19 de febrero de 2014

LOS BROTES ROJOS






Mientras que la situación empeora día a día para las familias, nos vemos obligados a asistir a lamentables espectáculos de manipulación de los datos económicos. Una manipulación que tiene como objeto el conservar el electorado al que el Partido Popular engañó en 2011. Todo el mundo sabe que la economía española a nivel real aún está muy lejos de tocar fondo y que cuando lo haga será para mantenerse en él, pero el gobierno tiene que negarlo sistemáticamente aunque nuevamente vuelva a ser necesario acudir al engaño.

Todas las cifras son manipulables pero si estas se componen de trece dígitos o más la manipulación es mucho más sencilla. Ante la inmensidad del dato objetivo es cómodo y fácil contraponer datos relativos que nos puedan dar, y esa es la idea, una percepción equivocada de la realidad. Que nos hablen del 1 % del PIB nos puede parecer insignificante, no así si el dato se nos facilita mediante la expresión de lo que ese porcentaje realmente representa. En nuestro caso y según datos aún provisionales el 1% de nuestro PIB representa exactamente 10.223.870.281,77 de euros, o lo que es lo mismo 1.701.108.880.701,75 de las antiguas pesetas. También el euro, los datos en esta moneda, juega en nuestra contra a la hora de la percepción real de las cifras, de su magnitud.

Datos manipulados e indicadores debidamente seleccionados son los instrumentos que el gobierno utiliza para disfrazar una gestión económica desastrosa. Cifras soltadas alegremente ante los medios de comunicación sin más explicaciones.

Hace días que el Banco de España publicó los datos de morosidad de las entidades financieras españolas al 31 de diciembre de 2013, es decir el importe total de las operaciones de crédito a particulares y empresas que dichas entidades califican como de difícil o imposible cobro a causa del impago reiterado de sus vencimientos. En un ambiente de recuperación como el que el gobierno nos asegura, sería lógico que la morosidad bancaria presentase síntomas de disminución y también que el crédito experimentase un cierto crecimiento. Nada más lejos de la realidad. El gobierno no habla de estas cifras y lo hace sabiendo que las mismas son un excelente barómetro de la situación de la economía real, una situación desesperada que el gobierno se niega a reconocer públicamente, mientras prepara nuevas medidas fiscales que la deterioraran aún más, a cambio de arañar algunas décimas en un déficit publico de cuyo importe son ellos los únicos responsables, al igual que lo son de la galopante deuda publica en la que han sumido al país.

Tomando como referencia los datos relativos al 31 de diciembre de 2011, fecha de la llegada del PP al poder y el 31 de diciembre de 2013, último dato publicado por el Banco de España, podemos ver el grave deterioro que presenta la economía real y la necesidad de estar preparados ante una nueva crisis de nuestro sistema financiero, crisis a la que sin duda y al igual que en las anteriores el gobierno del PP remedará con nuevas inyecciones de dinero público, de ese dinero de todos que además no tenemos y que se obtendrá vía endeudamiento, al mismo tiempo que trataran de convencernos de que no afecta al para las familias inútil dato del déficit.

MOROSIDAD ENTIDADES FINANCIERAS ESPAÑOLAS

Datos en millones de euros:

                                                2011       %/Cartera      2013       %/Cartera      Variación
CARTERA DE PRESTAMOS            1.782.554                      1.448.223                          - 334.331
MOROSIDAD                                       139.760        7,84 %      197.045        13,61 %        5,77 %


Como podemos ver la morosidad ha aumentado tanto en términos absolutos, como en relativos sobre el importe total de la cartera de préstamos. En términos reales el importe de la morosidad de 2013 es un 40,99 % superior a la que había en 2011, si bien en términos comparativos con la cifra de total-cartera el porcentaje de aumento sea de un 5,77 %. Igualmente podemos constatar que la cartera de préstamos al 31 de diciembre de 2013 es inferior en más de trescientos treinta mil millones a la existente a finales de 2011. Cifras incontestables que nos indican que los préstamos no se pueden pagar y que el crédito lejos de crecer se ha contraído en un 18,76 % con respecto al vivo a finales de 2011. Unos auténticos "brotes rojos" sobre los que el gobierno no se ha pronunciado y, tristemente, tampoco la oposición. Una morosidad que tras la cesión de activos tóxicos al estatal banco malo (Sareb) sigue en niveles insostenibles, lo que nos hace pensar que su volumen ha sido y sigue siendo manipulado a la baja por las entidades financieras, entre otras cuestiones para aligerar el importe a efectuar en concepto de provisiones y además de que así sus balances ofrezcan una adecuada aunque irreal solvencia. Una morosidad que asciende a la astronómica cantidad de Ciento noventa y siete mil millones de euros y de la que únicamente el 50% está soportada por garantía real (hipotecaria), y el resto (90 mil millones) encuadrados en un riesgo con garantías de muy difícil ejecución.

En términos absolutos, con una caída de las "ventas" (créditos vivos) de un 18,76% y un aumento de la cifra de impagados de un 40,99 % cualquier empresa se vería obligada a cerrar sus puertas, no así los bancos ya que la mano del gobierno compensa estos escandalosos datos con la constante emisión de una deuda pública (227 mil millones de euros más que en 2011) en la que los bancos encuentran el refugio para su supervivencia, junto a un desmesurado e incontrolado cobro de comisiones, y mano que también estará presta para salir en su ayuda "vía rescate" si fuese necesario, que lo será. "Quid pro quo".

Benito Sacaluga




3 de febrero de 2014

SINDICATOS S.A.






Hace tiempo que los sindicatos españoles parecen haber desaparecido. Salvo noticias relacionadas con la corrupción que les salpica y a pesar de la situación actual de los trabajadores no se hace ninguna mención a ellos en los medios de información, solo noticias negativas para el sindicato. Una noticia reciente nos dice que la UGT tiene en marcha su segundo expediente de regulación de empleo en poco más de un año. Entre unas cosas y otras más de 350 trabajadores a la calle. Paradójicamente, cuando más trabajo tienen es cuando despiden personal. Como para llevarle la contraria a los empresarios que aligeran sus nóminas está el tema, se dirán.

En contraposición, la CEOE y patronales derivadas afilan sus garras diariamente arañando las paredes de la Moncloa, exigiendo más reformas laborales y reducción de salarios con el informe del FMI en el bolsillo. Están presenten en telediarios y prensa tanto o más que nunca. Con su antiguo presidente entre rejas pueden dar la cara sin miedo a que se la rompan, como en tantas otras situaciones nacionales, como en el PP, en el PSOE y en Zarzuela nadie se enteraba de nada salvo aquel al que los jueces meten mano.

Por tanto, los trabajadores más indefensos que nunca y aferrados a su puesto de trabajo sean cuales sean las condiciones, como para hacer huelgas está el patio se dicen, ahora que ser mileurista es un privilegio de muy pocos. Rajoy y los suyos, pues eso, a lo suyo, sabiendo que la munición de sus opositores tiene la pólvora mojada. O nosotros o nada, dicen.

Lejos quedan los tiempos en los que Zapatero, pañuelo al cuello, pedía a los lideres sindicales que no le dejasen solo y que además no le montasen follones, "cuento con vosotros les decía", hoy el presidente del gobierno lo único que les dice es que devuelvan el dinero que ha desaparecido en sus cortijos andaluces y que callados están mas guapos, lo mismo que a Rubalcaba. Ya no esperamos curiosos ver en la tele las reacciones de Mendez y Toxo, esa especie de "duo dinamico" que ya no compone ni canta y solo está para añorar temas de los 70, de esos 70 en los que Marcelino dormía entre rejas en Carabanchel mientras su esposa, incansable, le tejía jerseys de lana, unos jerseys que nunca cambió por la camisa de Ralph Lauren de sus actuales camaradas. Un Marcelino militante en un sindicato que él fundó y que lo único que recibía del estado eran palos y cárcel. Un sindicalista que en toda su vida solo se casó con su mujer. Un hombre comprometido, un obrero de la Perkins que se libró del garrote franquista de milagro, pero no de largos años de cárcel, Cuando salió en "libertad" dijo esto: «ni nos domaron, ni nos doblegaron, ni nos van a domesticar». con él no lo consiguieron pero hoy a la frase le sobra el plural.

Por aquel entonces la contabilidad de los sindicatos se llevaba en un libro muy pequeño, las cuotas de los afiliados y poco más, hoy con miles de millones de pesetas de subvenciones del estado, cursos de formación y demás funciones retribuibles, son "necesarios" varios departamentos de contabilidad, aunque con dos personas debería sería suficiente para llevar las cuentas de cada agrupación , ingresos - gastos y punto, pero no, la  burocracia, coches oficiales, tarjetas de crédito, viajes, dietas, propaganda corporativa y todas esas cosas inútiles para el fin último de un sindicato obrero, exigen que un ejercito de contables, administrativos y secretarios/as ordene una actividad económica compleja. Poco ha tenido que hacer el capital para domesticar a los sindicatos, simplemente enseñarles el color del dinero y lo bien que se vive con los bolsillos llenos. Los gobiernos igual, subvenciones a cambio de silencio o como mucho alguna que otra pancarta "corporativa". No cabe duda, la reunión más importante que celebran los sindicatos es con el gobierno a la hora de negociar el dinero que van a recibir anualmente del estado, y todos sabemos que nadie da nada gratis, y la que mantienen con los consejos de administración de las extinguidas cajas para poner precio a un si en el acta que se les pone a la firma, participaciones preferentes incluidas.

El PSOE anda de renovación de dirigentes, IU hace relativamente poco que cambió los rótulos de los despachos, los fracasos electorales pasan factura, sin embargo en UGT y CC.OO no se mueve nadie a pesar de que han perdido a casi todos sus militantes y simpatizantes, solo les queda el staff y por si fuera poco el roto están despidiendo trabajadores.

Con la derecha en el poder absoluto y sin sindicatos, los empresarios ríen y sopesan incluir el derecho de pernada en los contratos laborales, unos contratos cuya duración y contrapartida económica jamás hubieran consentido los sindicalistas de raza y menos aún sin lucha. Ante este expolio no hay Reforma Laboral que valga por mucho que se adorne de Ley, pero los sindicatos han perdido su capacidad de convocatoria, se lo han ganado a pulso, una capacidad que, no nos engañemos, nunca fue adecuada y últimamente las manifestaciones parecían más un acto de apoyo a los sindicatos que una protesta. Tanto es así que los del PP han metido en un cajón el recorte con el que pensaban obsequiar al derecho de huelga.

Sin sindicatos no hay "lucha" obrera, falta el nexo de unión y no sé pero me parece que sin luchar hoy en día no se consigue nada. La responsabilidad de los dirigentes de UGT y CC.OO ante este panorama es enorme, deberían irse a sus casas, jubilarse y dejar paso a aquellos que estén preparados y dispuestos. Los actuales no pueden seguir, ya han demostrado que no valen para el puesto. Sin libertad no hay independencia y cuando se cobra dinero del estado la libertad está condicionada. Un sindicato no se puede ni se debe gestionar como si de una sociedad anónima mercantil se tratase, si así se hace le falta el alma.

Millones de trabajadores y millones de parados se merecen tener quien les represente y quien les defienda, no para negociar un ERE, sino para que se cambien las reglas del juego, unas reglas que permiten poner trabajadores en la calle, no para mantener la empresa viva sino para aumentar la cuenta de resultados. Unos ERE que ponen en la calle a trabajadores con 30 años de antigüedad en la empresa para luego ser sustituidos por jóvenes con contratos indecentes y sin derechos adquiridos. Bueno, perdón, lo de derechos adquiridos es hablar por hablar, el trabajo ha dejado de ser un derecho para convertirse en el sueño de una noche de verano.


Benito Sacaluga


31 de enero de 2014

LA VERGONZOSA IMPUNIDAD DE LOS FRANQUISTAS





Fue en 2008, gobernaba en España el PSOE bajo la presidencia de Rodriguez Zapatero, nunca hasta entonces se habían escuchado en el parlamento español los nombres de muchos de los que lucharon contra Franco. Parece ser que ni Zapatero ni nadie de los que allí se encontraban se avergonzaron de si mismos al oír las contundentes palabras de Tardá.

La prensa, los medios de comunicación, los periodistas, no se hicieron eco de la intervención, actuaron ante este discurso según les indicó Juan Carlos de Borbón, Delfín de Franco en 1973, todavía príncipe de Asturias, con ocasión de la entrega de los premios nacionales de periodismo:

“Vuestra labor es difícil y de gran responsabilidad, pues necesitáis, además de unas condiciones especiales para captar la realidad, una gran ponderación y sacrificar, incluso, algún éxito personal en aras de la discreción”



Sesión de las Cortes, Madrid, 25 de noviembre 2008
Intervención del Diputado de ERC D. Joán Tardá   

Señorías,


¿Conciben que en el Parlamento alemán pudiera existir una sala dedicada a un jerarca nazi? ¿Conciben que en la Alemania actual pudiera desfilar en una parada militar un representante de la Legión Cóndor? ¿Conciben una Alemania con la cruz gamada en los edificios públicos porque son patrimonio histórico? 

Evidentemente, no. En Alemania, no. Pero aquí, sí, Aquí, en este parlamento existe una sala dedicada a un ministro franquista corresponsable de muertes y ejecuciones. Aquí se ha promovido por parte del ministerio de Defensa la participación de un miembro de la División Azul un 12 de Octubre. Y sólo hace falta pasear por calles y plazas para darse cuenta  de  la excepcionalidad y la anomalía del caso español. 

La llegada al poder del PSOE en 2004 renovó la esperanza que, finalmente, el Estado español dejaría de ser una democracia incapaz de metabolizar su pasado totalitario. Gestos como la mención a su abuelo fusilado por parte del Presidente del Gobierno en el discurso de investidura o el compromiso adquirido por  la Vicepresidenta de proceder a la anulación de la sentencia de  Lluís Companys vino a reforzar la esperanza de miles de víctimas de la Dictadura y de sus descendientes. 

Pero el resultado de la ley fue muy otro. Hoy, el presidente del Gobierno no podría articular aquellas palabras. Tanto es así, que no solamente no piensa modificar la ley, sino que pretende dar carpetazo a las demandas de las entidades memorialistas al afirmar que todo lo que “esté en el olvido más profundo de la memoria colectiva de la sociedad española, será un buen dato”. Ya en otra ocasión, los republicanos catalanes le instamos a no defraudar a las víctimas, de  manera que  sus descendientes y nuestros jóvenes puedan sentirse  tan orgullosos de nosotros como nosotros nos sentimos deudores hacia las víctimas antifascistas, allegadas familiarmente o no. Sus últimas  palabras denotan que las  pronunciadas en la sesión de investidura no eran sinceras. 

La llamada Ley de la Memoria no es suficiente y ofende  por no reconocer a todas las personas represaliadas ni  otorgarles la condición jurídica de víctimas. La ley, además,  obvia la calificación de Crímenes contra la Humanidad para aquellos realizados  sistemáticamente por el Franquismo, no reconoce el derecho inalienable a la verdad y el deber de recordar establecidos por la ONU, no anulan las sentencias de tribunales  ilegítimos e ilegales, no    restituyen los patrimonios expoliados y ni tan siquiera  retiran las distinciones y títulos  otorgados a los criminales.  

Señorías, urge modificar  la Ley para reparar a todas las víctimas y para que el Estado asuma todas las responsabilidades que se deriven. Hace un año sólo lo decíamos nosotros. Hoy, el Comité de Derechos Humanos de la ONU nos da la razón. Hoy, la ONU les insta a derogar la Ley de Amnistía de 1977 por la impunidad que consagra. 

Han levantado un edificio argumental sobre los cimientos de la ambigüedad legal del período preconstitucional y no sobre la legislación internacional suscrita por el Estado de acuerdo con la CE. Por eso, ya es hora que reconozcan y apliquen la legalidad y las recomendaciones de las Naciones Unidas. 

Si los Estados del cono sur americano han sido capaces de hacerlo, la sociedad española también debería. Y más, en un momento en que el perseverante compromiso de las entidades memorialistas, la no claudicación  del republicanismo, la implicación del mundo académico y sobre todo la llegada a la madurez vital y política de una nueva generación de ciudadanos alejados de secuestros mentales y de complicidades ante la impunidad, ha conllevado la socialización del debate del porqué de las víctimas no resarcidas del Franquismo. 

Porque, además, la actual ley crea arbitrariedades  incongruentes, como el hecho de diferenciar a las víctimas de hechos represivos acaecidos antes de 1968 de aquellas otras con posterioridad a esta fecha. ¿Acaso la dictadura y la represión se inició  en 1968? ¿Qué razón justifica que los familiares de Julián Grimau no puedan acceder a las mismas reparaciones que los familiares de sus compañeros de partido asesinados en Atocha en 1975? 

Recientemente, la película Salvador ha permitido que miles de personas revivieran con emoción –y otras con cierta vergüenza por su pasividad-  el asesinato de Estado a garrote del anarquista catalán Puig Antich en 1974. Muchos más, niños y adolescentes entonces, han descubierto la brutalidad de la Dictadura sufrida  por sus padres y abuelos. Y, aún así, ustedes, se han atrevido a reglamentar para excluir a Puig Antich de las reparaciones, como a tantos otros luchadores antifranquistas, mientras torturadores como Melitón Manzanas han recibido honores y reparaciones económicas por parte de la democracia española.  

A pesar de todas las desmemorias, nuestra juventud es consciente del pasado inmediato. Del lastre que significa, todavía hoy día, que el Dictador muriera  matando. Y así fue. El 30 de septiembre de 1975, mandó fusilar a cinco ciudadanos antifranquistas en un mismo día, entre ellos a Juan Paredes Manot “Txiqui”. Ante las protestas internacionales, el Régimen reaccionó mediante una manifestación de adhesión.  Y la historia ha fijado el momento: allí en el balcón, al lado del Dictador, estaba el actual Jefe del Estado Juan Carlos de Borbón. 

Ateniéndonos a tales hechos históricos, ¿cómo es posible que, hoy, el gobierno socialista haya tenido  la desfachatez de dejar al margen del reconocimiento y de las reparaciones a ciudadanos fusilados hace tan solo treinta y pocos años?  

Este parlamento debería legislar –y así lo proponemos- a favor de la anulación de las sentencias dictadas por los tribunales de la Dictadura, no tan solo por ilegítimos sino también por  ilegales.  Ustedes no pueden condenar a las víctimas, a sus descendientes y a los ausentes al calvario, a la ignominia de tener que aspirar a una posible revisión a través de un pleito con el mismo Estado. Muchas de estas familias desde hace treinta años lo estuvieron intentando infructuosamente.  Pregunten a los hijos del ministro de Industria  de la II República Joan Peiró, fusilado en 1942, la frustración que genera que todavía hoy día la Sala Militar del Tribunal Supremo se haya pronunciado  en contra incluso de la revisión de su proceso. Militares lo condenaron, militares lo asesinaron, militares de la democracia  le niegan la revisión. 

Habíamos creído que Rodríguez Zapatero enterraría  el desprecio hacia las víctimas republicanas de los campos de exterminio nazis del presidente del gobierno Felipe González cuando rechazó asistir a los actos de celebración del cincuenta aniversario de la liberación del campo de Mauthausen en el año 1995 y que, finalmente, se  dilucidarían las responsabilidades del Estado español. Pero la ley lo omitió  todo. Ustedes no quisieron atender a ninguna de nuestras razones. Y en cambio, hoy, ustedes saben que están en una posición muy, muy débil. 

Tan latente es la injusticia que los propios Tribunales de Justicia españoles, y al amparo de la legalidad internacional, se declaran competentes para juzgar los crímenes.  Así, el juez titular del juzgado nº2 de la Audiencia Nacional, Ismael Moreno,  se ha declarado competente para juzgar a cinco nazis, actualmente residentes en EEUU, que deberán ser extraditados para que puedan ser juzgados en Madrid por Crímenes contra la Humanidad.

A menos que ustedes consigan impedirlo. ¿Qué harán ahora? ¿Van a comprometerse a favor de la justicia o se visualizará, de nuevo, la voluntad del aparato estatal de obstruir su camino? ¿Actuarán de igual forma como han procedido  con el juez Garzón, presionando políticamente mediante la Fiscalía General del Estado?  ¿Ordenarán a los fiscales territoriales el archivo de las denuncias presentadas? ¿Coaccionarán la judicatura prefigurando la prescripción de los delitos? ¿Qué le espera ahora al juez Ismael Moreno? Porque ustedes saben que si se  juzga en Madrid a los nazis asesinos de republicanos habrá que poner encima de la mesa los pactos Himmler-Serrano Suñer y la condena por  parte de Naciones Unidas del régimen franquista. Y les recuerdo que Lluís Companys fue deportado y entregado por la misma Gestapo a la policía española. 

La labor ingente de las entidades memorialistas alimenta el anhelo de justicia y nos acerca a las víctimas ignoradas de la Dictadura,  como los niños secuestrados  que fueron otorgadas a familias adictas al régimen, como en Argentina. No debe sorprendernos tanta maldad, debería hacernos reflexionar el gran desconocimiento que tiene la sociedad, jóvenes y también mayores, de la crueldad de la Dictadura. Una Dictadura sanguinaria y prolongada. Franco fusiló entre 1939 y 1947 una media de 10 personas al día, el mayor genocidio de las dictaduras occidentales del siglo XX en época de paz. Y con campos de concentración como en la Alemania nazi. Con prisioneros esclavos de fábricas que capitalizaron empresas hoy día boyantes.  

Y ante ello, ustedes, y en palabras del propio Presidente del gobierno coincidiendo -¡qué casualidad!- con el extremista Rouco Varela, nos piden que olvidemos. 

Por no abrir heridas, por no alentar venganzas, por conseguir la reconciliación… ¿Acaso el conocimiento de la crueldad nazi ha abierto heridas en Alemania? ¿Acaso en Francia los homenajes a la Resistencia pretenden ser venganzas contra los colaboracionistas de Vichy? ¿Acaso los monumentos a  los partisanos en Europa impiden la reconciliación? ¿Por qué en el Estado español, pues,  los guerrilleros, homenajeados por la república francesa siguen considerándose bandoleros?

No señores y señoras diputadas. No hay reconciliación sobre el olvido. Como dice Amnistía Internacional, no se puede pasar página sin antes haberla leído.

Y puestos a leer páginas, hemos de leer también las de la II República Española. 

Porque la sublevación militar de 1936 fue un intento de acabar con la etapa de democratización y progreso social que instauró la República. Una República, que es el embrión del actual Estado democrático, social y de Derecho. Una República de libertades como el sufragio universal, la pluralidad y descentralización territorial o la separación Iglesia-Estado. Una República de derechos como el de la enseñanza universal gratuita, de la protección social de las clases trabajadoras o del matrimonio civil y el divorcio.

Señoras y señores diputados, me siento orgulloso de los logros de esa República, y me avergüenza que ustedes –y especialmente la izquierda española- no lo sientan igual. Sin complejos. Sin censuras.

Es por ello que la segunda parte de la ley que hoy presentamos está dirigida a reconocer y recordar la República, tanto pedagógicamente, como institucionalmente, instaurando el 14 de abril como el Día de la Memoria Histórica.

Apelamos a esta Cámara, y especialmente a la izquierda española –PSOE e IU- y a los nacionalistas gallegos, vascos y catalanes que votaron la actual Ley de Memoria. Les apelamos para que sin olvidar a los ya recordados, podamos legislar para hacer justicia y recordar a los olvidados. Mientras esto no suceda, no podrá haber reconciliación. 

El pasado no puede quedar enterrado en fosas. Hay que desenterrarlo para que los muertos descansen en paz. Para que sus hijos e hijas también lo puedan hacer.  El Estado no puede promover la abertura de fosas como si se tratara de una excavación arqueológica de un cementerio romano. Si en Bosnia, Argentina o Chile se han investigado las desapariciones, la policía Judicial, la fiscalía y la justicia española tienen que ser las responsables de investigar las causas de las muertes, quienes fueron sus responsables y la identificación de las víctimas. ¿O es que no estamos en un estado de derecho?

En  una sociedad democrática madura este proceso lo debería llevar a cabo el gobierno y este Parlamento. Y culminar la catarsis mediante la intervención del Jefe de Estado, la máxima representación institucional del mismo Estado, pidiendo perdón a las víctimas. Porque además Juan Carlos de Borbón fue el heredero nombrado por Franco, fue él quien  juró desde esta misma tribuna  los principios del Movimiento Nacional. A él, se le debe exigir este acto de honradez y de coherencia a  fin y efecto de simbolizar la plena superación por la democracia del pasado  autoritario del Estado.

Señorías, solicitamos su apoyo para dar luz verde a la proposición de ley de los republicanos catalanes para que, finalmente, podamos disponer de un texto legislativo que permita al Estado español homologarse al resto de sociedades democráticamente maduras. En beneficio de la justicia y de la verdad, y en  favor del fortalecimiento de los valores democráticos de la ciudadanía. No lo duden, sólo reparando previamente todas las injusticias del pasado nuestra sociedad  estará en condiciones de superar las violencias presentes y las  incertidumbres futuras.

Gracias.


Benito Sacaluga

28 de enero de 2014

RAJOY, UN PRESIDENTE FELÓN




Es normal y habitual acudir al insulto para herir a una persona, no hablo del insulto gratuito, hablo de aquél que en cierto modo está justificado y nace de la herida o castigo que una persona nos produce  o impone justa o injustamente. Insultos como cabronazo, hijo de puta, etc... es habitual que se profieran contra aquellos a los que despreciamos, si lo pensamos bien son insultos sin fundamento pues desconocemos el grado de infidelidad que el insultado sufre de su pareja o si su madre se dedicó a la prostitución en algún momento de su vida, son insultos para herir y estaremos de acuerdo que, la mayoría de las veces, no se corresponden con la realidad.

El calificativo de "felón" con el que obsequio a Mariano Rajoy en el título de este artículo, puede ser perfectamente considerado como un insulto, pero yo lo utilizo a simple modo de atributo y condición perfectamente constatable a la vista del comportamiento del aludido.

Un calificativo el de felón con el que quiero poner de manifiesto la deslealtad de este señor para con los españoles, y sobre todo y al menos con quienes le dieron su voto en las últimas elecciones generales. Otra cosa sería que el programa del Partido Popular tuviera la consideración legal de contrato, pues en este caso el incumplimiento del mismo les daría a sus votantes la oportunidad de acudir a la justicia reclamando de forma inmediata su cese y exigencia de daños y perjuicios por tan grave incumplimiento.

La fidelidad a la palabra dada, y si está escrita aún más, es la confianza erigida en norma. El hombre se une al hombre por un nexo que queda sepultado en lo más íntimo de ambos. Aquel que comete una infidencia, recibe el nombre de felón, y el castigo, en principio, se reduce a esa denominación. Es decir, que el castigo o pena consiste, más bien, en un insulto oficial, porque solo el insulto castiga en este caso a la persona, hiere la intimidad.

No vale aquí acudir a la excusa de que una legislatura dura cuatro años, aunque durase diez Rajoy no podría nunca llegar a cumplir su programa, principalmente a causa de todo el camino equivocado que tendría que desandar y además no tiene ninguna intención de hacerlo. Repitió su programa hasta la sociedad y con pleno compromiso de ser fiel a sus palabras, en base a esa percepción de honorabilidad los votantes decidieron otorgarle una mayoría absoluta, confiaron en su palabra y en que sería fiel a la misma. Ahora toca calificar este comportamiento.

Tampoco es de recibo, además es falso, alegar que desconocía la situación. No obstante y admitiendo ese desconocimiento, una vez que tuvo la información necesaria y en base a la fidelidad debida a sus votantes debería haber dimitido antes que traicionar la confianza que muchos en él depositaron. Rajoy, que ha hecho de la confianza su bandera para salvar a España, ha traicionado sin inmutarse la depositada en él por sus votantes.

Rajoy , que ha vivido, y según dicen sigue viviendo, de su cargo de registrador de la propiedad, sabe que hoy en día solo se está obligado a cumplir aquello que se firma, se protocoliza y se registra. La lealtad y la fidelidad son para él cosas de otros tiempos muy remotos, totalmente sustituidas por el papel y el bolígrafo. Ningún juez le perseguirá por haber incumplido su programa. 

En su afán por ascender en la escala del poder y conocedor de que por sus venas no circula sangre azul, ha decidido asemejarse a  la realeza española imitando el comportamiento del borbón Fernando VII, rey en un principio Deseado, y finalmente Felón para castigo de aquellos que tanto deseaban verle ostentar el poder y para todo el resto de los españoles, victimas todos de su implacable absolutismo. Un paralelismo peligroso para todos, incluso para él.

Benito Sacaluga







26 de enero de 2014

LA INFANTA, HACIENDA Y LAS LEYES





Ayer sábado declararon ante el juez Castro varios peritos de Hacienda, lo hicieron por solicitud del fiscal a efectos de que convencieran al juez de que la infanta no ha cometido ningún delito fiscal. En el escrito que el fiscal elevó al juez para pedir estas comparecencias se incluían una serie de descalificaciones hacia el magistrado y dudas sobre sus conocimientos en materia fiscal.

Las explicaciones de los expertos de Hacienda no dejan de ser completamente subjetivas, ya que se centran en su interpretación y criterio personal para calificar la validez de una factura como  tal a efectos fiscales. Una serie de manifestaciones y opiniones totalmente subjetivas, no recogidas en ninguna disposición legal y por supuesto en ningún texto ya sea legal o formativo sobre la materia. Llegan a decir que el "concepto" por el cual la factura se emite, aún siendo intencionadamente falso no desvirtúa la factura como tal ni le quita legitimidad. Esto, aparte de ser una barbaridad, necesita de dos actores, el que emite la factura y el que la recibe a su cargo. La situación se hace aún más engorrosa si las dos personas físicas o jurídicas entre las que se produce el tráfico mercantil tiene los mismos administradores, situación que permite, mediante una práctica ilegal, reducir beneficios y por tanto los impuestos a pagar por la empresa que recibe la factura, dándose casi siempre la circunstancia de que la empresa emisora de la factura suele estar en pérdidas o tiene cantidades a devolver por Hacienda en concepto IVA, con lo cual la huida en el pago de impuestos no solo afecta al impuesto sobre sociedades, también afecta a las liquidaciones de IVA, y por supuesto es un vehículo ideal para el blanqueo de dinero. Si además los socios o administradores cargan facturas por gastos personales y estas facturas están  a nombre de la sociedad, se falsea también el IRPF del socio o administrador que así actúa mediante la omisión de la declaración de ingresos. Si la infanta realiza una compra, por ejemplo de un tratamiento de belleza, y pide al comercio que le haga la factura a nombre de la sociedad y además paga con una tarjeta de crédito de la empresa, la infanta sabe que está colaborando a un fraude fiscal si contar con nadie más y del que se beneficia directamente, un fraude que si unitariamente o en su conjunto supera los 120.000 euros se convierte en un delito fiscal. Los abogados de la infanta no niegan el fraude, aunque alegan desconocimiento de la infanta, una alegación insostenible si tenemos en cuenta que es la propia infanta la que solicita la emisión de la factura a nombre de persona diferente a ella. El caballo de batalla está en evitar que la infanta sea procesada en un juzgado de lo penal y sirviendo a este propósito resulta imprescindible que la cifra defraudada no llegue a los 120.000 euros, de aquí las diferencias de criterio entre el juez, el fiscal y Hacienda.

El juez no tienen porqué ser un experto fiscal, como tampoco lo tiene que ser en obstetricia el magistrado que trata un tema de aborto. El juez dispone de las leyes y de peritos judiciales para consultar, de las leyes no dudará, de las opiniones de los expertos debe hacerlo si los presenta el investigado en su descargo, tampoco en este caso si lo propone el fiscal pues ya sabemos que de lo que este trata es de defender sus tesis y de paso a la infanta, o al revés.

Son varias las leyes de aplicación en este caso y todas son claras y no admiten dudas. Es más, sobre el tema de las facturas, su contenido y su contabilización la legislación se remonta al año 1885, estando vigente desde el cinco de noviembre de ese año, su última revisión tiene fecha de 29 de septiembre de 2013. Todo esto lo sabe el juez y no necesita que se lo expliquen, ni nadie que le convenza sobre como interpretar su contenido. Lo hará el solo.

Lo que no es admisible es que los inspectores de hacienda desconozcan este Código, tal y como parece ser por sus manifestaciones sobre las facturas de marras. Máxime dentro de un proceso judicial, donde si bien las anotaciones contables gozan de una determinada eficacia jurídica para que esto así sea el Derecho impone una cierta forma a las mismas. Nuestro Código de Comercio señala un conjunto de requisitos de forma a los que se han de ajustar las anotaciones contables y sus soportes, entre ellos las facturas emitidas y/o recibidas. Así en su artículo 34 nos dice:
2. Las cuentas anuales deben redactarse con claridad y mostrar la imagen fiel del patrimonio, de la situación financiera y de los resultados de la empresa, de conformidad con las disposiciones legales. A tal efecto, en la contabilización de las operaciones se atenderá a su realidad económica y no sólo a su forma jurídica.
A mayor abundamiento, la Ley de Sociedades señala asimismo las exigencias a cumplir sobre estos procesos contables, incidiéndose en todos los casos en que la contabilización de las operaciones debe perseguir la obtención de una imagen fiel del patrimonio y solvencia empresarial, imagen, que con la práctica contable llevada a cabo por la empresas afectadas en este caso, es imposible conocer y nos lleva a pensar con toda razón que las empresas son en si mismas un autentico fraude. Nuestro Código Penal persigue estas actuaciones:

Artículo 290.Los administradores, de hecho o de derecho, de una sociedad constituida o en formación, que falsearen las cuentas anuales u otros documentos que deban reflejar la situación jurídica o económica de la entidad, de forma idónea para causar un perjuicio económico a la misma, a alguno de sus socios, o a un tercero, serán castigados con la pena de prisión de uno a tres años y multa de seis a doce meses. Si se llegare a causar el perjuicio económico se impondrán las penas en su mitad superior.
Un fraude que, al menos en lo que atañe a las facturas que no corresponden a la actividad normal de las sociedades, ha necesitado de la colaboración efectiva de la infanta para que en parte se haya materializado.

La cooperación está regulada en el Código Penal, distinguiendo entre cooperación necesaria y complicidad. En la cooperación necesaria se establece como cooperador necesario el que coopera en la ejecución del hecho con un acto sin el cual no se habría efectuado. El cómplice es aquella persona que auxilia, contribuyendo o favoreciendo, eficazmente al ejecutor o ejecutores del delito colaborando voluntariamente sin incidir en la realización del hecho. Su actuación es importante para la consecución del hecho, pero no es esencial. La responsabilidad de los cómplices y colaboradores se equipara a la de los autores:

Artículo 27. Son responsables criminalmente de los delitos y faltas los autores y los cómplices.

Lo que de verdad no acabo de entender es la razón por la cual la infanta no ha estado imputada desde el mismo momento en que lo estuvo la esposa de Diego Torres.

El próximo día 30 del actual enero todos los autónomos y pequeños empresarios habrán liquidado el IVA, si a alguno le sale una cantidad a pagar incomoda, le aconsejo que telefonee a los peritos de Hacienda que han declarado ante el juez Castro, a lo mejor le dan alguna pista sobre como reducir la cantidad a pagar, para que si finalmente le pillan, en el peor de los casos, todo se quede en un simple e inocente fraude.


Benito Sacaluga






20 de enero de 2014

QUE VUELVA EL TENIENTE COLOMBO






Dado que el fiscal Horrach ha pedido la comparecencia de la Inspectora Jefe del Grupo de Delincuencia Económica de la Policía Nacional, para que convenza al juez Castro de que la infanta no es una delincuente ya que según la Agencia Tributaria y la citada inspectora la cantidad que birló a las arcas públicas no llega a los 120.000 euros y por tanto su actuación no pude ser considerada un delito, solo una chorizada de poca monta, y al objeto de que todo finalmente quede aclarado, yo propongo que se avise de forma urgente al teniente Colombo. Hay que resucitarlo sin más dilación.

Con un par de días entrando y saliendo y volviendo a entrar en la residencia suiza de la infanta y alguna que otra visita a la Zarzuela en plan despistado, lograría la confesión de la infanta y así la casa real dejaría de una vez por todas de padecer el martirio a que está sometida a causa de no saber que es lo que va a pasar, (sí lo saben). Por otro lado también nos libraríamos de Franscisco Marhuenda y portadas de La Razón como la de ayer domingo, en la que a toda plana nos ofrece el siguiente titular a cuenta de un articulo firmado por Carmen Enriquez, dama que desde hace decenios vive de la crónica real apagando fuegos o lanzando al aire flores de plástico en plan de obediente correveydile:
"El fiscal sostiene que la Infanta no irá a juicio".
Hombre, que un fiscal diga esto es para estar tranquilos, más aún, si como es el caso, cuenta con el visto bueno de Su Majestad. Hasta ahora conocíamos la expresión "Ser juez y parte" a partir de hoy deberiamos acuñar también las de "Ser fiscal y parte" o "Rey y parte". Definitivamente necesitamos al teniente Colombo, nunca se casó con nadie y siempre conseguía que la justicia prevaleciera sobre el poder de los adinerados. Si mal no recuerdo sus investigados siempre pertenecían a las clases privilegiadas.

Continua el rotativo informándonos de que el fiscal ha manifestado que:
"Considera que lo único que quieren es verla crucificada y que existe miedo a ir en contra de esa corriente mayoritaria".
No estoy de acuerdo, nadie quiere que la crucifiquen, (menos mal que no ha dicho que queremos que la guillotinen), más aún no queremos nada, acaso el que quiere algo es el juez y por algo será; Quizás lo único que los republicanos deseamos es que se vaya para siempre de España, no sea que a pesar de ser la séptima en la lista para heredar el trono, el cruel destino llegue a coronarla, todo es posible si hablamos de los borbones. El escalafón puede correr rápido, hay están los casos de los dos Alfonsos que ya no están entre nosotros a causa dos desafortunados accidentes fruto del esquí y del juego con armas de fuego.

Continua La Razón:
No quiere ( el fiscal) que se tire por tierra la honradez de los expertos de la Agencia Tributaria y de la Policía.
Pues tiene razón nosotros tampoco lo queremos. Lo que sucede es que una cosa es ser honrado y otra tener razón y ser infalible. Si los dictámenes de los inspectores de hacienda estuvieran todos sujetos a la razón y la ley, no estarían las Salas de lo Contencioso Administrativo de los Tribunales Superiores de Justicia colapsadas por los recursos presentados por los contribuyentes contra decisiones de la Agencia Tributaria, recursos éstos que en un enorme porcentaje acaban con un fallo a favor del contribuyente. Incompetentes hay en todas partes, incluso en la Fiscalía y en el Ministerio de Hacienda,( no digamos ya en el Gobierno), para muestra el escandaloso "error" cometido con el "denei"de Cristina de Borbón y unas cuantas fincas que se compraron y vendieron. En relación con la policía traigo una frase que el teniente Colombo, en el capitulo titulado "Todo está en el juego", le larga a uno de los personajes del mismo:
"Oye, si te crees todo lo que te dice un policía eres un majadero"
La Razón sigue:
"Cree ( el fiscal) que se trata de una batalla mediática porque los medios saben que no hay motivos jurídicos para imputarla"
Vaya, ahora resulta que los medios son unos expertos en temas jurídicos y procesales. Otra vez fusilando al mensajero. A ver si al final resulta que todo el asunto de Aizoon y Noos se lo ha inventado Wyoming para ganar audiencia y que el juez Castro es un títere de José Luis Moreno.

Y ya llegando al colmo del esperpento:
"El fiscal del «caso Nóos» está convencido que la Infanta no estará en el juicio cuando éste se celebre. Entre otras cosas, porque los que tienen que demostrar si una persona es inocente o culpable son los responsables de las acusaciones"
que es lo mismo que decir que él no está para buscar pruebas de cargo, sino solo de inocencia, que es precisamente lo que está haciendo y además, cosa grave, siendo el principal responsable de la acusación o al menos para eso le pagamos el sueldo entre todos. Que redacte sus autos, sus peticiones, sus recursos y lo que en derecho crea conveniente y se lo dirija al juez o a la Audiencia de Palma en lugar de contarlo en los periódicos como si fuera el despechado amante de una cupletista de tronío. Aquí solo falta el genial Gila, exclamando a la vista de un cenicero repleto de colillas: "Aquí se ha fumado"

No me extrañaría nada que en pocos días el juez Castro fuese noticia y no precisamente por el caso que lleva entre manos.

Llamen a Colombo!!!

Benito Sacaluga

19 de enero de 2014

CARTA ABIERTA A ESTEBAN GONZALEZ PONS







Sr.Pons,

Acabo de leer unas manifestaciones suyas publicadas ayer sábado en la prensa digital, también transmitidas por las emisoras de radio y televisión. Imagino que las realiza usted en su calidad de vicesecretario de Estudios y Programas de Partido Popular, cargo para el que fue nombrado en 2012, un cargo de nuevo cuño en el organigrama de su partido con el que apagaron sus aspiraciones de pertenecer al primer gobierno de Rajoy. Un partido gracias al cual lleva usted al menos veintiún años cobrando sueldos públicos; periodo de tiempo que considero le otorga a usted la categoría de político profesional.

Teniendo en cuenta el cargo que ocupa y su profesionalidad, no existe ninguna duda de que sus declaraciones han de ser tenidas muy en cuenta a la hora de valorar cual ha sido la línea de actuación de su partido desde que llegaron al gobierno en relación con la atención y protección de los ciudadanos españoles.

Afirma usted, que: 
"Una vez salvada la prima de riesgo, tenemos que dedicar nuestros esfuerzos a salvar a las personas"

En primer lugar me gustaría saber que es lo que usted quiere decir cuando afirma que han salvado la prima de riesgo. Quizás a usted le parezca que el diferencial actual, 197 puntos (17-01-2014), debe ser considerado como óptimo, olvidando que en 2007 su valor era cero, que en 2010 se elevaba a 200 y que la "fase crítica" se produjo a partir del cinco de enero de 2012, con su partido en el gobierno, para llegar en el mes de julio de 2012 al valor histórico de los 650 puntos básicos. También parece que se le olvida que la escalada de la prima de riesgo se frenó única y exclusivamente gracias a tres factores: Las declaraciones del BCE en las que anunciaba un programa de bonos para países de la zona con problemas, un préstamo que con un limite de 100.000 millones solicitaron ustedes para salvar a los banqueros y una reforma del Artículo 135 de la Constitución para otorgar prioridad al pago de la deuda ante cualquier otra necesidad del pueblo español. Ustedes no hicieron nada más que endeudar a los españoles para salvar a la banca y además supeditar las inversiones y gasto social al previo pago de los vencimientos de la fabulosa deuda cuyo importe ustedes se han gastado en lo que les ha parecido oportuno. Volviendo a sus celebrados 200 puntos, y su alegría por el hito conseguido,  puede que a usted le parezca normal que los españoles tengamos que pagar intereses por nuestra deuda a un tipo superior en un 2% al tipo que paga Alemania, a mi no. Sin duda la prima ha bajado, pero se olvida usted de que la deuda pública ha aumentado un 43% sobre la cifra que se encontraron cuando llegaron al gobierno, casi 300.000 millones más, van ustedes a 150.000 millones por año, todo un récord. En parte comprendo su alegría por la bajada de la prima de riesgo, ya que les permitirá seguir endeudándonos a todos, eso si que lo saben hacer bien, pero pagando, de momento, un poco menos de intereses. Muchas gracias.

Nos dice usted que se ha iniciado la recuperación económica, olvidando que la evolución positiva del PIB en 2013 está aún sin publicar y que en el mejor de los casos su incremento con respecto a 2012 será de una o dos décimas, o tal vez nos llevemos la sorpresa de que ha decrecido. Todo dependerá del maquillaje que ustedes efectúen sobre la contabilidad nacional, no sería la primera vez que desde Europa les devuelven la cuentas para que las redacten conforme a la realidad. Por otro lado nos habla de unos datos no publicados, que usted privilegiadamente debe ya conocer cuando nos dice que hemos iniciado la recuperación. 

Sigue usted en sus manifestaciones diciéndonos a todos que el gran reto de su partido es la creación de empleo. ¿Un reto?, ¿No será una obligación? ¿No decían ustedes en 2011 que tenían la fórmula para generar empleo? ¿A que esperan?. Yo me pregunto si ustedes con respecto al empleo no harán lo mismo que con la prima de riesgo, es decir, conformarse con que no suba. Además Sr.Pons, ¿de que tipo de empleo habla?. Pero hombre, si ya han hecho ustedes todo lo que era necesario para que los empleos en España desaparezcan como un digno intercambio trabajo-salario para convertirlos en una limosna a cambio de trabajo.

A continuación nos espeta:
"...el pueblo español es invencible ante las crisis económicas" porque, a su juicio, aunque el PP puede "ponerse medallas" en la recuperación, lo conseguido ha sido "gracias a los españoles".
En el caso de que se haya conseguido algo Sr. Pons, no espere usted que sean los trabajadores, los estudiantes, la juventud, los pensionistas, los maestros, la sanidad.... los que les pongan las medallas, me temo que tendrán que imponerselas los empresarios, los banqueros o ustedes mismos. Y no, no Sr.Pons, no nos dé las gracias a los españoles, sepa usted que todo lo que estamos padeciendo se sufre desde la impotencia, de ninguna forma es voluntario ni considerado justo, ni siquiera lo apropiado para enfrentarse a un problema como el que tenemos.

Todo lo anterior ya sería suficiente para mandarle a usted a hacer puñetas, pero el que usted remate su discurso afirmando eso de que ahora nos toca a nosotros ser salvados por si solo es suficiente motivo para mandarle directamente a la mierda. Por un lado porque nunca consideraron el bienestar de los españoles como una prioridad y por el otro porque nos humilla afirmándolo.

Si usted nos quiere salvar será porque nos considera perdidos, condenados, enfermos, arruinados....y si, tiene usted parte de razón en esto, pero una cosa no hemos perdido y se llama dignidad. Lo malo, lo peor e irreversible, es que muchos de aquellos a los que usted se ofrece como salvador ya lo han perdido todo, algunos incluso la vida. 

Sr.Pons, ustedes no nos van a salvar de nada, seremos nosotros los ciudadanos los que luchando cada día les haremos devolver todo lo que nos han quitado y de una vez por todas.

Me despido de usted por ahora, no sin antes regalarle un aviso de Bob Dylan :

Vamos, senadores y congresistas,
por favor presten atención a la llamada.
No se queden en la puerta,
no bloqueen la entrada.
Porque el que salga herido,
será el que se quedó atascado.
Hay una batalla ahí fuera,
y es atroz.
Pronto sacudirá vuestras ventanas,
y hará vibrar vuestras paredes,
porque los tiempos están cambiando.


Que pase usted un muy desagradable domingo.


Benito Sacaluga.

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18 de enero de 2014

ECONOMÍA Y DEMOCRACIA






Desde hace tiempo venimos soportando una serie interminable de medidas económicas y sociales que nos afectan directamente en sentido negativo. Las causas que el gobierno esgrime para justificarlas son dos: la integración en Europa y la crisis económica global. Si bien las medidas se han tomado prácticamente en todos los países no todos han sido afectados en la misma proporción como consecuencia de las desigualdades existentes, unas desigualdades que se pusieron de manifiesto por primera vez cuando se creó la Comunidad Económica Europea (Mercado Común) allá por 1957 y que lejos de disminuir han ido aumentando a lo largo del tiempo. Desde la existencia de la Unión Europea (1993) las desigualdades se han acentuado. Si bien se ha avanzado mucho en logros sociales de bajo coste económico como es, por ejemplo, la consolidación de las libertades individuales como algo inatacable. De la misma forma se ha hecho posible la existencia de organizaciones independientes o no, que se esfuerzan por controlar la acción de los gobiernos desde la denuncia formal y la protesta activa.

Las exigencias de estas organizaciones de ciudadanos suelen ser oídas por los políticos y en ocasiones se consiguen resultados satisfactorios, pero esto solo sucede en muy contadas ocasiones y siempre que las demandas no tengan un peso económico importante, ni estén relacionadas con decisiones económicas de calado. Llegando al tema económico la democracia se debilita, por no decir que deja de existir, ya que se hace imposible el autogobierno desde su vertiente social, es decir mediante el respeto a aquello que la mayoría de los ciudadanos entienden como justo o preferible. Las decisiones económicas nunca se basan en lo que el pueblo quiere, sino en lo que el gobierno entiende que la nación necesita. En el caso de España las decisiones economicas ni siquiera surgen de necesidades nacionales, sino que se toman al dictado de un grupo de países con los que España tiene unas desigualdades económicas muy importantes y evidentes. Nuestra permanencia en la Unión Europea debe ser renegociada sobre la base de que la misma nos debe aportar ventajas y no los graves problemas que hoy soportamos, nuestro autogobierno debe ser intocable.

Sin margen de error podemos afirmar que la economía está por encima de la democracia.  No es aceptable aquí esgrimir que todos estábamos de acuerdo con la pertenencia a la Unión Europea, esto no es cierto y además tampoco se informó debidamente a los ciudadanos de lo que ello significaba, ni de cual iba a ser la hoja de ruta ni de las consecuencias a medio y largo plazo.Tampoco es cierto que el actual partido en el gobierno represente a la mayoría de los españoles.

Si repasamos las políticas economicas de los últimos cinco años comprobaremos que todas las medidas adoptadas son medidas cortoplazistas, dirigidas a la reducción del gasto social, al abaratamiento de los salarios y a la elevación de las cargas fiscales de todo tipo, medidas tomadas desde el poder que otorga una mayoría de votos, pero, desde luego, no una mayoría de la población ni mucho menos. Según esto es perfectamente admisible concluir que la democracia no está siendo adecuadamente respetada. Por otro lado cada vez nos encontramos más cercanos a una forma de Estado netamente liberal en el que el autogobierno no tiene posibilidad de ejercerse, y por tanto desaparece la confianza de la sociedad en la posibilidad de conseguir mejoras sociales o económicas utilizando la política como vehículo, de aquí nace parte de la creciente repulsa de la sociedad a nuestros políticos e instituciones. En el otro lado vemos como las peticiones de empresarios y financieros son atendidas desde el gobierno y por supuesto tampoco éstos representan a una mayoría, lo que hace evidente que se gobierna para el capital con los votos de los trabajadores, y si es preciso modificando la Constitución de forma unilateral como ya ha sucedido.

Si tomamos como referencia las últimas elecciones generales, celebradas en plena crisis económica, el partido más votado fue aquel que prometió acabar con los incipientes recortes del gobierno en funciones, además de potenciar las políticas sociales. Se votó contra la aparente ineficacia y contra la corrupción. Hoy dos años más tarde la situación de los españoles ha empeorado hasta limites que nunca habríamos imaginado y la corrupción ocupa lugar preferente en el baremo de nuestras preocupaciones, no solo la corrupción de carácter económico sino también la institucional. Ante esta situación queda claro que la economía liberal y el autoritarismo están devorando a la democracia. Cualquier ambición social, cualquier posibilidad de autogobierno se ha convertido en un sueño imposible para los ciudadanos. El capitalismo global se ha impuesto sobre la política y sobre las ideologías, los ciudadanos no acaban de darse cuenta y siguen buscando la solución en una siglas más o menos prometedoras, valorando los discursos más que los hechos.

Se convocarán nuevas elecciones y uno de los dos grandes partidos ocupará el poder, si no goza de mayoría absoluta pactará con sus afines, no olvidemos que son políticos profesionales y que actualmente la mayoría de ellos no tienen en la practica más ideología que aquella que el poder económico les impone.

Todo lo que hagan será mediante una utilización perversa del sistema apelando a la legitimidad de unos votos. En aras de un pacto, al igual que Saturno para conservar su reinado devoró a sus hijos, el Estado a través de su clase política devorará de facto a la democracia para cumplir su pacto con el capital. Los ciudadanos seguiremos sin opciones, simplemente porque lo que falla es el sistema establecido.

Un sistema, el actual, desde sus inicios hipotecado por el poder anterior, por el nacionalcatolicismo, un poder que pervive y que después de haber aceptado la existencia de las libertades, una aceptación en buena parte exigida por nuestros actuales socios europeos para poder ser admitidos en su club, ahora las trata de eliminar "democraticamente". Unas libertades que la derecha española soporta cada vez con más desgana y que diariamente trata de limitar; así continuará hasta que esa delgada linea roja que algún día la sociedad trazará les impida seguir avanzando, momento en el cual podremos empezar a recuperar el terreno perdido, históricamente siempre ha sido así. El tiempo que tardemos en comenzar a trazar la línea roja depende de nosotros.

Benito Sacaluga






17 de enero de 2014

EL INSOPORTABLE SILENCIO DEL PSOE







Ayer se cumplieron treinta y dos años del fallecimiento de Ramón José Sender Garcés, lo hizo en el extranjero como muchos republicanos españoles. Combatiente en el Ejercito Popular, Campo de Concentración y Exilio. Premio Nacional de Literatura en 1935 y Premio Planeta en 1969. Una extensa producción literaria en la que no faltan títulos enmarcados en la Guerra Civil española. Profesor en la californiana Universidad de San Diego. El blog "Búscame en el ciclo de la vida" le dedicó ayer su página, incluyendo unos párrafos de su obra "El superviviente" (1978), de los que destacó aquí unos renglones:
"El peor malentendido en casos de guerra civil es el disentimiento afable con los que tienen el mando de la ametralladora política, sobre todo si la discrepancia es sutil...Dentro de cada partido se hace la vista gorda, pero si hay una posibilidad de liarse a tiros en colectividad, es decir, de manera impersonal lo hacen con verdadero placer."
Un par de frases que, debidamente actualizadas en lo temporal, vienen a recordarme las posturas ausentes del PSOE sobre aquellos temas o asuntos que de forma negativa afectan al rey, a la casa real y a la monarquía como institución. El último escrito del fiscal Horrach es la gota que colma el vaso. Salvo error por mi parte no he visto, oído o leído en estos últimos meses a ningún miembro del partido salir en defensa del Estado de Derecho ante los ataques que contra él se vienen produciendo por parte del partido en el gobierno, del Gobierno y de la Fiscalía. Frases hechas como la tan ensuciada "Respetaremos las decisiones judiciales" es lo único que les he oído. La suciedad institucional es así burdamente escondida y precisamente por los encargados de la limpieza democrática.

Este y otros silencios del PSOE sobre la monarquía, sin duda se alimentan de la voluntaria sutileza con que reconocen sus querencias republicanas, para ellos perfectamente prescindibles, según su máximo dirigente se encuentran bien en la monarquía. Unas sutilezas que es muy posible que pasen factura en forma de salida de militantes hacia otros partidos, desde luego los votos decididamente republicanos es imposible que los mantenga.

Un asunto como el ataque que el fiscal Horrach a realizado contra el poder judicial con la monarquía de fondo y efectuado unos días después de haber viajado a Madrid para entrevistarse con sus superiores, exige la intervención del principal partido de la oposición y de forma contundente, por ejemplo, pidiendo la comparecencia urgente en el Congreso del Fiscal General del Estado y, por supuesto, ante la opinión pública mantener una posición crítica con dicho ataque, sin  medias tintas ni "sutilezas".

Mientras tanto la derecha se rearma y abre nuevos frentes, funda nuevos partidos situados a la derecha del Partido Popular, cosa ya de por si harto difícil.  Partidos que sin duda unirán sus votos con los del Partido Popular para consolidar la monarquía.

Para el PSOE, "ahora no toca". Tocará cuando la acción ciudadana convierta la opción republicana en un clamor incontestable, entonces y solo entonces el PSOE, tal y como apuntaba R.J.Sender, abandonará sus silencios y sutilezas para unirse con inmenso placer al grito, intentado recoger la cosecha por otros sembrada. Espero que en ese momento a ningún republicano le falle la memoria.

Benito Sacaluga




16 de enero de 2014

SOLO ANTE EL PELIGRO





No conozco al juez Castro, no se nada de él. No he leído ninguna de sus sentencias. No tengo ni idea de su trayectoria en la carrera judicial. Solo se que es el juez encargado de instruir una causa en la que están imputados entre otros la infanta Cristina y su marido y que sus decisiones han sido cuestionadas, incluso anuladas por una instancia superior con la única justificación real de que la persona investigada es una infanta de España. Hoy también sé que el fiscal del caso, Pedro Horrach, vuelve a cuestionar la imputación de la infanta por medio de un escrito dirigido al juez Castro, (cuya lectura produce vergüenza ajena), escrito que el singular fiscal justifica entre otras razones por:
" 2ª.- El obligado cumplimiento de dotar de amparo a los funcionarios que en el ejercicio de labores de auxilio judicial, dependientes por tanto funcionalmente del Magistrado al que me dirijo, han sido objeto de imputaciones e insinuaciones relativas al encubrimiento de intereses espurios ajenos al cumplimiento de su labor profesional. Teoría conspiratoria sobre la que el propio Magistrado se apoya para justificar la existencia de indicios delictivos que avalen la imputación de Doña Cristina de Borbón." 
(1) El escrito de 13 folios del fiscal Anticorrupción Pedro Horrach parece un desahogo y un sustitutivo del recurso que no ha planteado contra el auto de imputación del juez, alegando que carecía de virtualidad toda vez que ni la misma infanta iba a recurrirlo. El fiscal califica de "incongruente" imputar a la infanta, cuando era ajena a la administración de Aizoon, "por presuntamente conocer cómo y de qué forma tenían legalmente que tributar los rendimientos" de la sociedad.

Ante todo lo anterior y desde mi total ignorancia en temas procesales y/o jurídicos me cabe señalar lo que sigue:

a ) El fiscal es la parte que acusa dentro de un proceso penal. Cuando se denuncia un delito, el fiscal es la persona que debe presentar las pruebas ante el juez para que ese delito se castigue. Es un abogado del estado, no de la víctima.

b)  Artículo 117 de la Constitución Española:

1.-  La justicia emana del pueblo y se administra en nombre del Rey por Jueces y Magistrados, integrantes del poder judicial, independientes, inamovibles, responsables y sometidos únicamente al imperio de la ley.

c) Artículo 118 de la Constitución Española:

Es obligado cumplir las sentencias y demás resoluciones firmes de los Jueces y Tribunales, así como prestar la colaboración requerida por éstos en el curso del proceso y en la ejecución de lo resuelto.

d) El fiscal Horrach, tiene encomendada la función de promover la acción de la justicia en defensa de la legalidad, de los derechos de los ciudadanos y del interés público tutelado por ley, de oficio o a petición de los interesados, así como velar por la independencia de los Tribunales y procurar ante éstos la satisfacción del interés social, tal y como se dicta y manda en el Artículo 124.1.- de la Constitución Española.

e) Los delitos que se le imputan a la Infanta y a su marido están relacionados con el dinero público.

f) El desconocimiento de la ley ni exime de su cumplimiento, ni justifica la comisión de delitos.

g) El auto de imputación firmado por el juez Castro está perfectamente razonado, documentado y redactado en tiempo y forma.

h) Los fiscales están sometidos a las ordenes del Fiscal General del Estado, no son independientes.

i) Al Fiscal General del Estado lo nombra el Rey a propuesta del Gobierno.

j) Artículo 14 de la Constitución Española: Los españoles son iguales ante la Ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, taza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social.

Una vez admitidos los diez  puntos anteriores la conclusión lógica es que el juez Castro está cumpliendo con sus obligaciones a pesar del comportamiento e intenciones del fiscal Horrach, un comportamiento el del fiscal, en mi opinión, demasiado alejado de lo que son sus principales funciones. Si además tenemos en cuenta que se trata de un fiscal anti-corrupción y que el delito que se ventila está relacionado con la apropiación ilícita de dinero público, su conducta está olvidando y obstruyendo de forma especial la defensa del interés publico, función que como fiscal tiene encomendada en el Artículo 124.1 de la Constitución citado anteriormente. Un comportamiento inusual y que mucho me temo se seguirá dando, en lo que a la infanta se refiere, durante lo que resta de procedimiento.

Después de ver y leer todo lo relacionado con la participación de la infanta, delictiva o no, en este proceso, manifestaciones de la Casa Real y Gobierno incluidas, mucho me temo que el juez Castro se está jugando la carrera. Gomez de Liaño, Garzón y Silva son ejemplos contundentes de lo que le puede suceder a un juez que hace su trabajo cumpliendo sin excepciones con el Articulo 14 de la Constitución.

Castro está solo, hasta el fiscal, su colaborador natural, está en contra suya y el enfrentamiento lo ha provocado el fiscal de forma determinante con su escrito de ayer. Enfrente tiene a toda una legión de abogados defensores de élite, excelentemente relacionados a todos los niveles imaginables, al Gobierno y a la Casa Real y además, por si lo anterior fuera poco, a la Inspección de Hacienda. Añadamos ciertos medios de comunicación ultra conservadores y al juez solo le queda su honor y la ley como fuerza de contención a esta avalancha de presiones y zancadillas.

El fiscal, sin duda preso de la pasión, expone en su escrito ciertas afirmaciones y consideraciones relacionadas con la administración de las sociedades y la normativa fiscal a que todas están sometidas, que denotan una considerable falta de conocimiento de los principios contables que por ley deben ser aplicados en el seno de una sociedad mercantil, entre otras opiniones afirma:
A los efectos que nos interesan, el hecho de no repartir dividendos e imputar como costes de explotación, gastos estrictamente personales ajenos a la actividad mercantil, es fiscalmente (tributariamente) “neutro”. 
En su afán por defender a la infanta, llega a escribir que la contabilización como propios de gastos particulares de los administradores, socios o de otras empresas no afecta al resultado fiscal final, ya que lo que la empresa se deduce como gasto se compensa con el no reparto de beneficios. Esta aberrante práctica, que el fiscal despenaliza y a la que quita importancia, vulnera el principio contable de fiel reflejo de las operaciones y por tanto impide que la contabilidad proporcione una imagen fiel de la situación económica y patrimonial de las empresas implicadas, aparte de incumplir varios apartados de la Ley de Sociedades de Capital vigente. Por otro lado el equilibrio impositivo al que el fiscal alude y afirma que se produce, tanto si los gastos se imputan a la sociedad como a los administradores o socios es simplemente, y sin querer ahora entrar en más detalles innecesarios, una barbaridad totalmente inaceptable desde el punto de vista tributario, basta consultar la Ley General Tributaria.

En otro orden de cosas, a los jueces les es suficiente que existan indicios de delito para poder imputar a una persona y en este caso los indicios son claros y hasta están admitidos por el fiscal y así lo plasma en su escrito:
Coincidimos plenamente con el Instructor en la primera conclusión, es decir, en que la mercantil AIZOON SL repartió dividendos a sus socios camuflados bajo gastos personales ajenos a la actividad mercantil. 
Nadie discute el hecho de que Doña Cristina de Borbón realizase con cargo a la sociedad gastos estrictamente personales, ni nadie cuestiona, y es importante, que sabía que dichos gastos eran asumidos por la mercantil AIZOON SL. 
La minuciosa labor llevada a cabo por los funcionarios de auxilio judicial ha permitido demostrar que el INSTITUTO NOOS y todas las sociedades mercantiles que giraban en torno al mismo, incluida AIZOON SL, no eran más que un entramado societario ficticio creado para drenar los fondos percibidos por el INSTITUTO NOOS, es decir, se trataba de entidades pantalla sin capacidad operativa cuyo objetivo era consumar la apropiación de fondos públicos percibidos por el citado Instituto.

A mi modo de ver,tanto el fiscal como la Audiencia de Palma se han equivocado en sus decisiones. Si lo que pretendían era que la infanta no fuese imputada, el desarrollo de los acontecimientos después de anularse la primera imputación colocan a la infanta en una situación de muy difícil defensa. El primer auto de imputación carecía del soporte y contundencia del actual y bien podría haberse dado el caso de que una vez que la infanta declarase fuese desimputada, el fiscal por supuesto habría estado de acuerdo. Sin embargo ahora, con lo que el nuevo auto contiene es imposible que el juez cambie de opinión ante la declaración, sino más bien todo lo contrario y además el fiscal se quedará sin argumentos.

También se han equivocado Urdangarin y su socio en su estrategia de declararse culpables a cambio de la desimputación de la mujer de Diego Torres y de que el juez se olvidase de la infanta. En un caso como este y tal como está el patio en España este tipo de acuerdos perjudicaría y mucho a una monarquía cada día más rechazada.

O mucho me equivoco o el juez Castro va a tener muy difícil conseguir que la infanta se siente en el banquillo de los acusados, en una causa oral junto a su marido y otros compañeros societarios, por lo menos parece ser que a declarar como imputada durante la instrucción si va a tener que ir.

Hoy, el Consejo de Europa ha hecho público su Informe de Evaluación sobre la Corrupción en España, un informe demoledor para nuestro políticos y gobernantes. El Informe pone de manifiesto que España se ha visto afectada por un número significativo de casos de corrupción en relación con prominentes políticos, altos funcionarios, líderes empresariales y responsables de su sistema financiero. No se olvida de los jueces y concluye que existen algunas debilidades en el sistema judicial y en la fiscalía, provocadas de forma reiterada por la influencia política a que se ven expuestos, además de poner de manifiesto su preocupación por el funcionamiento eficiente del sistema de justicia español en general.

Resulta vergonzoso e inadmisible contemplar como la existencia de una monarquía está poniendo en tela de juicio a la Administración de Justicia. Aceptar que la figura del rey sea intocable gracias a la Constitución ya cuesta entenderlo en una democracia, pero estamos obligados; que su familia lo pretenda ser y que el Estado ponga sibilinamente todos los medios para que así sea, de ninguna manera lo tenemos que consentir. Afirmar por el fiscal Horrach que todo es una conspiración para desprestigiar, insultar o desacreditar ( estos son los significados de denigrar) a la infanta y a la Casa Real me obliga a remontarme a la nunca curada obsesión del dictador, para el que, incluida la enfermedad que nos libró de él, todo era una conspiración judeo-masónica-marxista. En este caso que nos ocupa hoy, y a causa de sus protagonistas, el que realmente resulta denigrado es el Estado de Derecho y el propio juez y éste precisamente por un fiscal anticorrupción.

Benito Sacaluga



(1) Público.es

15 de enero de 2014

ESTO ES UN ATRACO







Autor: Salvador Moreno Valencia


14 enero 2014.

El relato que a continuación voy a narrar está basado en hechos reales que ocurrirán en un futuro no muy lejano, y narra la historia de un hombre, cualquier hombre, en circunstancias adversas que no ve más que esta salida, la de atracar un banco. Pero no crean que este hombre es un atracador al uso, no, no lo es, es un atracador de estos tiempos, con una perspectiva distinta, una nueva forma de atracar a los que nos atracan cada día.



Un hombre, de unos cincuenta años, de estatura mediana, un metro setenta más o menos, ojos grises, cabello gris tocado con un gorro de lana al estilo marinero, cubierto con un gabán de cuero verde-gris, botas de las de antes, con suelas de goma de auto, y hebillas laterales que suenan al caminar, gafas oscuras, barba de varias semanas, entra, junto a su perro (un labrador rubio), en la sucursal de un banco (omito aquí el nombre del banco porque no hago propaganda sin remunerar) y se dirige al despacho del director. Y tras comprobar que no está ocupado empuja levemente la puerta y entra.

-Disculpe –dice el hombre-, ¿permite que pase?

-¿Tiene cita? –pregunta el director, un hombre de unos cuarenta años de edad, medio calvo, ojos inquietos, negros, muy pequeños, doble barbilla, nariz aguileña, y de una incipiente obesidad.

-No, no, solo será un momento, si no le importa –dice el hombre ya dentro cerrando la puerta tras él.

-Pero, mire, yo tengo mucho trabajo y no puedo saltarme la agenda así como así –dice inquieto el director intentando acomodarse en su silla de diseño tras la mesa de cristal que lo separa del hombre que acaba de interrumpir su laboriosa mañana dedicada quién sabe a qué crímenes.

El hombre que acaba de entrar con el perro se sienta tranquilo y le dice a su fiel amigo que se siente también, el animal obedece dócilmente.

-Bueno, está bien, ya veo que a usted no se le convence tan fácilmente –dice el banquero en un intento de amabilidad porque acaba de pensar que a lo mejor el hombre con el perro,  "un perro como ese vale una pasta, piensa el banquero", puede ser un buen cliente, o un buen futuro cliente, y claro, a estos hay que darles un trato especializado, nunca se sabe cuánto dinero pueden tener estos excéntricos extravagantes.

-Sí, ya lo ve, si usted estuviera en mi situación probablemente haría lo mismo –dice el hombre del perro.

-No sé a qué se refiere, pero hable, hable –dice el banquero acariciando en su pensamiento la idea de que este hombre le va a ofrecer un buen negocio, o le va a decir que quiere abrir una cuenta en la sucursal que él dirige con total servidumbre a sus jefes, y con efectividad para el puesto que desempeña; y sin darse cuenta ya se relame de lo que, la posibilidad de que este hombre abra una cuenta con un buen montón de dinero, le producirá en su esmirriado sueldo por el que es capaz de sacrificar su tiempo, su familia y lo que haga falta, lo que importa es lo que importa: la pasta.

-Me refiero a que quiero que ponga usted sobre la mesa todo el dinero que tenga en estos momentos en su oficina –dice el tipo sin temblarle la voz.

-¿Qué? ¿Cómo dice? –dice exaltado el rechoncho director.

-No creo que sea tan difícil de entender amigo –dice el tipo del labrador de pelo rubio-, quiero que ponga sobre esta mesa todo el dinero que tenga en estos momentos en su sucursal.

-¡Usted debe estar loco! –dice el director arrellanándose en su sillón como queriendo imponer su poder en el despacho en el que está acostumbrado a ser el dios que todo lo puede, claro, siempre con el beneplácito de sus más alabados señores, los diablos de las finanzas-. Llamaré a seguridad ahora mismo para que lo saquen de aquí inmediatamente –se mueve inquieto el gerente de la sucursal e intenta asir el auricular del teléfono.

-Perdone, ni lo intente –dice el tipo que ni se ha movido frente a él, el perro sigue ahí mirando al director como acusándolo de los crímenes que ha realizado.

-¿Cómo se atreve? Debe usted estar loco –dice nervioso el director.

-No, no lo estoy, pero usted y lo que usted representa y defiende me ha condenado a la miseria, a la más absoluta pobreza, pero no voy a entrar aquí en detalles que ya conocemos bien, ¿verdad señor director? –dice el tipo-, y para que le quede claro que no tengo nada que perder, y si no quiere que sus testículos queden estampados sobre la bonita pared de su despacho, avise a uno de sus esbirros y dígale que traiga todo el dinero que hay, y no haga ninguna tontería porque le estoy apuntado con una pistola a los güevos, le recuerdo que no tengo nada que perder, ya lo perdí todo, gracias a su “dios mercado”.

-Pero, pero, pero…, podemos hablar amigo, no sea loco, lo meterán en la cárcel por atraco a mano armada –dice el director como si de momento se hubiera convertido en un negociador nato, nada raro, cuando el precio son los cojones.

-Aquí el que pone las condiciones soy yo, ¿no cree? –Amenaza el tipo, el perro sigue sin inmutarse como si no ocurriera nada que lo alerte-. Por cierto, le aviso que si hace una tontería le reviento los cojones, y no estoy de broma, así que haga lo que le digo.

-Bueno, todo es negociable, y todos tenemos un precio, ¿verdad amigo? –dice el director en otro intento desesperado por hacerse con el control de la situación.

-El único precio que existe es el que pone mi fiel y querida Anita –dice el tipo presentándole al director a la perversa Anita, una pistola Smith and Wilson, calibre 38 como la que mató a aquel famoso Pedro Navaja-, así que ande y traiga el dinero.

-Vale, vale, está bien, lo haré como dice, pero, pero, piénselo, lo meterán en la cárcel y…- dice sudoroso el director.

-Ya le he dicho que no tengo nada que perder, ¿sabe? Si llama a la policía qué me harán, me meterán en la cárcel, saldré en menos de un año y me pagarán un subsidio, y usted se quedará sin pelotas, ¿qué le parece? ¿Quiere formar parte del coro de Eunucos de la iglesia de su barrio residencial de élite chupándosela a un cura pederasta? ¡Venga hombre! Estoy perdiendo la paciencia, o trae el dinero en menos de tres minutos o le pongo los cojones como estampado de las paredes de su bonito despacho en el que se dedica usted a robar a manos llenas a todos los pánfilos y estúpidos que confían su dinero a su banco para que lo inviertan, sin que el propietario (¿o debo llamarlo depositario, o usuario?), se entere en la compra-venta de armas, y otros negocios poco o nada éticos, ¿drogas…? ¡Venga, dele que me canso y Anita ya no aguanta más.

El director del banco, sudoroso, nervioso y pálido, coge el auricular y marca la extensión del cajero, al otro lado el cajero recibe la orden del director y en tres minutos aparece con una bolsa de papel y la pone sobre la mesa.

-Aquí tiene, señor director, como me ha pedido, todo el dinero que tenemos en la oficina en este momento.

-Está bien, está bien, luego firmo el registro de salida del mismo –dice el director despidiendo al cajero con un gesto de la mano. El cajero sale del despacho y antes de volver a su puesto sale a la calle a fumar un cigarro.

-Bien, jefe –dice el tipo del labrador-, ahora me voy, y no lo olvide, si llama a la policía no lo contará, así que haga lo que tenga que hacer, gracias por su inestimable colaboración. Nos veremos.

El tipo sale sin prisa junto a su perro al que todos le hacen carantoñas, y le dedican alguna sonrisa o mirada, e incluso una de las trabajadoras se acerca al perro y lo acaricia agachándose dejando entrever en esta acción un escote por el que se intuyen sus pechos, tersos, redondos…, eso sí, sin mirar siquiera al hombre junto al que camina libre el perro.

 En la puerta, el cajero fuma, el tipo del perro se dirige al él y le dice:

-¿Me da un cigarrillo, para mí y otro para Anita? –el cajero le ofrece un par de cigarros, y le pregunta:

-¿La perra fuma?

-Perro, amigo, perro, y no fuma, la que fuma es esta –y abriendo el gabán le enseña la culata de la Smith and Wilson y sin más se da vuelta y se aleja calle abajo. El cajero sonríe atónito, mientras ve alejarse a perro y hombre, hombre y perro como una unidad que se pierde entre la multitud que a esa hora va de un lado a otro en su obstinado afán de ir a, o venir de, algún lado, quizás con la determinación de que allá de donde vienen, o allá a dónde van, hallarán algo que ellos llaman libertad sin atreverse a mirar los grilletes invisibles que llevan, tanto en manos como en pies…

Benito Sacaluga