14 de enero de 2014

UN JEFE DE ESTADO QUE SI LO ES






Nuestro presidente del gobierno, que no de España, se ha pasado unas horas con el que si es presidente de Estados Unidos. Dicen que su visita tiene como objetivo conseguir que los americanos tengan confianza en nuestro país, hacerles comprender que España es un territorio seguro para sus dólares. Como si la administración Obama y los empresarios estadounidenses no estuvieran al tanto de la ruina que tenemos encima.

Hasta los americanos saben que Mariano es pura circunstancia y que los grandes negocios se hacen a medio y largo plazo. Saben que lo que Mariano les garantice puede irse al traste dentro de dos años, tal y como se fue nuestra participación en la guerra en que nos metió Aznar al día siguiente de que un diputado por León se convirtiese en un presidente del gobierno de España reacio a levantarse al paso de la bandera yanqui. 

Así no se pueden hacer negocios. Estamos en inferioridad de condiciones. Nuestro Jefe de Estado ni pincha ni corta, solo caza, y a Obama no le gusta hablar con quien no tiene el poder absoluto, es una perdida de tiempo para el hombre más poderoso del mundo.

La visita de Mariano a yankilandia es más o menos lo mismo que si a nosotros nos visita el presidente de Somalia. Lo primero que le preguntaríamos sería : ¿Que quieres? , para acto seguido presentarle al presidente de Sacyr. Más o menos lo que ha hecho Obama con Rajoy, solo que en vez de presentarle a un empresario le ha presentado al coronel que va ha dirigir eso del "escudo anti misiles" que nos han colocado en Rota, muy cerca de Gibraltar, por algo se empieza. Mariano aturdido, como siempre, habrá cambiado de conversación al más puro estilo gallego informado al presidente yanki que en España todos los niños estudian inglés, asignatura fundamental para alcanzar con ciertas garantías su futuro como emigrantes y para venderles el pan y el jamón etiquetado a los marines que se instalen en Rota y aledaños.

Para hacer la pelota como dios manda, previamente nuestro Mariano se ha dado una vuelta por el cementerio de Arlington y a dejado una preciosa corona en recuerdo y homenaje a los soldados norteamericanos caídos en todas las guerras en que USA ha participado desde que es USA, incluida aquella en el Caribe donde nos dejaron sin Escuadra, sin honor y sin Cuba. Luego, cuando se ha visto con Obama le ha sugerido que cuando éste visite Madrid se de una vuelta por el Valle de los Caidos y deje algo en la tumba de don Francisco y don José Antonio, aunque sea un paquete de leche en polvo como la que nos mandaba Eisenhower para que nos quitásemos el hambre allá por los cincuenta a cambio de que Torrejón de Ardoz fuera más o menos como Guantánamo pero con más aviones.

Obama le habrá preguntado a Mariano por Juan Carlos, a lo que nuestro presidente del gobierno habrá contestado : Bien, cada día, mejor, deseando dejar las muletas. A propósito, me ha rogado que te comente si hay alguna posibilidad de que le invites a alguna reserva india, está muy ilusionado con cazar algún bisonte, es el único bicho de cuatro patas que le falta en su colección. Obama le habrá respondido que eso se lo tenía que haber pedido a Bush, que el solo caza votos.

Mariano habrá intentado hablar del PIB y Obama le habrá dicho que no se pase, que bien está que nos lo suelte a los españoles, pero que los dos saben que lo de PIB es como lo de la picha de Jorge, que a veces se estira y a veces se encoge, sin dejar de ser algo de lo que todo el mundo presume de tener grande o en progresión.

Le habrá dicho al yanky que España es ahora un excelente pais para montar industrias, que el suelo se lo regalan y que la mano de obra está tirada de precio y más que lo va a estar. Que lo de Eurovegas se planteó mal, pero que no volverá a suceder. Hasta le habrá dicho que estamos en la senda de volver a situarnos en la "Champions League de la Economia Mundial", tal y como le aseguró Zapatero. En ese mismo momento a Obama le han soplado por el pinganillo la cifra de paro que hay en España y le ha dado un ataque de risa que aún le dura. Rajoy, como no sabía de lo que se reía su colega, ha optado también por descojonarse.

Lo más seguro es que, como hemos tenido que jubilar unos cuantos Harrier por falta de repuestos originales, ya casi son piezas de museo en una guerra moderna, Mariano se vuelva para España con unos cuantos F-16 de segunda mano, modificados adecuadamente y así poder ser utilizados para apagar incendios en los montes gallegos.

Una vez finalizada la visita, Obama habrá puesto una enorme equis en su agenda de compromisos coñazo y Rajoy de vuelo para España se habrá pasado las cinco horas hablando por teléfono con el arquitecto que les arregló la sede de Genova,13, cambiando pareceres sobre como remodelar la Moncloa para se parezca a la White House a cambio de una adecuada combinación de Black Money y White Money.

Benito Sacaluga











MANUEL FRAGA Y LOS JUDIOS




Articulo de D. Javier de la Puerta, Profesor de la Universidad de Jerusalén, publicado el 18 de abril de 2013 en Diario del Aire, bajo el título "Fraga y los judíos: Semana Santa en Zamora (1971)"




Durante varios siglos, la Iglesia Católica, durante los oficios de Viernes Santo, pedía por la conversión de los "pérfidos judíos-perfidis judæis", a los que acusaba de haber asesinado a Jesús. Todavía con anterioridad al Concilio Vaticano II (1962-1965), el Papa Juan XXIII eliminó la expresión "pérfidos judíos" de los rezos de Semana Santa, frase que se usó en unos oficios por última vez el año 1959. 
Doce años después, en 1971, el entonces ex-ministro de información y turismo, Manuel Fraga Iribarne (fundador de Alianza Popular, actual PP, en 1976), escribió las siguientes frases en su pregón de la Semana Santa de Zamora: "La lección terrible de la Semana Santa debe ser nuevamente revalorizada, asimilada. Los judíos prefirieron la injusticia al desorden, el inmovilismo a la esperanza y el milagro, el egoísmo a la caridad. Aún no han terminado de expiar la sangre caída sobre ellos y sobre sus hijos." 
El político continuó su pregón con la siguiente frase: "Por supuesto, se equivocaron, Jerusalén e Israel serían destruídas." Es decir, a pesar de estas destrucciones, Fraga consideraba que los judíos, dos mil años después, todavía no habían expiado "su pecado", a pesar de que hacía más de un decenio que la propia Iglesia Católica había eximido de responsabilidad a los judíos en la muerte de Jesús. 
Fraga había sido ministro de información y turismo entre 1962 y 1969. Él fue uno de los miembros del gobierno de Franco que votó a favor de confirmar el fusilamiento de Julián Grimau en 1963, sentándose todavía junto al dictador cuando el joven estudiante de derecho, Enrique Ruano, fue asesinado por la policía, al defenestrarlo desde un séptimo piso, en enero de 1969. No fueron estos dos crímenes hechos aislados, ya que la tortura y la violación sistemática de los más elementales derechos humanos eran el pan nuestro de cada día en aquella España de los años 60 y 70. Sin embargo, Fraga, en su pregón de Zamora, no se refiere en absoluto a estos crímenes, sino que prefiere irse dos mil años atrás. Tampoco se acuerda Fraga de los crímenes de Hitler y el Nazismo, del Holocausto, régimen del que el Franquismo fue aliado entre 1936 y 1945. 
Muchas partes del pregón zamorano de 1971 no son nuevas, ya que el ex-ministro utiliza en gran medida el pregón de la Semana Santa de Madrid del año 1963. ¿En qué se diferencian ambos pregones? En el pregón de Zamora Fraga añade las frases antisemitas ya citadas, las acusaciones al crimen cometido, según él, por el pueblo judío, a quien también ataca por "el gesto terrible de cobardía de los que no quieren recordar, ni reconocer, ni saber nada de nada." Además, siguiendo la estela de Franco, el político lucense ataca a la masonería, al acusar a los masones de "secularizar y descristianizar la Semana Santa." No le faltaba mucho a Fraga Iribarne para repetir al dedillo el famoso estribillo de Franco "un complot judeo-masónico orquestado por el comunismo internacional", aunque, extrañamente, la palabra "comunismo" no aparece citada ni una sola vez en esta soflama. 
En otra parte del discurso tiene la osadía de hablar de "ecumenismo", al mismo tiempo que ataca a otra religión, la judía, ignorando también que, en esos mismos momentos en los que leía el pregón, en Zamora, un pabellón de la cárcel provincial estaba dedicado a los sacerdotes españoles que se oponían a la dictadura. 
Este pregón fue guardado durante muchos años en una caja fuerte bajo siete llaves, para que no se pusiera en evidencia el posterior y radical golpe de timón del fundador de AP-PP en todo lo relacionado con Israel y el Judaísmo, ya que Fraga fue, en los albores de la Transición, uno de los fundadores de la Asociación de Amistad España-Israel, utilizando su pertenencia a esta organización para blanquear su complicidad con el Franquismo y sus crímenes. En esta primera transición el ex-ministro de Franco se convirtió en el primer ministro del interior (gobernación) de la monarquía heredera del Franquismo, siendo el principal responsable de los sucesos de Vitoria (cinco muertos) y Montejurra (2 muertos), hechos acaecidos en los primeros meses de 1976. 
Posteriormente, este viraje de Fraga fue adoptado con entusiasmo por José María Aznar, cuando en los años 90 convirtió al PP en el principal defensor en España de las acciones de los derechistas gobiernos israelíes de Shamir, Netaniahu y Sharón, cuyas políticas radicales dieron lugar a los estallidos de las dos intifadas habidas hasta la fecha. 
¿Releería alguna vez Fraga su pregón de Zamora, sus acusaciones y ataques al pueblo judío, también a Israel, durante sus últimos decenios de vida?

Benito Sacaluga

12 de enero de 2014

RETORNO AL PASADO




A cuenta de un correo que acabo de recibir de un buen amigo, comprometido desde siempre con la defensa de las libertades y luchador incansable en defensa de esa verdad que tanta falta nos hace conocer, me he visto en la necesidad de hacerme eco de sus consideraciones.

Me dice:
La sociedad española, pese a no ser plenamente consciente del desmantelamiento, no ya del tan cacareado "estado del bienestar", si no de los derechos civiles y laborales de los españoles, ha capitulado frente a los zarpazos del gobierno del PP que perciben en sus carnes. Los españoles han renunciado a ejercer la soberanía popular que la Constitución juanfranquista les reconoce, al menos formalmente. 
Por supuesto tiene toda la razón, a no ser que consideremos que la sociedad española solo está formada por las voces criticas y rebeldes, que aunque numerosas solo son una mínima porción de la sociedad española. Una excesiva minoría silenciada por los principales medios de comunicación, que a menudo, casi siempre, tiene, tenemos, la sensación de estar predicando en un desierto, a causa de que, tal y como expresa mi amigo:
España es como una inmensa avestruz, que despavorida ante la percepción de la amenazante realidad, esconde su cabeza en un vano intento de desconocerla, pensando escapar así a sus efectos.
Aún más, yo pienso que ante aquellos efectos negativos evidentes ante los que no cabe posibilidad ignorar, la sociedad trata de convertirlos en situaciones normales, necesarias y asumibles, tal y como se hizo durante la dictadura, donde la única libertad a la que se podía aspirar era a no estar en prisión y con eso la sociedad se conformaba. Curiosamente, la sociedad sigue teniendo un fuerte sentimiento de impotencia que le impide enfrentarse a los dictadores de hoy tal y como sucedió durante treinta y seis años de dictadura franquista. Casualmente están a punto de cumplirse también treinta y seis años desde que se aprobó la Constitución y precisamente ahora empezamos a caminar hacia atrás, retrocediendo en derechos y libertades de la mano de los herederos de aquellos que defendieron y colaboraron al mantenimiento de  la dictadura, con Juan Carlos de Borbón a la cabeza. Puede también que existan aún demasiados presos de ese franquismo sociológico sobre el que M.Vazquez Montaban dijo hace años:
Hubo un franquismo sociológico que aún pervive en mayor o menor medida y una retórica del franquismo que recuerda los mejores años, los que fueron de 1962 o 1963 a los primeros de la década de los setenta, y olvida los años de penurias y la crisis económica posterior, que se larvó ya durante el franquismo. En muchos sectores del franquismo sociológico han mitificado los años económicamente buenos, pero hay que recordar que éstos se basaron en exportar parados primero a Cataluña y al País Vasco y luego a Europa.

Siguiendo con el correo:
Si la mayoría de los españoles tuviésemos conciencia de lo que se nos viene encima (y especialmente del porvenir que les espera a la generación que nos releva) sería imposible que millones de ciudadanos pudieran quedarse en casa, mirando impasiblemente la realidad lúdica virtual que nos preparan las cadenas de TV, obedientes de la mano que las alimenta.
Últimamente y desde la derecha mediática su viene utilizando de forma cotidiana la denominación de "profetas apocalipticos", a los que de alguna manera denunciamos lo que está pasando y por un simple ejercicio de lógica aventuramos el desenlace, las consecuencias de esta forma de Estado y de Gobierno. Ciertamente, para los que así nos califican, el futuro no es de ninguna forma apocalíptico, sino todo lo contrario, pero solo para ellos. ¿Como puede ser calificado de profecía un acontecimiento que acaba de suceder y sus consecuencias lógicas? Puede que la crítica sobre la sociedad que permanece aletargada delante del televisor sea un recuso muy utilizado, pero por desgracia es cierto, sus programas son el "Pan y Toros" de hoy. Difícilmente puede encontrarse información que no esté manipulada y resulta evidente que manipulando la información se manipula al que la recibe, máxime si el receptor está predispuesto, deseoso de ser engañado.

Tal y como mi amigo dice no es necesario mucho para darse cuenta de la realidad, solo hay que querer:
Parece algo irreal, pero es así. No, no somos iluminados, ni más listos o inteligentes que nuestros conciudadanos, tan solo sucede que sí que hemos escalado una actitud crítica, que no solo nos permite percibir el paisaje, sino asumir la responsabilidad de advertir de lo que pasa a los que emulan al avestruz, y con su desconocimiento y/o con su cobardía, alientan las políticas de arrasamiento de los derechos y libertades públicos. 
Más que un ejercicio de vana presunción, el nuestro es un ejercicio de compromiso, nada gratificante por cierto, si no más bien todo lo contrario, viendo como vemos a nuestro lado, cómo la gente "pasa" de plantearse o participar en debates, y se embota con anestesiantes preocupaciones por el fútbol, o los infames programas de la salsa rosa. Esperemos que no sea demasiado tarde cuando colectivamente se den cuenta de lo que está sucediendo, y casi diría y al paso que vamos, de lo que ha sucedido.
Antaño se viajaba al extranjero para abortar, para comprar libros o discos prohibidos en España, para ver películas vetadas por la censura, para celebrar reuniones políticas o sindicales...........y para trabajar. Hoy las nuevas leyes nos obligarán a volver a tener que ir al extranjero para interrumpir un embarazo. Para publicar bajo pseudónimo las criticas a los gobernantes y a la iglesia, tendremos que ir a manifestarnos a las puertas de las embajadas españolas en el extranjero para evitar ser detenidos si lo hacemos en España ante un ministerio o el Congreso. Los derechos sindicales y a causa de la Reforma Laboral (el nuevo Fuero del Trabajo) han pasado a ser una mala copia de los que contemplaban los sindicatos verticales. La iglesia católica ha sido devuelta a las aulas de las escuelas y la depuración de los maestros ya ha comenzado. Tal y como ocurrió en la dictadura la emigración es cada día más numerosa y tal como pasaba antes viajamos al extranjero a trabajar en aquello que se niegan a hacer los alemanes, suizos o belgas. Las pensiones vuelven a ser limosnas insuficientes. Los salarios están a la cola de los que existen en los países desarrollados. La oligarquía franquista ha vuelto a tomar las riendas de la economía. Nadie confía en la justicia. La corrupción se ha adueñado de los gobernantes.............

Un total retorno al pasado. Bien está si les place que nos tilden de apocalípticos, pero desde luego no de profetas, lo que denunciamos ya está sucediendo, y solo de la sociedad española depende que continúe el retroceso, para evitar que tal y como sucedió con el franquismo, y como sus sucesores desean, la democracia actual se disfrace al igual que la dictadura franquista y se convierta solo en una democracia sociológica, engendrada a partir del miedo de la misma forma que el franquismo sociológico, una democracia falsa y opresora pero admitida sin reservas y en la que la derecha y el capitalismo salvaje campen a sus anchas.
El franquismo, de ser originalmente una dictadura, se convirtió en forma de vida de los españoles. (J.L. López Aranguren)
De seguir asi, amansados, poco tardaremos en gritar los mismo que los españoles de 1814 al regreso del absolutista Fernando VII:  ¡Vivan las caenas!, para posteriormente sustituir voluntariamente a los caballos que tiran del carruaje del monarca.

Benito Sacaluga



11 de enero de 2014

CORNUDOS Y APALEADOS




Un día después de Navidad, el 26 de diciembre, el Boletín Oficial del Estado recogía un nuevo cambio en la regulación de la condición de asegurado para acceder a las asistencia sanitaria. En plenas fechas festivas, se supo que a partir del 1 de enero de este año serán asegurados los residentes en España, con la salvedad de que no podrán superar 90 días de estancia en el extranjero a lo largo de cada año natural. Así las cosas aquellos españoles que han tenido que emigrar en busca de un puesto de trabajo el uno de abril de 2014 se quedan si derecho a la asistencia sanitaria en España.

Sorprende que aún hoy 11 de enero en la web de la Seguridad Social aún se pueda leer lo siguiente:
La Tarjeta Sanitaria Europea (TSE) es el documento personal e intransferible que acredita el derecho a recibir las prestaciones sanitarias que resulten necesarias, desde un punto de vista médico, durante su estancia temporal por motivos de trabajo, estudios, turismo, en el territorio de la Unión Europea, del Espacio Económico Europeo y en Suiza, teniendo en cuenta la naturaleza de las prestaciones y la duración de la estancia, de acuerdo con la legislación del país de estancia.
y sorprende porque para nada hace alusión a su caducidad en tres meses.

Una decisión criminal para aquellos emigrantes que han viajado en busca de trabajo y no lo han conseguido aún, para aquellos a los que se les ha terminado el contrato y siguen en el extranjero a la espera de otra oportunidad y para aquellos que aún estando trabajando en el extranjero las condiciones del contrato o la legislación del país en cuestión no contempla el derecho de asistencia sanitaria integral. En cualquier caso los más perjudicados son los investigadores y estudiantes españoles que pasan largas temporadas, o años, en países de la UE en los que no cotizan a la Seguridad Social de esos respectivos países. La justificación que da este Gobierno para adoptar la medida se basa en acabar con ciertos "abusos" ¿?.

Este es el trato y la ayuda que el canalla de Rajoy da a los jóvenes españoles, y a los no tan jóvenes, que no han tenido más remedio que salir de su país para poder acceder al puesto de trabajo que España les niega.

Una canallada que lógicamente ha llamado la atención en Bruselas y que ha sido objeto de una interpelación por parte del eurodiputado de IU,Willy Meyer, dirigida a la Comisión Europea. Meyer se interesó por la legalidad de dicha medida, adoptada por el Ministerio de Empleo español que dirige Fátima Báñez y denunciando que: 
"La medida afectará a los desempleados y trabajadores precarios que tarden más de tres meses en encontrar trabajo en un país extranjero, ya que los dejará absolutamente desprotegidos".
Según el eurodiputado de IU, la iniciativa de Empleo supone "un atentado contra el derecho fundamental a la salud de los emigrantes, y viola la legislación europea en dicho ámbito", insistiendo en que "los tratados de la UE buscan garantizar los derechos de los europeos en todos los estados miembros, algo que en el área sanitaria está regulado en un reglamento sobre coordinación de sistemas de Seguridad Social".

Como efecto colateral negativo de la cruel medida, nos encontramos con que un emigrante de nacionalidad española, en caso de necesitar una atención médica importante dentro de las especialidades en las que España está a la cabeza, no lo podrá hacer, a no ser que abandone su trabajo en el extranjero y volviera a España para...........apuntarse en el paro.

Si cruel es la medida del Gobierno que preside el mentiroso crónico que es Mariano Rajoy, no lo es menos la reacción del principal partido de la oposición, que de momento se ha limitado a decir que "no lo tiene claro".

Nada le importa a este esperpento de persona que es Rajoy, que los euros que los emigrantes ganan en el extranjero sean gastados por su familias en España. Un factor más para maquillar sus cifras económicas. Su tan cacaraeado, y falso, repunte del consumo.

Otra medida injusta más que desprende un olor nauseabundo a connivencia con los intereses de aseguradoras médicas privadas, único recurso para aquellos que queden desprotegidos por el Estado, por un Estado que se ha convertido en un club financiero de la derecha más agresiva.

Realmente hay que reconocer que o bien Rajoy es un portento de valentía o un ignorante. Está continuamente provocando el estallido social y cada día que pasa está más cerca de conseguirlo, razones sobran.


Benito Sacaluga

LOS NÚMEROS DE LOS GOBIERNOS

Durante los años en que José Luis Rodriguez Zapatero fue presidente del gobierno, y desde el primer momento, las criticas a su persona, a su gestión y a su partido por parte de todos los medios de comunicación superaron todas las estadísticas.  Nada de lo que hiciese era aceptado y todo era ferozmente criticado. Su ausencia de pasado político y su carácter le convertían en el blanco perfecto de las iras de una derecha que nunca se resignó a perder el poder, no ya el que ostentó con Aznar en la presidencia, sino también el que ejerció impunemente bajo el manto de la dictadura franquista.

Ciertamente Zapatero cometió demasiados errores, la mayoría de ellos leves y algunos de extraordinaria gravedad. Una de sus principales equivocaciones fue rodearse de parte de la vieja guardia del PSOE, un puñado de transicionistas que  finalmente impidieron el proyecto de la "Nueva Vía", y le convirtieron en candidato a la presidencia del país en unas elecciones generales que estaban seguros de perder.

Seriamos completamente injustos si olvidásemos que durante su mandato las pensiones aumentaron su poder adquisitivo en más de un 25% y se llevaron cabo importantes políticas sociales. Nada más llegar a Moncloa tomo decisiones muy difíciles por el solo hecho de estar integradas en su programa electoral. De su total etapa como presidente del gobierno cualquiera puede encontrar en la red un extenso detalle, opiniones y críticas. Nadie duda de que Zapatero perdió el gobierno a causa del estallido de la burbuja inmobiliaria, sus números hasta esa fecha eran más que aceptables, pero procedentes de un sistema productivo basado en un 50% en la edificación y destinado a una reconversión que aún no se ha producido.

En la siguiente tabla podemos ver los indicadores económicos más significativos correspondientes al año en que Zapatero llegó al Gobierno (2004), y los coincidentes con el estallido de la burbuja inmobiliaria a finales de 2008:

(Datos en millones de euros)

2004 2008 DIF %
PIB 841.294 1.087.788 246.494 29,30%
IMPORT 251.800 351.497 99.697 39,59%
EXPORT 218.201 288.217 70.016 32,09%
CONSUMO 636.786 834.371 197.585 31,03%
RENTA NACIONAL 709.618 885.491 175.873 24,78%










Según los datos anteriores la economía española caminaba en una dirección correcta de crecimiento. En cuatro años el PIB aumenta casi un 30%. Las exportaciones crecen de forma equilibrada con las exportaciones, El consumo aumenta a un ritmo próximo al 8 % anual y la Renta Nacional Neta lo hace más de un 6% anual. Unos excelentes resultados, pero que estaban construidos sobre barro.

Estos resultados positivos, habrían sido muy difíciles de conseguir, por no decir imposible, si la zona euro hubiese tomado ejemplo de las medidas adoptadas en USA por la Reserva Federal en el año 2005, descaradamente dirigidas a pinchar la burbuja inmobiliaria antes de que les estallase en las manos, un estallido que desde 2004 podía suceder en cualquier momento. Los EE.UU optaron por una voladura controlada. Una vez pinchada la burbuja, las viviendas norteamericanas empiezan a perder valor, comienzan las ejecuciones hipotecarias, el sistema financiero comienza a hacer aguas. Europa reacciona subiendo tipos de interés un año más tarde que USA. El Banco de España permite la práctica especulativa en las tasaciones y porcentajes de endeudamiento inasumibles. Finalmente en agosto de 2008 cae Lheman Brothers, marcando el inicio de la gran crisis financiera a nivel mundial. que aún hoy padecemos.

Ni en España ni en Europa se siguió el ejemplo norteamericano. Es más en España se negaba la crisis como si de una pesadilla pasajera se tratase. Se negaba, pero los políticos sabían que existía y sabían las consecuencias que podía suponer no tomar medidas urgentes. Consultaban a bancos y cajas y estos no tenían ningún inconveniente en mentir, mientras el Banco de España miraba para otro lado. El agujero de la burbuja no lo reflejaban en sus balances, los índices de morosidad no eran reales y por tanto tampoco lo eran las provisiones. Las garantías que soportaban las operaciones de crédito perdían su valor. Las acciones de los bancos españoles bajaron en bolsa hasta valores inimaginables. Finalmente y obligados por Europa recomponen sus balances, los adecuan a la realidad y todos, bancos y cajas, menos una docena más o menos, son intervenidos, primer paso para su desaparición definitiva. Como todos sabemos el coste económico del saneamiento del sistema financiero español, solo en ayudas directas ya le lleva supuesto a los españoles cerca de 70.000 millones de euros.

Que el mercado inmobiliario iba a estallar lo sabia todo el mundo político y económico, sobre todo el sector financiero, no en vano todo era producto de la especulación, pero nadie quería cerrar un grifo que les llenaba los bolsillos de forma espectacular, los gobiernos europeos tampoco. Cuando el Banco Central Europeo reaccionó subiendo los tipos de interés el mercado ya estaba saturado y los que pagaron las consecuencias fueron los hipotecados, que veían como el tipo de interés de sus hipotecas subía de tal forma que convertía en imposible el pago de los prestamos. Aun en esta situación las entidades financieras siguieron con su especulación de segundo escalón, ofreciendo refinanciaciones a mayor plazo para amortiguar así las cuotas mensuales y en muchas ocasiones aumentando el capital pendiente para atender el pago de recibos atrasados.

Hoy, cinco años después del terremoto aún seguimos retirando escombros, pero no construimos sobre lo derribado. El actual gobierno se empeña en continuar con sus políticas de no hacer nada, ofreciéndonos unos resultados que lejos de ser fruto de la "construcción", proceden exclusivamente de la destrucción. Interminables recortes en el gasto social y subidas de impuestos son el único eje de la política económica de Rajoy. Un menor gasto social y una mayor carga fiscal, que afecta en mayor medida a las clases trabajadoras, pero que no ha sido ni es suficiente para cuadrar las cuentas y por tanto hace necesario un aumento del endeudamiento del país, hoy ya batiendo récords históricos. Unos resultados los de Rajoy, que al igual que los de Aznar y Zapatero carecen de una base solida que permita ni siquiera soñar con una curva ascendente para nuestra economía, conformándonos con que la curva sea plana y siempre con el temor de un nuevo descenso desde el permanente punto de equilibrio.

Una vez que ya sea imposible crear nuevos impuestos o subir los actuales, el PP llevará a cabo el segundo desmantelamiento del Estado. Una nueva ola de privatizaciones se pondrá en marcha, Sanidad, Loterías, Transporte Ferroviario, Autovias, Paradores Nacionales, Transporte Municipal, etc.. son algunos ejemplos de lo privatizable en un futuro próximo.

Los números calientes que Rajoy nos ofrece y magnifica, son en buena medida los responsables de que el PP no se haya desplomado en las encuestas de intención de voto. Unos números que al igual que los de sus predecesores son totalmente inconsistentes. Aznar los diseñó para la entrada en Europa, Zapatero para mantenerse en el cargo y Rajoy como parte de su proyecto para que la extrema derecha gobierne por tiempo indefinido, aún cuando no forme parte del Gobierno.

Sería deseable que en las próximas convocatorias electorales nos olvidásemos de los maquillados datos macroeconómicos  con que nos abrumarán, y en su lugar nos miremos los bolsillos, la nómina y la declaración de IRPF para ver cuanto hemos "crecido" con respecto al año anterior y cuanto nos ha quitado el estado solo en impuestos directos. Luego echemos cuentas de todo lo que nos hemos gastado y calculemos el IVA abonado, sumemoslo a lo pagado en concepto de IRPF.  Anotemos todo en un papel y luego a ver quien tiene narices de permanecer tranquilo frente al televisor cuando Rajoy nos diga que "estamos creciendo" y además que ese "crecimiento"es gracias a él y a su gobierno. A los seis millones de parados y a los pensionistas no hace falta que les diga lo que tienen que hacer.

Benito Sacaluga


10 de enero de 2014

RAJOY NO ES FIABLE





Antes, durante y después de la campaña electoral de las últimas elecciones generales Mariano Rajoy enarboló la bandera de la confianza como requisito indispensable para la salida de la crisis económica. Le dijo a todo el mundo que él era digno de confianza. Alguno hasta se lo creyó.

Ya resulta hasta aburrido hablar de los incumplimientos del programa político que le llevó hasta la presidencia. Sus mentiras y sus medias verdades ya asquean y la sola aparición de su figura en las televisiones provoca una necesidad perentoria de cambiar de canal. Su discurso es siempre el mismo y además lo esgrime desde la prepotencia. Que crea que los españoles somo idiotas exaspera. Si se sometiera a un detector de mentiras cada vez que se dirige a la nación, la gráfica se mantendría constante en el nivel de las respuestas falsas, ni siquiera marcaría como verdadera la frase inicial deseando los buenos días.

Tal y como andan las cosas en el seno de su partido, sus mismos dirigentes, no digamos ya las bases, necesitan ser espoleadas por el líder. Hasta tal punto existe la desconfianza sobre la gestión del gobierno, que Rajoy ha tenido que darle a sus correligionarios un panfleto detallando lo que el considera logros conseguidos desde que llegó a Moncloa. Un panfleto en el que miente, todo el PP lo sabe, y que entrega a sus propios compañeros de partido a modo de consigna a transmitir, convirtiéndose así en igual de falsos que su presidente, faltaría más.

En el panfleto en cuestión se relacionan hasta cuarenta puntos y cada uno de ellos representa un logro del gobierno que Rajoy preside desde finales de 2011. Muchos de esos puntos son meras apreciaciones personales, otros son evidentemente un logro, pero un logro para la extrema derecha a la que representa, otros son el simple canto de un idiota. Es tanta la irresponsabilidad y prepotencia de Rajoy que hasta se atreve a falsear datos económicos que están al alcance de cualquiera.

Las exportaciones crecen un 7%. Se vanagloria de que las exportaciones han crecido un 7%, pero omite decir que en el año 2011, con él en la oposición y con la crisis económica en ebullición, lo hicieron un 15,40 %, más del doble de la cifra que se apunta como admirable logro. De la misma forma presume de que nuestra balanza de pagos presenta superávit, normal. Con un descenso del consumo y de la inversión como el que se viene produciendo desde que gobierna lo lógico es que las importaciones caigan.

Habla de la prima de riesgo y vuelve a mentir. Afirma que "España se financia a precios anteriores a la crisis". Rotundamente falso cojamos la fecha que cojamos como referencia. Si consideramos el año 2008, fecha del estallido de Lheman Borthers, la prima de riesgo española estaba en +50, hoy está rozando los +200, es decir 150 puntos más alta que en el año que se inició la crisis. Si nos remontamos a antes del inicio de la crisis, que es a lo que Rajoy se quiere referir textualmente, nos encontramos con que en 2006 la prima de riesgo presentaba valores negativos (-10), por debajo incluso de la alemana, lo que viene a decirnos que hoy está 210 puntos más alta que antes del comienzo de esta historia de nunca acabar.

Igualmente miente en los datos de crecimiento. Dice; "Recuperamos el crecimiento tras nueve trimestres de caída"  En primer lugar y teniendo en cuenta que nueve trimestres son 27 meses, la evolución del PIB en septiembre de 2011 era de un +0,7 % con respecto a 2010. El suyo, el de 2013 con respeto a 2012 solo ofrece un dato de crecimiento del +0,2%. Según esto con Rajoy en el gobierno hemos pasado de un crecimiento del +0,7 a un supuesto +0,2, es decir que hemos pedido un 0,5%.

Afirma, considerándolo un éxito, que "Hay 150.000 parados menos que hace un año", olvidando que la realidad es que desde que llego al poder hay 278.979 parados más, un 25,98 % frente al 22,85 % de 2011. Si miramos lo que de verdad importa, que son la encuesta sobre población activa o las cotizaciones a la seguridad social, el fracaso del gobierno de Rajoy es estruendoso. Ateniéndonos a la cifra de paro juvenil, España se sitúa a la cabeza de toda la Unión Europea con un 57,40 %, sin embargo Rajoy nos dice que "110.000 jóvenes se benefician de las medidas de apoyo al Gobierno", olvidando que nuestros jóvenes tienen la necesidad de emigrar masivamente para no convertirse en juguetes rotos dentro de cinco o diez años.

Hasta es capaz de afirmar que "Finalizamos con éxito el programa de saneamiento del sistema financiero..." ¿Que ha finalizado que? Debe ser Rajoy el único europeo que piensa que el saneamiento de la banca española ha concluido. Debería leer los informes del Banco Central Europeo y del FMI, le vendria bien. Nos habla de que "La economía española recupera competitividad" Normal Sr. Rajoy y más competitiva aún sería si usted reinstaurase la esclavitud, único punto que le falta a su reforma laboral. para que esta fuese perfecta para los empresarios.

No siente ningún rubor en afirmar: "Se frenan los desahucios gracias a las medidas del gobierno".¿A las medidas del gobierno? ¿No será a causa de las resoluciones de los tribunales europeos y a la incansable actividad de plataformas solidarias, esas plataformas a las que ustedes desde su mayoría absoluta impiden la tramitación parlamentaria de iniciativas populares? Igualmente y sin el menor ápice de vergüenza nos dice: "Se contiene el déficit y se cumplen los compromisos presupuestarios". En primer lugar los presupuestos no son un compromiso, son una ley. En segundo lugar, la contención del déficit que usted está llevando a cabo solo tiene de mérito su inmensa capacidad para despojar a la sociedad de sus derechos y entregárselos al capital.

Alardea de que "Se impulsan medidas para mejorar la calidad educativa", cuando la realidad es que la nueva ley de educación nos retrotrae a los albores del nacionalcatolicismo. Acto seguido nos dice que "Se incrementa la seguridad de los españoles", imagino que refiriéndose a esa ley de seguridad ciudadana que está pidiendo a gritos la reinstauración de los Tribunales de Orden Publico franquistas, una ley que no es más que un escudo para que la clase política se proteja de la crítica de los ciudadanos.

Hasta es capaz de decir que las pensiones han recuperado poder adquisitivo, definitivamente este hombre ha perdido el sentido de la decencia.

Así hasta cuarenta puntos, en la imagen inferior está todo, un panfleto inaceptable cuya lectura produce vergüenza ajena. Pura propaganda de partido, burda y de mal gusto aparte de engañosa, una cruel burla hacia los trabajadores, los parados y los pensionistas. Ni siquiera puede considerarse propaganda política ya que no hay ideas ni planteamientos generalistas, solo mentiras para sostener ese sombrajo para franquistas que es el Partido Popular.



El pueblo, de momento calla.


Benito Sacaluga




9 de enero de 2014

UNA FALLA MÁS





El Palacio de las Artes de Valencia ha tenido que cerrarse por riesgo para las personas. El revestimiento de su singular cubierta se desmorona y cae. Ocho mil metros cuadrados de mosaico cerámico irán a la basura junto con tres millones de euros que se estima costará solamente retirarlo. Unos millones que irán a engrosar la enorme deuda que esta comunidad tiene asumida, la segunda más alta de toda España después de Cataluña.

Pretender decirnos que el problema de la cubierta ha surgido ahora es una tomadura de pelo. Todos los vecinos de Valencia pudieron comprobar que aún antes de su inauguración la cubierta presentaba irregularidades en toda su superficie. Más que un revestimiento continuo parecía un parcheado, ahora ya no lo parece, ahora lo es oficialmente. Solo hace falta mirar con detenimiento las fotografías que circulan en Internet  desde la inauguración del palacio para comprobar lo anterior.

Estamos de acuerdo en que revestir una superficie curva e irregular a base de teselas cerámicas es un trabajo harto difícil, más aún si el tamaño de éstas es demasiado grande para permitir los ajustes sobre una superficie curva que además es metálica. Una conjunción de materiales cerámica-metal en los que formar un todo estable es imposible a causa de los diferentes coeficientes de dilatación de ambos por efecto de la temperatura. El gran Gaudí resolvía el problema sin complicarse, utilizando piezas de cerámica de pequeño tamaño e integrando el material de agarre como un elemento "decorativo" más de la construcción. Algunas teselas de la Alhambra de Granada llevan colocadas diez siglos y las que menos seis. El trabajo en el "Palau de Calatrava" era difícil pero las dificultades ya aparecieron en la fase de construcción, de hecho el recubrimiento de la cubierta fue uno de los motivos principales en el retraso de las obras. Añadamos que el edificio se encuentra sobre el lecho natural de un rió y el problema se complica. No se hizo nada. Se asumió un riesgo cierto y ahora el riesgo desaparece para convertirse en tragedia.

Los responsables políticos culpan al arquitecto y este de momento calla. Los técnicos de las empresas constructoras y la ingeniería callan. De momento nadie asume responsabilidades y nadie las exige porque todos saben que la responsabilidad es de todos sin excepción, unos por acción, otros por omisión y todos por la pasta. Mejor pagar, completar la chapuza y aquí no ha pasado nada. Ya nos hemos gastado 500 millones, cuatro, cinco o seis millones más no van a ninguna parte. 
Lo malo, o lo peor, es que al fiasco del Palau debemos unir el del Circuito Urbano de Formula I, las instalaciones de la Copa América, el Circuito Automovilístico de Cheste, el Aeropuerto de Castellón, la Ciudad de la Luz, Terra Mítica, Canal 9, etc, etc..., suficiente material para montar una grandiosa falla y pegarle fuego el próximo 19 de marzo.

Bancaja, Banco de Valencia, Caja del Mediterráneo y otros cadáveres financieros más, lo son en gran medida a causa de estas obras faraónicas, todas completamente prescindibles.

La Comunidad Valenciana, con un presidente no electo y más políticos imputados por corrupción que ninguna otra comunidad española, con el mayor número de viviendas sin vender de toda España, sin entidades financieras regionales y una deuda estratosférica, sorprendentemente sigue siendo un feudo del Partido Popular. 


Benito Sacaluga


8 de enero de 2014

HA VUELTO EL CID




El hecho de que una hija del rey haya sido imputada, por segunda vez, en relación con delitos fiscales y blanqueo de dinero, acapare la atención de todo un país es normal, también lo es que toda la prensa extranjera lleve la noticia en sus portadas. Si al miembro de una casa real, y más si ésta asume la jefatura de un estado, se le relaciona judicialmente con la comisión de delitos es motivo suficiente para que la opinión pública considere de máxima importancia la noticia y sus entresijos.  Lo que no es normal es que la atención ciudadana se centre más en la posibilidad de la imputación a un miembro de la familia real que en los motivos de dicha imputación. Así las cosas la noticia deja de ser el delito cometido para serlo el simple hecho de que la justicia haya sido capaz de sentar en un juzgado a un miembro de la familia real. Lo anterior nos da una idea del concepto que de la justicia se tiene en España.

Desde su existencia como tales, los borbones han venido haciendo de su capa un sayo sin que la justicia ordinaria se lo impidiese. De hecho nuestra Constitución blinda los desmanes que Juan Carlos I pueda cometer y su persona es ajena a posibles encuentros con la justicia. Ellos y la clase política que los mantiene en el trono son más dados a someterse a la "justicia divina", al estilo y maneras de Michael Corleone, que negaba sus crímenes ante los jueces y luego se los contaba con todo detalle a un cardenal papable. Esa justicia en la que un juez inexistente siempre perdona los delitos cometidos, aunque sean de sangre y mucha sangre. Un sincero arrepentimiento sin restitución del daño causado y el simple propósito de no reincidir garantizan la absolución. Si luego el delito vuelve a cometerse solo hace falta pedir hora con el confesor y en menos de diez minutos todo queda favorablemente resuelto para el culpable confeso. Claro que debo precisar y advertir que estas confesiones de culpa no es nada aconsejable que se lleven a cabo en el seno de religiones diferentes a la católica, ya que puede que el confeso sea ajusticiado en una pira o que sus manos sean cortadas de un limpio machetazo.

Para su aplicación aquí en España y teniendo en cuenta que muchos españoles aún no han visto a dios alguno, se ha optado por la justicia de los hombres y la divina ha quedado, con el permiso de la Inquisición, para el día ese en que todos nos volveremos a reencarnar para rendir no se que cuentas.

Lo anterior, para la derecha católica y sus reyes es un tema que no acaban de digerir. Eso de que una infanta de España rinda cuentas al pueblo les parece una falta de respeto. En el fondo piensan que la realeza , y ellos mismos, solo se deben a su todopoderoso imaginario, olvidando que en este país ya existe un precedente, al menos la leyenda, donde un militar burgalés hizo jurar a todo un rey, Alfonso VI el Bravo, su inocencia en el asesinato de su hermano Sancho. A raíz del juramento y según una esplendido análisis del mismo que debemos a Francisco García Fitz:
El Cid se convierte en conciencia social y guardián del bien común, pasando a representar el "mito del cambio social, pero del cambio social asumible, no revolucionario", al actuar como garante de la continuidad del ejercicio de la autoridad, pero del ejercicio correcto de la misma.
Esto que hizo El Cid, leyenda o no, es lo que los españoles estamos deseando, lo que necesitamos para seguir siéndolo sin avergonzarnos de ello. Nuestro Cid hoy son los jueces, y al igual que él deberían ser paladines de la verdad, de la justicia y del bien común. Actuando justamente y por el bien de todos jamás el pueblo les volverá la espalda y los gobernantes les temerán. 

Si algo no debe llegar nunca a ser cuestionado por el pueblo, ese algo es la justicia en su acepción de garante del cumplimiento de las leyes en un plano de igualdad para todos. Malo es que un alto cargo político cuestione la independencia de las decisiones judiciales, pero inmensamente peor es que el pueblo lo haga, precisamente porque es el sector más dependiente de la justicia en su más amplio sentido. El más débil y al mismo tiempo el más atacado.

Los delitos que se imputan a la infanta y a su marido, los muy nobles Duques de Palma, se pueden resumir en una apropiación de dinero publico, es decir de nuestro dinero, aprovechando una situación de privilegio más propia de la Edad Media que de nuestros días. Que un juez tenga que "redactar poco menos que un tratado de derecho procesal" (palabras del propio juez), para conseguir sentar en el banquillo a un miembro de la realeza, es un ataque a la linea de flotación de la independencia judicial y de la igualdad ante la justicia.

Ningún trabajador español, ninguno en el fondo, en voz alta o en silencio, está en desacuerdo con la decisión del juez Castro, es más si se constituyese un jurado popular y a la vista del contenido del auto del juez, todos los implicados en el caso serían considerados culpables.

Una cuestión no debemos olvidar, no debemos personalizar en la figura de la infanta, ella no es el problema principal, solo una consecuencia del mismo, de la monarquía. Una institución que, como se puede comprobar, su sola existencia pone en entredicho ni más ni menos que a la justicia y a los jueces. Tampoco debemos debatir sobre abdicaciones ni sobre sucesiones. El mal es la monarquía en si misma, independientemente de quien se siente en el trono, más aún, si cabe, si quien lo hace es un borbón. Este es el único debate que interesa. 

Que una infanta de España se siente en un banquillo no es un escándalo, lo que es un escándalo es que en España exista una monarquía desempeñando la jefatura del estado, máxime si el rey lo es por imposición de un dictador sanguinario con la colaboración de sus herederos y la complaciente cobardía de aquellos a los que masacró.  Un rey que, cosas del destino, jamás podría jurar como lo hizo Alfonso VI en relación con su inocencia en la muerte de su hermano, sencillamente por que fue él quien lo mató.

Que la infanta vaya al juzgado como imputada es una buena noticia, al menos un placebo para esta democracia tan defectuosa que estamos soportando. Que rinda cuentas ante el juez, casi un Cid contemporáneo, luego si quiere que visite a su confesor, que para eso, también entre todos, lo pagamos.

Benito Sacaluga




6 de enero de 2014

CAZANDO EN ESPAÑA





A los tres años escasos de terminar la Guerra Civil, con una España destartalada y unos cuanto millones de españoles en la miseria, subsistiendo a base de cartillas de racionamiento y quitándose los piojos a golpes,  los del glorioso Movimiento Nacional se fueron de excursión a Toledo, buscando un lugar apropiado para gastar todas las balas que les habían sobrado, aparte de las que guardaban para que la represión estuviese suficientemente documentada. Se trataba de encontrar algo cerca de Madrid, pues el Generalísimo ya había dejado claro que eso de salir de El Pardo no le gustaba, a no ser que fuese para ir a su querida Galicia o al Palacio de Oriente a levantar la mano.

Llegando a Los Yebenes preguntaron a su alcalde si conocía alguna zona adecuada, una finca que dispusiese de un abundante número de animales de cuatro patas, de esos que se cazan a tiros ,escondido entre los matorrales con la escopeta, la canana bien llena y una petaca rebosante de Carlos I. Una zona para practicar el noble arte de la caza a pie, pues ya se sabe que el Caudillo era de Infantería. Poco tardaron las autoridades locales, o sea la Falange, en dirigir a la comitiva a una extensa finca situada en el vecino término de Mora.

Llegando al término de Mora fueron conducidos a una finca de casi 7.000 hectáreas, lindante con la provincia de Ciudad Real. Grandes arboledas, encinas , brezos, madroños, arroyos, en su centro un bosque natural de 654 hectáreas, terreno ascendente en suave pendiente hacia el norte, hermosa vista de los Montes de Toledo y ciervos y jabalíes por todas partes, dedicados a vivir sin meterse con nadie, junto con algún que otro lince ibérico. En sus cielos águilas reales y buitres negros haciendo las acostumbradas prospecciones en busca de algo que llevarse al pico.

A la vista de tanta abundancia cinegética la decisión fue fácil de tomar. Nos lo quedamos, dijeron los señores de la chaqueta blanca y la camisa azul, además de añadir que desde ese mismo día el paraje se llamaría Coto Nacional de los Quintos de Mora. Lo de nacional quería decir que todo el dinero que hiciese falta para su conservación, mantenimiento, etc... corría a cargo de los españoles que estaban en la cola del reparto del pan, y que los animales que allí se abatieran eran para los dueños de las escopetas, que para eso habían ganado una guerra.

Podemos imaginarnos la cara que pondrían los ciervos la primera vez que vieron aparecer por allí a unos señores vestidos de caqui, con sombrero austriaco a lo Hitler, pegando tiros a diestro y siniestro, matando a todo lo que se estaba quieto, tipo fusilamiento, y a otros con pantalones de pana remendados y boina cargando con las escopetas, las alforjas, el Carlos I y una silla plegable de esas de una sola pata.

A los pocos años la población de ciervos y jabalíes había descendido alarmantemente. Para intentar solucionar el problema tuvieron la feliz idea de llevar allí unos cuantas decenas de gamos del monte de El Pardo, pero los pobres, como tantos otros habitantes de esta España, no soportaron el exilio y la palmaban antes de que les pegasen el tiro.  Mejor suerte tuvieron instalando un grandioso criadero de perdices, las pobres se reproducían que daba gusto, tanto que además de servir adecuadamente para vaciar los cartuchos de los tiradores, aún daba para exportarlas a otros cotos para que se las cargasen a perdigonazos, como dios manda, que para eso habían venido al mundo. Los del gobierno, que eran más de fusil, más que nada por lo de la mira telescópica, nunca acabaron de cogerle el gusto a eso de la escopeta, además algunos campesinos tenían una y por tanto era un arma de baja clase para ellos, tan acostumbrados durante tres años a manejarse con los subfusiles que Adolf les enviaba. Pero claro, como Hitler ya hacia tiempo que nadie sabia donde estaba y los yanquis solo nos querían vender tanques de segunda mano, fueron adoptando la muy española escopeta alternándola con los fusiles de repetición, eso si con perdigones como obuses, que ya se sabe que los ciervos son muy peligrosos y en cuanto te descuidas te atacan, te caes al suelo y te manchas el traje de Coronel Tapioca.

Cuando Franco murió, se defenestró a Adolfo Suarez y llegó Felipe a la Moncloa, pensé que, como era socialista y no cazaba, una de las primeras cosas que haría sería habilitar el Coto como espacio protegido y convertirlo en lugar de visita y esparcimiento para los que lo habíamos pagado y mantenido durante casi cincuenta años. Pero no, de eso nada, tras ver La Escopeta Nacional  y darse cuenta de que a los cotos a lo que menos se va es a cazar, en todo caso se mata lo que se puede y se negocia lo que sea, decidió no hacer nada de nada. Sus amigos ministros, jueces, banqueros y constructores siempre se lo agradecieron, es tan fácil y provechoso cazar allí que incluso un ministro se atrevió a hacerlo sin licencia, como los falangistas de antaño, y sorprendentemente  le costó el sillón. El cazador cazado.

Después de Felipe, vino Aznar, luego Zapatero, ahora Rajoy, pero nada, que los españoles seguimos teniendo un coto de caza pero que no podemos ir a el ni para hacer fotos. Pero no importa, debemos estar tranquilos, algo ingresa en las arcas públicas. El año pasado se convocó un concurso denominado "Aprovechamiento de monterías y recechos durante la temporada cinegética 2012-2013 en los cotos de Quintos de Mora (Toledo)". El importe de salida era de 70.000,00 euros (1.000 por cada puesto de montería, barato) y se adjudicó por 90.017,00. El único criterio para la adjudicación era la oferta económica.

Está bien esto de organizarles la caza a los ricos y a los políticos para que puedan hacerse una foto rodeados de cuernos. Además, si queremos ir a ver cosas del Patrimonio Nacional relacionadas con animales salvajes para eso está el Valle de los Caídos, se puede visitar cuando se quiera, eso si previo pago de nueve euros, misa incluida.

Benito Sacaluga




4 de enero de 2014

LOS AVALES DE ESPAÑA





Nada más comenzar el siglo XVI Rodrigo de Bastidas puso pie en lo que hoy es Panamá. Cuando Colón llegó allí, le puso el nombre de Puerto Bello, lo de bello lo puedo entender, lo de puerto ya me cuesta más. Pocos años más tarde Vasco Nuñez de Balboa, espada y estandarte de Castilla en mano y según la costumbre de la época, comienza a cargarse a todo indígena viviente. Recorre el territorio repartiendo sablazos y biblias y llega al otro mar, un mar al que bautizó Mar del Sur, ese mar al que hoy conocemos como Océano Pacifico. No fue una expedición en busca de especies, ni para abrir nuevas rutas de navegación, parece ser que uno de los jefes indígenas sometidos le dijo al conquistador que por allí había tanto oro que los colegas hasta lo usaban para hacerse los machetes y las flechas. Dile esto a cualquiera de los que andan con la espada, el casco y la cruz y comprobarás como la invasión y el expolio están garantizados. Durante los años siguientes siguieron con su labor expedicionaria, construyendo ciudades, iglesias y cuarteles, además de instaurar la esclavitud, llevando allí para currar a todos los negros que sacaban del Senegal y del Congo. Tres siglos más tarde, sus habitantes le dicen a la corona española que ya está bien, que ya saben español, que ya son católicos y que es hora de que los españoles tiren para Cádiz y no vuelvan. Un tal Simón Bolivar, que de esto de independizarse de España sabía mucho, se metió en el ajo y los españoles salieron de allí el 28 de noviembre de 1821, para no volver más que de turistas o de constructores, mientras en la madre patria los españoles se veían inmersos en el denominado Trienio Liberal, ese que Fernando VII se cargó con ayuda de los franceses. Hoy y ahora en España ya estamos en el tercer año del CNLB (cuatrienio neoliberal a lo bestia) y con el rey malito.

Con estos antecedentes los de Sacyr se lanzaron a la conquista del contrato de ampliación del canal, olvidando la parte de la historia en la que los panameños nos pusieron mirando a Cádiz. Como las cosas en España no estaban para tirar cohetes decidieron ir a casa del indio a por más oro. Lo malo es que los panameños ya hablan y entienden perfectamente el español y por tanto se leen los contratos, y les dicen a los nuevos conquistadores de la obra pública panameña que no, que el último cargamento de oro ya se lo llevaron hace 200 años y que lo poco que queda es para ellos, que son una república y que no entienden de reyes y menos aún si son descendientes de Fernando VII, vamos que no se fían. Y como no se fían y la ley de contratos públicos lo permite, les dicen a los de Sacyr que el 10% del importe de la contrata lo quieren avalado por alguien con posibles, en garantía de que se produzca algún brote fernandino, al estilo del "ahí te quedas que me voy".

Como los de Sacyr son muy listos van y se buscan a un primo para que en el nombre de España y de su santa madre les avale ante los exigentes panameños. Rápidamente encuentran al primo, que no es otro que el Estado, es decir 45 millones de primos, muchos más que los que Fernando VII obtuvo, que no llegaron a ser más que los 100.000 Hijos de San Luis. El Estado español, que se siente culpable por no poder encargar a Sacyr miles de millones en obra pública y además le mola eso de la marca España y la implantación de cemento español en las antiguas colonias, pues va y le dice que si, que lo que haga falta, y Sacyr, sin inmutarse le dice a España que lo que hace falta es un aval de 312 millones de dólares. 

España que tiene recursos para todo y está presente en todas las partes donde se reparte el dinero de los españoles, le dice a los de Sacyr que se pasen por el CESCE y que digan que van de su parte. Dicho y hecho. En unos días Sacyr ya tiene su aval. 

Teniendo en cuenta que el CESCE  es una empresa semipública en la que el Estado español tiene el 50,25 % del capital y que el otro restante está en manos de bancos y compañías de seguros, por la cuenta de la vieja, y suponiendo que a los bancos y aseguradoras no se les de un trato especial, si finalmente hay que aflojarle la pasta a Panamá los españoles habremos puesto de nuestro bolsillo 157 millones de dólares USA, simplemente para que una empresa privada se beneficie.

La cosa se complica y Panamá amenaza con ejecutar el aval. Ante este nuevo y prometedor escándalo el jefe Rajoy le ha dicho a su ministra del ramo, es decir de obras públicas, que lo de Sacyr es "sobrecogedor" y que se vaya a Panamá echando leches. La ministra, que dicho sea de paso no debe entender mucho de canales, hormigón y compuertas, dado que su titulación académica es la de Licenciada en Medicina y Cirugía por la Universidad de Salamanca, creo que ya está de camino a las antiguas colonias con la intención de convencer a los panameños de que traguen y de que además de no reclamar el aval les paguen a los de Sacyr los mil quinientos millones de más que exigen por acabar las piscinas, que para eso somos colegas de la OEA y además llevamos desde 1989 haciéndoles publicidad turística gratuita con esas botas de explorador de apellido Jack que fabrica una empresa de Elche. Lo mismo les ofrece a cambio implantar allí gratis la ley Wert, para que los panameños alcancen un alto nivel de excelencia académica y católica, una delegación de FAES para asesorar al gobierno, una delegación de Repsol y porque no una presa a buen precio, en medio del canal y explotada por Endesa, o un amistoso de la selección de fútbol. entre España y Guinea.

Lo malo para la ministra es que al igual que a los panameños de hace 200 años para independizase de España les aconsejó Simón Bolivar, a los de hoy les están aconsejando los norteamericanos, esos a los que Sacyr ganó el concurso tirando los precios por el suelo.

Lo cierto es que me parece indignante que los españoles tengamos que, no ya pagar, simplemente avalar a los que nos pagan 645,00 euros al mes por currar. Vamos a ver, si el aval se concedió será porque Sacyr aportaría garantías en caso de que el aval fuese ejecutado, garantías reales que cubriesen el riesgo a asumir. Si así fue el CESCE lo que tiene que hacer es cumplir con lo que Panamá le reclame y luego ir contra Sacyr para que reponga la pasta o ejecutar las garantías. Si no hay garantías aquellos que dieron el aval que se pasen una temporada en Soto del Real por malversación de caudales públicos. Y si Sacyr se hunde en bolsa pues eso, que se hunda. A uno de sus principales accionistas ya no le afectará, antes de saltar la noticia vendió todas sus acciones a muy buen precio gracias al ocultismo con que Sacyr trató el problema.

Por si la ministra sale escaldada y aunque en Panamá no hay elefantes, Zarzuela ya ha hablado con Corina. Al final nos saldrá más caro, pero tendrá glamour, el monarca se apuntará el tanto y la factura la pagaremos nosotros.


Benito Sacaluga






2 de enero de 2014

PANAMÁ NO ES ESPAÑA







Sacyr se presentó a un concurso para la adjudicación de las obras de la ampliación del Canal de Panamá y resultó la empresa adjudicataria con una oferta de 3.120 millones de dólares en detrimento de la norteamericana Bechtel y la japonesa Mitsubishi, cuyas ofertas superaban en más de mil doscientos millones esta cifra, aproximadamente un 40% más. Aparte de por el menor importe de su oferta, las autoridades panameñas se decidieron por Sacyr también por haber obtenido la puntuación más alta en su oferta técnica.

Mejor oferta técnica y mejor precio prácticamente garantizan la adjudicación de cualquier concurso público a no ser que la baja sea considerada temeraria, es decir que dicha reducción del costo supere los valores mínimos de mercado o sea extremadamente desproporcionada en comparación con el resto de las ofertas presentadas. En este punto sería conveniente conocer las bases del concurso en lo que atañe a esta posibilidad y su valoración.

El caso es que el contrato lo firmo Sacyr en el año 2009 y desde entonces ya ha intentado, sin éxito, que el importe del mismo se aumentase en base a la existencia de unos sobrecostos no previsibles, situación que Sacyr ocultó a la CNMV para evitar una caída en bolsa de sus títulos y no entorpecer la colocación de posibles ampliaciones de capital, maniobra que completó con la incorporación a sus balances de la cantidades reclamadas a Panamá fuera de contrato. Ahora, en lugar de solicitar, exige una ampliación de 1.160 millones de dolares para acabar las obras y plantea su salida del proyecto si sus exigencias no son concedidas. Panamá se niega y exhibe el contrato firmado, un contrato que obliga a Sacyr a terminar las obras por el precio de la adjudicación inicial y en el que los posibles imprevistos han de ser por ella asumidos, además de cumplir estrictamente con la oferta técnica presentada que en su día fue tenida en cuenta, además del precio, para la adjudicación de las obras.

La posición de Sacyr es la acostumbrada, lo normal. Por lo menos en España, es normal y aceptado que una obra pública siempre resulte mucho más costosa que lo representado por el importe de la adjudicación. Modificados, ampliaciones, etc...sirven para que las empresas adjudicatarias obtengan unos beneficios que no se darían si se cumpliese el contrato firmado en todos sus términos: precio, cantidad y calidad. Así, las empresas españolas acuden a las licitaciones con ofertas económicas bajas en precio al objeto de ser elegidas, sabiendo que a tiro pasado y por el capitulo equis, la facturación aumentará hasta donde sea necesario o hasta donde esté dispuesto a tragar el funcionario o funcionarios de turno, unos funcionarios que en estos volúmenes de obra suelen ser altos cargos de la administración, cuando no presidentes autonómicos, titulares de consejerías, alcaldes o cargos similares.

A partir de aquí me olvido de Sacyr, de Panamá y de su canal, no sin previamente alegrarme de que Sacyr no se haya salido con la suya, de momento, y de que sus acciones estén bajando de forma alarmante. Si el aumento de costos es real y no esperado será como consecuencia de que la oferta no se estudió adecuadamente o tal vez sabiendo que se produciría no se tuvieron en cuenta a la hora de efectuar la oferta económica, esperando que una vez que la obra estuviese avanzada se aceptasen los sobrecostos, un mal "menor" si lo comparamos con la paralización de las obras y la contratación de otra empresa para que las acabe. En España se hace así. Al menos en esta ocasión no lo pagaremos entre todos.

Lo que está planteado ahora en Panamá se viene produciendo en España desde el inicio de los tiempos. Casi con toda seguridad, si tuviésemos acceso a la documentación de las obras de construcción del Teatro Romano de Cartagena, siglo I, nos encontraríamos con que el presupuesto inicial se sobrepasó con creces y que el cónsul de turno se construyó un hermoso palacio durante el transcurso de las obras.

Volviendo al presente y durante las posguerra española fueron numerosas las empresas constructoras que se enriquecieron a costa de las obras del estado. Muerto el dictador hemos seguido y seguimos igual. Las "tecnologías" de la corrupción basan hoy su existencia en dos ejes fundamentales: El Dedo y el Modificado. Lo del dedo disculpa a los técnicos, a los autores del proyecto, lo del modificado los sitúa profesionalmente a la altura del betún o en la cima de la corrupción, en cualquier caso situaciones inaceptables para los ciudadanos.

Estas situaciones, estas corrupciones, no solo se producen en contrataciones importantes, afectan a prácticamente todas y cada una de las obras, servicios y suministros que contrata la administración independientemente de su importe, bien a causa de un sobrecosto y su correspondiente modificado, bien mediante la realización de las obras con materiales de baja calidad diferentes a los proyectados, bien dejando de efectuar partidas que también se cobran, bien a una disminución en las prestaciones del servicio que se contrata, etc... Para que este sucio juego sea posible hacen falta dos sujetos, contratista y administración. Ambos comenten un delito contra el erario público, la administración además vulnera ampliamente la Ley de Contratos del Sector Público. Por supuesto luego los presupuestos generales no cuadran y es necesario emitir deuda pública adicional o recortar derechos sociales. El estado se empobrece pero el funcionario y el contratista se enriquecen.

Nadie se pregunta como es posible que un presupuesto, elaborado por concienzudos técnicos de la administración o por afamados estudios de ingeniería o arquitectura, pueda contener de forma habitual desfases económicos a la baja de orden de un 10, 20, 30% o más. Suponiendo, en un alarde de fantasía, que lo contratado finalmente se ajuste al precio adjudicado y se de el visto bueno a lo ejecutado, debería existir cada año una importante partida económica presupuestada y no gastada...¿Que se hace con ese sobrante? ¿Acaso existe algún ministerio o consejería de los gobiernos centrales y autonómicos que al final del ejercicio presente superávit entre lo presupuestado y lo gastado en todo el año?. La realidad es que esos remanentes en caso de existir se gastan a cargo de otros capítulos presupuestarios. ¿Es normal que a los proveedores se les indique que, para el cobro de un determinado trabajo o suministro, modifiquen el concepto de su factura para que pueda adecuarse al capitulo de gasto que presente saldo disponible?

¿Esta forma de proceder es la que se ha seguido para la adjudicación de la gestión de hospitales públicos a empresas privadas? ¿Valorar una oferta técnica y un precio bajo? La oferta técnica se incumplirá sin que nadie haga nada y el precio será objeto de un modificado o lo que es peor la atención hospitalaria no será la adecuada. Tengamos en cuenta que estas empresas además de cubrir los costos, que es lo que hace actualmente el Estado, deben obtener beneficios, por tanto parece imposible que se ofrezcan a hacerlo por menos dinero de lo que actualmente está costando, pero lo hacen. La concesión de varios hospitales de la Comunidad de Madrid está en manos de los tribunales de justicia, por algo será.  Pensar que porque sea el sector sanitario el afectado las cosas van a ser diferentes a lo que sucede con el resto de contratos públicos, es pura inocencia. Bien lo saben los profesionales del sector.

Nuestra sorpresa, si es que aún nos queda margen para ella, sería indescriptible si se hiciera publica la cifra que el Estado y Comunidades Autónomas han abonado, por ejemplo en los últimos diez años, en concepto de modificados económicos a contratos públicos. La cifra la tienen, los modificados también deben aprobarse. Las infinidad de ejecuciones de obra aceptadas en conformidad que finalmente presentan problemas graves, también es una información de la que disponen, deberiamos conocerlas junto con el importe de las reparaciones. Como caso reciente ahí tenemos el Palacio de las Artes de Valencia, una obra suntuosa e inútil que se construyó hace ocho años y que ya se está desmoronando. Dicen los técnicos que la culpa es del viento. Para llorar.

Todo esto me recuerda una parabólica historia, un historia que curiosamente me contó un constructor:

Dos antiguos compañeros de estudios, al final uno pobre y el otro inmensamente rico se encuentran casualmente y el rico invita al otro a cenar en su lujosa mansión. Una vez allí el rico le muestra al pobre sus posesiones, caballos, coches de lujo, obras de arte.... El pobre admirado le pregunta al rico:

- Que barbaridad. ¿Como has hecho esta fortuna?

El rico invita al pobre a que le acompañe al mirador elevado de su mansión, en plena campiña, y extendiendo el brazo hacia el horizonte le pregunta al pobre:

- ¿Ves esa autopista y esos puentes que se extienden a lo ancho del horizonte?

-No. no veo nada más que campo. Contesta el pobre.

A continuación el rico le pasa la mano por el hombro al pobre y dándole unos golpecitos le dice:

- Tienes razón no existen....pero todos los ha construido mi empresa.


Benito Sacaluga



1 de enero de 2014

UN MARCO Y UN CALENDARIO





Una vez muerto Franco, España quedó en manos de aquellos que habían compartido con él los ilícitos beneficios de su larga dictadura, el poder nunca lo compartió con nadie, solo las muertes de los inocentes, él firmaba todas las sentencias de muerte con pulso firme. Sin duda su ausencia representaba un problema para todos aquellos que gozaban de privilegios. Su sucesor ya estaba designado y el ejército dispuesto a que así fuese. Solo quedaba organizar un estado que permitiese a los poderosos continuar siéndolo. Los españoles solo contábamos como meros espectadores a los que hacer aplaudir antes, durante y al final de la representación.

La libertad política en esos momentos se consideró como un objetivo logrado en lugar de un medio permanente, sin comprender que dicha libertad solo tiene el adecuado valor y utilidad si sirve como tránsito continuo de un orden imperfecto a otro mejor. Se liberaba a los españoles del antiguo régimen, un orden injusto y se devolvieron sobre el papel parte de los derechos secuestrados, la posibilidad de elegir democraticamente al Jefe del Estado quedó cercenada. Se puso en marcha la denominada transición sin que nadie cayese en la cuenta de que sus protagonistas políticos pretendían consolidarse en el nuevo estado en lugar de aceptar un papel transitorio, tal y como habría sido deseable por la ciudadanía y como de alguna manera se hizo creer a la opinión publica. Los cambios que debían garantizar la recuperación de los derechos y libertades, la vuelta de la República, eran imposibles de lograr a corto plazo existiendo un monarca coronado con el apoyo del ejército, la oligarquía y todos los partidos políticos, incluso con la de aquellos de vocación y pasado republicano. En cuanto al regreso de un régimen republicano nos quedamos, como mucho, en un estadio transitorio, una posada en medio de un camino que nadie suponía tan largo. Desde entonces, para los republicanos, todas las instituciones de la actual democracia llevan en la cara un rictus de provisionalidad, pero no conseguimos cambiarlas, quizás ni lo hemos intentado adecuadamente.

Es preciso avanzar.  No basta con una legislación de derechos comunes y mínimos, es necesario crear  un nuevo orden, una nueva estructura social, una nueva jerarquía. La nueva aristocracia surgida de la transición debe desaparecer junto con la tradicional. Es necesario que la idea republicana deje de ser una isla imaginaría flotando entre la realidad y el deseo. Que deje de ser como un bello cuadro desmerecido por la ausencia de un marco que lo contenga y que a causa de dicha carencia los espectadores den más valor a obras menores con excelentes y dorados marcos. El contenido de un lienzo sin marco parece derramarse por sus cuatro lados y perderse en la atmósfera. Es necesario un marco para la idea, un marco que no sea simplemente un adorno, sino un fuerte continente que lo transporte y evite los desperfectos. No caigamos en la tentación de ser como aquellos que nos gobiernan, de ser como las monarquías, una completa nada soportada por un inmenso y pesado marco dorado, para que así los espectadores no presten atención a la consistencia o banalidad de lo pintado y centren su atención en lo accesorio e inútil. El marco republicano ha de ser sencillo y su función debe ser, repito, la de continente y elemento protector de las ideas que enmarca.

Ya tenemos la pintura, la obra está lista para ser expuesta al gran público, lleva sesenta y cuatro años oculta en los depósitos de la esperanza. Es hora de que se muestre y debe mostrarse enmarcada. No como la obra de un artista novel, sino como lo sería una reconocida obra de arte ya admirada y encumbrada.

Del panorama político actual no vamos a poder conseguir el marco adecuado. El principal partido de la oposición ya se ha mostrado partidario de la continuidad de la monarquía y además su aburguesamiento traería consigo una república imperfecta. Izquierda Unida empieza ahora a acariciar la posibilidad de gobernar en coalición y no se arriesgará con "experimentos". Nos quedan los partidos abiertamente republicanos pero no son formaciones a nivel nacional. ¿Que nos queda?

De ser ciertas las encuestas, un diez por ciento de la población votaría a un partido republicano en unas elecciones generales. Pero no valdrían las coaliciones, no serian el marco adecuado, un marco imperfecto que desviaría la atención sobre la idea principal. Las siglas ya juzgadas no valen. El marco ha de ser únicamente medio de transporte y protección.

Como siempre que la unión es fundamental el gran problema es la fragmentación. A pesar de la ingente cantidad de ciudadanos que diariamente reclaman un cambio, el cambio no se inicia a causa de la ausencia de un marco que los una y refuerce. La gran fuerza queda diluida entre la suma de muchas que aún teniendo la misma componente presentan sentidos de marcha diferentes que impiden el avance correcto. Franquicias auto concedidas y sin dirección común.

Difícilmente conseguiremos que la opción republicana prospere eficazmente si no es mostrada adecuadamente a los que la tienen que avalar con su voto.

Hoy comienza un nuevo año y el calendario republicano está vació de compromisos y de la imagen que lo haría diferente a los demás. Solo la nostalgia de un 14 de abril pretende llenar todo un año que se perderá si no trabajamos en la dirección correcta. Deberíamos ir llenando cada día de este calendario y que sus páginas nos muestren la identidad de quienes van a cumplir lo anotado en sus casillas.

Benito Sacaluga