que desde hace unos días en todas partes se habla de Trump, de su peinado, de sus negocios, de sus aventuras, de su carácter y....hasta de su programa politico. Al mismo tiempo se aprovecha para hablar de los Clinton, a pesar de que del expresidente solo se recuerde su cálido asunto con la que fue su empleada.

No importa, el caso es hablar y, por supuesto, hablar mal... o bien , que para el caso es lo mismo si se habla desde la más absoluta ignorancia, repitiendo como papagallos las consignas recibidas de los tertulianos de turno, de esos creadores de opinión para ignorantes voluntarios.

Resulta magnifico entrar en un bar y en lugar de oír como se pone verde a Rajoy o a Iglesias, depende del barrio donde este ubicado el bar, asistir a un concierto de opiniones sobre Trump, Clinton, la economía norteamericana, sobre la penosa situación de Detroit y ciertos previstos muros como el de Melilla. Todo el mundo opina, hasta Susana Diaz se ha atrevido a hacerlo, imagino que para no ser menos que ese prestigioso analista en política internacional  que es Toni Cantó. Critica Susana a Trump al mismo tiempo que facilita el gobierno de la extrema derecha (1) en España.

No tenemos remedio. España en quiebra desde hace diez años y los españoles dando consejos a la primera potencia económica del mundo. Quejándonos de como estamos y elevando a la categoría de apocalíptica la inmediata presidencia de Trump. Preguntándonos como es posible que los estadounidenses le hayan dado tantos votos a Trump y olvidando que aquí, en España, el partido politico más votado está, cada día más, enfangado en todo tipo de corrupciones.

Nos va la marcha, sin duda. Nos llevamos las manos a la cabeza por el hecho de que Trump haya sido elegido presidente prometiendo la recuperación del estatus de las clases medias norteamericanas, le acusamos de populista, poco menos que le identificamos con esos vendedores de crecepelo que no hace tanto recorrían el Far West encaramados en sus adornadas carretas. Nos indignamos por sus políticas sobre inmigración al mismo tiempo que nos negamos a admitir refugiados o buscadores de ese nuevo oro del siglo XXI en el que el capitalismo ha convertido el trabajo y la vida digna. Nos indignamos y los recluimos en prisiones a la espera de mandarlos de vuelta a la miseria.

Nos molesta su falta de respeto hacia las mujeres mientras en España la explotación sexual y el maltrato alcanzan cotas con derecho a premio. Aquí irse de putas está bien visto hasta por los politicos, esos a los que la Gürtel llevaba de excursión por los más caros prostíbulos.

A mi, personalmente Trump no me gusta nada, no se muy bien los motivos... o todos los motivos, pero su llegada al poder me recuerda algo que sucedió en unas elecciones celebradas en la República de Weimar en 1933, y me preocupa que la historia se repita, y me temo lo peor, como ya he dicho antes nos va la marcha y no haremos nada por evitarlo, simplemente plantear una solución en contra del nuevo fascismo sería (es) considerado populista. Que cosas.


Benito Sacaluga





(1) Extrema derecha: Partidos políticos que promueven y sostienen posiciones o discursos nacionalistas y conservadores.








2 de noviembre de 2016

CONSEJO SUMARÍSIMO A LA ÉTICA





Pocas horas fueron las que necesitaron los barones del PSOE para nombrar a los miembros de una Gestora, un órgano provisional  destinado a dirigir los asuntos domésticos del partido en tanto se elige a un nuevo Secretario General y a la correspondiente Comisión Ejecutiva. Se hizo rápido y eficazmente, si por eficaz entendemos que todos sus miembros son militantes dispuestos a ejecutar sin rechistar las directrices que emanen del mismo grupo que organizó y dirigió el acoso y derribo a Pedro Sánchez. Meros hombres de paja, anónimos representantes de nadie capitaneados por Javier Fernández, a la sazón presidente de Asturias gracias a los votos de Izquierda Unida, si, de esa izquierda a la que el PSOE demoniza e intenta excluir del escenario político, esa izquierda a la que Susana Diaz traicionó para no cumplir los compromisos que le llevaron a la investidura. Un apoyo del que ya se aprovechó Fernández en las anticipadas de 2012, apoyo al que entonces también se sumó UPyD. Cosas del PSOE, líder mundial en equidistancia y accidentalidad políticas.


Margarita Robles

Ahora, que la entrega del poder politico y ejecutivo al Partido Popular está consumada, la Gestora ajusta cuentas con aquellos diputados socialistas que prefirieron tomar partido por la ética y el compromiso con su honradez política, con sus electores. Tal y como sucedía en los miles y miles de Consejos de Guerra Sumarísimos que los franquistas abrieron contra la defensores de la República, en los que la sentencia estaba decidida de antemano, los diputados del PSOE que han votado NO al Partido Popular serán "debidamente" castigados. Tal y como sucedía en los Consejos franquistas, la conmutación de la pena de muerte por la de 30 años de prisión será considerada un acto de magnánima clemencia. Así, los diputados del NO serán apartados de sus cargos en el Congreso y haciendo gala de una hipócrita benevolencia se les permitirá seguir en el grupo socialista del Congreso, no está el panorama para perder más diputados. No obstante Javier Lamban, el presidente de Aragón, que gobierna gracias a Izquierda Unida, Podemos y Xunta Aragonesista clama por que los del NO entreguen su acta de diputado. Cosas del PSOE.


Meritxell Batet

A los republicanos que cayeron en manos de los franquistas se les depuró sin ninguna contemplación. Su único "delito" era haber permanecidos fieles a la República, al Gobierno legítimo, defender sus ideas a cualquier precio, algo similar al "crimen" cometido por los diputados socialistas del NO, la depuración ya ha comenzado.

Leo en la prensa que el PSOE, sus barones abstencionistas, ha decidido castigar a los diputados que fueron fieles a si mismos y a la esencia fundacional del partido. No habrá solo multas, Margarita Robles será cesada como presidenta de la Comisión de Justicia del Congreso, Zaida Cantera perderá la portavocía de Defensa, Meritxell Batet quedará fuera de la dirección del grupo parlamentario socialista, al resto se le aplicarán similares condenas, al PSC se le pedirá la rendición. En definitiva presiones y mobbing" para que entreguen sus actas de diputados al partido. De lo que van ha hacer con Sánchez mejor ni hablar. Todavía no se han escuchado las alegaciones de los expedientados, pero al parecer las sentencias ya están dictadas, igual que en los Consejos de Guerra franquistas.


Zaida Cantera

Está claro que Susana Diaz y  los suyos no tienen ni idea de coser. También esta claro que al PSOE no le basta con zurcidos. Como poco, al igual que se hacia hasta bien entrados los 60', hay que darle la vuelta al abrigo..... y si se puede cambiarlo por uno de nuevo paño, más acorde con las modas que corren.

De la fecha del Congreso ni hablamos.




Benito Sacaluga.






30 de octubre de 2016

EL PARTO MARIANO



El presidente del Gobierno de España
El alumbramiento se ha retrasado, ya estaba fuera de cuentas, y ante la imposibilidad de un parto natural ha sido necesario provocarlo y además utilizar forceps para vencer la complicaciones  que presentaba. Finalmente la criatura ha visto la luz y tal y como estaba previsto nos ha sumido a todos en la oscuridad. El engendro es de tal calibre que ha provocado el colapso entre aquellos que le ayudaron a renacer. Nada más incorporarse, erguido y desafiante, nos ha dejado claro a todos que él está aquí para salvar el imperio sin importar el número de bajas.

Lo importante es España, eso proclaman al unisono Rajoy y Hernando, y los que la mantenemos nada podemos desear, ni siquiera la supervivencia de nuestras ideas, menos aún de nuestros ideales. Sus tercios propios y amigos no eran suficientes y Rajoy ha solucionado el problema tal y como lo hizo Ramses II. El faraón inventó a los mercenarios y los compensaba permitiendoles hacer suyo el botín, el saqueo de las arcas del vencido, se desconoce, por el momento, el pago que Mariano ha comprometido con sus mercenarios, se desconoce pero es fácil de adivinar. Claro que también es posible que el PSOE se quede con dos palmos de narices y sin recompensa, Mariano puede hacerse un Marco Pompilio y decirle a los dirigentes socialistas eso de "Roma no paga traidores", tal y como el romano hizo con los asesinos de Viriato. De momento el PSOE ya anda como pollo sin cabeza y sus generales, presos del remordimiento, buscando un árbol de donde colgar la soga que los redima.

La militancia, las bases, esos que son socialistas por convicción y el exclusivo orgullo de serlo, se reparten entre los que bajan la cabeza impotentes y avergonzados y los que han desabrochado su camisa y ya cavan trincheras. Unos y otros deben exigir, de forma contundente, la celebración de un Congreso para que  a través de él se elimine la paja del trigo, una operación que necesariamente debe pasar por la expulsión de los caciques, de los que para salvar poder y escaños, temblando de miedo ante la posibilidad de unas nuevas elecciones, han decapitado al líder y entregado el poder a una derecha política inspirada en el absolutismo, la misma a la que el 67 % de los votantes le han obsequiado con un sonoro NO en las últimas elecciones, la misma que lleva diez años protagonizando las portadas de los periódicos en atención a su ya inconmensurable corrupción.

Las cosas están así, poco o nada ha tardado Mariano en desenvainar su sable. Los voceros de Mariano ya maquillan la realidad y proclaman en los medios que Rajoy ha sido investido con el voto de 18 millones de españoles, esta manipulada observación se utilizará sin cesar. Ante las exigencias  del PSOE Mariano hará lo mismo que Franco con las del coronel Casado y su valedor, Besteiro, una vez conseguida la división y la multicefalia en el liderazgo socialista las ignorará y ordenará la ofensiva final. Eso es lo que nos espera y lo tenemos garantizado.

Lo malo de todo esto es que la única solución posible es imposible. Una solución que necesariamente pasa por una refundación exprés del PSOE y la unidad de la izquierda política. Ambas premisas ya por separado son harto imposibles, juntas aún más. Paradojas españolas, contradicciones tan inaceptables como históricas.

Ahora que es temporada baja bien podrían las izquierdas aprovechar y reunirse en San Sebastian. El PSOE no asistió a la reunión que se celebró en 1930, maldita equidistancia, aunque luego se sumó a los acuerdos, unos acuerdos que pusieron fin a la monarquía, hoy, por el momento, me conformo con que se ponga fin a Mariano y a los suyos, lo otro vendrá después.


Benito Sacaluga












26 de octubre de 2016

LO QUE QUEDA DEL PSOE







Que nadie me acuse de pesimismo o de hacer leña del árbol caído, las cosas son como son y siempre se debe atender más a los hechos que a los discursos. Lo cierto es que el PSOE está en descomposición y solo un giro de 180º en el proyecto lo puede salvar. No obstante, sus dirigentes, los miembros del Comité Federal, parece que no se han dado cuenta de la importancia que tienen el apoyo al Partido Popular y la forma en que dicho apoyo se ha materializado.

Los partidarios de la abstención no se cansan de repetir que ha sido una decisión democrática, pero esconden que el acoso y derribo de Pedro Sánchez es una operación que se puso en marcha hace casi un año, y se hizo totalmente alejada de los cauces democráticos establecidos en los estatutos del partido, mediante una "conspiración" orquestada y dirigida por aquellos incondicionales felipistas incapaces de asumir la realidad del actual arco parlamentario, de la nueva etapa que tanto Podemos como Ciudadanos han propiciado. Siendo mal pensado, también cabe la posibilidad de que la maniobra de acoso y derribo a su Secretario General tenga como último objetivo la vuelta a la alternancia en el poder que PP y PSOE llevan decenas de años disfrutando.

Es evidente y cierto que la pérdida de votos afecta al PSOE desde que Rodriguez Zapatero abandonó la presidencia del país. Los españoles demandaban cambio y Rubalcaba era la expresión del continuismo. Hay politicos que nunca ganarán unas elecciones y Rubalcaba es uno de ellos, más aún si tenemos en cuenta su trayectoria. La tendencia se confirmó con Pedro Sánchez, pero sería absurdo hacer caer sobre él la responsabilidad de las derrotas, la irrupción de Podemos en la lucha por los votos es la respuesta al fracaso del PSOE, quizás Sánchez hizo que dicha derrota no fuese mayor, seguro.

Ahora le toca el turno del acoso a Miquel Iceta y su PSC. Su negativa en bloque a abstenerse en la investidura de Rajoy, tomada democraticamente en el seno de su Consell Nacional (242 consejeros) y apoyada por la totalidad de los votos posibles menos una abstención, lejos de ser un golpe contra la ejecutiva del PSOE, o un desacato como titula ABC, es una llamada de atención sobre la razón de ser de un partido que se autodenomina socialista, pero el PSOE ya amenaza con "divorcio", olvidando que sin los votos catalanes jamás ganará unas elecciones nacionales.

Casi 100.000 militantes ( aprox. el 60%) están en contra de la abstención, el 41 % de los miembros del Comité Federal también y en el Grupo Parlamentario del Congreso la oposición a la abstención se cuenta por decenas de diputados, el PSC en pleno se niega a investir a Rajoy....y ante esto la dirección del PSOE esconde la cabeza en la tierra prisionero del miedo a unos nuevos comicios, sin candidato y sin discurso fiable, dividido y gobernado en la sombra por aquellos que provocaron la situación de desastre en que el PSOE se encuentra.

Definitivamente en el PSOE solo quedan los luchadores, pero los generales les tienen condenados a la obediencia y a la vergüenza, espero que se rebelen antes de que sea demasiado tarde.


 Benito Sacaluga












20 de octubre de 2016

GONZÁLEZ, CEBRIÁN Y LOS ESTUDIANTES



Seamos sinceros con nosotros mismos, el grupo de estudiantes que se han manifestado en la UAM, e impedido que Felipe González y Juan Luis Cebríán accedieran a sus instalaciones tienen sobrados motivos para ello, además yo habría hecho lo mismo. El incidente que protagonizó Millan-Astray en la Universidad de Salamanca, eso de "!Muera la intelectualidad traidora!", viene a justificar que a ciertas personas no se les debería permitir el acceso a las universidades.

Si, los estudiantes españoles han visto como aumentaban el precio de las matrículas, se endurecía el acceso a las becas y se aprobaban leyes retrogradas. Llevan años manifestándose pacíficamente en contra de unos politicos que llevan decenas de años jugando con la educación y nadie les ha hecho caso, ni los politicos ni los medios de comunicación, y ambos estaban ayer representados por González y por Cebrián, 

Unamos a lo anterior el desolador panorama que se presenta ante nuestros estudiantes, la ausencia de expectativas profesionales, la ausencia de futuro. Unamos también la dramática situación por la que atraviesan los padres de muchos de ellos. Unos padres que han de sacrificar lo poco que tienen para que sus hijos puedan ir a la Universidad, que han visto recortados sus salarios, que han perdido derechos frente a despidos laborales, que cada día se acuestan con el temor de perder su puesto de trabajo unos, y otros naufragando en la esperanza de encontrar empleo, todos preocupados por esa pensión de jubilación que lleva camino de ser una dádiva. 

Incluyamos también el temor a las consecuencias negativas que para los manifestantes puede representar la Ley de Seguridad Ciudadana, la "Ley Mordaza", y seguro que llegaremos a comprender la razón por la que muchos de ellos ocultaban sus rostros. 

Terminemos recordando la brutal campaña de desprestigio y difamación, que tanto el PP como el PSOE y los principales medios de comunicación llevan a cabo, día a día desde hace más de dos años contra la izquierda española, contra Izquierda Unida, Podemos, ERC..... y recordemos lo que sucedió en Madrid hace cinco años, un acontecimiento histórico llevado a cabo, en su mayor parte, por la juventud española, y nunca olvidemos el terrorismo de estado que se llevó a cabo durante los primeros años de gobierno de Felipe Gonzalez, y alentado desde varios medios de comunicación, con el resultado de 27 personas asesinadas.

Lo que sigue no hace falta recordarlo, está de plena actualidad, y es el golpe de mano que, propiciado por Felipe González, va a permitir un nuevo gobierno del Partido Popular. Un golpe que ha sido defendido hasta la saciedad por los medios que dirige Cebrián.

Ahora, PP, PSOE y los medios intentan responsabilizar a Podemos de lo que ayer sucedió en la Facultad de Derecho de la UAM, demostrando así que, una vez más, no se enteran de nada. Como decía y dice Bob Dylan en The Time They are a Changin:

Venid senadores y congresistas,
Atended a la llamada.
No os quedéis en la puerta,
No bloqueéis el pasillo. 
Porque aquel que se quede atascado
Resultará herido. 
Hay una batalla ahí fuera
Que está haciendo estragos. 
Pronto se estremecerán vuestras ventanas
Y retumbarán vuestras paredes
Porque los tiempos están cambiando.


Benito Sacaluga





18 de octubre de 2016

BANDERAS AL VIENTO






Muerte de Viriato (José Madrazo)




La calle Genova se llenará de banderas azules. Noviembre amanecerá repleto de azules, los hijos politicos de Manuel Fraga agitarán la enseña huérfana de gaviota convertida en el símbolo de una victoria acuñada golpe a golpe, mano a mano, con el enemigo. El derrotado será el pueblo español, sus trabajadores. El Viriato socialista ha corrido la misma suerte que el original lusitano, puesto fuera de combate gracias a los traidores. Viriato no aceptó las condiciones de Roma para su rendición y pagó con su vida. Sánchez ha pagado con su futuro la oposición total al poder azul y lo ha hecho a pecho descubierto, sin una estrategia preventiva ante lo que siempre fue evidente, Viriato al menos dormía con la armadura puesta, Sánchez nunca se la puso. El sucesor de Viriato intentó luchar pero pronto acabó rendido a Roma, ahora, el inexistente sucesor de Sánchez firmará la capitulación sin condiciones ante Rajoy.....eliminado Sánchez lo hará sin luchar, ni tan siquiera lo intentará. 

Si Viriato fue exaltado por sus seguidores y venerado tras su muerte, Sánchez quizás sea recordado por su dignidad, quizás también por haber sido el único politico español que ha tenido las agallas de decirle a Mariano Rajoy, en vivo y en directo, ante millones de españoles: "Usted no es decente".



Benito Sacaluga



16 de octubre de 2016

PEDAGOGÍA EN EL PSOE





Todos los miembros destacados del PSOE, que están a favor de una abstención en la prevista sesión de investidura de Rajoy, no se cansan de repetir que se debe utilizar la pedagogía para que tanto sus militantes como sus votantes comprendan y acepten tal decisión. Más o menos lo que pretenden hacer es tratar de justificar lo injustificable por medio de discursos vacíos de contenido.

Dejemos a un lado ese mantra tan hipócrita que alude a España como beneficiaria de la abstención, entre otras cosas porque pensar que un nuevo gobierno del PP va a beneficiar a España y a los españoles, va a solventar cualquier crisis aunque esta sea consecuencia de la ausencia de gobierno, solo lo hacen sus votantes, y no todos. Por otro lado argumentar, como hacen en el PSOE, que al estar el PP en minoría habrá posibilidades de legislar según los gustos de la izquierda no deja de ser un espejismo voluntario, la derecha tiene mayoría en el Congreso y no digamos ya en el Senado. No obstante y en el caso de que la izquierda "atara" de manos a Rajoy, se da por seguro que el PP convocaría nuevas elecciones antes del próximo verano, unas elecciones en las que el PSOE, después de haberse abstenido ahora, sacaría peores resultados que si en diciembre fuésemos nuevamente a votar.

El PSOE debe mantener su NO al Partido Popular, hacer valer su compromiso electoral y no defraudar ni a su militancia ni a sus votantes. Tal y como están las cosas la credibilidad es un valor en alza que el PSOE puede anclar a su discurso si mantiene su NO, si lo hace puede que en unas nuevas elecciones lejos de disminuir apoyos los aumente considerablemente, más aún si tenemos en cuenta todo lo que está saliendo a la luz, y lo que va a salir, en los juicios de la trama Gürtel, unos juicios que con el PP gobernando serán permanentemente zancallideados.

Pero claro, después de la enorme metedura de pata que se llevó a cabo en el último Comité Federal, en cualquier circunstancia y mucho más de cara a unas nuevas elecciones, se hace imprescindible enmendar el roto, y ese roto, provocado por los felipistas, es lo que se tiene que "coser". Sánchez debe volver a la SG, si no es así se deben poner los medios para que sea Borrell el elegido, cualquiera de los dos, más Borrell, serian capaces de limpiar y cohesionar el partido, formar un gobierno alternativo y de paso frenar el golpe que se prepara en Cataluña.

Permitir, colaborar en base a intereses electoralistas a que el PP vuelva a gobernar debería estar descartado en el PSOE, sea cual sea el precio a pagar. Permitir que un partido totalmente carcomido por la corrupción gobierne un país, no debería ser ni tan siquiera una opción, tenga los votos que tenga el corrupto.

El PSOE debe volver al camino de la cordura y olvidar a viejas glorias, a baronesas trepas y a caducos exdirigentes,  Debe aceptar la realidad de la actual sociedad española y poner al servicio de ésta sus más nobles ideales, esos ideales a los que nunca debió renunciar. Todo menos permitir que un partido inmerso en la corrupción, fundado por unos exministros franquistas, consiga gobernar ni un día más en nuestro país, permitir que siga gobernando no por la fuerza de los votos obtenidos sino por la crónica desunión de la izquierda, una desunión que se viene padeciendo desde tiempos casi remotos y a la que se debe poner fin de inmediato, permitir la continuidad de Rajoy es un fracaso de la democracia parlamentaria.

Sí, puede que el PSOE necesite hacer pedagogía, pero debería empezar por sus propios dirigentes, por los partidarios de permitir que el Partido Popular siga gobernando, como diría un amigo mío, aunque no fuese más que por higiene democrática. Si finalmente colabora en que Rajoy se salga con la suya, lo que tiene que hacer este golpeado PSOE es apartarse y dejar paso a quienes sean capaces de plantar cara.



Benito Sacaluga




13 de octubre de 2016

NO ME VOTES QUE NO TE REPRESENTO



Sin comentarios
La primera vez que voté fue a mediados de los años 60 del siglo pasado, una votación sin campaña, ni papeletas ni urnas y con dos candidatos a la gloria de ser el delegado de clase en un colegio franquista, católico, apostólico y romano. Como no podía se de otra manera los candidatos, los dos, gozaban del apoyo del profesor de Religión, un cura de los de sotana y coronilla.  Se trataba de unos comicios en los que el voto lejos de ser voluntario y secreto, era obligado, público y por orden alfabético. Daba igual quién saliera elegido, cualquiera de los dos acataría sin rechistar las consignas de la dirección, del poder, solo serían una mera correa transmisora, una ilusión, una mentira, un freno a nuestras quejas y a nuestras propuestas. Dictadura, oligarquía pura y dura.

Al menos los candidatos reconocían que de ser elegidos su función no era representarnos, sabían que quedaban a las órdenes de la dirección, del sistema. Nosotros también lo sabíamos y por tanto nos limitábamos a votar a aquel que mejor nos caía, aún cuando aquel "amigo" nos decía sin ambages que no nos iba a representar, que no se iba a significar en contra de la Dirección ni por activa ni por pasiva, que todo era pura farsa.

Hoy en España está pasando lo mismo, al menos en el PSOE, pero con una diferencia, ellos no dicen a sus potenciales votantes, ni siquiera a su militancia, que no piensan representarlos más allá de lo que convenga a los intereses de los mandamases del partido, de su intocable establishment. Al igual que el inútil delegado de clase, moldeará sus ideales bajo el prisma del accidentalismo, algo que en el PSOE ya viene muy de lejos. Como muestra irrefutable y a modo de ejemplo de ese accidentalismo, no podemos olvidar el mensaje que Llopis encargó a Satustregui que transmitiera al conde de Barcelona durante IV Congreso del Movimiento Europeo (1962):
"El PSOE tiene un compromiso con la República que mantendrá hasta el final. Ahora bien, si la Corona logra establecer pacíficamente una verdadera democracia, a partir de ese momento el PSOE respaldará lealmente a la Monarquía".
Si a alguien le quedaban dudas sobre la ideología y la ética que impera en Ferraz, basta con que repase lo sucedido en el último Comité Federal, el porqué de su celebración, sus causas, sus resultados y sus consecuencias

El PSOE va a dar luz verde a un gobierno del Partido Popular y lo va a hacer en contra de los principios que dice defender, en contra de su militancia y en contra de sus votantes. Una luz verde que intentan justificar con argumentos insostenibles en un país supuestamente democrático como parece ser España. Defenestrando con un brutal golpe de mano a un SG, elegido por los militantes, por el solo hecho de intentar un pacto entre partidos politicos con representación parlamentaria.

De nada le va a servir al PSOE su machacona alusión a sus ciento y pico de años de vida, la vejez no garantiza la supervivencia, más bien acerca a la muerte.

¿Quo Vadis PSOE?




Benito Sacaluga

10 de octubre de 2016

SIN SECRETARIO GENERAL, SIN CANDIDATO Y SIN BASES





Pues sí, así está el PSOE o lo que queda de él, sin Secretario General, sin candidato a la presidencia del Gobierno y con las bases amordazadas. En solo diez días el partido ha quedado descabezado en todos los frentes, sometido a la provisionalidad y al miedo. Mientras tanto los artífices del desastre se esconden en manifestaciones infumables y la militancia se organiza para intentar torpedear una abstención que se da por segura. Todo menos pactar con los comunistas declarados o declarables y aceptar el voto favorable o la abstención necesaria del resto de la Cámara, a excepción del PP y C´s, para conseguir formar un gobierno alternativo al del PP.

Parece ser que el problema para que el PSOE forme un Gobierno es la unidad de España, un concepto tan subjetivo que solo vale para aquellos que aceptan lo preconizado por ese señor de Ferrol que deseaba que su España fuese "Una, Grande y Libre". Lo de "Una" nunca lo consiguió, más bien puso todos los medios a su alcance para dividir España en dos, lo de "Grande", y teniendo en cuenta la "emancipación" llevada a cabo por las antiguas provincias españolas en África durante la dictadura, (Ifni, Guinea Ecuatorial, Sahara Occidental...), quedó en un frustrado deseo imperialista, y lo de "Libre"...pues mejor ni hablar. En definitivas cuentas una de las bases de la ideología franquista, ausente a la fuerza de todo cuestionamiento público, salvo por parte de aquellos que actuaban en la clandestinidad. Un lema infinitamente repetido como grito patriótico, que en el fondo nunca pasó de ser eso, un lema franquista, y que como tal, sorprendentemente, permanece hasta nuestros días.

Un lema, el de la unidad de España, incorporado por el Partido Popular a su ideario desde que se fundó como Alianza Popular, y que ahora el PSOE vergonzosamente adopta después de haber defendido la autodeterminación de los pueblos y regiones de España, sin ir más lejos, desde mediados de los 70 del pasado siglo y hasta su llegada al poder. Menos lemas y más dialogo es lo que hace falta.

Ahora, en lo que puede ser el último estertor del partido, las bases son apartadas de decisiones vitales, precisamente ahora que no hay SG ni Comisión Ejecutiva Federal. Precisamente ahora, cuando se trata de decidir si el PP va a seguir gobernando gracias a una abstención de los socialistas, o por el contrario se opta por la formación de un Gobierno con los votos de Unidos Podemos más sus confluencias y los de los partidos nacionalistas. Todo parece indicar que el PSOE va a abstenerse y por tanto que Rajoy será nuevamente presidente del Gobierno, precisamente ahora, cuando el Partido Popular está sentado en el banquillo de los acusados de la Audiencia Nacional.

La justificación del PSOE ante su negativa a formar un Gobierno alternativo queda basada en su compromiso con la "unidad de España", al mismo tiempo que se opone radicalmente, y sin más argumento que una tosca adivinación del futuro, a la unidad de los partidos de la oposición contra un partido más que supuestamente corrupto, que además trata de frenar la acción de la justicia pidiendo la nulidad del juicio en el que está acusado. Como al PP le salió bien en el llamado Caso Naseiro (1990), archivado por el Supremo al considerarse ilegales las escuchas telefónicas, que demostraban claramente la financiación ilegal del PP y el enriquecimiento ilícito de varios de sus dirigentes, ahora, en esta primera entrega del Caso Gürtel, tratan de hacer lo mismo y que el proceso sea anulado. Así colaboran lo de Génova con las Justicia.

No, con su más que probable abstención, el PSOE no está pensando en España ni en los españoles, tal y como pregonan, muy al contrario está anteponiendo sus intereses como partido a la voluntad  de los españoles, libremente expresada en las últimas elecciones, una voluntad que pasa por impedir que el PP siga gobernando y que ha sido apoyada con su voto por al menos por el 67 % de los ciudadanos que fueron a votar el pasado 26-J, frente a un 33 % de los votos conseguidos por los genoveses, y además lo está haciendo sin contar con sus militantes, precisamente con los que les han  puesto donde están para que les representen a través del partido.

Ahora lo que se está debatiendo en el PSOE es si abstenerse o ir a nuevas elecciones, la negativa a formar un Gobierno alternativo al PP está descartada, y se tomará la decisión que, según ellos, menos perjudique al partido, todo menos hacer caso a las urnas y a su militancia. Democracia interna de salón.

Dice Josep Borrell que, tal y como se ha transformado el panorama politico, la unión de las izquierdas es la única alternativa al PP, y tiene razón, pero mucho me temo que para que ese escenario se materialice no podemos contar con el PSOE, ellos están en otra cosa, y esa cosa es conseguir que el bipartidismo vuelva.

Volviendo al tema de la "unidad" de España, tanto el PP como el PSOE deberían saber que, desde que el mundo es mundo, los problemas territoriales solo pueden solucionarse de dos formas, o mediante el dialogo y la negociación o mediante la guerra, sabemos que el PP es partidario del enfrentamiento (Art.155 de la CE-78), lo que no sabemos, y menos aún ante el rechazo de la ayuda de los nacionalistas para vencer al PP, es por lo que se decanta el PSOE. En 1938, los socialistas rompieron la unidad de las izquierdas, acelerando el fin de la guerra civil y eliminando así las esperanzas de victoria que Negrín mantenía, gran favor le hizo el PSOE a Franco, ahora 78 años después la historia se repite, ahora el gran beneficiado será Rajoy y ahora, tal y como lo fueron en 1939, los perjudicados seremos los españoles, no digo ya los republicanos.

Termino ya, todos sabemos que la posición del PSOE, su declaración estrella en las recientes campañas electorales, ha sido un NO rotundo al Partido Popular, os copio y pego el primer párrafo de su ultimo programa electoral:

UN CONTRATO CON LA CIUDADANÍA 
Para l@s socialistas, el programa electoral es un contrato con la ciudadanía, por eso nos comprometemos a cumplirlo. 

pero claro, lo del NO a Rajoy no estaba en el programa, será porque es obvio, digo yo.



Benito Sacaluga







5 de octubre de 2016

MILITANTES, VOTANTES..Y PRINCIPIOS



Que esto nunca se repita
Los chicos de la Gestora que han montado en el PSOE se están dando cuenta de que los toros se veían mejor desde la barrera. Después de haberse cargado a Pedro Sánchez se están dando cuenta de que tenía razón. Muchos de los que urdieron y apoyaron el motín, desearían poder volver las cosas al estado en que se encontraban antes de que la mayoría de ese Comité descabezado votará preso de la fidelidad a Felipe.

De momento  Felipe ni está ni se le espera, vamos que se ha hecho un Armada/81. Los que si están y además muy preocupados son los integrantes del grupo socialista en el Congreso, que ven como unas terceras elecciones arrebatarían su escaño a muchos de ellos, tan angustiados están que hasta serían capaces de abstenerse contraviniendo las órdenes de Ferraz, esa disciplina de voto que nunca he entendido ni entenderé.

Por otro lado tenemos a los barones con mando en plaza, todos muy preocupados por si una abstención del PSOE les supone la pérdida de los apoyos de los chicos de Pablo Iglesias y Cia., de esos apoyos que les auparon a gobiernos autonómicos y municipales.

Junto a todos los anteriores tenemos a esa omnipresente vieja guardia del partido, todos muy cabreados ellos y amenazando con romper el carnet de militante si no se llega a un acuerdo con el Partido Popular. Se comenta en todas partes que el PSOE está roto, y es verdad, entre otras cosas lo empezó a estar desde el mismo momento en que los Corcuera, Leguina y compañía comenzaron a sentarse en las tertulias de la cadena de televisión episcopal (13tV) para despellejar a Sánchez y loar a Felipe. Tanta ha sido y es su traición al partido que sus declaraciones y críticas, todas destructivas y sin un ápice de perspectiva real, provocaban el aplauso de lo más rancio del panorama mediático; Antonio Jiménez, Graciano Palomo, Carlos Cuesta, Alfonso Rojo, Antonio Martin Beaumont, Bieito Rubido, Antonio Pérez Henares, Jaime Gonzalez, Antonio Naranjo..., y una amplia relación de periodistas afines al Partido Popular, asistían y asisten regocijados al espectáculo que los "históricos" del PSOE ofrecen cada vez que les ponen cerca un micrófono. Solo José Antonio Rodriguez Salas, socialista y alcalde Jun (Granada) desde 2005, le paró los pies a Corcuera y a sus descalificaciones contra los actuales dirigentes del PSOE, y lo hizo recordándole sus "hazañas" cuando estaba al frente del Ministerio del Interior, entre otras disponer de los fondos reservados para regalar joyas a sus más directos colaboradores. A las pocas semanas, quizás solo una, Rodriguez Salas dejó de aparecer por los platós de 13tV...

Como ingrediente externo a este desastre tenemos a la militancia y a los votantes, según dicen, y yo me lo creo, mayoritariamente partidarios de NO colaborar, ni por activa ni por pasiva, en todo aquello que signifique un nuevo gobierno del Partido Popular. Partidarios de la vía que, entre otros muchos, Miquel Iceta y Josep Borrel defienden, la de un gobierno alternativo junto a Podemos y Cia. con el apoyo equilibrado, y sobre todo generoso, de los partidos nacionalistas. Un gobierno alternativo que entierre de una vez por todas al PP de la corrupción y a todos sus líderes, Rajoy incluido, y que además sirva para limpiar el PSOE de todos esos personajes que ellos mismo eufemistícamente califican de "críticos". 

Finalmente, deberían estar en primer lugar pero el PSOE los ha relegado a algo negociable, están los principios que dieron lugar a la creación del partido. Ateniéndonos a esos principios la negativa al Partido Popular es incuestionable. Dice García Page, el falso equidistante, que si el PP intenta forzar unas terceras elecciones el PSOE les hará frente con una candidatura "muy potente", cosas de Page. Yo lo que digo es que la mejor "candidatura", la única, que puede presentar el PSOE para vencer a Rajoy sería la de Pablo Iglesias Posse, teniendo en cuenta que esto es imposible al menos deberían hacer suyos, (de una puñetera vez), los principios, la ética y la energía de D. Pablo.


Benito Sacaluga.


3 de octubre de 2016

PUNTADAS SIN HILO





Imagen: Las cosas de Candido
El gran guateque acabó, tarde y mal. Ahora, tras la resaca de los insultos y las indefiniciones llega la hora de ver los resultados. Después de oír a los protagonistas del cónclave da la sensación de que las cosas, lejos de mejorar, han empeorado. Si nos atenemos al relato de los soporíferos tertulianos de cada día, a los analistas de nuevo y torcido cuño y a lo que los medios de comunicación nos cuentan, llegaremos a la conclusión de que nadie se ha enterado de nada. Inútil motín el de Ferraz para no conseguir más que dejar sin capitán al barco y, lo que es peor, sin rumbo. Un barco varado en plena regata hacia el poder que, con la mitad de la tripulación en la sentina, impotente, contempla como sus rivales marchan directos al triunfo.

Resulta hasta insultante escuchar, a estas alturas, que el PSOE necesita un proyecto, así lo afirman los amotinados. Eso si, un proyecto de nuevo cuño. A nadie en el PSOE, creo yo, se le ha ocurrido, retomar el camino que se inició en 1879, en definitiva poner al día todo lo que en el Acta Fundacional del Partido le daba razón de ser. A fuerza de ser respetuosos con la realidad bien podemos afirmar que el PSOE desapareció como tal en 1974, en octubre de ese año se sentaron las bases de una pretendida renovación. Un Congreso, el de 1974 en Suresnes, en el que, no obstante, se adoptaron importantes medidas en relación con aquello que hoy es tabú para los dirigentes del partido, medidas relativas a la estructura territorial del Estado y a la forma del mismo.

En su Resolución Política, punto 11, se exige con caracter inexcusable lo siguiente:
Reconocimiento del derecho de autodeterminación de todas las nacionalidades ibéricas.
Además,  en una Segunda Resolución dicho reconocimiento queda acentuado:

 1) La definitiva solución del problema de las nacionalidades que integran el Estado español parte indefectiblemente del pleno reconocimiento del derecho de autodeterminación de las mismas que comporta la facultad de que cada nacionalidad pueda determinar libremente las relaciones que va a mantener con el resto de los pueblos que integran el Estado español.

Tres años más tarde, en 1977, con el dictador muerto y el país en proceso de democratización, es necesario despejar el camino hacía el poder, lo demás ya no importa, y el PSOE recoge velas y modifica de raíz su posición de 1974 con respecto a las nacionalidades., al igual que lo hizo sobre su pretendida voluntad republicana expresada así en 1974:

3) El PSOE se pronuncia por la constitución de una República Federal de las nacionalidades que integran el Estado español por considerar que esta estructura estatal permite el pleno reconocimiento de las peculiaridades de cada nacionalidad y su autogobierno a la vez que salvaguarda la unidad de la clase trabajadora de los diversos pueblos que integran el Estado español.

Ahora ya sabemos que en el PSOE de Derecho de Autodeterminación nada y de República menos, aunque en lo que a mi respecta, y quizás engañado por las ganas que tengo de que suceda, veía a Pedro Sánchez con ciertos deseos de abrir el melón de la autodeterminación y el debate sobre una República Federal. Puede ser que por ello se lo hayan cargado, toda una paradoja, por ser consecuente con unos valores que el PSOE defendió como imprescindibles y a los que renunció en 1977 para poder llegar al poder.

Ardo en deseos de conocer el "nuevo proyecto" del PSOE, ese que les va a devolver los seis millones de votos que la clase trabajadora les ha negado desde 2011, de ilusión también se vive. El nuevo "manual operativo" tardará en conocerse, lo que si sabremos antes es la postura que el PSOE adoptará ante la investidura de Rajoy como presidente del Gobierno, conocida ésta ya nos podremos hacer una idea de por donde van a ir esas costuras, esas puntadas que la baronesa andaluza estima como necesarias. 

Esperemos que cuando Susana Díaz habla de "coser" esté haciendo alusión a unir, no vaya a ser que, según leí ayer en la cuenta de Twitter de Beatriz Talegón, se esté refiriendo, también metafóricamente, a otras acepciones que el verbo coser tiene según la RAE, como, por ejemplo, "coser a puñaladas" o "coser a balazos", de momento en lo de Pedro Sánchez y el Motín de Ferraz, alguna puñalada que otra si que ha habido.



Benito Sacaluga