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21 de diciembre de 2015

LAS ULTIMAS BOCANADAS DE RAJOY





Imitando a Fernando VII, Rajoy ha intentado sin éxito restablecer el absolutismo en España. Un absolutismo del siglo XXI en el que los poderes económicos y la oligarquía nacida del franquismo se tapan con la manta de una democracia parlamentaria y un heredero del rey felón al frente de la jefatura del Estado. A modo de anécdota, en la comparecencia llevada a cabo en su sede una vez conocidos los resultados electorales, se pusieron de manifiesto dos tics franquistas, uno dirigirse a sus acólitos desde un balcón y otro el movimiento de su antebrazo derecho, tal y como el dictador nos obsequiaba desde el Palacio de Oriente mientras arremetía contra el comunismo, la masonería y todo aquello que no fuera parte de su estático Movimiento. Ayer, en la calle menos de doscientas personas gritaban !España!, saltaban coreando el futbolero "Yo soy español" y hasta entonaban el !Viva España! de Manolo Escobar......Un regreso al pasado en toda regla casi superado por los Ciudadanos de Rivera. Está claro que para estos señores solo se es español si se es de derechas, para ellos los de la izquierda seguimos siendo, como para Franco, enemigos de España. Patético.

Lo malo para Rajoy es que ahora sin el apoyo de la izquierda española es como un pez fuera del agua, boqueando a la espera de ser metido en una cesta. Un pez al que ningún partido politico debe devolver al agua. Ni apoyo, ni abstención en la investidura, de "gran coalición" no se debe ni hablar, el PP debe ir a la oposición y desde allí empezar a descomponerse. Ante un resultado electoral en el que los votos a la derecha quedan equiparados con los obtenidos por la izquierda y la enorme dificultad del PP para pactar es obligado pensar en la posibilidad de repetir las elecciones. Unas nuevas elecciones en las que Rajoy, a buen seguro, no será el candidato a la Moncloa. Unas nuevas elecciones en las que la izquierda, sobre todo Podemos y UP-IU ascenderán y el PP y Ciudadanos empeorarán sus resultados de ayer.

Ahora desde el PP nos bombardearan incansablemente con eso de la lista más votada. No acaban de asumir que estamos dentro de un sistema parlamentario. Lo curioso de todo esto es que es precisamente el PSOE el que tiene la llave de la derrota definitiva de Rajoy y, por qué no, de su sucesor. Espero que no defraude a sus votantes y abandone de una puñetera vez ese accidentalismo que le lleva caracterizando desde 1962, cuando en Munich durante el IV Congreso del Movimiento Europeo Rodolfo Llopis le pidió a Joaquín Satrústegui que transmitiera al Conde de Barcelona:

"El PSOE tiene un compromiso con la República que mantendrá hasta el final. Ahora bien, si la Corona logra establecer pacíficamente una verdadera democracia, a partir de ese momento el PSOE respaldará lealmente a la Monarquía"

Señores del PSOE: No más errores o desaparecerán. La "democracia" ya está establecida en España, ahora lo que deberían hacer es cumplir con ese compromiso que decían tener con la República, la monarquía instaurada por Franco no merece ningún tipo de lealtad.


Benito Sacaluga








23 de marzo de 2015

!VIVAN LAS CADENAS¡



Entre el PSOE y el PP se han llevado 2.473.210 votos en las recientes elecciones autonómicas andaluzas. Ciudadanos, la marca blanca del PP, se ha llevado 368.559 papeletas. El 34,88 % del censo, 2.266.104 andaluces, se ha quedado en su casa, no ha votado. Si sumamos PP + PSOE + CIUDADANOS + ABSTENCIÓN caemos en la cuenta de que 5.107.873 andaluces no están dispuestos a que se produzca un cambio politico de calado, ni tan siquiera a que las fuerzas izquierda-derecha se compensen, prefieren que todo siga igual, y..... representan al 78,62 % del Censo Electoral. La izquierda andaluza, IU y Podemos, han conseguido 863.938 votos, el 13,30 % del Censo y el 21,50 % de los votos emitidos, todo un fracaso de la izquierda en una zona de España donde el paro bate récords históricos y la corrupción política que afecta al PP y al PSOE alcanza cifras mareantes. Curiosamente los votos obtenidos por la izquierda andaluza representan una cifra muy inferior al número de los desempleados andaluces (1.037.016 personas), a esto si que lo llamo yo !estar parado¡

Si nos fijamos en el número de escaños obtenidos por cada formación nos encontramos con que el PSOE suma 47, el PP obtiene 33, Podemos se hace con 15. C´s con 9  e IU con 5 escaños. Si tenemos en cuenta que el número de escaños del Parlamento andaluz es de 109, basta sumar para concluir que para nada o muy poco ha salido tocado el bipartidismo en estas elecciones, ya que entre PP y PSOE aglutinan el 73,39 % de los escaños. Muchos dirán que mi afirmación es falsa, pero lo que parece claro, lo cierto, al menos por ahora y a la vista de los resultados de las elecciones, es que en Andalucía o gobierna el PSOE o gobernará el PP, con pactos, sin ellos o en plan medio-pensionista, pero así es la realidad. Una realidad que es posible como consecuencia de la total deriva hacia el centro del PSOE y a la  falta de unidad de la izquierda. Es más, llegado el caso, y como ya nos han advertido desde ambos partidos, no dudarán en formar una gran coalición. Son muchos años de ambos partidos en el poder, y muchas cosas inconfesables las que tienen que ocultar como para permitir que otros abran los cajones.

!Vivan las cadenas¡, vociferaban los absolutistas españoles al paso de Fernando VII, recién llegado de Francia para cargarse la Constitución de 1812. !Vivan las cadenas¡ fue lo que ayer el 78,62 % de los andaluces, y algunos sin darse cuenta, gritaron calladamente, unos frente a las urnas, otros desde sus casas. 

La izquierda española tiene un problema y ese problema es precisamente su ideología y la etiqueta que la acompaña. En España ser de izquierdas está mal visto. En general se les mira mal. Lo de "rojos de mierda" sigue siendo la expresión más utilizada para definir a aquellos que se han comprometido con el objetivo de la igualdad. En España no nos gusta eso de la igualdad, tal y como el franquismo estableció "España es diferente" y los españoles formamos parte de ese todo, de esa España diferente e indiferente a los problemas que, una dictadura primero y una interesada transición después, grabaron a fuego en la piel de las clases trabajadoras.  Lo de la justicia social nos suena a barricadas y las barricadas a guerra civil. 

Ahora, sesudos analistas politicos se afanarán en explicarnos los resultados de ayer, en explicar lo inexplicable si lo abordamos desde la lógica. Los partidos politicos que han perdido escaños en el parlamento andaluz nos dirán que seguirán luchando para cambiar el voto en las próximas elecciones. Los ganadores se reunirán en sus sedes, para ver como explican a sus votantes que las promesas realizadas durante la campaña se llevarán a cabo "cuando se pueda". Se hablará de pactos, puntuales o permanentes, se sacará pecho de las victorias y se suavizaran las derrotas. Todos, sin excepción, evitarán reconocer el autentico fracaso que las recientes elecciones significan para los trabajadores, los desempleados, los pensionistas, los estudiantes... y para la izquierda.

La izquierda española seguirá inmersa en su sopa de siglas, en sus diferencias y en sus afinidades, así lleva desde 1931 y así nos ha ido. Matices sin ninguna importancia, exigencias infumables e inútiles, protagonismos, intransigencia y  hasta fanatismo en algunos casos, son las causas de su desunión. Mientras tanto la derecha a los suyo...con el permiso del PSOE, ese partido accidentalista que ha renunciado a sus orígenes y al socialismo como principio politico.

No obstante siempre hay lugar para la esperanza. Tal y como hoy publica Jesús Maraña:
Se confirma un cambio de ciclo, y con él la necesidad de hacer política, de demostrar talla y capacidad de diálogo. Lo cual, contra lo que pretenden agoreros bien amarrados a viejos aparatos políticos o a poderes económicos o mediáticos, no tiene por qué identificarse con inseguridad o debilidad democrática. La imperiosa necesidad de convencer a otros puede fortalecer la democracia mucho más que la acostumbrada prepotencia de las mayorías absolutas o de una alternancia bipartidista supuestamente intocable.
"Talla y capacidad de diálogo", que bien haría la izquierda en proponerse como objetivo inmediato.

Ah!... y la República en el fondo del cajón, si en España ser de izquierdas resta votos, ser republicano, luchar por la vuelta de la República, ni os cuento.


Benito Sacaluga.



15 de febrero de 2015

RAJOY LO HA PASADO MAL.




En un acto del Partido Popular celebrado el pasado sábado en Córdoba, al objeto de presentar las candidaturas populares para las elecciones autonómicas andaluzas, acto que mucho me temo pagamos entre todos, bien sea en A o en B, Mariano Rajoy ha dicho que: "Yo lo he pasado muy mal, pero España ya va mejor".

A mi esta frase y este presidente me recuerdan a Nerón, que después de incendiar Roma con los romanos dentro y echarle la culpa de ello a los cristianos, acudió compungido a consolar a los supervivientes y mostrarles su dolor, al mismo tiempo que vía edicto instó a la población a crear un fondo humanitario para socorrer a los que se habían quedado en la calle y subió los impuestos en todo el Imperio. Hay quien dice que con el fondo y los impuestos recaudados se construyó un nuevo palacio en unos terrenos que el fuego había despejado. Como consecuencia de sus políticas fiscales el Senado lo declaró enemigo  público y tuvo que salir corriendo de Roma para terminar suicidándose con la colaboración de su secretario. 

Yo me pregunto en que le habrá afectado negativamente la crisis de forma personal a Rajoy y no consigo encontrar ninguna respuesta. Quizás quiera referirse al malestar que le produce ver al pueblo ardiendo mientras él atiza el fuego y prohíbe a los bomberos salir de sus cuarteles. Lo que si sé es lo que la crisis, o mejor dicho su tratamiento, ha supuesto y supone para la clase trabajadora, para los pensionistas y para los estudiantes.

España ya va mejor, dice Rajoy ...(aplausos) y como va mejor continua el mitin diciendo : "nos queda seguir trabajando y seguir con las mismas políticas".... (aplausos). Después de escuchar esto ya no hace falta que el Partido Popular redacte un programa electoral, ni para las autonómicas ni para las generales. 

Puede que como afirma el presidente España vaya mejor, pero solo la España de Rajoy y los suyos, esa que ha desheredado a la mayoría de los españoles para dárselo todo a sus hijos bastardos. La realidad, la cruda y patente realidad, es que España está hecha un desastre, la cojas por donde la cojas y esto si que se lo tenemos que agradecer a Rajoy y a su tropa.

El país hace aguas por todos lados y el capitán del barco desde su atalaya insta a los galeotes a seguir remando para salvar la nave aunque ya estén exhaustos y los remos tan gastados que ya muchos reman con las manos. Sin un jefe de Estado que lo llame a consultas para pedirle explicaciones y llegado el caso reenviarlo a su casa, su permanencia en el despotismo solo puede verse truncada por las urnas y a ellas se aferra sin importarle lo más mínimo seguir mintiendo a la ciudadanía desde los atriles de los mítines de su partido o desde el del Congreso de los diputados o del Senado, pero él sabe que todo lo que está haciendo no es más que una huida hacia delante. En esta seguridad mueve los hilos para, llegado el caso, gobernar en coalición con el PSOE y lo malo es que los socialdemócratas, tan accidentalistas ellos, aceptarán participar en el contubernio.

El secretario general de los socialistas madrileños acaba de ser enviado al exilio interno, él no acaba de explicarse los motivos de esta decisión, pero después de escucharle repetir varias veces que el PSOE es un partido republicano donde lo que importa es la voluntad y soberanía del pueblo por encima de todo, puede que en esa actitud pro-republicana esté uno de los motivos que han llevado a su decapitación, aunque hasta ahora no lo ha manifestado públicamente es posible que internamente haya puesto sobre la mesa, (lo dudo), la necesidad de ser consecuentes de una vez por todas con ese republicanismo que el PSOE pregona a media voz pero que no práctica. Pedro Sánchez es a quien la vieja guardia ha encargado llevar a cabo la futura coalición de gobierno con el Partido Popular y Tomás Gómez parece ser un cabo suelto, o más bien un obstáculo, para que dicha coalición se materialice en las autonómicas de Madrid. Ahora le buscan un sustituto y apuntan a un exministro de Zapatero que no milita en ningún partido, al que le será mucho más fácil pactar con el Partido Popular, por lo menos no sentirá nauseas, y además mucho desencantado del PP desviará su voto hacia un politico no profesional que ademas ha sido fraile de los Hermanos del Sagrado Corazón aparte de catedrático, titulación está ultima que ahora viene muy bien para competir con el abultado número de universitarios de "prestigio" que Podemos tiene entre sus dirigentes.

Rajoy nos dice que lo ha pasado mal, lo cual quiere decir que su malestar ya ha pasado, y nuevamente vuelve a mentir, aunque sea en una cuestión que poco o nada nos importe o afecte a los demás. En estos momentos Rajoy debe andar muy preocupado, el rosario de imputaciones por corrupción a miembros de su partido ya tiene más cuentas que las permitidas por la liturgia y una rotura del hilo que las mantiene unidas hará que todo salte por los aires. Las expectativas de voto a su partido están en mínimos históricos y solo la situación paralela que vive el PSOE le hace concebir esperanzas de salvación. Por otro lado la izquierda sube peldaños de manera constante y el temor de Rajoy a un gran pacto le quita el sueño. El solo pensar que alguien diferente al PSOE o al PP tenga acceso a los cajones de los gobiernos anteriores a ambos partidos les produce pánico.

Sí, Rajoy lo sigue pasando mal, tan mal que para dirigirse a los de su partido en relación con Podemos busca inspiración en los discursos de Franco:
"... sentimos más al pueblo que los que llamándose protectores se acercan a él para engañarle". Burgos uno de octubre de 1936.
"...Pactos ocultos con el comunismo ruso, acuerdos secretos con naciones extranjeras a espaldas de la Constitución y de las Leyes; persecución sin tregua de cuanto representase un valor espiritual y moral o no se uniese al carro de la revolución moscovita". Sevilla 25 agosto 1936.
" Esos cantos de sirena que desde fuera de las fronteras se os dirigen encierran siempre móviles políticos solapados..." Barcelona 4 junio 1966. 
"Es necesario que nos familiaricemos con la idea de que se acabaron los tiempos cómodos y fáciles..." Madrid mayo de 1952
Dada la disposición del Partido Popular a gobernar por Decreto y a utilizar el rodillo de la mayoría absoluta, esperemos que Rajoy no haya leído lo que Franco dijo en el discurso de apertura de las Cortes en 1952:
"...Y en relación con ese fanatismo de la democracia hemos de probar que en materia de instituciones y de formas políticas este antiguo y glorioso país que es España no necesitó jamás de modelos exóticos para encontrar recursos de vida social y política libre".
Para mi que Rajoy, al igual que el Dictador, piensa que el Estado está por encima de la democracia y que España está por encima de los españoles, se ha criado en esa convicción, sus políticas y sus declaraciones lo corroboran y además se erige como el único salvador posible.

Deberíamos urgir a las fuerzas políticas de izquierdas a unirse en un frente común. El nombre, o las siglas de la coalición no importan. Lo que si me gustaría y mucho es que el cambio a promover se atenga a lo que Azaña exigió el 11 de febrero de 1930 para reactivar el sentir republicano, refiriéndose al nuevo escenario político a plantear tras la reciente retirada de Primo de Rivera:
"...cobijará sin duda a todos los españoles; a todos les ofrecerá justicia y libertad; pero no será una monarquía sin rey: tendrá que ser una República republicana, pensada por los republicanos, gobernada y dirigida según la voluntad de los republicanos"


Benito Sacaluga


25 de enero de 2015

EL EJEMPLO DEL MUNDO Y EL MIEDO



María Dolores de Cospedal acaba de decir que si mantenemos el apoyo a Rajoy España seguirá siendo "un ejemplo para el mundo". Mucho me temo que esta señora viaja poco, a la vista de lo dicho intuyo que sus viajes se limitan al recorrido existente entre su cigarral de Toledo y la Carrera de San Jerónimo con escala en la calle Génova, lo cual no es viajar, es simplemente desplazarse desde casa al curro y viceversa. 

Mal andaría el mundo si los países que lo conforman siguieran nuestro ejemplo, todos estarían arruinados tal y como lo está España, económica, social y moralmente arruinados, aunque Rajoy se empeñe en afirmar que vamos viento en popa y Aznar (El Guerrero del Antifaz) acuda a la épica, a la furia española para salir de la crisis, aunque para ellos ya está superada, tal y como si se tratase de una final de la selección de fútbol, pero con la diferencia de que en esta ocasión los que pagan la prima por ganar son los jugadores y se la pagan al presidente del club. 

No me apetece enumerar los problemas de España, o mejor dicho de los españoles, todos los conocemos, aunque muchos se empeñen en mantenerse al margen o negarlos, no vaya a ser que se les acabe el chollo. Resulta curioso que únicamente los banqueros, las grandes empresas y el gobierno se feliciten por lo bien que van las cosas mientras que la clase trabajadora, es decir el 99% de la población, está cada día que pasa más empobrecida y mas desilusionada por no decir desesperada.

Pero España es así, un país de contradicciones. Por un lado queremos prosperar y acceder a un bienestar decente y por otro seguimos votando mayoritariamente a los dos partidos que nos han llevado a la ruina y que además son incapaces de sacarnos de ella, muy al contrario tratan de hacernos ver, uno que la crisis  no existía y otro que es cosa del pasado, que lo que tenemos es lo normal, lo justo y lo merecido.........y además nos piden el voto. Ellos son así. Ahora prometen darnos cualquier cosa que no tenemos para luego hacer realidad ese dicho "popular" tan arraigado en ellos:
"Prometer hasta meter y después de haber metido nada de lo prometido", 
esto es grave, pero más grave aún es que siendo perfectamente conscientes de que lo van a practicar, más de un 70% de los españoles les vienen votando desde hace ya más de 35 años. "Más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer" se dirán muchos después de haber depositado su papeleta en esa urna que muda les hace corresponsables de la tragedia actual y de la por venir.

Antes parecía fácil cumplir promesas, saliendo de una dictadura que nos tenia cegados a la fuerza cualquier atisbo de luz nos parecía un maravilloso resplandor. No obstante siempre hubo una promesa que nunca se cumplía a pesar de ser la más importante: el pleno empleo. Ahora ya no la hacen, como mucho nos prometen reducir en un 20 % el número de desempleados, conscientes de que sin que ellos hagan nada y gracias al descenso de la natalidad, las defunciones y la emigración se cumplirá. Ahora ya no nos destacan sus propias virtudes ni los argumentos para que les votemos, ahora prefieren descalificar a sus opositores sean éstos quienes sean. Han convertido el debate politico en una película de buenos y malos, en la que los buenos son siempre ellos, olvidando que los "buenos" no siempre ganan y que en muchas ocasiones el espectador otorga todas sus simpatías a los "malos".

Sin apenas darnos cuenta hemos vuelto a la senda franquista, donde la izquierda era una especie de monstruo que acabaría con la paz entre los españoles. Hoy esa soflama ya no cuela, hoy todos sabemos quienes fueron los que iniciaron una guerra, abolieron las libertades y sumieron a España en la oscuridad, y hoy todos sabemos que el partido que gobierna tiene sus raíces en el franquismo. ¿Miedo a que la izquierda gobierne en España? ¿No será que el miedo que tratan de inculcarnos procedería de la reacción de la derecha si fuese desalojada del poder? No sería la primera vez, ya lo hicieron en 1936 ante la victoria democrática del Frente Popular y lo volvieron a intentar en 1981. "El PP o nada" dicen, sin darse cuenta de que muchos ya hemos elegido esa supuesta "nada" que permitirá crear un país nuevo a partir de un proceso constituyente y que a lo único que le tenemos miedo, y además racional, es a que sigan en el poder.

Ningún español, ninguna española, tiene dudas sobre la corrupción que está instalada en el PP y en el PSOE, las pruebas son tan claras como abrumadoras y sin embargo a ambos partidos se les permite presentarse a unas elecciones. Desgraciadamente, la Ley Orgánica de Partidos Políticos (LOPP) en su artículo noveno, encargado de establecer los supuestos de ilegalización de un partido, un artículo que a pesar de su extensión pasa de puntillas sobre muchas actuaciones dolosas de los partidos y se centra especialmente en todo aquello que está relacionado con el terrorismo y el comportamiento de los partidos ante él, pero que no obstante si contempla y fija que:
«Un partido político será declarado ilegal cuando su actividad vulnere los principios democráticos, particularmente cuando con la misma persiga deteriorar o destruir el régimen de libertades o imposibilitar o eliminar el sistema democrático, mediante alguna de las siguientes conductas, realizadas de forma reiterada y grave.»
¿Acaso no es deteriorar el régimen democrático apropiarse para beneficio propio de los recursos del Estado y además poner desde el poder los medios necesarios para gozar de impunidad?

Si nos centramos en el terrorismo, tan ampliamente tratado en el artículo noveno de la LOPP, no ya en actuaciones de apoyo a las bandas, sino, como se ha hecho, practicándolo desde el Estado creando los Grupos Antiterroristas de Liberación (GAL), ¿no es suficiente causa de disolución?

Si a lo dictado por la LOPP añadimos lo que contempla el artículo 22.2 de nuestra Constitución:
"Las asociaciones que persigan fines o utilicen medios tipificados como delitos son ilegales"
y repasamos los ya incontables casos de corrupción económica que se han  producido en PP y PSOE, algunos sentenciados por los tribunales como lo fue el Caso Filesa, consistente en la creación de una trama de empresas (Filesa, Malesa y Time-Export) cuyo fin era la financiación ilegal del Partido Socialista Obrero Español, para hacer frente a los gastos originados por las campañas electorales del año 1989, hechos todos ellos establecidos como probados por la Judicatura, y los tan numerosos escándalos del PP, como por ejemplo el Caso Naseiro en el que se dictó, siendo Aznar presidente del partido, auto de procesamiento contra varios miembros del Partido Popular entre los que se encontraban su tesorero Rosendo Naseiro y Ángel Sanchis Perales, diputado por Valencia y también antiguo tesorero del partido y que fue archivado  a causa de algunas "irregularidades" en la instrucción del sumario, a pesar de que las conversaciones telefónicas grabadas eran una prueba inculpatoria contundente. Si como digo aplicamos estrictamente la Constitución tanto PP como PSOE hoy no existirían. Solo la ausencia de responsabilidades auto otorgada que el Código Penal tan graciosamente contempla para los partidos y sindicatos impide la disolución judicial de los dos partidos que se han repartido el poder en España desde los años 80.

Los del Partido Popular dicen que o ellos o nada, los del PSOE dicen que ellos son la alternativa al PP, ambos siembran el miedo entre la población ante el posible triunfo de nuevas fuerzas políticas o el ascenso de la izquierda tradicional y a mi lo que me parece es que tanto PP como PSOE deberían estar ilegalizados desde hace años.

¿Miedo?,  recordemos la frase de Blade Runner:

"Es duro vivir con miedo, ¿verdad? En eso consiste ser esclavo"

(1) Si hiciéramos una lista de las cosas que hemos dejado escapar en la vida por culpa del miedo, seguramente tendríamos para escribir una gran cantidad de folios. Muchas veces fracasamos antes de intentar hacer algo y luego nos arrepentimos de no haberlo siquiera intentado. Lo que nos detiene en nuestro avance, es el miedo.

Cuando escribo esto me dicen que Syriza roza la mayoría absoluta en Grecia. No estaría mal que los griegos, que ya nos marcaron el camino con la primera democracia, nos recordaran mañana, sin miedo, el poder de la misma.


Benito Sacaluga.



(1) Project Coaching






11 de noviembre de 2014

EXTREMA IZQUIERDA




Es habitual que el calificativo de “extrema izquierda” se utilice como peyorativo, sobre todo si se trata de descalificar al adversario político desde la derecha, el centro o la socialdemocracia. Así, el término se intenta asociar con el caos del capitalismo y posiciones radicales revolucionarias en defensa de las clases obreras. Visto así y con simplicidad, parece lógico suponer que las clases obreras y sobretodo las más desfavorecidas no deberían tener nada que objetar al hecho de que a una formación política o a un colectivo determinado se le califique de extrema izquierda, más bien al contrario las clases trabajadoras deberían aplaudir su existencia. El término no es ni mucho menos nuevo, fue acuñado en 1789 durante la Revolución Francesa para calificar así a los Jacobinos por su compromiso con la defensa a ultranza de las clases más pobres de la sociedad, por exigir la igualdad social, un grupo politico republicano que también hubo de soportar su particular y falsa leyenda negra, pero que a la postre fueron el punto de partida de los partidos republicanos que promovieron la Segunda y la Tercera República Francesa y hasta las Constituciones de algunas Repúblicas instauradas en el siglo XX.

Según Norberto Bobbio, reconocido jurista, filosofo y politólogo italiano, antifascista y socialista, alejado del comunismo totalitario:
La extrema izquierda promueve el igualitarismo pleno y por tanto se opone fuertemente a la estratificación social, todo ello de la mano del principio de legalidad, la limitación y separación de poderes junto con la oposición frontal al autoritarismo sea cual sea la ideología de quien lo practicase
Según Bobbio, sin derechos del hombre reconocidos y protegidos no hay democracia, considerando así que la democracia es la sociedad de los ciudadanos, de su conjunto, y que  los súbditos solo se convierten en ciudadanos cuando les son reconocidos algunos derechos fundamentales. Si nos atenemos a la postura de Bobbio y a la precaria situación actual de falta respeto a los derechos fundamentales de los españoles, es fácil concluir que en España no se disfruta de una democracia plena. Si a esto añadimos el neoliberalismo reinante, cuya concepción de la libertad se basa en la ausencia de interferencias, esa democracia, entendida como el poder de la sociedad para darse normas a si misma y permitirse no obedecer otras diferentes a las que se ha dado, está devaluada en lo principal a causa de cierta ausencia de libertades.

Estos Derechos fundamentales, que en el caso de España están recogidos en el Capitulo Segundo de la Constitución de 1978 a lo largo de dieciséis artículos, han sido y están cotidianamente ignorados, manipulados o condicionados por intereses económicos, cuando no directamente eliminados como es el caso de la modificación del articulo 135 de la Constitución pactada entre PSOE y PP, esta y muchas más tropelías son la causa de la penosa situación de la política española en la actualidad, del deterioro de la calidad vida de los españoles y de la pobreza de muchos, también del germen que ha provocado la aparición y ascenso de Podemos, organización a la que interesadamente desde el resto de formaciones políticas, con la única excepción de los comunistas, viene calificándose como la expresión más radical de la extrema izquierda.

Tampoco dudan los partidos que en España se han alternado en el poder, en establecer similitudes entre Podemos y aquellos grupos armados considerados como de extrema izquierda por la dictadura franquista, como es el caso de ETA y GRAPO, organizaciones terroristas más bien encaminadas al independentismo en el caso de ETA y al antifascismo en el caso del GRAPO, pero que a mi juicio poco tienen que ver con los objetivos de la extrema izquierda si admitimos que estos son, o deberían ser, el igualitarismo social pleno. Por otro lado existe una gran diferencia entre la extrema izquierda y la extrema izquierda radical, grupo este último en el que los defensores del bipartidismo incluyen a Podemos, olvidando que históricamente los izquierdistas radicales rechazan el camino democrático para la consecución de los cambios sociales, acudiendo a la revolución y hasta a la lucha armada para lograrlos y que sin embargo la extrema izquierda lucha por los cambios en el terreno estrictamente democrático, como sería el caso de Podemos si como el bipartidismo pretende se les considera de extrema izquierda, consideración con la que no puedo estar de acuerdo, limitándome a encuadrarles como una fuerza política de izquierda sin complejos, y sin más ataduras que aquellas que la actual Constitución y las leyes le exige.

Si nos atenemos a la posición de la izquierda española y el deterioro en intención de voto que está sufriendo como consecuencia de la irrupción de Podemos, este es la consecuencia de muchos años de indefinición y de la división, ya crónica, entre sus diversas facciones. Es evidente que no han sabido adaptarse a la realidad, "han dejado de hacer", ellos mismos lo reconocen ahora, y esto les a conducido a la exigua intención de voto actual que se les atribuye, estratosfericamente alejada de la que en el año 1996 se otorgó a la Izquierda Unida liderada por Julio Anguita: el 10% de los votos y 21 escaños en el Congreso. Un Julio Anguita que en septiembre de 1997 anunciaba que iban a defender una España republicana y federal, dejando además claro que su partido sólo había aceptado la monarquía de forma temporal. Dejó la secretaria general (1998) durante el XV Congreso del PCE, pidiendo a los militantes comunistas que reivindicasen los principios del anticapitalismo, una posición antisistema y la lucha por una sociedad igualitaria. Equiparó en lo político al PSOE y al PP y llamó a rebato a la militancia para recuperar la lucha en la calle. Cuando finalizó su actividad como diputado renunció a la pensión de jubilación que como ex diputado le correspondía y admitió la de maestro de escuela, su primera profesión. Yo ahora pregunto: ¿Existen muchas diferencias entre lo ambicionado por Anguita y lo que pretende Podemos? ¿Puede considerarse a Julio Anguita y a IU como pertenecientes a la extrema izquierda o a la extrema izquierda radical? ¿Lo han hecho, les han acusado de ello alguna vez el PP o el PSOE? Quizás para responder a estas preguntas debamos también preguntarnos que es lo que entendemos por izquierda política a secas, sin matices y sin descafeinar.

Anguita no fue escuchado por los nuevos dirigentes del partido, Francisco Frutos primero y Gaspar Llamazares después llevaron al partido a conseguir tan solo dos diputados en las elecciones de 2008, posiblemente nunca leyeron a Rowland Rose, nunca leyeron su libro ¿Quién se ha comido mi queso? Ahora tratan de aproximarse a Podemos, o eso o seguir su interminable travesía por el desierto creo que son sus únicas opciones. Rafael Monereo (1) acaba de decir refiriéndose a Podemos: "Alguien está haciendo nuestro proyecto más allá de nosotros", y tiene razón. Continua Monereo diciéndonos:
"Hay una parte que no se cree que podamos ser una fuerza para gobernar. El problema que tenemos es que ha desaparecido lo que Julio Anguita llamaba “la alternativa” : la capacidad de construir una fuerza para gobernar. Dentro de IU hay otra lógica, la de ayudar al PSOE a cambiar el país. No es teoría: es lo que se está haciendo en Andalucía. Es un desastre" 
Cayo Lara va a lo suyo y solo algunos jóvenes militantes mediáticos como Alberto Garzón o Tania Sánchez son capaces de sembrar ilusión entre las clases trabajadoras y el ascenso de IU finalmente se producirá, pero el tirón de Podemos les complica en extremo la labor, el ascenso será insuficiente, casi podríamos decir que "llegan tarde", espero y deseo que no sea así.

La República y los republicanos como siempre expectantes a la fuerza. Muchos, sin darse cuenta de que Podemos puede que sea la única herramienta a mano para intentar que España sea otra vez republicana, ponen piedras en su camino. Todos saben que con el bipartidismo disfrutado por PP y PSOE la República nunca llegará, pero algunos no quieren ver la realidad y esta es que gracias a Podemos el bipartidismo agoniza. Si el PCE “tragó” con una transición trampa con tal de que la democracia les permitiese intentar cambiar el estado de las cosas, poco debería costarle a IU, otras fuerzas de izquierdas y asociaciones republicanas "colaborar" con Podemos para que la República, verdadera solución a los problemas de los españoles, se reinstaure. Sin embargo se siguen llevando a cabo planteamientos muy cortoplacistas y excesivamente reivindicativos de las posiciones de cada fuerza, en lugar de diseñar una hoja de ruta, una estrategia para que el republicanismo triunfe, haciendo así bueno aquello de que más vale un buen pacto que un posible mal pleito. No se trata de ser accidentalistas, tampoco oportunistas, tampoco de renunciar a nada para siempre, se trata de ser prácticos.

Desde los ámbitos republicanos se critica a Podemos por la ausencia en sus "ofertas" de una clara disposición a la reinstauración republicana, también lo hace sutilmente Alberto Garzón en este tema y en los aspectos programáticos y de prioridades, y se hace a pesar de las manifestaciones efectuadas por los representantes de Podemos en el sentido de que son contrarios a que la jefatura del estado recaiga obligatoriamente en los miembros de una dinastía y de que su programa está en proceso de elaboración.  La negación de la monarquía por parte de la formación que lidera Pablo Iglesias, a mi modo de ver, debería dejar claro a los ojos de los demás su vocación antimonárquica, es más, no concibo la permanencia de Podemos en el seno de una monarquía por muy constitucional que esta sea.

Según Monereo: 
"España está viviendo una crisis de cultura, de régimen, muy profunda. Cuando ocurre algo así, hay dos grandes bloques: los bloques del sistema y los antisistema. Las fuerzas de la restauración, que están apoyando a los que tradicionalmente han ostentado el poder, y las que estamos por una ruptura democrática. Las fuerzas que estamos por un proceso constituyente somos parte de la fuerza antisistema. Tenemos que trascendernos a nosotros mismos. Podemos e IU son complementarias, no antagónicas. El PSOE e IU no son complementarias porque estamos en las dos orillas de una confrontación política. Podemos tiene cosas que no tenemos y nosotros tenemos cosas que ellos no tienen".

Todo lo anterior unido a la absoluta responsabilidad cívica que exigen tanto Podemos como IU, poniendo el acento en la necesaria  indignación y lucha contra las prevaricaciones, discriminaciones, corrupción, arrogancia y hasta vulgaridad con que los actuales políticos nos obsequian día a día, junto a su absoluta convicción de que no se puede vivir dignamente en una sociedad corrupta, debería servir para despejar muchas dudas y asumir el correr ciertos riesgos controlados... por parte de las dos formaciones. Si calculan bien sus posibilidades futuras llegarían a la conclusión de que entre ambas formaciones podrían conseguir una mayoría en el Congreso, y esto es fundamental para los intereses de los republicanos.


Benito Sacaluga.


Imagen: www. tiemposcanallas.com
(1) Entrevista de Rafael Monereo  para www.lamarea.com (10.11.2014)

3 de noviembre de 2014

FIN DE CICLO



Las encuestas están encumbrado a Podemos, solo son encuestas si, pero para ellos las quisieran los demás partidos. Se trata de restar importancia a los datos que arrojan con el argumento de que una cosa es una encuesta y otra muy diferente votar, la una es relativamente inocua y la otra tiene consecuencias reales, en esto estoy de acuerdo, pero no olvidemos la realidad y esta es que el fenómeno Podemos está llamado a romper teorías.

Como dice Pablo Iglesias, los datos que se están publicando en las encuestas hay que tomarlos como un indicador de tendencia, no como un avance aproximado de los resultados. Viéndolo así, la penetración de Podemos es espectacular y lo han conseguido sin la exposición de un programa político detallado y concreto junto con el nombre de aquellos pesos pesados de la economía, la justicia, etc… que a buen seguro van a ir en sus listas o que formaran parte de su organización, cuando esto se materialice la intención de voto aumentará exponencialmente.

Tal y como está el patio en temas de corrupción que afectan al PP y al PSOE, y en la seguridad de que se van a producir nuevos casos, la indignación crecerá entre la población y por tanto lo hará el numero de posibles votantes a Podemos.

Tampoco podemos perder de vista la evolución negativa del PIB, que ha decrecido una décima con relación al segundo trimestre y se espera un mayor descenso en el cuarto, decrecimiento que hará necesario a lo largo de 2015 la continuidad en los recortes ya establecidos para poder cumplir con los objetivos de déficit. Si el PIB baja el déficit aumenta, al igual que lo hace el porcentaje de deuda pública. Tampoco debemos olvidar el estancamiento económico de nuestros socios y clientes europeos y su repercusión negativa en los ingresos por exportaciones. Además los salarios no subirán, manteniéndose a lo largo de 2015 en la actual situación de vergonzosa precariedad. Otros temas económicos negativos como por ejemplo la falta de financiación bancaria a pymes y familias seguirán existiendo. La anunciada bajada del IRPF para el año 2015 solo será manejable como ventaja demagógica hasta 2016, en forma de menores retenciones mensuales sobre los ingresos, cuando en 2016 se hagan las declaraciones de la renta veremos que estamos pagando lo mismo o más. Si estas declaraciones se simulan hoy, incluyendo todas las variaciones introducidas en el impuesto, nos encontraremos con que lejos de disminuir la cantidad pagada esta aumenta, esto Podemos lo sabe y lo va ha explicar detalladamente, colocando al PP en el escalón más alto del podio de los embaucadores.

A mi modo de ver, siendo importante lo anterior, el voto a Podemos está fundamentalmente basado en la extinción de un ciclo político que ya ha durado demasiado y ha demostrado ser nocivo para los intereses de las clases trabajadoras. A los ciudadanos se les ha vendido la recuperación económica como la vuelta al status existente antes de la crisis y ahora, después de siete años, todos nos damos cuenta de que eso es imposible. Ya no hay, ni debe haber, confianza en que la recuperación económica, en caso de producirse, nos devuelva ni por asomo al estado de cosas reinante antes de 2007, en cierta forma es otro cambio de ciclo que ha llegado para quedarse indefinidamente. Ahora y en años venideros, si no hay un cambio drástico en las políticas económicas, la preocupación de las familias de clase media no será cambiar de coche o elegir el destino de vacaciones, será poder atender los gastos básicos necesarios para poder vivir decentemente. Las clases bajas seguirán como siempre en el umbral de la pobreza.

Nadie, ni siquiera las militancias (salvo los fanáticos), dudan en culpar al PP y al PSOE, sobretodo al PP, de la situación INSOSTENIBLE a la que hemos llegado. Ambos han perdido la confianza de los ciudadanos y son vistos como parte del problema… y lo son, más que una parte yo diría que son el principal problema.

Tampoco estos partidos están dispuestos a limpiar sus nóminas. La permanencia en ellos de figuras caducas vinculadas a la extrema derecha por un lado y al felipismo más nocivo por el otro les perjudica enormemente. Las políticas sociales llevadas a cabo por el PP sobrepasan los límites del conservadurismo más rancio y han sido implantadas sin ningún apoyo parlamentario, a base de pasar el rodillo de la mayoría absoluta. No solo el problema es económico, las libertades y derechos van desapareciendo día a día como si de un trozo de hielo puesto al sol se tratase.

En Cataluña el PP ha perdido ya a la inmensa mayoría de sus votantes gracias, exclusiva y personalmente, a ese Don Tancredo orgulloso que es Mariano Rajoy. El PSOE ha seguido con su política de esperar a que se produzca la alternancia, dando de lado a las fuerzas sindicales, imposibilitando así reacciones sociales contundentes en las calles. Solo IU ha estado en las mareas de forma constante y comprometida. La realidad es que la gente ya no soporta ver en las televisiones las caras de los representantes del PP y del PSOE. Si recorremos las redes sociales la indignación y el cabreo generalizado son abrumadores.

Por otro lado, la enorme pérdida de votos que está experimentado el PP ha provocado reacciones internas entre aquellos diputados y senadores del partido que ven como van a perder su escaño en las próximas elecciones, unamos a estos a los alcaldes, concejales, altos cargos, etc... Ya hasta se pide la cabeza de Rajoy. Así, y por los mismos motivos desapareció UCD y se maquilló Alianza Popular para convertirla en el actual PP.

Dicen algunos analistas que a Podemos “solo” le hacen falta ocho millones de votos para gobernar, ya tienen uno y medio reales según las europeas, con sumar los de los parados de larga duración, de los parados mayores de 50 años, de la mayoría de republicanos, de la gran mayoría de estudiantes universitarios de clases medias-bajas, de........... y los de sus simpatizantes ideológicos (Círculos) llegarían a esa cifra, unas intenciones de voto que ya están comprometidas, luego sumemos las de los ciudadanos ajenos a la política hartos del bipartidismo y las previsiones serán ampliamente superadas.

La realidad de la posibilidad de que Podemos llegue a gobernar está certificada por el comportamiento de PP y PSOE, ellos lo saben perfectamente, de ahí el pánico que hoy padecen, andan como pollos sin cabeza, esquivando los golpes como un boxeador sonado intentado llegar al último asalto sin ser noqueado ni tirar la toalla, soñando con ganar a los puntos mientras el público le abuchea.

Hay muchas cosas que preocupan a PP y PSOE, pero la más importante es que si pierden ambos el poder por fin saldrán a la luz todos sus sucios manejos y corrupciones, y esto, solo esto, es lo que realmente les preocupa a sus barones y a sus subordinados directos, a su establishment, no pueden soportar la idea de la exposición pública de sus latrocinios y de sus vergonzosos manejos llevados a cabo durante más de 30 años de bipartidismo, y mucho menos aún la de entrar en cualquiera de esas cárceles que ellos mismos construyeron. 

Benito Sacaluga


16 de octubre de 2014

RAJOY EN ESTADO PURO





Lo menos que podría hacer Rajoy ante un problema como el de Cataluña sería poner cara de preocupación. Sin embargo pone cara de desprecio con elevados tintes de prepotencia. Rajoy es así, pero debería actuar como el presidente del Gobierno que es. Acaba de decir que (sic) "no sabe que es lo que se va a hacer el 9N" y nuevamente nos miente. Rajoy sabe perfectamente lo que va a pasar el próximo nueve de noviembre y porque lo sabe está mandando a Cataluña contundentes remesas de fuerzas de orden público, no para poner orden, que lo debería haber hecho él hace muchos meses mediante el dialogo y la negociación. Unas fuerzas policiales que envía no solo para impedir las votaciones a que aspiran los catalanes, también para que se líen a palos con los que tengan a bien manifestarse en contra de la prohibición cautelar de la consulta por ese Tribunal Constitucional que en poco más de dos horas analizó, discutió y dictó sentencia sobre un asunto de tanta relevancia. Así es Rajoy y así es el TC. Por su parte la popular Alicia Sánchez Camacho ha declarado en público que (sic) "Impedir que se vote es bueno para la democracia". Así son en el Partido Popular.

La chulería de los populares raya en lo chabacano cuando le dicen a Mas que si quiere cambiar las cosas en Cataluña que tramite una solicitud de reforma de la Constitución, a sabiendas de que el rodillo de los populares cortará de raíz la iniciativa y además con la inestimable ayuda del PSOE. Una chulería que no deja de echarle en la cara a todo el mundo, repitiendo hasta la saciedad que están donde están por los votos obtenidos, olvidando que los votos no legitiman a nadie para convertir una democracia en un régimen absolutista como el que estamos padeciendo desde noviembre de 2011. El  ninguneo de Rajoy hacia los catalanes nos costará caro y si no al tiempo.

Con España convertida en el club privado de unos pocos, en el que se impide votar libremente al 20% de la población, los jueces inhabilitados y los ladrones de guante blanco por la calle, con el récord europeo de paro y pobreza y el PP metido hasta el cuello en tramas de corrupción, vemos como las encuestas le dan al partido de Rajoy cerca del 33% de los votos si hoy se celebraran elecciones generales. Está claro que a los españoles nos va la marcha y nos encantan las hostias, las consagradas y las otras.

Si preocupante es que se siga votando en masa al PP, lo es más aún que se vaticine una abstención que la encuesta cifra en un 38% del electorado. Vamos que entre aquellos a los que le va de fábula con el PP y a los que les da igual va a resultar que "España va bien" según la mayoría de los españoles.

Según la misma encuesta, para desalojar al PP del gobierno sería necesaria la unión de PSOE, IU y Podemos, pero todos sabemos, o deberiamos saber, que en el PSOE prefieren ir por libre aunque ello signifique cuatro años más de paro, pobreza y corrupción. A pesar de sus últimos batacazos electorales y en pleno proceso de maquillaje todavía se creen con posibilidades de ganar unas elecciones generales, y puede que tengan razón, como he dicho antes a los españoles nos va la marcha.

Ni se vota en Cataluña, ni se vota la elección entre monarquía o República, (lo de escribir monarquía con minúscula es un simple ejercicio de justicia), ni el PP ni el PSOE están por labor y ya lo han dejado clarito en el Congreso de los Diputados. Está claro que si queremos que España sea una República tendremos que seguir los pasos de los que lo consiguieron en 1931, y eso que no tenían ni móviles ni internet.

Si, tenemos al frente del Gobierno de la nación a un salvapatrias, rodeado de una troupe de marianistas por partida doble, adoran a Mariano y rezan a supuestas vírgenes María después de darle un viaje a la tarjeta visa en un bar de copas y nenas. Igualito que Franco, que salvó a España del otro Pablo Iglesias, se rodeó de ministros del Opus Dei y firmaba las sentencias de muerte después de oír misa y comulgar. En la Zarzuela sin novedad, lógico, la única novedad posible pasa porque sus inquilinos la desalojen y tomen un avión a Ginebra para reunirse con los Urdangarines.

Benito Sacaluga.

28 de septiembre de 2014

EL NUEVO CHOLLO DE GALLARDÓN...Y CIA.



"No os preocupéis de nada, nuestro futuro ya me he encargo yo de solucionarlo" 
El Consejo Consultivo de la Comunidad de Madrid es el superior órgano consultivo del Gobierno y de la Administración autonómica, así como de las corporaciones locales y de las universidades y demás entidades de derecho público de la región, tal y como se puede leer en su propia web y sigue informándonos que(sic): "Goza de autonomía orgánica y funcional con el fin de garantizar su objetividad e independencia...." y "...que como no podía ser de otra manera, no tiene carácter oficial, sino meramente orientativo". Bien, Alberto Ruiz-Gallardón ya está en nómina del muy prescindible Consejo.

Sigamos. El Consejo Consultivo de la CAM fue creado por Esperanza Aguirre, en esta ocasión no dejó nada en manos de la "providencia". La Ley 6/2007 de 21 de diciembre (BOCM nº 309, de 28 de diciembre de 2007 y BOE nº 54, de 3 de marzo de 2008) es la encargada de regular el Consejo. En su artículo 7 nos dice que: "Son Consejeros permanentes los ex Presidentes de la Comunidad de Madrid. Quienes ostenten tal condición podrán solicitar su incorporación al Consejo Consultivo en cualquier momento" y además que "el cargo de Consejero General es de caracter vitalicio", y en su articulo 11: "Los Consejeros tendrán las retribuciones previstas para los Consejeros de la Comunidad de Madrid", es decir que su salario se corresponde con el de cualquier titular de una cartera de Consejero de la Comunidad de Madrid, esa especie de ministros autonómicos que nos cuestan cada uno la bonita cantidad de, más o menos, 119.000,00 euros anuales, más cotizaciones a la Seguridad Social, más dietas, coche oficial, chófer, secretarios y secretarias personales y otras "minucias" varias. Joaquin Leguina ya pertenece al curioso Consejo, ahora también Gallardón. Teniendo en cuenta la disparidad de pensamiento que existe entre los dos personajes imagino que los debates, si es que los hay, serán intensos y divertidos, aunque con Gallardón nunca se sabe...y con Leguina tampoco. Más divertidos e inútiles serán los debates si Esperanza Aguirre es defenestrada en las próximas elecciones, bien por Rajoy o bien por los madrileños, y decide que ella también quiere ser consejera, que 8.500 euros al mes no son como para hacer ascos.

Como dije antes, lo que diga el Consejo no tiene más fuerza que la meramente consultiva y por tanto lo que exponga será tenido o no en cuenta según la opinión del presidente de la Comunidad o aquellos otros organismos autonómicos con derecho a consulta. Una especie de bufete jurídico con voz pero sin voto, fácilmente sustituible por la legión de asesores que la Comunidad de Madrid tiene en nómina por designación directa, a dedo.

Repito que el Consejo afirma que "Goza de autonomía orgánica y funcional con el fin de garantizar su objetividad e independencia"  y yo me pregunto que clase de independencia es esa si tenemos en cuenta que sus actuales consejeros generales son militantes destacados de dos partidos políticos. Me lo pregunto y me respondo que: Independencia y objetividad ninguna. Respuesta en la que me reafirmo si además tengo en cuenta que el presidente del Consejo es el popular Ignacio Astarloa Huarte-Mendicoa a la vez que también, y para colmo, es diputado por Vizcaya en las Cortes Generales (Congreso) gracias al bendito dedo de Rajoy y a las listas cerradas y que los Consejeros Electivos (6) están todos vinculados de alguna forma al PP o al PSOE.

Según datos de 2011, ese año el Consejo nos costó a a todos los madrileños 5.083.045 euros, repartidos entre una plantilla de 49 personas entre las que 11 son altos cargos, todos rebotados de la política activa. Teniendo en cuenta que la duración del cargo de Consejero General es de caracter vitalicio es lícito pensar que la nómina de esta especie de organismo para el retiro dorado de "altas personalidades" siempre irá en aumento.

Ahora que se avecinan elecciones autonómicas parece buen momento para que el PSOE y la oposición al PP incluyan en sus programas electorales y en letra negrita su voluntad irrefrenable de acabar con esta vergüenza que es el Consejo Consultivo, y así conseguir que los políticos retirados o no, se ganen el pan como el resto de los mortales, es decir trabajando para quien los elija por sus capacidades profesionales y no por su pertenencia a la, cada vez más manifiesta, casta. 

Yo por mi parte tengo pocas esperanzas (ninguna) de que los políticos tiren piedras hacia su propio tejado y por tanto la única solución es que las piedras las tiremos los que les pagamos la fiesta.

Benito Sacaluga.

25 de septiembre de 2014

LOS VOTOS DE LOS ELEFANTES



A nivel general los partidos denominados de izquierdas ven como lógico y natural que los votos de la clase trabajadora deberían ser para ellos en un porcentaje muy alto. Si esto fuese así parece correcto afirmar que la alternancia en el gobierno se produciría siempre entre partidos de izquierda o centro-izquierda en cualquier caso. Teniendo en cuenta la vocación laica de estos partidos políticos es igualmente lógico suponer que un porcentaje nada despreciable (cada día menor) de la clase trabajadora optaría por entregar su voto a aquellos partidos  de centro que se encontrasen vinculados a la democracia cristiana. Lo que no cabe suponer como lógico es que los proletarios regalen su voto a partidos conservadores, de derecha o de extrema derecha, por supuesto católicos. Algo muy similar podemos observar en España en relación con el debate monarquía-república, debate en el que son las fuerzas de la izquierda, con la excepción manifiesta del PSOE, las que abogan por la República frente a la defensa a ultranza de la monarquía que ejerce desde 1975 el Partido Popular en obligado respeto a los deseos de su admirado y fallecido caudillo.

A pesar de lo anterior, en España es hoy por hoy la derecha dura y católica la opción más votada de entre todos los partidos que concurren en unas elecciones. Me atrevo a asegurar que de todos los motivos que desvían el voto de la clase trabajadora a los partidos aliados del capitalismo, hay dos que para mi son esenciales.

El primero es consecuencia de una ausencia de conocimiento o información de lo que son y pretenden los partidos de izquierdas. El segundo es, en España, una derivada del franquismo enraizada en el pueblo día a día durante los 40 años de existencia de una dictadura militar que inculcó en la mayoría de la sociedad española la demonización de la República y del comunismo y la exaltación de los postulados de un nacionalcatolicismo extremo. Los que vivieron la guerra y los que sufrieron las calamidades de la posguerra preferían paz y comida a una democracia que desde los vencidos se veía totalmente inalcanzable y desde el lado de los vencedores como un peligro a combatir. La mano de hierro del aparato franquista impedía cualquier oportunidad de revolución mientras que Europa y Estados Unidos miraban para otro lado y utilizaban la dictadura franquista en su propio beneficio. Aquellos que comulgaban con el franquismo a su vez lo impusieron en sus familias durante varias generaciones y una vez desaparecido el genocida sus herederos lo hicieron y lo siguen haciendo con sus descendientes, convirtiéndose sin darse cuenta en prisioneros de una cárcel sin muros ni rejas. Aquellos españoles que lograron evadirse del lavado de cerebro franquista y aquellos otros que una vez muerto el dictador tuvieron la ocasión de saborear la posibilidad de vivir en libertad fueron los que en 1982 consiguieron que un partido de izquierdas se hiciese cargo del gobierno del país. 

Para intentar cambiar hacia la izquierda la intención de voto de esa clase trabajadora que aún hoy sigue manteniendo en el poder al Partido Popular, voy a resumir a continuación un excelente cuento de Jorge Bucay:

(1) "....Cuando yo era pequeño me encantaban los circos, y lo que más me gustaba de los circos eran los animales. Me llamaba la atención el elefante que, como más tarde supe, era también el animal preferido por otros niños. Durante la función, la enorme bestia hacia gala de un peso, un tamaño y una fuerza descomunales...Pero después de su actuación y hasta poco antes de volver al escenario, el elefante siempre permanecía atado a una pequeña estaca clavada en el suelo con una cadena que aprisionaba una de sus patas.

Sin embargo la estaca era solo un minúsculo pedazo de madera apenas enterrado unos centímetros en el suelo. Y, aunque la cadena era gruesa me parecía obvio que un animal capaz de arrancar un árbol de cuajo con su fuerza, podría liberarse con facilidad de la cadena y huir en busca de su libertad. El misterio sigue pareciéndome evidente. ¿Que lo sujeta entonces? ¿Por qué no huye?

Pregunté entonces a un maestro, un padre o un tío por el misterio del elefante. Alguno de ellos me explico que el elefante no huía por que estaba amaestrado. Hice entonces la pregunta obvia: "Si está amaestrado ¿por qué lo encadenan?".

Hace algunos años, descubrí que, por suerte para mí, alguien había sido lo suficientemente sabio como, para encontrar la respuesta correcta:
El elefante del circo no escapa porque ha estado atado a la cadena desde que era pequeño, muy, muy pequeño.
Cerré los ojos e imagine al indefenso elefante recién nacido sujeto a la estaca e intentado soltarse con todas sus fuerzas sin conseguirlo. Lo intentó y lo intentó hasta que aceptó su impotencia y aceptó su destino. Ese elefante enorme y poderoso que vemos en el circo no escapa porque, cree que no puede. Tiene grabado el recuerdo de la impotencia que sintió después de nacer. Y lo peor es que jamás se ha vuelto a cuestionar seriamente este recuerdo. Jamás, jamás intentó volver a poner a prueba su fuerza".

Esto es lo que en parte motiva el voto de los trabajadores a un partido de derechas, viven condicionados por el recuerdo de una guerra, de una dictadura, de un anti republicanismo feroz y aceptan las cadenas a pesar de que les impiden ser libres. Cuando a veces sienten los grilletes y hacen sonar las cadenas, miran de reojo la estaca y piensan: No puedo, nunca podré...además aquí estoy bien.

Acabemos ya de una vez con estas imaginarias cadenas. Los absolutistas partidarios de Fernando VII de Borbón gritaban a su paso : !Vivan las cadenas¡, no hagamos nosotros lo mismo con su descendiente Felipe VI.

Benito Sacaluga


(1) Extractado de "El elefante encadenado". Déjame que te cuente. Jorge Bucay. ISBN: 978-84-9298-187-8. RBA Editores


23 de septiembre de 2014

LA POLITICA ESPAÑOLA ES COSA DE SHOWMANS Y CORISTAS





Los ya incontables detractores de Podemos dicen que su éxito se debe a las televisiones, en parte es cierto, sus miembros más destacados han conseguido hacer campaña política sin gastarse un euro, es más les han pagado por hacerla y han triunfado. No es menos cierto que sus intervenciones televisivas lo han sido en las tertulias, debates o programas informativos en general. Han expuesto sus tesis desde la inferioridad, las han defendido y han atacado sin complejos ni remilgos aquello que consideraban conveniente. Han soportado insultos y descalificaciones de todo tipo y han sabido encajarlas desde la educación, denunciando ante los tribunales de justicia algunas aquellas que de forma reiterada y contumaz les tachaban de delincuentes, incluso de terroristas. Otra cosa también es cierta, ellos no han montado ningún show para vender exclusivamente su imagen personal, se muestran como son, sin maquillaje. Lo que han conseguido no ha sido gracias a su imagen personal, a su "glamour".

A la vista del éxito de Podemos y de sus estrategias para penetrar en la opinión pública española, asunto harto difícil, ya que no es la presencia ante las cámaras lo que importa, lo que importa es lo que se dice y como se dice, PP, PSOE e IU tratan de imitar a Podemos en los temas de comunicación e imagen, pero su equipaje y su discurso caduco les impide obtener unos resultados ni tan siquiera parecidos, no lo conseguirán, no son fiables, solo IU está a tiempo y con posibilidades de lograrlo.

Desde que la televisión digital existe en España los principales partidos han estado presentes en las mil y una tertulias políticas de la televisiones, tanto privadas como públicas (TVE y Autonómicas), y estas cotidianas apariciones no las han aprovechado para nada diferente a intentar la manipulación de la información y de la realidad, manipulación que con la irrupción de Podemos en los debates ha sido desmontada en gran medida. Podríamos asegurar que toda la plana mayor del bipartidismo ha participado en estas tertulias televisivas absolutamente vomitivas en las que varios representantes y voceros del gobierno de turno se ensañan con un solitario representante de la oposición. Un "y tu más" continuo y vacío de contenido. Programas como El Gato al Agua de Intereconomia, El Cascabel al Gato de la Conferencia Episcopal (13Tv), El Gran Debate de T5 ya eliminado hace tiempo de las pantallas o La Marimorena del irascible y sectario Carlos Cuesta (13Tv) y una buena tanda de programas similares, han dado cobijo a representantes del PP, del PSOE y de IU sin que su emisión, año tras año, consiguiese interesar a nadie más que los seguidores inquebrantables de los inquilinos de Genova y de Ferraz, con la excepción en lo que a tipo de audiencia se refiere de programas como Al Rojo Vivo y La Sexta Noche, ambos de la emisora La Sexta. Contertulios de la "categoría" de Marhuenda, Rojo, Martin Beaumont, Tertsch o el duo isabelino Durán-San Sebastián se encargaban y se encargan de dejar al periodismo español por los suelos. Una clá que para si la hubiera querido el mismísimo Mussolini. En los teatros ya no existe la clá pero ha renacido en las televisiones, una clá que además de aplaudir a golpes de indicaciones de la pizarra del realizador ahora puede hablar, eso si, sin fastidiar la representación, sin salirse del guión.

El PP crítica esta forma de hacer política olvidando que lleva haciéndolo sin pausa desde el inicio de los tiempos del NO-DO de su gran maestro, aunque últimamente sin demasiado éxito. El PSOE al igual que el PP critica la estrategia de Podemos, cuando también lleva años, muchos años, acudiendo a tertulias de todo tipo. Conscientes de que sus actuaciones, escándalos y programas políticos son cuestiones indefendibles, principalmente a causa del incumplimiento de los mismos y además, en el caso del PSOE, a su continua pérdida de identidad. Se devanan los sesos para encontrar la forma de recuperar el lugar y el tiempo perdidos y solo consiguen perder más tiempo y perder más credibilidad.

El PSOE mete a su secretario general en programas de "divertimento", programas cuyo fin es solo divertir, para que luzca su estereotipada imagen, en la absurda creencia de que hoy en día se vota con los órganos sexuales. Al mismo tiempo ve como alcaldable para Madrid a Antonio Miguel Carmona, un socialdemócrata pagado de si mismo sin más méritos como gestor que haber logrado estar presente en las tertulias televisivas desde hace casi diez años, por cierto con poco o ningún éxito si miramos los resultados de su partido en las Europeas y los datos de las encuestas actuales sobre intención de voto. Una cosa si es cierta, Carmona sale en la tele casi todos los días y en diferentes cadenas para soltarnos eso de que "el PSOE es un partido de gobierno" y reírse hipocritamente y con desprecio si se le interpela sobre Podemos o IU, al mismo tiempo que no expresa claramente su negativa a la firma junto al PP de un remedo del Pacto de Munich donde los Sudetes serían sustituidos por la continuidad del bipartidismo. Un pacto que se llevaría a cabo "si la situación lo requiere", mejor dicho si la situación del PSOE lo requiere, tal y como recomienda su siempre admirado Felipe Gonzalez desde cualquiera de sus mansiones o Zapatero desde su impoluto sillón del Consejo de Estado, o Bono desde su Hípica, sin pararse a pensar en las consecuencias de los pactos anti natura y olvidando que a Francia una firma con este tipo de socios le costó la invasión de sus territorios por las tropas nazis y que Inglaterra se salvó por los pelos.

Aún cuando me cuesta decirlo a causa de la admiración que desde hace tiempo siento por Tania Sánchez Melero (IU) y a la que considero perfectamente capaz, ya lo ha demostrado durante su etapa en el Ayuntamiento de Rivas-Vaciamadrid, Tania parece que va a presentarse como candidata por IU a la presidencia de la Comunidad de Madrid, principalmente por los resultados positivos en sus constantes y coherentes intervenciones en los debates televisivos. Sin salir de IU, Alberto Garzón es conocido y reconocido también a causa de la pequeña pantalla y parece ser que está llamado a formar parte del liderazgo comunista, siendo hoy la cabeza pro-republicana más visible con la obligada excepción de ERC. Gracias Garzón y no te rindas.

El PSOE se niega a un debate en directo con Podemos, Carmona entre risas maleducadas nos viene a decir que su partido no tiene por que rebajarse a debatir con unos "populistas", que no tienen estructura ni programa, como si el PSOE tuviera programa, cuando por no tener no tiene ni candidato a la presidencia, ni lo tendrá hasta que Gonzalez le diga a Sánchez la fecha de las primarias, o a lo peor que eso de las primarias ya no toca, que mejor vía Congreso, es decir a dedo, a pesar de que el actual secretario las prometió para finales de 2014 en un interesado exceso verbal durante su campaña por el puesto que ahora ocupa. Mentiras, verdades a medias, yo que sé, en cualquier caso un engaño. 

En fin, España sigue siendo un país donde parece que mayoritariamente importa más el envoltorio que el contenido, y en política los candidatos deberían aparecer sin ningún tipo de envoltorio que distraiga al votante. Los políticos, algunos políticos, se han convertido en showmans de casino de las Vegas, para al igual que en ellos atraer a sus victimas y que su posterior desvalijamiento al menos sea más llevadero mientras admiran a la corista de turno, aunque su voz sea en play back. Menudo 2015 nos espera.

Si los políticos dedicaran su tiempo y recursos a buscar soluciones para los infinitos y graves problemas que padecemos los españoles, en lugar de dedicarlo a blindar a cualquier precio sus privilegios, otro gallo nos cantaría. Cosas de las monarquías y de las castas cortesanas que las mantienen, intrigas de Corte y Palacio con las que solo la República puede acabar.

Benito Sacaluga.


5 de septiembre de 2014

ELUCUBRANDO SOBRE PODEMOS





Las manifestaciones de Willy Toledo son, a mi humilde modo de ver las cosas, respetables pero innecesarias y, porqué no, hasta impertinentes. Su particular exposición de una historia que muchos conocemos mejor que él, la hemos vivido, puede que influya en aquellos sectores de la sociedad cuya desinformación sobre los movimientos de clases es alta, por no decir total, pero poco lo hará entre los que por militancia o simple ambición de conocimiento hemos analizado los fenómenos sociales y políticos de los últimos 100 años o más, quizás algunos desde la Edad Antigua. En definitiva el artículo de Toledo no pasa de ser un mitin trufado de citas sobre personas y textos junto a emociones revolucionarias. 

Toledo arremete contra todo, incluso contra el texto y aplicación de la Declaración Universal de Derechos Humanos, para finalmente perderse en temas sin ninguna importancia, en descalificaciones personales y colectivas sin más argumento que su criterio y el haber colaborado tímidamente en el parto de una criatura que a fecha de hoy está en periodo de lactancia.

Contrarrestar razonadamente desde aquí lo escrito por Toledo sobre Podemos, sus planes y sus líderes, o el resto de sus apreciaciones, ni me apetece, ni lo considero necesario, a diferencia de él no me creo en condiciones de opinar contundentemente sobre Podemos. El movimiento es tan incipiente que carece de materia densa para efectuar un análisis medianamente serio. Toledo lo hace y lo hace basando sus críticas, todas destructivas, en lo que él piensa que va ha suceder en un futuro, y esto ni es serio, ni merece ser tenido hoy en consideración. Quizás Toledo eche de menos en Podemos una vocación decididamente revolucionaria en el sentido “bélico” de la palabra, en eso acierta ya que Podemos no ha llegado para hacer una revolución a la cubana, tampoco a la venezolana por mucho que sus detractores se empeñen en afirmar.

Defenestrar hoy a Podemos solo puede entenderse como un deseo para su extinción, y entregar a la formación un cheque en blanco solo puede ser consecuencia de la desesperación, ambas afirmaciones por el mismo motivo: el desconocimiento. En este punto quiero decir que poco o nada perderemos si Podemos progresa y por el contrario mucho será lo que perdamos si desaparece.  Puede que pasen decenios sin que un movimiento de esta naturaleza vuelva a la palestra.

Podemos es un proyecto a medio realizar y como tal debe ser democraticamente admitido. De lo que no cabe ninguna duda es de lo que en poco más de tres meses han conseguido. No reconocerles estos méritos sería injusto y además indefendible.

No cabe duda de que la irrupción de Podemos ha puesto en peligro el bipartidismo, algo fundamental para que la democracia con mayúsculas se haga realidad. Su éxito ha revolucionado a los partidos de cabecera que, como gallos sin cabeza, se afanan en lanzar propuestas parecidas a las que Podemos defiende, en impulsar lo que ellos llaman regeneración democrática, en utilizar un lenguaje más próximo a la ciudadanía, en competir con Podemos, con su forma de hacer política. Hacen esto sin darse cuenta de que ya es demasiado tarde.

Como consecuencia de la aparición de Podemos, partidos políticos travestidos de moderados como Vox, UPyD y Ciudadanos han visto como sin una coalición a la desesperada están llamados a desaparecer. Hasta el PP, según declaraciones de Cospedal emitidas hoy, ha propuesto una coalición electoral a Ciudadanos, y hace un día Rosa Diez se ha postrado ante Rajoy, como lo verán de mal unos y otros, los tres. Por su parte el PSOE llama a la puerta de CiU. El PSOE suma los peores resultados electorales de su historia y el PP ve como una nueva mayoría absoluta es totalmente imposible de lograr. La operación pacto de Felipe González ya no es posible, si la llevara a cabo su masa electoral comprometida emigraría a las filas de IU o de Podemos, esto no es Alemania ni de lejos. En Alemania se dejó de votar con el corazón desde que se ocupó Berlín, en España, aunque gran parte del electorado lo sigue haciendo, el desencanto con el PSOE a causa de sus traiciones y la juventud han neutralizado esa tendencia y ahora el voto se acerca a unas izquierdas clásicas dotadas de nuevos instrumentos y sobre todo fiables, cercanas e incorruptas. 

Según el periodista Iñaki Errazkin, militante del PC desde 1973: 
PODEMOS es un proyecto a medio realizar, un pacto entre gentes variopintas, una alianza táctica de personas que, habiendo visto fracasar todo, necesitan confiar en algo nuevo, fresco y honesto que nos ayude, al menos, a asomar la cabeza y tomar aire. Todos nos alegraremos si PODEMOS consigue regenerar este país y también todos lo lamentaremos si fracasa en el intento.

Se habla en todas partes y hasta la saciedad de la unidad de la izquierda, Toledo también lo hace desde el pesimismo y hasta se pregunta lo que significa la izquierda. Toledo debería salir más a la calle, mezclarse con la población de los barrios obreros y comprobaría que para la mayoría silenciosa, esa que no está afiliada a ningún partido, ser de izquierdas es estar en contra del capitalismo, de la opresión y de la monarquía, así a secas. La izquierda ciudadana española está fuertemente unida, otra cosa es que no lo estén los partidos políticos que enarbolan su bandera, y no se bien porqué pero me parece que Podemos va a conseguir que se pongan de acuerdo, a la fuerza ahorcan y a la fuerza se guillotina. 


Benito Sacaluga.


4 de agosto de 2014

RAJOY AFILA SU CUCHILLO




Si a alguien le quedaba alguna duda sobre la irreversibilidad de las políticas de Mariano Rajoy, supongo que estas habrán sido despejadas después de escuchar o leer el contenido de su última comparecencia ante la élite de los medios de comunicación. Muchos ciudadanos, creían, creen que los recortes generalizados son circunstanciales, que han sido y son necesarios para superar la crisis total que se padece. Creen erróneamente que una vez superada la crisis económica los derechos eliminados o recortados se reincorporaran a la sociedad. Creen que los salarios volverán a ser dignos. Creen que sus aportaciones de hoy garantizarán sus pensiones del mañana. Creen, si, pero ni preguntan ni reflexionan, se entregan a un acto de fe inconsciente y en cierta forma cómodo, sin darse cuenta de que la "tierra prometida" por Rajoy, en el caso de que exista, será un desierto escasamente o nada habitable del cual ya estamos pisando sus primeras dunas. Entrar en el desierto es fácil, sin embargo salir de el es extremadamente costoso y difícil, coste y dificultad que se acrecientan cuanto más nos internamos en el. Hoy todavía estamos a tiempo de frenar el avance hacia la nada, antes de que la vuelta sea imposible. Rajoy, que lo sabe, coloca en nuestro camino a la pobreza generalizada una suerte de oasis prefabricados que a muchos confunden impidiendo así la percepción de la cruda realidad, que no es otra que la consolidación, una vez más, del capitalismo más agresivo como órgano rector de la sociedad española.

Con paso firme, Rajoy se presenta como el nuevo cruzado que salvará a España de la miseria, de una miseria que según él es consecuencia de la existencia de gobiernos más dedicados a conseguir el bienestar de los españoles que el bienestar de España, esto siendo cierto se ha minimizado a causa de políticas equivocadas y la comisión de  errores gravisimos, además de su instalación en la corrupción. De una España abstracta, que si para unos es el lugar común de convivencia, para la derecha es una gran fábrica destinada a aumentar sus riquezas y privilegios. Una colosal fábrica en la que los obreros somos toda la clase trabajadora. Sin ápice de vergüenza se envuelven en la bandera para justificar sus desmanes al mismo tiempo que acusan a sus opositores de antipatriotas y arremeten con saña contra todos aquellos que intentan oponerse frontalmente a sus tesis, les acusan de ser "antisistema", cuando en realidad son ellos los que desde dentro están cambiando el sistema poco a poco y no pararán hasta que se convierta en una caricatura de lo que fue antes de que ellos llegaran al poder.

A poco que desde Moncloa echen cuentas saben que en las próximas elecciones será muy difícil, por no decir imposible, que consigan una mayoría absoluta en el Congreso, también saben que la mayoría en número de votos será para los partidos de izquierda y también saben que deben utilizar todos los medios a su alcance, que son muchos, para impedir que la izquierda se una, para lograr que permanezca en la fragmentación y que esos votos ciudadanos no consigan cambiar nada o casi nada.

El Partido Popular ya está inmerso en tres campañas electorales (municipales, autonómicas y generales), ya tiene porque así lo ha decidido Rajoy un candidato a la presidencia del Gobierno, él mismo, lo acaba de confirmar. Promesas de bajadas de impuestos, de moderación, de crecimiento repartido...decenas de eslóganes ya flotan en las ondas de sus fieles emisoras. Sin embargo, mientras que el Partido Popular afila sus cuchillos para la lucha, el resto de fuerzas políticas, andan enredados en asuntos internos sin que ni siquiera exista un líder claro en cada formación a excepción de Podemos, los neofalangistas edulcorados de UPyD y el confuso Ciudadanos. Sin darse cuenta, o sí, le están proporcionando a Rajoy la piedra donde afilar su cuchillo y sus tijeras. Por si fuera poca la confusión, el PSOE, sin que hayan transcurrido diez días de la proclamación de su voluntad de cambio, de vuelta a sus orígenes, ya recoge velas y se apresta a compartir puerto con la derecha. Pedro Sánchez juega a ser secretario general sin darse cuenta de que solo es el secretario de Felipe Gonzalez y demás especímenes de parecido ADN. Sánchez visita al Rey y nos dice que su proximidad generacional será un puente para el entendimiento. En poco tiempo, muy poco, ha pasado de las promesas de oposición férrea al PP a las promesas de pactos de Estado. Las primarias para la elección del candidato a la presidencia del Gobierno ya solo serán secundarias. Mientras, los engañados, las bases socialistas, ya empiezan a mirar su carnet con una creciente sensación de que está caducado y de que no tienen donde renovarlo. Pedro Sánchez le aconseja a Rajoy que pise la calle y Rajoy le aconseja a Sánchez moderación, pero al igual que para Rajoy pisar la calle ni le conviene ni le interesa, para Sánchez la moderación, el centro político, es ya, como desde hace décadas, su estrategia y su interés. Dos consejos inútiles.

Por si quedaba alguna duda sobre la voluntad de coalición entre el PP y el PSOE, la estrenada presidenta nacional de los "socialistas" es incapaz de desmentir en público de forma tajante la posibilidad de una coalición. Nos dice que coalición "no cree" que se produzca, pero enseguida nos dice que pactos si, sin explicarnos el número y alcance de estos pactos. Palabras huecas y mentiras, como siempre. Por supuesto que no se va a dar una coalición para que ambos partidos se presenten juntos a unas elecciones, cada uno y por separado tienen una cantera de votos suficiente para garantizarles hoy ser las dos primeras fuerzas políticas, una vez celebradas las elecciones, en las que como he dicho es muy difícil que nadie obtenga la mayoría absoluta, veremos como el PSOE favorecerá la investidura de Rajoy como presidente del Gobierno, apoyo que justificará con grandes frases alusivas a España, a la gobernabilidad del pais y a la higiene democrática.

Esta marcha electoral por separado del PP y del PSOE y sus posteriores alianzas les conviene por muchos motivos, los más los estéticos. Sin embargo a la verdadera izquierda, y teniendo en cuenta el sistema de adjudicación de escaños actual y las variaciones que en relación con la elección de alcaldes está cocinando el PP, lo que le interesa, lo que le es absolutamente necesario a la izquierda real es concurrir a las elecciones bajo unas únicas siglas. Si la unidad de la izquierda no forma un frente común y sólido muchos votos ilusionados y valientes quedarán sin efecto práctico.

La ciudadanía está respondiendo adecuadamente a la verdadera izquierda política española, las elecciones europeas lo han puesto de manifiesto y la respuesta aumenta cada día exponencialmente. Ahora le toca el turno a los partidos de los ciudadanos, de los trabajadores. No deberían fallar.

Si la izquierda consigue los escaños necesarios, el PSOE no tendrá más remedio que renunciar a su centrismo indignante o maridar contranatura con un Partido Popular acosado. Si el PSOE llama a las puertas de la izquierda éstas deberán tener en cuenta, adaptados a la hora actual,  al menos uno de los premonitorios mandamientos que León Trotsky elaboró para el pueblo español en 1931, en evitación de traiciones posteriores o cambios de rumbo:
"Los socialistas que se dicen de izquierda (entre los cuales hay honrados obreros) invitarán a los comunistas a hacer un bloque e incluso a unificar las organizaciones. A esto los comunistas responden: "Estamos dispuestos, en el interés de la clase obrera y para la solución de determinadas tareas concretas, a trabajar unidos con todo grupo y con toda organización proletaria. En la lucha para los objetivos prácticos propuestos nosotros, los comunistas, estaremos siempre en primera fila y nuestros objetivos son irrenunciables. Esta es la forma de colaboración que los comunistas proponen fraternalmente a los obreros socialistas, sindicalistas y sin partido"


Los partidos políticos de izquierda españoles tienen muchas cosas que los unen y muy pocas que los separan. Teniendo en cuenta que lo importante es logar los objetivos que los ciudadanos reclaman, bueno sería que mañana mismo se pusieran de acuerdo para formar un nuevo Frente Popular que, al igual que el que en 1936 desbancó del poder al capitalismo, permita hoy el fin de la opresión a que nos somete el Partido Popular con el consentimiento del PSOE. Si esto se consigue, la III República será una realidad. Si dejamos, si dejan pasar la oportunidad actual puede que durante decenas de años sigamos transitando por el desierto.

Sin embargo no parece que la necesaria unidad sea fácil. Cayo Lara, en declaraciones de ayer a Europa Press, asegura no compartir las tesis de "Podemos". Con razón o sin ella debería haber callado. Obviedades innecesarias como: "Ni todos los políticos somos iguales ni todos los políticos formamos parte de una clase política" ya no interesan a nadie. A continuación afirma: "Podemos ha hecho un discurso frente a la política. Nosotros tenemos mochila, y una mochila que tiene elementos positivos y elementos negativos", tratando de justificar su posible marcha en solitario descartando cesiones identitarias ante una posible coalición electoral con la organización de Pablo Iglesias. Quizás debería desprenderse de su "mochila", muy pesada a causa de la ausencia de éxitos, si quiere que la razón de ser de IU tenga un sentido práctico. Quizás debería prestar atención a las bases y a las nuevas voces que claman para que IU deje de ser poco más que una anécdota a causa de su escasa representación en el Congreso. Dice Lara que su formación hace un discurso de clases y niega que "Podemos" lo haga (¡?), olvidando que la hora de los discursos ya ha pasado y ahora toca pasar a la acción. Nos dice también que muchos de los votantes de "Podemos" nunca habrían votado a IU, posiblemente tenga razón pero debería preguntarse el porqué. Si, debería preguntárselo, sin engañarse a si mismo.

Termina Cayo Lara diciendo que: Se abre un tiempo de esperanza donde es posible que podamos cambiar la situación del país" y que "veo el resultado de las pasadas europeas como un empujón para seguir mejorando sus resultados en las próximas citas electorales". Yo me pregunto cuanto tiempo es necesario para que IU en solitario llegue a ser una opción de gobierno. Quizás se conforma con seguir siendo indefinidamente una formación sin posibilidad de gobernar, en esto "Podemos" es claro, desde el minuto uno ha declarado que su meta es el gobierno, única forma de cambiar las cosas.

En fin, una vez más en España parece que el protagonismo de las siglas o de las personas impedirá un triunfo de la izquierda. Hoy Rajoy, leyendo las declaraciones de Lara, habrá disfrutado y mucho en su palacio.

Benito Sacaluga.