29 de agosto de 2016

UN SOCIALISMO EN BUSCA DE AUTOR






Pablo Iglesias Posse
Una especie de Frankenstein, ha sido la expresión recientemente utilizada por Alfredo Pérez Rubalcaba para calificar un posible pacto de izquierdas de cara a la formación de gobierno, sin darse cuenta de que el monstruo no se llama así, ni de que el laboratorio del doctor que lo creó, que si se llamaba Frankenstein, parece tener una sucursal en la madrileña calle Ferraz. Desde el socialismo anterior al marxismo, denominado utópico por Engels, hasta el denominado "socialismo del siglo XXI" de Heinz Dieterich Steffan, han sido numerosos, yo diría que incontables, los cambios de rumbo de esa doctrina inicial socialista, tan breve y tan intensa, que definió los fines del socialismo como movimiento politico como "la búsqueda e implantación del bien común y la igualdad social", cambios que han convertido al socialismo actual en algo difícilmente definible, comunismo aparte.

Para intentar justificar lo anterior basta con escuchar las recientes opiniones que, sobre la postura a adoptar por el PSOE de cara a la investidura de Rajoy, lanzan significados miembros del partido socialista. Con Felipe González a la cabeza del pelotón son numerosos los opinadores. Corcuera, Eligio Hernández, Leguina, Guerra,.... cargan contra Pedro Sánchez desde su dorada jubilación, otros lo hacen desde su mullido sillón autonómico, caso de Fernández Vara y demás colegas de baronía regalada, cuya intención de seguir en el puesto supera con creces su ética. Para terminar nos encontramos con Susana Díaz, que de momento callada y fiel a lo que C's le impone en Andalucía trata de pasar inadvertida, cuando todo el mundo sabe que hace tiempo sueña con la Secretaria General del partido.

“Sois socialistas no para amar en silencio vuestras ideas ni para recrearos con su grandeza y con el espíritu de justicia que las anima, sino para llevarlas a todas partes” 


Lógicamente hay excepciones, sirva el ejemplo de Pérez Tapias, un prestigioso profesor de filosofía, Decano en la Universidad de Granada, que bien podría inculcar nociones de socialismo y de ética a muchos de los que los que en el PSOE se cuelgan medallas, desde luego falta les hace.

Que quieren que les diga, a mi me parece absolutamente coherente la postura de Pedro Sánchez, que no del PSOE, de negarse a facilitar, por activa o por pasiva, el nombramiento de Mariano Rajoy como presidente del gobierno. Un excelente manera de que la ética y el compromiso con lo prometido renazcan en el seno del PSOE, aunque el precio a pagar sea elevado mucho más caro para el PSOE será  renunciar, una vez más,  a los principios básicos del socialismo, ya saben: la búsqueda e implantación del bien común y la igualdad social, principios que el Partido Popular siempre ha pisoteado y además hasta la extenuación en los últimos cuatro años.

Acabo de leer un artículo de Javier Aroca, su título "Los irresponsables". en el que se aborda la continua y machacona postura del PP, C's y los medios afines de calificar como irresponsable la postura actual del PSOE, artículo con el que estoy decididamente de acuerdo. Copio y pego un fragmento:
Desde ya, a partir del inane acuerdo entre la paleo y la neoderecha, los responsables serán los que aseguren que todo siga igual, la economía, los recortes, el servilismo a los poderes económicos y financieros europeos, la corrupción, cuya extirpación pretende encabezarla un señor que no ha dado aún explicaciones de las propias y que lidera un partido, estimado como asociación para delinquir por la justicia, pendiente de sentarse en el  banquillo. Los irresponsables son los que quieren que esto cambie. Los que le dicen, no y no, a más de lo mismo y creen que puede haber una vida sana, responsable y patriótica sin Rajoy y los suyos . Hay un punto intermedio: los abstencionistas, no sé si con la nariz tapada o a pulmón. La nueva terapéutica del poder considera responsables a los que así actúen.

En este teatro del absurdo en que se han convertido las elecciones en España todo cabe. Si en la obra de Pirandello eran los personajes de una obra ya escrita los que andaban a la busca del autor que les escribiera sus papeles, el guión, algo parecido ocurre en el PSOE, y ocurre por la sencilla razón de que han olvidado (voluntaria, interesada y equivocadamente) el guión que se escribió a finales del siglo XIX. Un guión sencillo basado en una clara premisa: Ser un  partido de clase obrera, socialista y marxista. Tres virtudes que se mantuvieron como irrenunciables durante 100 años y que todas ellas en, 1974, se encargaron de lapidar Felipe Gonzalez, Guerra, Benegas, Bustelo y Castellano,... todos ellos a las órdenes de Brandt, Mitterrand y Pittermann.

No estaría mal que el PSOE además de ser responsable con lo mantenido en las dos últimas campañas electorales, comenzara a serlo también con los principios que justificaron su fundación. De momento, impedir a cualquier precio que el Partido Popular siga gobernando sería un buen comienzo, y para ello deberá buscar apoyos, que haberlos haylos.


Benito Sacaluga.

18 de agosto de 2016

RAJOY HUELE A MUERTO




No solamente se mueren los vivos, también de alguna manera se mueren los negocios que fracasan o las trayectorias profesionales de aquellos que caen en desgracia, hasta el amor muere. Esta "muertes" se ven venir sobre todo si los síntomas son muy evidentes. Una vez que la cosa empieza a "oler a muerto" va siendo hora de preparar el entierro y, si nos hace falta, buscar repuesto.

Yo era de los que pensaba que Rajoy se jubilaría como presidente de algo, bien del Gobierno, bien del Partido Popular o vaya usted a saber de que, siempre y cuando el puesto le permitiese el ejercicio del poder. Después de haber visto y oído sus dos últimas ruedas de prensa he llegado a la conclusión de que Rajoy desprende un insoportable olor a muerto politico, y además estoy convencido de que él lo sabe.

Rajoy ha pasado de dar saltos en el balcón de Genova a encontrarse frente a la triste realidad (para él) de que sus ocho millones de votos no le bastan para seguir ejerciendo el poder a lo déspota, que es la única forma de ejercerlo que entiende como posible, así lo ha ejercido durante cuatro largos años. Le han tocado buenas cartas pero no lo suficientemente buenas como para seguir manejando los hilos a su antojo y conveniencia, y claro, Rajoy o lleva cuatro reyes y además es mano o no juega a grande. Nadie quiere estrecharle la mano, entre otras cosas temen a que se quede con ella. Por otro lado, el solo hecho de que se le obligue colaborar en la limpieza de la corrupción que asfixia a su partido y a él mismo, es algo que le cortaría la digestión aunque llevase una semana ayunando.

No es que por fin se haya dado cuenta de que el problema es él, lo que sucede es que está convencido de que, aún si resulta investido presidente, no va a ostentar poder alguno y además se va a convertir en el pim, pam, pum de la oposición. En Europa Rajoy aguanta que se le ningunee y obedece, al fin y al cabo él no paga las consecuencias de su incapacidad, en tu propia casa la cosa cambia.

En sus dos últimas comparecencias hemos podido ver la imagen de un ser hastiado, falto de ilusión y además extremadamente incomodo, airado ante las preguntas de los periodistas. Si tenemos en cuenta sus contestaciones caeremos en la cuenta de que a Rajoy lo que le está preocupando es acabar cuanto antes con este "lió" de la investidura y, de una forma o de otra, desde el Gobierno o desde fuera, más temprano que tarde, lo que pretende es encontrar una salida airosa del panorama politico. Si no fuera así, es impensable que un politico destroce voluntariamente cientos de miles de votos en menos de quince minutos, que es lo que Rajoy acaba de hacer.

Hay quién dice que al Partido Popular le interesan nuevas elecciones, pero quienes lo dicen no tienen en cuenta que en el otoño que se avecina y desde los juzgados vamos a asistir a la puesta en negro sobre blanco de gran parte de lo que el Partido Popular niega en materia de corrupción interna. Además, y en cualquier caso, la aritmética parlamentaria poco a nada cambiaría y Rajoy lo que quiere para seguir en Moncloa es la mayoría absoluta, eso de "aquí se hace lo que yo digo y punto". Bien hartos deben de estar en el PP de este señor de Pontevedra y a buen seguro de que más de uno aplaudiría en silencio la hostia que le dieron junto a la iglesia de La Peregrina, pero hay que callar, el discípulo de Fraga es quién confecciona las listas, el que pone y quita a su antojo.

También es posible que unas nuevas elecciones pudieran beneficiar y mucho al PSOE. Al igual que en las últimas los votantes naturales del PP hicieron piña para impedir que Unidos Podemos de alguna forma estuviese en el Gobierno, puede que en las próximas muchos de los votantes del PSOE y de izquierdas que en las últimas elecciones votaron otras opciones se decanten por el voto útil al PSOE para impedir que el PP gobierne y acabar de una vez con tanta mentira y tanta mierda.

Para mí, como digo, Rajoy huele a muerto, puede que me equivoque, puede que la vida política de Rajoy se prolongue más de lo que me gustaría (que es exactamente el mismo tiempo que tardo en escribirlo), pero de lo que no me cabe ninguna duda es de que irremediablemente seguirá oliendo a muerto y ese olor no le gusta a nadie.




Benito Sacaluga.





12 de agosto de 2016

ALBERT EINSTEIN Y EL SOCIALISMO




Esta universalmente aceptado que Albert Einstein fue un científico excepcional, sin embargo son muchos los que desconocen su vertiente como pensador y sobre todo su compromiso con la política y la sociedad de su tiempo. Su encumbramiento como físico eclipsó gran parte de sus trabajos destinados a otras cuestiones, como por ejemplo su ideas sobre el socialismo.

En 1949 publica el ensayo ¿Por qué el Socialismo? (¿Why Socialism?). En menos de diez páginas nos regala una breve y acertada visión sobre el socialismo como solución frente al capitalismo, tanto como doctrina política como económica, sin abandonar un enfoque científico. 

Ahora que, al menos en España, está recobrando fuerza el debate capitalismo-socialismo (1), nueva y vieja política, socialdemocracia-liberalismo, voy a tratar de exponer un resumen de lo que el Premio Nobel alemán nos decía hace ya 66 años que entiendo está de plena actualidad, como lo demuestra el contenido de uno de los párrafos que abajo transcribo en su contexto y que aquí anticipo:
...los miembros de los cuerpos legislativos son seleccionados por los partidos políticos, financiados en gran parte o influidos de otra manera por los capitalistas privados quienes, para todos los propósitos prácticos, separan al electorado de la legislatura.
(2) ....El socialismo está guiado hacia un fin ético-social. La ciencia, sin embargo, no puede establecer fines e, incluso menos, inculcarlos en los seres humanos; la ciencia puede proveer los medios con los que lograr ciertos fines. Pero los fines por si mismos son concebidos por personas con altos ideales éticos y -si estos fines no son endebles, sino vitales y vigorosos-- son adoptados y llevados adelante por muchos seres humanos quienes, de forma semi-inconsciente, determinan la evolución lenta de la sociedad.

....A un mismo tiempo, el hombre es una criatura solitaria y social. Como ser solitario trata de proteger su propia existencia y la de aquellos que están más cercanos a él. Como ser social busca el reconocimiento y el afecto de sus congéneres, quiere compartir sus placeres, confortar a los demás en sus penurias y mejorar las condiciones de vida de los otros. Pero la personalidad que, por último, ha de imponerse está formada, en su mayor parte, por el entorno, por las estructuras de la sociedad en la que se desenvuelve....

.....El individuo está en condiciones de pensar, sentir, luchar y trabajar por si mismo; pero, en su existencia física, intelectual y emocional, depende tanto de la sociedad que es imposible pensar en él fuera del marco de aquella. La "sociedad" abastece al hombre de su comida, su vestido, un hogar, las herramientas de trabajo, las formas de pensamiento.....la vida del hombre es posible a través del trabajo y de los logros de muchos millones de personas del pasado y del presente, ocultas en la simple palabra "sociedad".

....Si nos preguntamos como se pueden cambiar las estructuras de la sociedad y la actitud cultural del hombre para hacer que la vida humana sea lo más satisfactoria posible, tendremos que tener en cuenta que existen ciertas condiciones que somo incapaces de modificar. La naturaleza biológica del hombre no está sujeta a cambio.

....En este punto, debo indicar, brevemente, lo que para mi constituye la esencia de la crisis de nuestro tiempo. La cuestión reside en la relación entre el individuo y la sociedad. El individuo ha tomado conciencia, más que nunca, de su situación de dependencia ante la sociedad. Pero no considera que esa dependencia sea un hecho positivo, sino que la ve como una amenaza a sus derechos naturales e incluso a su existencia económica. 

...La anarquía económica de la sociedad capitalista tal como existe hoy es, en mi opinión, la verdadera fuente de todos los males. Vemos alzarse ante nosotros una inmensa comunidad de productores, cuyos miembros luchan sin cesar para despojarse unos a otros de los frutos del trabajo colectivo, no ya por la fuerza, sino con el apoyo de unas reglas legalmente establecidas. En este plano, es importante comprender que los medios de producción en su mayoría son propiedad privada de ciertos individuos. El propietario de los medios de producción está en condiciones de comprar la capacidad laboral del trabajador. Mediante el uso de los medios de producción, el trabajador produce nuevos bienes que se convierten en propiedad del capitalista. El punto esencial de este proceso es la relación entre lo que produce el trabajador y lo que le es pagado, ambos medidos en valor real. En cuanto que el contrato de trabajo es "libre", lo que el trabajador recibe está determinado no por el valor real de los bienes que produce, sino por sus necesidades mínimas y por la demanda de los capitalistas de fuerza de trabajo en relación con el número de trabajadores compitiendo por trabajar. 

....El capital privado tiende a concentrarse en pocas manos, en parte debido a la competencia entre los capitalistas, y en parte porque el desarrollo tecnológico y el aumento de la división del trabajo animan la formación de unidades de producción más grandes a expensas de las más pequeñas. El resultado de este proceso es una oligarquía del capital privado cuyo enorme poder no se puede controlar con eficacia incluso en una sociedad organizada políticamente de forma democrática. Esto es así porque los miembros de los cuerpos legislativos son seleccionados por los partidos políticos, financiados en gran parte o influidos de otra manera por los capitalistas privados quienes, para todos los propósitos prácticos, separan al electorado de la legislatura. La consecuencia es que los representantes del pueblo de hecho no protegen suficientemente los intereses de los grupos no privilegiados de la población. Por otra parte, bajo las condiciones existentes, los capitalistas privados inevitablemente controlan, directamente o indirectamente, las fuentes principales de información (prensa, radio, educación). Es así extremadamente difícil, y de hecho en la mayoría de los casos absolutamente imposible, para el ciudadano individual obtener conclusiones objetivas y hacer un uso inteligente de sus derechos políticos.

....Los trabajadores, a través de luchas políticas largas y amargas, han tenido éxito en asegurar una forma algo mejorada de "contrato de trabajo libre" para ciertas categorías de trabajadores. Pero tomada en su conjunto, la economía actual no se diferencia mucho de capitalismo "puro". La producción está orientada hacia el beneficio, no hacia el uso. No está garantizado que todos los que tienen capacidad y quieran trabajar puedan encontrar empleo; existe casi siempre un "ejército de parados". El trabajador está constantemente atemorizado con perder su trabajo. El progreso tecnológico produce con frecuencia más desempleo en vez de facilitar la carga del trabajo para todos. La motivación del beneficio, conjuntamente con la competencia entre capitalistas, es responsable de una inestabilidad en la acumulación y en la utilización del capital que conduce a depresiones cada vez más severas. La competencia ilimitada conduce a un desperdicio enorme de trabajo, y a ése amputar la conciencia social de los individuos que mencioné antes.

....Considero esta mutilación de los individuos el peor mal del capitalismo. Nuestro sistema educativo entero sufre de este mal. Se inculca una actitud competitiva exagerada al estudiante, que es entrenado para adorar el éxito codicioso como preparación para su carrera futura.

....Estoy convencido de que hay solamente un camino para eliminar estos graves males, el establecimiento de una economía socialista, acompañado por un sistema educativo orientado hacia metas sociales. En una economía así, los medios de producción son poseídos por la sociedad y utilizados de una forma planificada. Una economía planificada que ajuste la producción a las necesidades de la comunidad, distribuiría el trabajo a realizar entre todos los capacitados para trabajar y garantizaría un sustento a cada hombre, mujer, y niño. La educación del individuo, además de promover sus propias capacidades naturales, procuraría desarrollar en él un sentido de la responsabilidad para sus compañeros-hombres en lugar de la glorificación del poder y del éxito que se da en nuestra sociedad actual.

....Sin embargo, es necesario recordar que una economía planificada no es todavía socialismo. Una economía planificada puede estar acompañada de la completa esclavitud del individuo. La realización del socialismo requiere solucionar algunos problemas socio-políticos extremadamente difíciles: ¿cómo es posible, con una centralización de gran envergadura del poder político y económico, evitar que la burocracia llegue a ser todopoderosa y arrogante? ¿Cómo pueden estar protegidos los derechos del individuo y cómo asegurar un contrapeso democrático al poder de la burocracia?



Benito Sacaluga



(1) No confundir socialismo con PSOE, al menos desde octubre de 1974
(2) Albert Einstein. Editorial Crítica.(2005). ISBN: 84-8432-655-1

10 de agosto de 2016

CIUDADANOS, EL PARTIDO QUE NUNCA EXISTIÓ






Corría el año 1943, las tropas aliadas planeaban un desembarco en Sicilia, los nazis lo sabían y protegían la isla con una elevada concentración de fuerzas militares y material bélico. En esta situación el éxito del desembarco quedaba fuertemente comprometido, tanto que se aconsejaba no efectuarlo. Ante este problema los servicios secretos británicos idean una estrategia para engañar a los alemanes. Se hacen con el cadáver de un vagabundo anónimo y lo visten de oficial británico, en los bolsillos de su uniforme colocan credenciales, documentos de identidad, cartas de alto secreto, recibos de lavandería e incluso una carta de amor de una falsa prometida, a ello unen abundante documentación (falsa) que pone de manifiesto la intención de los aliados de no desembarcar en Sicilia tal y como estaba planeado, trasladando el desembarco a Grecia y Cerdeña. Así vestido y documentado, el muerto es arrojado al mar en las proximidades de Punta Umbria (Huelva), lugar donde es encontrado por un pescador de "El Portil" junto a lo que queda de una pequeña lancha neumática. Ni que decir tiene que las autoridades españolas inmediatamente informan del hallazgo a los alemanes. Los nazis acaban por creerse el montaje y proceden a retiras fuerzas militares de Sicilia para enviarlas a Grecia y Cerdeña. Finalmente los aliados desembarcan en Sicilia y con gran éxito. Hechos reales que forman parte principal del guión de una excelente película estrenada en 1956: El hombre que nunca existió (The man who never was), cuyo visionado recomiendo.

Sin necesidad de hacer grandes alardes de imaginación encontraremos ciertas similitudes entre la estrategia aliada para engañar a los alemanes y la utilizada por el Partido Popular para engañar a los españoles, solo que en el caso de Rajoy en lugar de arrojar al mar el cadáver de una persona con identidad y planes falsos, lo que ha hecho ha sido utilizar un falso partido para atraer la atención de sus rivales politicos, condensar en él la pérdida de votos hacia el centro y finalmente ponerlo sin miramientos a sus órdenes. La estrategia le ha funcionado a Rajoy casi a la perfección, y digo casi por la sencilla razón de que los planes de Rajoy eran conseguir sumar junto a C's los mismos votos que en 2011 le dieron la mayoría absoluta. Todo, hasta la alianza de C's con el PSOE, estaba diseñado para el engaño y  mandar al PSOE a una posición residual dentro de la política española. Rajoy y Rivera, Rivera y Rajoy (son la misma cosa) habrían conseguido así cargarse el bipartidismo para que en la práctica imperase un partido único, para que la derecha gobernase en España sine die.

Ante este panorama al PSOE solo le queda una opción, si es que quiere seguir siendo una fuerza política respetable y con opciones de gobierno, y esa opción es seguir negándose a facilitar con su abstención la investidura de Rajoy, para finalmente exclamar un sonoro NO en las dos sesiones de investidura que nos esperan. Ahora no toca echar cuentas sobre los resultados de unas posibles terceras elecciones, ahora es el momento de demostrar a sus votantes, con hechos, que no están dispuestos a permitir que repita gobierno un partido politico con causas abiertas en los tribunales, una corrupción interna incalculable y siempre creciente y que ha llevado a cabo unas políticas sociales y económicas que han hecho retroceder 40 años los derechos de los españoles de a pie, unos españoles que, además, suponen el 100% de sus votantes.



Benito Sacaluga




5 de agosto de 2016

EL ELEGIDO


Dedicado a Eva


Todos lo sabemos: La clase política española está instalada en la mediocridad. Y así nos va. Los españoles han depositado sus votos en las urnas, no una vez sino dos en poco más de seis meses. Sabemos que partidos politicos han obtenido más escaños, pero, aunque parezca mentira, no sabemos que es lo que van a hacer con ellos, ni ellos mismos lo saben. No importa, ellos tienen el escaño y nosotros ya no tenemos nada que decir. Estamos en sus manos. Lejos quedan los programas politicos, las promesas y los motivos que esgrimieron para reclamar nuestro voto. Ahora que ya tienen el escaño lo que quieren es el poder y harán cualquier cosa para conseguirlo, incluso renegar de sus principios éticos y politicos.... en el caso de que los tengan.

Desde diciembre de 2015 estamos esperando la investidura de un presidente de gobierno. La mediocridad de los cuatro posibles candidatos impide la elección. Que fácil sería todo si cualquiera de ellos fuese capaz de esgrimir argumentos contundentes para ser investido, sin embargo solo nos hacen llegar vanalidades de patio de colegio para justificar su incompetencia y, lo que es peor, eludiendo la obligación de ser honrados con quienes les votaron. Discursos aderezados con múltiples invocaciones a la patria, a España y, por supuesto, a esa "gran unidad de destino en lo universal" que es España, tal y como lo explicitó Falange Española en 1933, marcando así, antes y ahora, a los partidos independentistas como inhabiles y despreciables para cualquier tipo de dialogo a pesar de que estos tengan abundante representación parlamentaria. Mal camino. De seguir por esta senda puede que hasta llegue a cuestionarse la conveniencia de la existencia de los partidos politicos, tal y como lo hacia Falange Española durante la Segunda República, supresión de los partidos politicos que finalmente se consiguió.

Ante el desacuerdo existente en el Parlamento sobre quién debe gobernar es necesario que se produzcan cesiones por parte de todos los actores implicados. Solo Unidos Podemos se mantiene inflexible en su "no" al Partido Popular. Pase lo que pase lo que no sería de ninguna forma aceptable es que las cesiones alcanzasen a la renuncia a los valores que los partidos defienden, valores que constituyen el principal motivo por el que se les ha votado. Con eso no se juega y además es un arma de doble filo.

La derecha ha sido la fuerza política más votada en las dos ultimas elecciones, es cierto, en parte gracias a la diáspora de la izquierda, pero ello no supone en absoluto que pueda formar gobierno, todos lo sabemos. Ahora el asunto se centra en un cambio de cromos para que la derecha siga gobernando. Existe una posibilidad real de que la izquierda española consiga formar gobierno, pero parece ser que tal posibilidad está descartada a pesar de que los votantes de izquierda la exijan sin contemplaciones. 

Es posible un gobierno de izquierdas, es posible deshacernos de las antisociales políticas de la derecha, pero los partidos llamados a ello no escuchan a sus votantes, se pierden en estrategias de supervivencia política, piensan más en ellos que en las clases trabajadoras, que en sus votantes, atesorando esos pedacitos de papel que, de seguir así, nunca habrán merecido. En este punto y ante la equívoca posición del PSOE me veo obligado a dar la razón a Falange Española: "Unos pedacitos de papel depositados cada dos o tres años en unas urnas, son la única relación entre el pueblo y los que dicen representarle".

Hoy es el aniversario del asesinato de "Las trece Rosas" (05-08-1939) a manos de la policía franquista. Trece muchachas, casi niñas, costureras, La dictadura acababa de llegar, ellas desde las Juventudes Socialistas Unificadas, una organización formada por jóvenes del PSOE y del PCE, siguieron luchando por el sueño republicano. El precio que pagaron: sus propias vidas. Una vidas recién estrenadas arrebatadas por los disparos de los fusiles franquistas contra una de las tapias del madrileño cementerio de La Almudena. Yo me pregunto que pensarían ellas si viesen como el PSOE facilita el gobierno a un partido fundado por altos cargos del franquismo, en lugar de hacer todo lo posible junto a otras fuerzas políticas por enviarle a la oposición por el resto de sus días para finalmente dar paso a una derecha honrada.

Quizás la solución sea mantenernos en las catacumbas, temerosos y conquistados, a la espera de descubrir a ese "elegido" que las Hermanas Wachowski crearon para liberar a la humanidad. De momento nuestro mediocres politicos siguen inconscientes en sus cápsulas, contribuyendo a alimentar al sistema que nos explota, formando parte de el. Esperaremos para ver de que color es la pastilla que elige el PSOE.


Benito Sacaluga




30 de julio de 2016

CUESTIÓN DE HIGIENE



Transición
Hablar de democracia donde la hay es una pérdida de tiempo, no es necesario hacerlo. Sin embargo cuando en un país supuestamente democrático no se deja de hablar de democracia e incluso se cuestiona su pureza, es lógico pensar que la democracia es insuficiente o al menos está siendo pervertida. En España ni un solo día desde 1978 se ha dejado de poner el solfa nuestro sistema democrático. 

En España la democracia nos llegó vía inseminación artificial, a las ansias de libertad se les inocularon los genes monárquicos que la dictadura había conservado cuidadosamente, garantizando así que los privilegios de los actores del franquismo perdurasen en el tiempo. Hasta tal punto se engañó a los ciudadanos que la inmensa mayoría de ellos pensaron y piensan que la monarquía es el principal sostén de nuestro sistema. Muchos son los que olvidan, o desconocen, que Juan Carlos I llegó al trono tan solo dos días después de la muerte del dictador, y fue así por expreso deseo del fallecido. Inmediatamente se aprobó, sin estar aún redactada la Constitución, la Ley de Amnistía. Misión cumplida, el franquismo estaba ya socializado y además libre de cualquier responsabilidad.

Aleluya!!!.  Ya estamos en democracia. Los franquistas siguieron haciendo negocio y los dirigentes socialistas pronto se apuntaron al festín....y así seguimos a pesar de haber pasado más de 40 años. Ostentar el poder sigue siendo una monumental fuente de ingresos para los partidos que lo disfrutan, Si en la dictadura la corrupción era consustancial al sistema, ahora, en democracia lo sigue siendo, digan lo que digan tanto el PSOE como el PP, basta con repasar las hemerotecas desde 1976. El número de casos de corrupción es mareante y cada día aumenta.

La separación de poderes es únicamente testimonial. La Justicia está maniatada por el poder y por la escasez de medios que tiene asignados para poder desarrollar su labor eficazmente, especialmente en aquellos casos en los que el poder está directa o indirectamente implicado.

Unamos a lo anterior las políticas que el PP ha venido desarrollando desde 2011, unamos los cientos de decretos-ley emanados del Gobierno y aprobados por el rodillo parlamentario de la mayoría absoluta de Rajoy. Una autentica perversión del sistema parlamentario.

Pues bien, a pesar de todo el Partido Popular ha sido el más votado en las tres últimas convocatorias de elecciones generales...y con toda seguridad lo será en el caso de convocarse nuevas elecciones si finalmente no se constituye Gobierno.

Los votantes del PP aceptan lo que Rajoy ha hecho y lo que promete hacer, no tenemos más remedio que aceptar los resultados y sufrir sus consecuencias. Esos votantes, sin duda, desde su anonimato son corresponsables de lo que el Partido Popular nos traiga. Una corresponsabilidad por la que nunca se les podrá exigir nada, menos aún, si cabe, una vez que el Jefe del Estado ha propuesto para formar gobierno al partido más corrupto de la reciente historia de España. Un Jefe de Estado, el Rey, al que tampoco se le podrá nunca exigir ninguna responsabilidad, el Art.56.3 de la CE del 78 así lo establece. Hasta el acto de la propuesta de candidato a la presidencia del Gobierno que el Rey lleva a cabo ha de ser refrendado, en este caso por la Presidencia del Congreso (Art.64.1).

Un nombramiento y un refrendo que se acaban de producir, pero que el candidato Rajoy no está dispuesto a acatar con plenitud, o al menos esa es la impresión que a todos nos da una vez oídas sus declaraciones después de haber sido nominado por el Rey con el refrendo de la tercera autoridad del país.

Si la democracia en España estába puesta en duda, más aún lo está hoy, cuando los intereses personales de Rajoy provocan que se ponga en duda la solvencia de las decisiones del Rey, del Presidente del Congreso y hasta la propia Constitución, (Art.99).

En una democracia sería y madura, las recientes declaraciones de Rajoy habrían provocado la inmediata reacción de la Jefatura del Estado y de la Presidencia del Congreso, aquí no pasa nada...y si acaso pasa algo es la puesta en acción de sesudos juristas a la busca y captura de cualquier resquicio o interpretación legal que permita a Rajoy no cumplir con su obligación, aunque ello suponga la puesta en evidencia de la función del Rey, del Congreso y de la Constitución. Como digo, en cualquier democracia europea consolidada, Rajoy habría sido relevado de todos sus cargos oficiales y eliminado fulminantemente de la terna de candidatos a la presidencia del Gobierno, tanto por su actuación en contra de la Constitución como por higiene democrática. No olvidemos aquí que los españoles no han elegido a Rajoy como posible candidato a la presidencia del gobierno, lo ha hecho única y exclusivamente el partido al que pertenece y dirige, y ha sido el Rey quién ha puesto la guinda en ese pastel.

Corrupción a todos los niveles, causas judiciales innumerables e interminables, mal gobierno, leyes contra las capas más desfavorecidas de la sociedad, rodillo parlamentario sistemático y miles de etcéteras deberían ser suficientes para que Rajoy y el PP estuvieran privados de la posibilidad de formar gobierno. El Rey lo debería haber tenido en cuenta a la hora de proponer a Rajoy como candidato a ser investido presidente, más aún sabiendo que Rajoy no cuenta prácticamente con ningún apoyo parlamentario. El Rey debería haber excluido a Rajoy, aunque no fuese más que por higiene democrática....que no es poco.

Por otro lado, y sin darse cuenta, Rajoy con su actitud, cuestionando las decisiones reales desde la presidencia del Gobierno, ha dado un pequeño empujón hacia adelante a las aspiraciones de los republicanos españoles.


Benito Sacaluga.




18 de julio de 2016

18 JULIO 1936: EL PUEBLO CONTRA EL GOLPE




Octavio Paz
El golpe de estado y el posterior alzamiento militar que tuvo lugar en España del 18 de julio de 1936, se vio, interpretó y condenó de forma unánime desde todas las naciones libres y democráticas.

Reproduzco a continuación parte del discurso pronunciado por Octavio Paz en París, el 19 de julio de 1951, compartiendo tribuna con Albert Camus y en el que a modo de colofón se leyeron varios poemas de Antonio Machado.

“La fecha que hoy reúne a los amigos de los pueblos hispánicos preside, como un astro fijo, la vida de mi generación, luz y sangre. Así permitidme que recuerde lo que fue para mí, y para muchos hombres de  mi edad, el 19 de julio de 1936. Nada más distinto que tener veinte años en 1951 que haberlos tenido en 1936. En aquella época todo nos parecía claro y neto. No era difícil escoger. Bastaba con abrir los ojos : de un lado, el viejo mundo de la violencia y la mentira con sus símbolos : el casco, la cruz,.....; del otro, un rostro de hombre, alucinante a fuerza de esculpida verdad, un pecho desnudo y sin insignias. Un rostro, miles de rostros y pechos y puños. El 19 de julio de 1936 el pueblo español apareció en la historia como una milagrosa explosión de salud. La imagen no podía ser más pura : el pueblo en armas y todavía sin uniforme. Algo tan increíble e inaudito y , al mismo tiempo, tan evidente como la súbita irrupción de la primavera en un desierto. Como la marcha triunfal del incendio. El pueblo – vulnerable y mortal -, pero seguro de si y de la vida, La muerte había sido vencida. Se podía morir porque morir era dar vida. Cuerpo mortal : cuerpo inmortal. Durante unos meses vertiginosos las palabras, gangrenadas desde hacía siglos, volvieron a brillar, intactas, duras, sin dobleces. Los viejos vocablos – bien y mal, justo e injusto, traición y lealtad – habían arrojado al fin sus disfraces históricos. Sabíamos cual era el significado de cada uno, tanta era nuestra certidumbre que casi podíamos palpar el contenido, hoy inasible, de palabras como libertad y pueblo, esperanza y revolución. El 19 de julio de 1936 los obreros y campesinos españoles devolvieron al mundo el sabor solar de la palabra fraternidad. Desde México veíamos arder la misma hoguera. Y las llamas nos parecían un signo: el hombre tomaba posesión de su herencia. El hombre empezaba a reconquistar al hombre.
El rasgo original del 19 de julio reside en la espontaneidad fulminante con que se produjo la respuesta popular. La sublevación militar había dislocado toda la estructura del Estado español. Despojado de sus medios naturales de defensa – el ejercito y la policía – el gobierno se convirtió en un simple fantasma : el del orden jurídico frente a la rebelión de una realidad que la República se había obstinado en ignorar. El gobierno no tenía nada que oponer a sus enemigos. Y en este momento aparece un personaje que nadie había invitado : el pueblo. La violencia de su irrupción y la rapidez con que se apoderó de la escena no solo sorprendió a sus adversarios sino también a sus dirigentes. Las organizaciones populares, los sindicatos, los partidos y eso que la jerga política llama el “aparato” fueron desbordados por la marea. En lugar de que otros, en su nombre y con su sangre, hicieran la historia, el pueblo español se puso a hacerla, directamente, con sus manos y su instinto creador. Desapareció el coro : todos habían conquistado el rango de héroes. En unas cuantas horas volaron en añicos muchos esquemas intelectuales y mostraron su verdadera faz esas teorías, más o menos maquiavélicas y jesuiticas, acerca de la “técnica del golpe de estado” y la “ciencia de  la revolución”. De nuevo la historia reveló que poseía más imaginación y recursos que las filosofías que pretenden encerrarla en sus prisiones dialécticas. Lo que ocurrió en España el 19 de julio de 1936 fue algo que después no se ha visto en Europa  : el pueblo, sin jefes, representantes e intermediarios, asumió el poder. No es este el momento de relatar como lo perdió, en doble batalla.”


 Benito Sacaluga


13 de julio de 2016

RAJOY NO ES GARY COOPER



El Gobierno lleva en funciones más de 200 días y vamos para 300. A la interinidad de Rajoy dos elecciones generales la contemplan, acompañadas de una negativa a intentar formar Gobierno. Aún más, conociendo a Rajoy, no cabe descartar la posibilidad de que nuevamente le diga no al Jefe del Estado. Sus declaraciones de hoy, después de reunirse con Sánchez, confirman que es más que probable que no se someta a la investidura si el PSOE no le garantiza su apoyo.

Hoy por hoy, Rajoy se encuentra solo en el Parlamento, nadie quiere hablar con él y menos aún pactar su investidura. Me imagino que Mariano estará en palacio, cómodamente sentado, viendo una y otra vez esa gran película de Fred Zinnemann, "Solo ante el peligro" en la que el tiempo pasa lentamente mientras que Will Kane espera que los ciudadanos de Hadleyville se decidan a ayudarle en su enfrentamiento con los malos.

(1) Kane (Gary Cooper) espera. Y cuanto más espera mayor es la tensión. Y cuanto mayor es la tensión mayor su soledad. Y cuanto mayor es su soledad mayor es su temor. 

Lo cierto es que al final Kane se queda solo ante los malos, ningún ciudadano le quiere ayudar, pero el irrepetible sheriff  no duda en enfrentarse con el mal y acaba victorioso. Lo malo de Rajoy es, entre otras cosas, que no dispone ni de la valentía ni del sentido de la responsabilidad del personaje encarnado por Cooper, y por tanto en su retorcida mente ya habrá cambiado el argumento de la película, convirtiendo su final en un apoyo incondicional de la ciudadanía, que armada hasta los dientes se enfrentan a los malos sin necesidad de que Rajoy tan siquiera se levante de su cómodo sillón presidencial.

Si, así esta Rajoy desde el 20D, esperando a que el PSOE le coloque su chapa de sheriff, sabe que es su única opción y piensa que el PSOE, con  tal de no parecerse a los ciudadanos de Hadleyville y evitar ser tachado como único culpable de la repetición, otra vez, de las elecciones colaborará para que Rajoy pueda ser presidente.  El PSOE sabrá, digo yo, lo que tiene que hacer. La verdad es que solo le quedan dos opciones, una de ellas sería la de vestirse de salvapatrias y permitir con los votos obtenidos que Rajoy gobierne, la otra, la buena, sería respetar a sus votantes y a la izquierda política y seguir luchando para que el Partido Popular se aleje cuanto antes del Gobierno, aliados no le van a faltar.

Volviendo a "Solo ante el peligro" (High Noon) aclarar que, ateniéndonos al guión de la película, Rajoy está en las antípodas de su protagonista. Según el guionista de la cinta Carl Foreman, la historia es un reflejo de la soledad en que se encontró cuando tuvo que declarar ante el Comité Parlamentario sobre Actividades Antiamericanas, en el marco de las incontables acusaciones infundadas, denuncias y listas negras contra miles de personas sospechosas de ser comunistas que el senador Joseph McCarthy llevó a cabo en USA a mediados de los años 50. Algo así como lo que el PP y sus amigos, junto con el PSOE,  han hecho con Pablo Iglesias y Cia. desde las ultimas elecciones al Parlamento Europeo. Una "caza de brujas" a la española por motivos ideológicos, que al igual que la llevada a cabo en USA es contraria a sus respectivas Constituciones. Conviene tener cuidado con estas cazas de brujas, finalmente el feroz anticomunismo de McCarthy no fue soportado ni por los yankis.... y le llevó a la ruina política.

Benito Sacaluga



(1) Frase tomada de Filmaffinity

7 de julio de 2016

LA QUINTA COLUMNA Y FELIPE GONZALEZ






La expresión "Quinta Columna", nacida durante la guerra civil española, es atribuida por unos a Mola y por otros al General Varela. Se utiliza desde 1936 para denominar en tiempos de conflicto bélico a los sectores de la población que mantienen lealtad hacia el bando enemigo, colaborando con este desde la clandestinidad e infiltrados en el ejercito que defiende la zona o el país. Se trata pues de un conglomerado de personas desleales a la comunidad donde residen, colaboracionistas de muy diversas formas con el enemigo.

En la Segunda Guerra Mundial la expresión se siguió utilizando, en este caso la Quinta Columna estaba formada por aquellos franceses, centro-europeos,etc...,que deseaban el triunfo de la invasión de sus países por la fuerzas nazis y a tal efecto colaboraban de diversas formas con el III Reich.

Hoy no estamos en guerra, pero después de leer el último artículo publicado por Felipe Gonzalez en el diario El Pais, no se la razón, pero me ha venido la expresión a la cabeza. De su lectura deduzco, compruebo, que Felipe tiene decidida la rendición y así se lo hace saber al PSOE. Un artículo a cuya publicación en prensa no le veo demasiado sentido, más bien ninguno. Unas reflexiones que Felipe debería haber limitado al ámbito de su partido. Quizás es que en Ferraz no le hacen mucho caso y Felipe ha querido aliviar su complejo de jarrón chino, escribiendo en ese periodico donde tan bien le tratan.

Nos dice Felipe "...Tras las elecciones del 26 de junio, todos los responsables políticos parecen coincidir en el final: no puede haber unas terceras elecciones" , en este punto parece evidente que Felipe se equivoca, claro que puede haber una repetición de las elecciones, otra cosa es que al PSOE no le convenga.

En su artículo recurre a los tópicos de siempre. El texto cumple todos los requisitos para ser utilizado en un mitin. No dice nada que no estemos ya cansados de escuchar. Si hace poco abogaba públicamente por una "gran coalición", ahora la desaconseja, casi diríamos que la prohíbe, Ahora lo que Felipe quiere imponer al PSOE es que facilite la investidura de Rajoy, y no solo eso, además pide que se haga de tal forma que permita la constitución de un gobierno del PP lo más estable posible.

De los partidos del cambio Felipe ni habla. Parece que para él no existen, a pesar de que están situados en votos a solo un punto y medio del PSOE. Eso sí, habla, y mucho, de Ciudadanos colocando al partido de Rivera como fuerza aglutinadora y garante de un gobierno capaz y duradero.  

Estamos ante el eterno enfrentamiento entre el PSOE y el PCE, el tema viene de lejos, nos tendríamos que remontar a 1938. Los comunistas, con Negrin a la cabeza, se negaban a una rendición ante los fascistas y eran partidarios de resistir en espera de una intervención europea. Recordemos que el quince de marzo de 1939 tropas alemanas y húngaras atraviesan la frontera de Checoeslovaquia con 200.000 soldados integrados en tres cuerpos de ejército, y desde España empieza a tomar más fuerza que nunca la esperanza de que la ayuda internacional a la República se materialice de forma rápida. Sin embargo el PSOE, con Besteiro a la cabeza, apoyaba incondicionalmente la propuesta del golpista Casado de entregar las armas a Franco a cambio de una paz digna para los republicanos. Una paz digna que Franco nunca tuvo ni la más mínima intención de aceptar. Franco contestó a Casado enviando una nota en la que decía que no estaba dispuesto a que acudieran a Burgos los mandos superiores enemigos  y además le recordaba a Casado que "sólo aceptaba la rendición sin condiciones"

Ahora Felipe le dice al PSOE, que entregue las armas, que acepte la derrota, que no hay otra solución posible que un gobierno del PP, que negociando se pueden conseguir algunas reivindicaciones. Descarta, ni siquiera contempla, un frente de izquierdas que permita desalojar a Rajoy y a los suyos del poder, y así comenzar una nueva etapa política dirigida a la recuperación de los derechos y libertades que Rajoy nos ha quitado, una nueva etapa que además permita, de una vez por todas, levantar todas y cada una de las alfombras que esconden la corrupción del Partido Popular y.....la del PSOE.

Dicen que esta última campaña ha sido "la campaña del miedo", y quienes lo afirman tienen razón, el miedo de la derecha y del PSOE a que gobierne la izquierda, y ambos por los mismos motivos: el miedo a perder sus privilegios.

O mucho me equivoco o no habrá este año nuevas elecciones, seguiremos igual o peor que estos último cinco años, y en parte gracias a Gonzalez y a sus acólitos,  Leguina, Corcuera y compañia. 

A Pedro Sánchez le utilizarán para que se coma el marrón, y luego, no a mucho tardar, le mandarán a su casa,  le dirán eso de "questo non è personale, è una questione di affari, di famiglia"


Benito Sacaluga.




2 de julio de 2016

EL FIN DE LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA VISTA POR UN ANARQUISTA EN 1940



Diego Abad de Santillán en 1949
Imagen: Muckracker
(1) Ha terminado la guerra española, gracias a la poderosa ayuda ítalo-alemana prestada a nuestros enemigos, en hombres y en material bélico, y gracias también a la complacencia criminal de los llamados Gobiernos democráticos, autores de la farsa inicua de la no-intervención. Ha terminado la guerra española, pero el mundo, que nos aisló de toda posibilidad de lucha con pretextos fútiles y cálculos falsos, tiene ahora que pagar los platos rotos de la nueva hecatombe.

Burgueses y proletarios de todos los países estuvieron unidos en la cómoda interpretación de que nuestra guerra sólo a nosotros, beligerantes, nos incumbía. Cuando no cometieron el gravísimo delito de ayudar a nuestros enemigos — el paraíso del proletariado, Rusia, enviaba a Italia la nafta con que la aviación fascista nos bombardeaba, destruyendo ciudades y masacrando poblaciones civiles —, bloqueándonos a nosotros hasta hacernos sucumbir. Francia e Inglaterra se encuentran por eso ante la realidad que les habíamos señalado tantas veces como inevitable. ¡No intervención o intervención unilateral a favor de los facciosos! Tal ha sido la posición ante la cual nos hemos estrellado.

El fracaso del fascismo en España era el primer peldaño del derrumbe del fascismo en Europa y en el mundo. Comprendemos la trágica situación de Inglaterra, que ha sostenido al fascismo italiano desde que comenzó a despuntar como instrumento liberticida, puesta ante la obligación, atendiendo al propio interés, de ayudar al antifascismo español. Los acontecimientos que estamos viviendo nos muestran que optó a favor de Italia y contra nuestra España, contra esa España a la que en 1808 creyó de su deber auxiliar en su lucha contra Napoleón, y lo hizo esta vez en propio daño.

Si en la presente contienda bélica salen airosos los aliados franco-británicos, habrán tenido que satisfacer, previamente, la deuda contraída con su actitud ante nuestra guerra. ¡No hay plazo que no se cumpla!

Terminó la lucha en España como no hubiéramos deseado que terminara, pero como habíamos previsto que terminaría si no se operaban determinados cambios en la dirección y en la política de la guerra: con una catástrofe militar — por derrumbamiento de los frentes y de la retaguardia — y con una bacanal sangrienta a costa de los vencidos. Dos libros informan sobre esa fase final: uno del coronel Segismundo Casado, “The last Days of Madrid”, y el otro de J. García Pradas: “Cómo terminó la guerra en España”. Confirman ambos, punto por punto, desde su escenario de acción en la región del Centro, lo que nosotros hemos querido reflejar a través de lo observado en Cataluña. La misma intervención funesta de los emisarios rusos y de sus aliados españoles, tan blandos y accesibles a la corrupción, los mismos crímenes contra el pueblo, la misma conspiración contra España, la misma descomposición moral por obra de una política que no tenía más alcances que el predominio de partido en el aparato de Estado.

De las tres causas que nosotros señalamos como causantes fundamentales de nuestra derrota: a) la política franco-británica de la no intervención... unilateral; b) la intervención rusa en nuestras cosas; c) la patología centralista del Gobierno ambulante de Madrid-Valencia-Barcelona-Figueras, sólo en este tercer aspecto señala nuestro relato una variante esencial.

Pero esos dos volúmenes sobre el final de nuestra guerra, nos eximen de referirnos a acontecimientos en los que no hemos tomado parte — y no por falta de deseo o de identificación con ellos — y de describir ambientes en los que no hemos vivido.

Nos consideramos ya fuera de combate por la derrota y por haber descubierto más de lo que convenía el velo de la clandestinidad en que se había desarrollado siempre nuestro movimiento. Por eso podemos hablar del pasado y sostener que, en lo sucesivo, cada cual cargará con la responsabilidad que le quepa en la tragedia de España. Nosotros hacemos bastante con cargar con la propia.

Representábamos la más vieja organización de tipo político-social de la España moderna. La Federación Anarquista Ibérica es la misma Alianza de la Democracia Socialista fundada en 1868 en Madrid y en Barcelona y extendida luego por toda la Península, incluso Portugal. Núcleo íntimo de propaganda, de organización obrera y de lucha, todavía sigue preocupando a los vencedores su liquidación, al comprobar por múltiples signos cotidianos que ni el terror ni los fusilamientos han logrado hacerlo desaparecer. El desenlace de la guerra ha puesto a muchos millares y millares de nosotros, vencidos, fuera de combate. Pero con nuestra exclusión no está asegurado el desarraigo de nuestro movimiento. Otros han ocupado ya el puesto de los caídos y de los supervivientes en el exilio, supervivientes que equivalen igualmente a bajas definitivas, porque una supervivencia fuera de nuestro clima geográfico, político y social equivale a la muerte. Para reanudar la historia española no hay más que un terreno propicio: ¡España!

A ese movimiento clandestino de recia contextura combativa y moral se debe la orientación, el desarrollo y la defensa de las organizaciones obreras revolucionarias de España, sus luchas heroicas, su resistencia inigualada a todos los métodos de la inquisición política de derechas y de izquierdas, sin interrupción desde la turbia época. de Sagasta. ¡Cuántos negros períodos de amargura desde entonces! ¡Cuántas generaciones de militantes aplastadas en esa brega! Le tocó ahora a nuestra generación caer. Y ha caído en su ley. Por eso resurgirá, y está resurgiendo ya, la misma veta roja de nuestra historia y se continuará la batalla por la justicia. ¿Qué puede importar a nadie que no seamos ya soldados de esa cruzada?

La acción progresiva y justiciera de casi tres cuartos de siglo ha pesado considerablemente en el desarrollo de la moderna historia española. En más de una ocasión, frustrados los otros medios posibles, los de la propaganda y la presión sindical, simple, fue preciso recurrir a procedimientos más enérgicos y expeditivos. Torturadores y verdugos del pueblo eran perseguidos siempre por la sombra de la acción vengadora anónima. Algunos hechos individuales de represalia y algunas insurrecciones armadas, las últimas, en diciembre y enero de 1933 y en octubre de 1934 contra la exótica República misma, y el funcionamiento invisible, pero permanente, de nuestros grupos dispersos en todos los ambientes, han hecho hablar mucho de nosotros, tejiendo una leyenda y un mito. Ese mito y esa leyenda se vió en Julio de 1936 que correspondían en buena parte a la realidad en ciertos aspectos.

Fuera de la cooperación apasionada del socialismo revolucionario, madrileño, con el que compartimos el triunfo sobre la militarada en la capital de España, en el resto de las regiones donde los militares fueron derrotados, el esfuerzo fue casi exclusivamente nuestro. Y no se ha triunfado en toda España porque nuestra gente carecía de armamento y el Gobierno de la República había prevenido el 18 de julio a los Gobernadores civiles para que no entregasen armas al pueblo.

A fines de 1937 figuraban en nuestras filas 154.000 inscritos. Eran menos, es verdad, antes de la guerra, pero su influencia alcanzaba a millones de trabajadores industriales y de campesinos. Muchas veces partidos y organizaciones de izquierda se creían directores de acontecimientos de que no eran más que juguetes, dóciles a un ambiente que habíamos preparado para dar un paso más en la senda del progreso económico, político y social del país. Hemos mencionado, por ejemplo, cual ha sido la causa de que hayamos arrojado en 1933 del poder a las izquierdas, y cuales fueron los motivos que, en febrero de 1936, nos movieron a devolvérselo.

Podemos ahora hablar de muchas cosas que nos atribuyen sin razón, y de las que no nos atribuyen, porque se ignora cuales han sido sus fuentes y determinantes.

Ningún Partido de los que se disputaban el Parlamento o el Gobierno tenía una organización tan sólida como la nuestra, ni tanta fuerza numérica y tanto arraigo en el pueblo, a cuyos intereses y aspiraciones hemos permanecido y permanecemos fieles. Por fidelidad a ese pueblo, que no a su Gobierno, hemos pretendido hasta la última hora entrar plenamente en juego, a nuestro modo, y no se nos ha consentido.

Nunca habíamos tenido contacto ni vinculaciones con ninguna otra fuerza organizada, fuera de la Confederación Nacional del Trabajo, nombre nuevo, que sólo data de 1911, de la vieja organización obrera sostenida desde 1869 por nuestro movimiento. Cuando estalló la guerra como resultado de nuestro triunfo sobre una serie de guarniciones del ejército sublevado, creimos necesario dar públicamente la cara y coordinar el máximo de voluntades en torno a la contienda que se iniciaba. Se nos acusa por algunos de haber pensado más en la guerra que en la revolución. No teníamos mas posibilidades de instaurar y asegurar una nueva organización económica y social que triunfando en la guerra. ¿Dónde se quería que hiciésemos una revolución si el territorio estaba en manos del enemigo en su mayor parte? ¿Es que se hacen revoluciones sociales en las nubes? No hemos triunfado, hemos perdido el terreno sobre el cual una gran transformación económica y social era posible, porque obreros y burgueses de todos los países coincidieron en sofocarnos, cruzándose de brazos o trabajando para nuestros enemigos. Y la revolución que se esperaba en España, de acuerdo al clima y a la preparación del pueblo llamado a realizarla, no según cartabones dogmáticos de partido, fue liquidada por quién sabe cuantos años.

El balance de la contienda iniciada el 19 de julio de 1936 y terminada como verdadera guerra internacional de España contra las potencias militaristas más agresivas de Europa, en abril de 1939, no se puede olvidar ni menospreciar. Sólo pueden acusarnos y pedirnos cuentas y aleccionarnos los que estén dispuestos a imitar aquella epopeya y a pagar por sus ideales el mismo precio que han pagado los revolucionarios españoles por los suyos. Hubo no menos de dos millones de muertos de ambos bandos, y hubo más de cien mil fusilados y asesinados en España después del triunfo fascista. Y se añaden a esas cifras un millón de prisioneros en los campos de concentración españoles y medio millón de refugiados en los campos de concentración de Francia y Norte de Africa, calculando en 60.000 la cifra de los que murieron en el éxodo y en el exilio de hambre, de frío y de tristeza.

Esas cifras dicen algo de la epopeya popular más grandiosa de los tiempos modernos. Ni siquiera la derrota disminuye su gloria y su trascendencia histórica. Esos cadáveres abonan la vitalidad de la España eterna, que resucitará de sus cenizas, más pujante e invencible que nunca.

El valeroso Gobierno de la victoria, hechura de Moscú, disponía en el extranjero de ingentes recursos financieros como para atender a las víctimas del éxodo gigantesco. Pero lo mismo que nosotros no hemos logrado en España, desde el Frente popular, que se rindiese cuentas de la situación de nuestra hacienda, tampoco se logró en el extranjero, en la entelequia de la Diputación permanente de las Cortes, reunida en París, que los aprovechados atracadores del tesoro nacional, diesen la menor explicación de sus dilapidaciones. Algo vino a saberse más allá de los círculos íntimos, por la separación ruidosa de Prieto y Negrín, cada uno de los cuales alegaba derechos a administrar el botín de la guerra en provecho propio y de sus amigos y cómplices. Pero la luz queda por hacer.

A la atribulación del fracaso, uno de cuyos factores fue la política de la intervención rusa en España, quizás ya en buen acuerdo con la Alemania hitleriana, se une para las grandes masas la comprobación del engaño en que han vivido y luchado y el descubrimiento de la catadura moral de los dirigentes y usufructuarios de nuestra guerra. El mito de la resistencia con pan o sin pan, con armas o sin ellas, era sólo la ambición de disfrutar después del desastre, solos, del botín logrado con nuestra derrota, que era su victoria.

Y con esos millones de la España despojada y escarnecida, se comprarán conciencias y plumas que, por encima de tanta tragedia y de tanta suciedad, elevarán a los afortunados un pedestal de héroes. También se quiere llegar a eso. Alguien ha escrito y nosotros esperamos que así sea: “Quieren pasar a la historia en mármoles y bronces y han de contentarse con un estercolero”.

Sólo queda un héroe para hoy y para siempre, mártir y puro: el pueblo español. No podremos estar en lo sucesivo a su lado más que con nuestra simpatía y nuestro cariño. Es la única grandeza ante la cual nos descubrimos con respeto. Sólo nos avergüenza y nos intriga el hecho de que hayan podido salir de ese gran pueblo tantos traidores, en nombre de los más opuestos ideales.

Casi tres siglos duró el aplastamiento del espíritu ibérico después de la derrota de los comuneros de Castilla y de los agermanados de Valencia por el emperador Carlos V, y de la liquidación de las libertades de Aragón por Felipe II. ¿Quién podía figurarse que nuestro pueblo estuviese todavía vivo en 1808? En aquella gesta gloriosa de seis años volvió España a entrar en la Historia. Pero en 1823, el tirano abyecto Fernando VII, creador de escuelas de tauromaquia, logró imponer de nuevo su despotismo sobre ríos de sangre y martirios infinitos. Desde aquella época hasta julio de 1936, entre guerras civiles, rebeliones populares y períodos de cansancio y de agotamiento, un intervalo de poco más de un siglo, ¿cuántos profetas anunciaron la muerte de España? En 1936 se mostró nuestro pueblo otra vez tal como es, heroico en la lucha y genial en la reconstrucción económica y social, recuperando en pocos meses de libertad el propio ritmo. La derrota de 1939 durará más o menos; pero sólo a costa del exterminio total del pueblo  español podrá cambiar definitivamente el espíritu de ese gran pueblo y se logrará sofocar la esperanza de la nueva vida, de la nueva aurora. 

Buenos Aires, 5 abril 1940.


(1) Por qué perdimos la guerra. Capitulo XV. Sinesio Baudilio García Fernández. (Diego Abad de Santillán) 

Reseña biográfica del autor: Reyero (León). (1897-1983). Militante anarquista y escritor, figura destacada del movimiento anarcosindicalista en España y en Argentina. Secretario del Comité Peninsular de la Federación Anarquista Ibérica (FAI). Consejero de economía de la Generalidad de Cataluña. Integrante del  Comité Nacional del Frente Popular Antifascista, surgido del pacto entre los sindicatos UGT y CNT. Tras la derrota de la República, marchó a Argentina. En 1977 regresó a España. Renunció a la paga de jubilación como exconsejero de economía de la Generalitat de Catalunya. Falleció en la residencia de ancianos de los Hogares Mundet del barrio de Horta de Barcelona. 



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29 de junio de 2016

LA OTRA PEPA



Prisión de Porlier en 1940
Imagen: Jubylandia
El 19 de marzo de 1812 se promulgó por las Cortes Generales españolas, reunidas en Cádiz, la primera Constitución española, la Constitución española de 1812 o Constitución de Cádiz. Teniendo en cuenta que dicho día se celebraba la fiesta de San José y el ancestral gracejo gaditano, pronto dicha Constitución fue conocida popularmente como "La Pepa" y así sigue siéndolo en nuestros días.

En dicha Constitución se privaba al Rey de la soberanía, esta pasaba a residir en la Nación.  Estableció la monarquía constitucional, la separación de poderes, la limitación de los poderes del rey, el sufragio universal masculino indirecto y la libertad de imprenta entre muchos otros derechos y libertades hasta esa fecha inaccesibles para la ciudadanía. Pasó por ser una las Constituciones más liberales de la época.

Dos años más tarde, en 1814, recién llegado el borbón Fernando VII  se decretó la disolución de las Cortes, la derogación de la Constitución y la detención de los diputados liberales, dando paso al absolutismo del rey felón.

Ciento veintiséis años más tarde, en 1940, otra "Pepa" nació en España, esta vez una "Pepa" negra y tenebrosa que aniquilaba a los republicanos cautivos. Nació exactamente en la madrileña cárcel de Porlier, en la madrileña calle General Diaz Porlier, junto a la de Torrijos, de ahí su nombre. Dicha prisión "albergó" desde abril de 1939 a miles de presos republicanos, entre ellos Julian Besteiro, de todos ellos un buen porcentaje salió de allí formando parte de las tristemente famosas "sacas", camino de una valla donde ser fusilados o del rincón donde estaba instalado el "garrote vil", un siniestro “sillón” de madera y hierro en el que el verdugo, después de sujetar con un grillete la garganta de la víctima, giraba un enorme tornillo hasta romper el cuello del condenado. 

Por las noches, los guardianes de la prisión leían la lista de aquellos que iban a formar parte de la próxima e inminente "saca". Después de cada lectura, la camaradería republicana intentaba dar fuerza y consuelo a los nombrados, y esperanza a los que aún esperaban la fecha de ejecución de su condena a muerte.

A pesar de lo trágico de la situación, de estar a la espera de una muerte cierta, el ánimo y el temple de los prisioneros hizo que estos se las ingeniaran para reírse de la muerte, poniendo de manifiesto la entereza de aquellos republicanos españoles. Así las cosas, a la condena a muerte dieron en llamarla "La Pepa" y fueron hasta capaces de componerle y cantarle un chotis, cuya letra y música se atribuyen al escritor erótico y músico Álvaro Retana.

El chotis decía así: (1)

"Es la Pepa una gachí,
que está de moda en Madrid,
y que tié predilección
por los rojillos.

Cuando viene esa mujer
a Torrijos o a Porlier,
a cualquiera se le arruga
el solomillo.

Y como es caprichosa
y a veces se presenta
y para divertirse
se lleva veinte o treinta.

Y como del paseo
no suele regresar,
yo con mucho cachondeo...
así le suelo cantar:

(Coro)

¡Pepa!  ¡Pepa!
¿Donde vas con tantísimo tío?
¡Pepa! ¡Pepa!
Que te vas a meter en un lío.
Y si sigues de ese modo,
y no quieres tu parar,
dejarás Madrid vacío,
Aranjuez y El Escorial"


Salud, República...y que la memoria no nos falle.


Benito Sacaluga.



(1) Republicanos de Catacumbas. Régulo Martinez. Pag.29. Ediciones 99. 1977.



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22 de junio de 2016

ESPAÑA: UNA, GRANDE Y CORRUPTA


Pues sí, ese parece que es el propósito del Partido Popular, su proyecto para España. Quieren una España unida, aunque sea a la fuerza, una España grande a ojos de la UE, y una España donde la corrupción campe a sus anchas, y no me refiero exclusivamente a esa corrupción que llena los bolsillos de tantos y tantos politicos, de tantos y tantos empresarios y de tantas y tantas mafias. 

Que el ministro del Interior maniobre contra el estado de derecho, utilizando las instituciones para acosar a sus opositores politicos, es de una gravedad de tal magnitud en materia de corrupción política, que a estas horas tanto el ministro de Interior como Rajoy ya deberían haber presentado su dimisión.

Escribir hoy aquí sobre el asunto, con pelos y señales o de pasada no es necesario. Los digitales y las redes están plagadas de información, detallada, documentada y fiable. La cosa no admite dudas. No solo es lo que parece, sino que a buen seguro solo se trata de la punta de un iceberg. 

Inevitablemente, la actuación del ministro del Interior viene a recordarme lo que, durante la interminable posguerra, fue la norma de actuación de nuestra policía. Había que exterminar cualquier atisbo de oposición al régimen, y la Brigada Político Social (BPS) ocupó el lugar de la policía secreta. 

Una Brigada que fue instruida y organizada por el nazi  Paul Winzer, enviado a España por  Heinrich Himmler, Jefe de las SS nazis, con esa única misión. La destreza de Winzer y la colocación del falangista José Finat y Escrivá de Romaní al frente de la Dirección General de Seguridad, convirtieron en poco tiempo a la BPS en un excelente mecanismo represor. Nada escapaba a su control. Sus métodos se ajustaban fielmente al modus operandi de las SS de Hitler.

La BPS estaba subdividida en Secciones. Entre ellas la cuarta se denominaba Antimarxismo, su misión única era la represión política, tanto de todo lo que oliera a comunismo, socialismo, etc...como en lo relativo a la masonería. Blas Pérez Gonzalez, ministro de Gobernación, el equivalente al actual Ministerio de Interior, estuvo quince años dirigiendo a la policía, quince duros años de represión, en los que el solo hecho de ser sorprendido leyendo un libro crítico con el régimen suponía la detención inmediata, el internamiento en los calabozos de la DGS, interrogatorios, torturas y cárcel en el 99,99 % de los casos. Una DGS que fue dirigida por Carlos Arias Navarro, el "Carnicero de Málaga", más tarde presidente del último gobierno de Franco.

Si los muros del edificio que ocupaba la DGS en la madrileña Puerta del Sol, hoy sede de la presidencia de la Comunidad de Madrid, hablasen, convertirían en asuntos menores las torturas llevadas a cabo por la Gestapo. Hombres, mujeres y adolescentes casi niños, inocentes de cualquier delito, acusados de comunistas, anarquistas, masones o contrarios al régimen, eran ingresados días y días en los sótanos del edificio, en calabozos de escasamente dos metros cuadrados. Muchos nunca salían en libertad, de allí eran conducidos a las cárceles franquistas, otros salían en el interior de anónimos ataúdes, asesinados a base de torturas o directamente con un  tiro de pistola en la cabeza.

Han pasado muchos años. Nuestra policía goza del bien ganado respeto de todos los ciudadanos. pero parece ser que la Brigada Político Social no ha desaparecido del todo. Hoy las tácticas son otras, pero la persecución, por parte del Gobierno, de aquellos que pueden poner en riesgo su corrupto poder, sigue existiendo.


Benito Sacaluga.

15 de junio de 2016

CAMINANDO HACIA LA TERCERA REPÚBLICA






Regulo Martinez Sánchez junto a
Federica Montseny
(1)
La Primera República Española fue proclamada por las Cortes el 11 de febrero de 1873, habiendo transcurrido menos de un año, el 3 de enero de 1874, el general Manuel Pavía da un golpe de estado y establece una dictadura republicana conservadora con el general Serrano al frente. El 29 de diciembre, el general Arsenio Martínez Campos pone fin al periodo republicano con el pronunciamiento de Sagunto y se lleva a cabo la restauración borbónica en España. 

El príncipe Alfonso de Borbón inicia viaje a España desde Inglaterra para ser coronado como Alfonso XII. Pi y Margall, Figueras, Salmerón, Castelar, Serrano pasan a la historia como participes fracaso republicano. Desde entonces y hasta abril de 1931 la Casa de Borbón estuvo sentada en el trono español. Más tarde, en 1975, una ley franquista de 1947 volvió a sentar a un borbón en el trono de una impuesta monarquía

Un fracaso republicano que sin embargo no se produjo años antes en las colonias españolas. Corría el primer tercio del siglo XIX, bajo el detonante de la Guerra de la Independencia española,  las posesiones americanas del Imperio Español se pierden, las guerras hispanoamericanas  de independencia acaban expulsando a España de sus posesiones, solo Cuba y Puerto Rico continúan de momento perteneciendo a España. Surgen nuevos estados americanos que se constituyen bajo la forma de repúblicas. De la mano de sus libertadores, México, Nueva Granada, Venezuela, Quito, Rio de la Plata, Uruguay, Paraguay, Perú, Chile, Bolivia... dejan de pertenecer a la corona española. Reyes, virreyes y capitanías generales desaparecen de la geografía hispanoamericana. Puesto fin al colonialismo español, adquirida la independencia, los nuevos estados americanos abrazan el republicanismo.

Volviendo a España y con Alfonso XII en el trono, comienzan a aparecer partidos políticos que se autodenominan republicanos. Los primeros en aparecer son el “Partido Demócrata” de Castelar y el “Partido Progresista Republicano Demócrata” de Cristino Martos, ambos carentes de todos los valores con los que hoy identificamos el republicanismo democrático. Les siguen  el Partido Republicano Democrático Federal (PRDF) de Pi y Margall, el Partido Republicano Progresista (PRP) de Manuel Ruiz Zorrilla y José María Esquerdo, y el Partido Republicano Centralista, de Salmerón. Ya en 1898 nace la Fusión Republicana, y en 1903 Unión Repúblicana (UR), de la que más tarde se separarían el Partido Republicano Radical de Lerroux y el Partido de Unión Republicana Autonomista de Vicente Blasco Ibáñez. 

En Cataluña nace el Centre Nacionalista Republicà (CNR). Tras los hechos de la Semana Trágica de Barcelona en 1909, partidos republicanos y el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) forman la Conjunción Republicano-Socialista, por otro lado los sectores catalanes de UR, el CNR y el PRDF forman la Unión Federal Nacionalista Republicana.

Como se puede ver no escasearon entonces los “nacimientos”, las coaliciones, los pactos y las escisiones...la hoy denostada “sopa de siglas” tuvo una importancia fundamental en esos momentos y más aún la tuvo años más tarde, durante los últimos meses de la II República con el triunfo electoral del Frente Popular.

Mientras tanto la monarquía española entra en franco declive y Alfonso XIII entrega España al general Primo de Rivera. Con el apoyo de la corona, la patronal, la iglesia católica, el ejército, y las fuerzas conservadoras, Primo de Rivera instaura una dictadura militar que concentra y asume todos los poderes del Estado. Alfonso XIII sigue en el trono.

En 1930 Primo de Rivera dimite, la monarquía está sentenciada a muerte. El 14 de abril de 1931, tras unas elecciones municipales, en las que los partidos republicanos ganan en la inmensa mayoría de las capitales, se proclamada la Segunda República Española. Una República que tuvo que soportar la mayor crisis económica mundial conocida, también el golpe de estado del general Sanjurjo, golpe que, aunque aplastado, facilitó el camino a la derecha (CEDA) para ocupar durante dos nefastos años el gobierno (Bienio Negro) y que una vez desalojado del mismo por el Frente Popular, (formado por esa sopa de siglas hoy tan atacada desde todos lados), colaboró con los golpistas de 1936 propiciando el estallido de la mal llamada Guerra Civil Española.

Todo lo anterior es sobradamente conocido, es historia y a ella se puede acceder de mil y una maneras. Si esto es así, se preguntaran a que viene que yo exponga un resumen de estos hechos. La respuesta está en mi intención de acabar, o al menos intentarlo, con el derrotismo, con la inacción, que se viene apoderando del republicanismo español, de los republicanos españoles que, algunos desde 1939, esperan la llegada de la Tercera República....pero simplemente esperan.

La constitución de la repúblicas hispanoamericanas tras el colonialismo español no estuvo, ni mucho menos, exenta de enormes sacrificios. Según cifras de diversos historiadores la cifra de víctimas mortales durante el proceso libertador superó con creces el millón cuatrocientos mil personas. En España la sublevación militar de 1936 se llevó por delante a más de 350.000 españoles, cifra aproximada procedente de registros oficiales, a la que hay que sumar la de los desaparecidos y la de aquellos que anónimamente permanecen aún en las fosas comunes y cunetas españolas. Unos y otros, hispanoamericanos en el siglo XIX y españoles en el siglo XX, perdieron sus vidas en defensa de la libertad, luchando contra el imperialismo monárquico unos, y contra la monarquía y el fascismo otros.

La muerte del dictador Franco y el cambio de régimen posterior, lejos de espolear el ímpetu republicano, lo que hizo fue adormecerlo. La República Española en el Exilio se disolvió voluntariamente, siendo su presidente José Maldonado, a raíz de la celebración de las elecciones generales de 1977, un grave error bajo mi punto de vista. La izquierda española se rindió a la monarquía, y el republicanismo español, junto con las victimas que lo defendieron, fue traicionado. El “ruido de sables”, que presidió la mal llamada transición política, se convirtió en la escusa perfecta para justificar la traición. Ya llegará nuestra hora, decían los republicanos.

En 2014, con la monarquía española extremadamente debilitada, se organizó desde la derecha y con el apoyo incondicional del PSOE la abdicación de JCI y posterior subida al trono de Felipe VI. Ningún movimiento reivindicativo republicano relevante se produjo. Esta vez, sin ruido de sables de por medio como excusa, se volvieron a dar por buenas las leyes franquistas, esta vez la excusa fue el respeto a lo dispuesto por nuestra Constitución, esa que se redactó y aprobó si o si, la misma Constitución cuyo cumplimiento decidió la permanencia de la monarquía, y la misma que desde su firma hasta hoy es incumplida diariamente por todos los gobiernos que en España lo han sido desde 1978.

Ahora, hoy en día, estamos viviendo una extraordinario cambio político. La hegemonía del PP y PSOE ha muerto después de más de treinta años de un bipartidismo cómplice. En contra de otras opiniones,  la causa de esta muerte ha venido de la mano del pueblo, de su enérgica protesta llevada a cabo en 2011. A partir de ese año la izquierda española despertó con nuevas fuerzas y ha demostrado que en democracia las cosas pueden cambiarse radicalmente.

Un cambio evidente, que ha permitido una coalición electoral de izquierdas con posibilidades de formar gobierno o, en el peor de los casos, convertirse en la principal fuerza de la oposición a la derecha monárquica. A mi modo de ver un vehículo válido para la llegada de la III República. Sin embargo no dejo de escuchar y leer opiniones descalificadoras sobre esta nueva coalición, en el sentido de que entre sus objetivos principales no figura la reinstauración republicana. Muchos son los que demandan que dicha coalición exponga públicamente y sin dudas su intención de acabar con la monarquía, con el franquismo y con su impunidad, que dicho fin sea explicitado como vital en sus programas de gobierno. Muchos son, pero muchos son también los que olvidan que el PCE forma parte de esa coalición y que en el Artículo 1 de sus Estatutos expone claramente que su objetivo es:

“....transformar gradualmente el sistema capitalista económico, social y político, en un sistema socialista democrático, fundamentado en los principios de justicia, igualdad, solidaridad, respeto a la naturaleza y organizado conforme a un Estado de Derecho, federal y republicano.”

Sumemos al PCE a un buen numero de partidos de ámbito autonómico, nacionalistas o independentistas que, sin la claridad con que lo hace el PCE, se definen decididamente partidarios de un sistema republicano. No busquemos entre ellos al PSOE, hace tiempo que no se define como republicano y de hecho son un soporte incondicional de la monarquía. Solo una corriente del PSOE, Izquierda Socialista, defiende, sin éxito, que el partido recupere su tradición republicana y elabore una estrategia democrática para la reinstauración de la República Española.

Por otro lado carecemos de partidos netamente republicanos con representación parlamentaria, y por lo que parece así va a seguir siendo. Se aducen problemas organizativos, de gestión, de ausencia de cuadros y comités, de financiación, y, lo que es peor, reina la desunión en el seno de las asociaciones republicanas y entre ellas mismas, llamadas por la lógica  a protagonizar la fundación de un partido republicano nacional fuerte.

También parece que olvidamos que los republicanos españoles, bien pertenezcan a asociaciones o vayan por libre, son fieles votantes de partidos de izquierdas, excepción hecha de los votantes del PSOE, unos votantes que, si bien algunos siguen siendo republicanos, desperdician su voto apoyando a un partido pro-monárquico.

Como conclusión de todo lo anterior entiendo que los republicanos debemos aceptar de buen grado las posibles incongruencias o debilidades de la coalición protagonizada por Unidos Podemos y apoyarles decididamente en las urnas. Una vez que la izquierda gobierne holgadamente en España, y solo entonces, será posible la vuelta de la República. No pongamos hoy palos en nuestras propias ruedas, ya que puede ser que la ocasión actual tarde años en volver a repetirse.

La recién creada coalición electoral tiene, como no, carencias y defectos, como todas las coaliciones sufre diferencias y disfruta puntos en común, pero por algo hay que empezar, si no la apoyamos ¿que otra opción nos queda a los republicanos? ¿Acaso sus detractores definen otro camino viable hacia la República? Si ese camino existe bueno sería que se explicase razonada y detalladamente. Como escribía Fernando Valera (2) en 1930, cuando los republicanos luchaban contra Primo de Rivera y la monarquía:
 "Ideas sobran, lo que faltan son realidades, vida, acción, movimiento, sin lo cual las ideas se mueren bien pronto de hambre en el mundo de las abstracciones puras. Para eternizarse, para adquirir tono y consistencia, necesitan plasmar en hechos, en costumbre, en hábitos sociales, en normas políticas"
Quiero recordar aquí, es necesario, a Regulo Martinez Sánchez, sacerdote y republicano incansable, condenado a muerte por un Consejo de Guerra franquista en 1940, pena conmutada por la de prisión gracias a la intervención del vicario general de la Armada. Fundador en 1958 de la clandestina (3) Acción Republicana Democrática Española (ARDE), integrada fundamentalmente por miembros de Izquierda Republicana y Unión Republicana. Un viejo luchador que tuvo aún fuerzas, en 1979, para presentarse como candidato al Senado por ARDE. Ese mismo año dejó escrito:
"(sic)...bien podría ser la Constitución de 1931 el IDEARIO de un partido republicano" 
por tanto ya tenemos ideario republicano. en torno al cual organizarnos, me atrevería a decir que, aunque diseminadas y sin censar, también contamos con unas muy numerosas bases. Lo que no tenemos aún, al parecer, son lideres que tomen el relevo.





Benito Sacaluga.


(1) Imagen: http://entreclioypistis.blogspot.com
(2)  Jefe del Gobierno republicano en el exilio desde 1971 hasta 1977
(3) ARDE está registrado como partido politico desde 1977.