25 de septiembre de 2019

VOTEMOS A FRANCO


Imagen: Fundación Nacional Francisco Franco (2011)
Parece que los restos de Franco van a salir del Valle de los Caídos, y digo parece por la sencilla razón de que aunque así lo haya autorizado el Tribunal Supremo, teniendo en cuenta como se las gasta esta democracia, yo hasta que no lo vea no lo creeré. Más vale que el Gobierno se dé prisa, como después del 10N la derecha llegue a gobernar lo mismo el gallego se queda donde está, cosas más raras hemos visto...y las que nos quedan por ver.

Lo que viene a continuación puede que parezca una broma, tomarlo en tono irónico si queréis, quizás solo sea un desahogo, quizás un simple y burdo ejercicio de memoria, o una descabellada pesadilla fruto de mi, cada día más acentuada, desconfianza en los politicos actuales, pero al menos, sin tomarlo al pie de la letra, aceptarlo como posible, ya pasó en 1936, entonces hizo falta una guerra, hoy los métodos son otros.

Ahora que lo normal es que en cada convocatoria electoral se incorporen partidos nuevos, aconsejo a los franquistas que hagan lo propio y concurran a los próximos comicios, así por las buenas, sin complejos y sin incomodas coaliciones, y para que el electorado no tengan problemas a la hora de identificarles propongo que el partido se denomine FFF (Franco, Franco, Franco). 

Si los de FFF ganasen las elecciones se acabarían todos los problemas que hoy nos tienen sin dormir. En poco tiempo, en meses, ya no tendriamos que molestarnos en ir a votar, tampoco tendríamos que soportar interminables campañas electorales, solo tendríamos que ir de vez en cuando a la Plaza de Oriente a mostrar nuestra inquebrantable adhesión al nuevo Caudillo, que, ¿porqué no?, debería ser alguno de los nietos de Franco, sin duda los mejores portadores de los valores de su abuelo.

Con FFF en el gobierno podemos estar seguros de que los canales de TV quedarían reducidos a dos o tres, todos estatales por supuesto, y los diarios volverían a recuperar el esplendor de los Arriba, Ya y ABC de la dictadura. En tan solo un consejo de ministros se acabaría con la inmigración, con las leyes de igualdad, con el Estatuto de los Trabajadores, con UGT y con CC.OO...y con esos centenares de partidos politicos repartidos `por toda España. Nuestros jóvenes encontrarian su futuro al hacer el Servicio Militar y nuestras Fuerzas Armadas y Cuerpos de Seguridad convocarían decenas de miles de plazas. El sector de la construcción experimentaría un nuevo auge gracias a la construcción de cárceles, comisarías,  pantanos, cuarteles y residencias para el Opus Dei. Los colegios estarían todos en manos de la Iglesia Católica. Las caballerizas de la policía nacional verían llenas sus instalaciones de nuevos equinos para ser destinados a la vigilancia de las universidades. Se acabarían las huelgas. Volvería la pena de muerte. La Seat relanzaría el 600 como la versión española del coche del pueblo. Las mujeres se quedarían en sus casas, siempre a las órdenes de sus padres o maridos y volvería eso de "la maté porque era mía". La violencia de género quedaría legalizada.  Los homosexuales llenarían las cárceles. Los niños se podrían comprar en las maternidades. Volvería el Instituto Nacional de Industria (INI) para nacionalizar todas las empresas estratégicas. Billy el Niño sería nombrado director de la nueva Brigada Político Social y se reinstauraría el Tribunal de Orden Publico, los politicos independentistas serían encarcelados y condenados a muerte... y tantas otras cosas más.

En definitiva, España y todos los españoles gozariamos de un gobierno estable, eso que al parecer ahora se antoja tan imposible como deseado e imprescindible. La Democracia Orgánica de 1942 volvería y lo solucionaría todo. 

Estar seguros de que FFF obtendría un buen resultado en las urnas. Los españoles somos así. Ya lo acuñaron los franquistas allá por 1963 : "Spain is different".

Todo lo que "volvería" debería hacernos pensar en lo que tenemos y actuar para al menos no perderlo. No olvidemos que ha sido la izquierda el motor de los cambios. No olviden los lideres de los partidos politicos de izquierda que la desunión, su fragmentación, es la principal arma de la derecha para hacerse con el poder. Solo una cosa más, me niego a reconocer al actual PSOE como un partido de izquierda, por algo será. 


Salud y República.



Benito Sacaluga











20 de septiembre de 2019

SI GANASE LA DERECHA



El chulo de la pista
Imagen: ctxt / la boca del logo 14/09/2019
Dice Pedro Sánchez que un gobierno de coalición con Unidas Podemos le quitaría el sueño. Lo que no dice es que su "sueño" es gobernar sin más ataduras que las que le exigen y  exigirán los poderes económicos. .

Traicionar a la izquierda nunca ha dado buenos resultados, venga la traición de donde venga. Desde hace tiempo la izquierda está harta de ir por la vida con un brazo atado a la espalda, sobre todo aquellos votantes del PSOE cuya ideología e ideas están asentadas en los principios socialistas, pero que, a pesar de  las muchas evidencias que lo desaconsejan, siguen apoyando a un partido que repudia sin rubor a aquellas otras  formaciones cuyos objetivos principales son la justicia social y la igualdad, en definitiva crear una sociedad en la cual exista una igualdad política, social y económica de todas las personas, esto último es el fin primero del socialismo con mayúsculas, unos principios situados en el extremo contrario de la deriva liberal que está adoptando este PSOE. Del PSOE y de su posición ante la República mejor ni hablamos.

La negativa de Sánchez a formar gobierno en coalición con Unidas Podemos nos ha llevado a nuevas elecciones generales. Ahora que ya el sueño de Sánchez no se ve interrumpido por la fracasada coalición sería lógico pensar que él y los suyos, su directiva, podrán dormir plácidamente, pero no es así. El PSOE ha abierto la caja de las esperanzas de las derechas, unas esperanzas de formar gobierno que son totalmente realizables. 

Las tres derechas (PP, C's y Vox) brindan en sus sedes por la oportunidad regalada. El Partido Popular lee la historia y propone una alianza (España Suma), un remedo de lo que en 1933 ya llevaron a cabo la derecha y los monárquicos, la nefasta Confederación Española de Derechas Autónomas (CEDA), responsable del Bienio Negro y de la Revolución de Octubre. Fijémonos que en aquellos tiempos la CEDA tenía enfrente a una izquierda fuerte, y en que hoy la pretendida coalición de derechas que propone el PP se enfrenta a una izquierda enfrentada y difusa.

En estos momentos Sánchez dormirá mal, tiene dos motivos para no poder pegar ojo, por un lado un posible resultado electoral que aumente significativamente el número de escaños de Unidas Podemos y sus confluencias, agravado por un estancamiento o retroceso del PSOE, y por otro lado unos resultados que den a la derecha la aritmética suficiente para formar gobierno. De darse cualquiera de los dos supuestos Sánchez debería dimitir de todos sus cargos y desaparecer de la vida política. Si no lo hace voluntariamente será su partido quién (otra vez) le pondrá delante el "finiquito", y Pedro Sánchez pasará a la historia como el presidente más inútil de la democracia y el más nocivo secretario general del PSOE desde su fundación. 

Para conciliar el sueño, Sánchez se acuesta pensando en el posible caudal de votos que va a cosechar de las filas de Ciudadanos, y hasta que los votantes de la izquierda real van a elegir la papeleta del PSOE o se van a abstener, al mismo tiempo que se niega a aceptar que parte de sus votantes, totalmente decepcionados, pueden dar su confianza a la izquierda. Sueños al fin y al cabo. 

Lo malo de todo esto, para las izquierdas y los españoles de a pié, es que Sánchez y su PSOE retomen ahora la propuesta que Felipe González, viendo agonizante al bipartidismo, hizo a M.Rajoy en 2014, una propuesta de gran coalición entre PP y PSOE, "para responder a lo que "España necesite en cada momento", propuesta que, paradojicamente, el expresidente lanzaba desde su despacho de consejero de Gas Natural.

Sánchez necesita un correctivo, y los trabajadores españoles siguen necesitando que sus derechos se vean reconocidos e incrementados, para conseguirlo y evitar que la derecha, el capital y la iglesia retomen el poder, para evitar una nueva CEDA, hay que llenar las urnas con las papeletas de los partidos de izquierda y no volver a dejarse engañar por ese PSOE irreconocible que hoy desde Moncloa se dedica a hacer sus cuentas dejando las de los españoles en un cajón.

Salud y República


Benito Sacaluga.


9 de septiembre de 2019

EL PSOE Y LOS ROJOS




Imagen: generador de memes.com
Corría el mes de enero de 1939, el traidor y golpista Casado (Coronel Segismundo Casado López), recibe del cuartel general de Franco, a través de los quintacolumnistas de Madrid, una serie de "ofertas" en base a una rendición  inmediata de la República. 

Días más tarde, el cinco de febrero, Franco reconsidera sus concesiones y hace entrega de una nueva misiva:
"Tenéis la guerra totalmente perdida. Es criminal toda prolongación de la resistencia. La España Nacional exige la rendición incondicional del ejército rojo"
Lo que pasó después todos lo sabemos, o deberíamos saberlo. Unamos a esto las declaraciones de Julian Besteiro del 15 de noviembre de 1938 ante la Comisión Ejecutiva del PSOE:
"La guerra ha estado inspirada, dirigida y fomentada por los comunistas"…. "si la guerra se ganara, España sería comunista".

Os preguntareis a que viene ahora lo anterior, pues bien, empiezo por el final: La palabras de Besteiro, aparte de una barbaridad sin fundamento alguno, son una confirmación más del enfrentamiento ancestral que existe entre el PSOE y los comunistas, motivo por el cual el partido de Ferraz no quiere ni oír hablar de un gobierno de coalición con Unidas Podemos. Lo que le ofreció en julio pasado no fue más que un farol, como el de Franco a Casado. No me recordéis lo del Frente Popular del 36, aquello fue una coalición electoral de 17 partidos y además estaba dirigida por el líder de los republicanos de izquierda, por Manuel Azaña.

Lo de Franco y Casado me ha venido a la cabeza ante la posición de fuerza del PSOE, exigiendo, si exigiendo, a Unidas Podemos la rendición total bajo la supuesta amenaza de que de repetirse las elecciones UP vería reducida de forma contundente su representación en el Congreso; una rendición sin condiciones, por mucho que el programa de gobierno que el PSOE ha puesto encima de la mesa pueda parecer algo más que una trampa. 

En esta situación Pablo Iglesias lo tiene más fácil que Pedro Sánchez, solo tiene que consultar a sus bases sobre si se acepta la rendición, Pedro Sánchez solo consultará a su gurú Iván Redondo sobre la decisión a tomar, mientras que por la noche le pone velas a los santos y santas para que Albert Rivera le llame y le diga que le quiere. Allá él y allá ellos.



Benito Sacaluga.






22 de agosto de 2019

VAYAMOS A ELECCIONES




A estas alturas de la movida, después casi cuatro meses desde que el PSOE ganara las últimas generales, seguimos sin Gobierno gracias a que Pedro Sánchez se niega a aceptar, sin justificarlo debidamente, las propuestas que Unidas Podemos le pone encima de la mesa para votar favorablemente en su investidura como presidente de este peculiar país, un país que nunca se quedará paralizado por la ausencia de un Jefe del Estado, el cargo es hereditario, cosas de esta imperfecta democracia en la que vivimos, pero que lleva más de un año sin un presidente de Gobierno electo.

Los súbditos ya hemos votado, pero los políticos, con la colaboración inane del impuesto Jefe del Estado, juegan con nuestros votos en aras de intereses partidistas, esa es la realidad.  Ver y oír a los representantes de los partidos políticos es algo parecido a los repartos de territorios entre mafiosos que tantas veces hemos visto en las películas sobre mafias y demás sucedáneos. En esta ocasión Sánchez y los suyos no están dispuestos a ceder ni un solo centímetro de sus "territorios", y como mucho verían bien una especie de acuerdo sobre como llevar el negocio. Patético.

Está claro que en España lo que mola es el bipartidismo, ocho años tú y ocho años yo para hacer lo que nos venga en gana, siempre al dictado de los intereses económicos. Ahora que tanto PP como PSOE ya no pueden conseguir mayorías absolutas, ambos se afanan en buscar "socios" sin tener en cuenta sus ideologías y sus proyectos, lo importante es acceder al poder, luego ya veremos, al fin y al cabo los que pagaremos el pato seremos los de siempre, también aquellos que han votado a unos y a otros. 

Nadie duda, y el que lo haga lo hace con  la boca chica, que Sánchez estaría encantado con el apoyo de Ciudadanos. Una sola llamada de Rivera a la Moncloa provocaría el descorche de varias cajas de botellas de cava. Social demócratas y liberales juntos y de la mano, mientras la verdadera izquierda vuelve a ser nuevamente condenada al pataleo.

Lo curioso, y a la vez insoportable de este asunto es que los ciudadanos y ciudadanas de izquierda, de la verdadera izquierda, no den un golpe encima de la mesa y se acabe de una vez con esta situación. Movilizarse es la solución. Son necesarias una nuevas elecciones.

Una nuevas elecciones en las que los votantes de izquierda, también los de aquellos que siendo votantes del PSOE están viendo la verdadera cara del partido, consigan que las urnas den mayoría a la izquierda, y de paso le digan al PSOE que con los ideales no se juega, tampoco con las ideas y mucho menos con los votos.


Benito Sacaluga


24 de junio de 2019

MUNICIPALIZACIÓN DE LA VIVIENDA





Todas las poblaciones españolas están siendo afectadas desde hace tiempo por la incontrolada subida de los precios de los alquileres, tanto de viviendas como de locales de negocio. Desde luego no es un problema exclusivamente nuestro, afecta a medio mundo. Grandes compañías inmobiliarias y fondos de inversión multinacionales vienen efectuando compras masivas de inmuebles, bien para dedicarlos al alquiler o bien a la especulación pura y dura, actuaciones que no solo se permiten, sino que son vistas con buenos ojos por los gobiernos de turno, siempre a las órdenes del gran capital, de esos "mercados" todopoderosos a los que se invocaba al inicio de la última crisis económica. Por otro lado, y paralelamente, los propietarios independientes de viviendas y locales se han apuntado entusiastamente a las subidas de precios. Unos precios que parecen no encontrar un límite, olvidándose por los politicos que estamos hablando de un bien de primera necesidad como es la vivienda. 

El problema viene de antiguo. La memoria se pierde intentando recordar desde cuando existe... y a cuando se remontan las promesas de los gobiernos para poner solución a un problema tan grave y que a tantos ciudadanos afecta. El caso es que nada se ha hecho y vamos a peor.


Descartando mi frágil memoria acudo a las hemerotecas. No sin sorpresa encuentro un editorial publicado en el diario madrileño "La Libertad" el 18 de agosto de 1936. Hacía justo un mes desde que, tras el golpe militar fallido, se iniciase la sublevación militar contra el Gobierno de la República. España estaba en guerra, en una guerra de la que nadie esperaba su larga duración y menos aún su resultado. Se combatía en los frentes y las ciudades se defendían de los asedios. Sin embargo, el espíritu reformista de la República y, sobre todo, sus planes para con la población más humilde seguían vivos, así lo ponía de manifiesto el citado editorial que reproduzco a continuación:

MUNICIPALIZACIÓN DE LA VIVIENDA
No basta con una disposición impuesta por las circunstancias para abaratar temporalmente el alquiler de las casas de vecindad. Es preciso una honda transformación en el régimen de la riqueza urbana para que la baratura de la vivienda alcance a todos y sea permanente.
Nos parece muy bien lo que el Gobierno ha hecho para beneficiar da momento a los vecinos de modesta condición económica. Mejor nos parecería — repetidamente lo hemos dicho — la inmediata aparición en la “Gaceta” de un nuevo decreto complementario del publicado el día 2 para la rebaja en un 50 por 100 del precio de alquiler de los pisos que no renten más de 200 pesetas mensuales. Urge esa disposición, en virtud de la cual llegue el beneficio de la rebaja a vecinos pobres, que, sin embargo, se ven obligados, por exigencias de su profesión. Se ven obligados a pagar 250 o 300 pesetas por arrendamiento de tienda o vivienda, y se subsane el gran error de gravar al pequeño propietario, al extremo de sumirle en la miseria y de dejar intactos los considerables intereses de los caseros ricos.
Pero después de rectificados errores, que el deseo plausible de precipitar el beneficio al vecindario de las clases populares explica y justifica, es indispensable estudiar y llevar a la práctica cuanto antes una transformación de la riqueza urbana, ventajosa para todos los alquiladores y lo menos lesiva posible para los propietarios.
Para nosotros, el régimen más racional y de más rápida y fácil realización es el de municipalizar la vivienda. A grandes rasgos expondremos sus ventajas y nos referiremos a su implantación para que los técnicos recojan y estudien la idea y nuestro Ayuntamiento la tome en consideración.
Se trata, desde luego, de un asunto de gran volumen y extraordinaria importancia, para el desarrollo del cual habría que empezar por establecer un Banco municipal, encargado de la compra de todas las fincas urbanas de la ciudad, de su administración, de las futuras construcciones, etc. Este Banco tendría como capital inicial el que representa el conjunto de las fianzas de los inquilinos.
Las fincas serían adquiridas por el valor que constase en la última escritura de compra, con lo que si hubiese ocultaciones, y en muchos casos es muy posible que las haya, el propietario defraudador sufriría un justo castigo por su turbio proceder. Para la adquisición se emitiría un papel cotizable en Bolsa, a la par, y representativo del capital correspondiente a cada propietario, que cobraría un interés prudencial, desde luego mucho menor que el obtenido con los altos alquileres a costa de los arrendadores. Este papel sería también entregado al Banco Hipotecario,  librando así a las fincas de hipotecas, y considerando a aquel, en la parte que le correspondiera, como uno de tantos propietarios. 
La municipalización de la vivienda, así planteada, traería consigo la creación de una burocracia que resolvería en gran parte la precaria situación de la clase media, brindándole empleos de los que hoy carece, el abaratamiento de todos los alquileres, ya que con ella terminaría el abuso, en muchos casos indignante, de la propiedad particular y la desaparición del antipático impuesto del inquilinato. 
Municipalizada la vivienda, en poder del Ayuntamiento toda la riqueza urbana, los servicios de las casa serían municipales, naturalmente: los administradores, los porteros, que tendrían una autoridad delegada y constituirían una guardia de tipo urbano, muy conveniente como auxiliar de la policía gubernativa.
A estas ventajas se unirían las de la construcción de casas económicas e higiénicas, bien por el Ayuntamiento o por iniciativa particular, por medio de préstamos del Banco municipal y para adquisición del papel negociable y devengador de intereses.
El ensayo de la municipalización, que bien planteado y dirigido no podría fracasar, habría de hacerse en Madrid y en otras grandes capitales, para después extenderlo a la provincia y a la región. Estas revoluciones y otras no menos hondas las está reclamando la abandonada economía nacional desde la implantación de la República. Ya es hora de que se haga.

Por supuesto cabe entender que el Plan anterior sería de aplicación a las viviendas destinadas al alquiler, y que en nada afectaría a aquellas propiedad de sus moradores.

No hace falta decir que ese plan de municipalización, tal y como se planteó en 1936, hoy sería ¿inviable?... pero desde luego da ideas, muy buenas ideas. 



Benito Sacaluga.







  

2 de junio de 2019

JUAN CARLOS SE JUBILA





Imagen: lloyy.blogspot.com
En pleno debate sobre el futuro de las pensiones, el rey emérito nos ha dado a todos un magistral ejemplo para conseguir la sostenibilidad del sistema: se jubila voluntariamente a los 81 años. Ya ves, yo pensaba que esperaría un par de años más para que su edad al jubilarse coincidiese con la de su mentor, con la de Franco, al fin y al cabo el dictador fué como un padre para él, proporcionandole una corona y un trono, regalos que siempre vinieron bien a los borbones desde que, allá por 1700, al muy francés Felipe de Borbón, Duque de Anjou, le incrustaran en la testa la corona de España.

Nuestro Juan Carlos fue escrupulosamente educado en los Principios Fundamentales del Movimiento Nacional, o sea del franquismo.  Como alumno aventajado aceptó de muy buen grado todo lo que la dictadura le exigía, incluso que para reinar se obligase a su padre a una abdicación vergonzante. Por España, todo por España. 

Al ser proclamado príncipe heredero del trono de España, Juan Carlos fue llevado a las Cortes, y en presencia de Franco, los suyos y los Evangelios, juró lealtad a Franco y fidelidad a los Principios del Movimiento Nacional y demás Leyes Fundamentales del Reino. Por la Corona, todo por la Corona.

La verdad es que a Juan Carlos le decepcionó un poco haber jurado tanta lealtad y amor por el dictador, cuando lo hizo pensaba que su futuro sería otro, pero bueno, una corona es una corona. Así se lo confesó a Sabino Fernández Campo (exjefe de la Casa del Rey) cuando gobernaba Adolfo Suárez: “Yo aquí ni toco bola ni pinto nada. Y la verdad es que yo creía que iba a ser como Franco, pero en Rey.”  (1)

Siendo príncipe pasó su vida de la mejor manera posible. Hasta se casó con la hija primogénita de un rey griego, una prima tercera suya. Una prima que renunció a sus derechos al trono griego e incluso a su religión, ya que siendo fervorosa practicante de la Ortodoxia griega hubo de convertirse al Catolicismo por imposición del dictador español. Por amor, todo por amor.

Cuando el dictador se fue al Valle, Juan Carlos se fue a las Cortes y todos los franquistas, con sus chaquetas blancas y sus camisas azules, le aclamaron como rey de España. Por el Franquismo, todo por el Franquismo.

Luego vino eso llamado Transición, con intento de golpe de estado incluido. Un golpe de estado que Juan Carlos aprovechó para erigirse como salvador de la democracia. Un golpe de estado confuso en cuanto a sus promotores, y cuya verdad quedará tan enterrada como la que atañe al asesinato de Kennedy. Quizás con un buen resultado Juan Carlos habría conseguido "tocar bola, pintar mucho y ser como Franco", que es lo que de verdad ansiaba, corona incluida.

Desde entonces buena vida, de la mejor, distracciones sin fin, lujos, riqueza, cortesanas de medio pelo, cacerías, regatas, sky, amistades peligrosas... y un discurso al año. Toda una vida dedicada a España, y al trabajo bien hecho.

Ahora dice que ya no puede más, que quiere vivir su vida, lo poco que le queda de ella, dedicado a hacer lo que le de la gana y sin tener que dar explicaciones a nadie.

Cualquier día nos enteraremos de que ha fallecido, será entonces el momento de sus alabanzas, de las que le brindarán los monárquicos y los "juancarlistas", junto con todos los politicos a los que se les de un minuto de cámara... El ABC triplicará su tirada. España se pondrá de luto, los republicanos españoles no.


Benito Sacaluga





(1) La gran desmemoria. Pilar Urbano.




21 de mayo de 2019

VOTEMOS REPÚBLICA EN LAS EUROPEAS




En las próximas elecciones europeas del 26 de mayo hay 54 puestos reservados para España en la Eurocámara, los españoles tenemos que decidir quién los ocupará. Ante esta convocatoria los republicanos tenemos una oportunidad por mucho tiempo deseada, ver a los defensores del republicanismo español sentados ante los ojos de toda la Unión Europea y, por supuesto, con voz y voto.

Al contrario que en España, en Europa una República como forma de estado no se ve ni con temor ni con ignorante desprecio, y podemos asegurar que el resto de países de la Unión defenderán, o al menos no cortocircuitarán, la reinstauración en España de una República, tal y como existía antes del brutal golpe de estado de 1936, una operación militar que a la postre nos llevó a una guerra y a 40 años de dictadura, y que fue el germen de la restauración monárquica en nuestro país.

La tan aludida Transición incluyó la aceptación de la monarquía como forma de estado, suponiendo además la integración de los franquistas en el nuevo sistema, junto con todos los privilegios por ellos adquiridos durante la dictadura...y ahí siguen. A cambio de estas inmensas cesiones se nos proporcionó un sistema democrático imperfecto, en el que, entre otros defectos asumidos, se nos privó a los ciudadanos de la libre elección del jefe del estado. Así las cosas la jefatura del estado en nuestro país, en base a las atribuciones que la CE78 le otorga, es un simple objeto inútil al pueblo, pero muy valioso para sus cortesanos y un muro contra las libertades y la igualdad. 

Desde 1939 hasta nuestros días los republicanos españoles han seguido luchando para recuperar las libertades y derechos que un estado basado en la justicia social, la libertad y la igualdad representa. Los largos años de dictadura y consecuente denostación del republicanismo han impedido avanzar en el camino hacia una nueva República. Desde 1978 los partidos politicos, salvo muy escasas y puntuales excepciones, han vuelto la espalda al republicanismo, solo las asociaciones y partidos republicanos han seguido golpeando la puerta de la verdadera libertad y a la vista está que sin éxito.

Ahora existe un nueva puerta a la que llamar y esa puerta está en la Eurocámara, en el Parlamento Europeo. Si esa puerta se abre los republicanos españoles habremos conseguido que la nave republicana navegue de nuevo y con viento favorable, el viaje será largo y dificultoso, pero se habrá iniciado y finalmente se alcanzará buen puerto.

Hagamos entre todos que esa puerta europea se abra, la forma de conseguirlo es votar República en las elecciones del 26 de mayo. Alternativa Republicana (ALTER) presenta su candidatura en estas elecciones, su lema es "Construir la República desde Europa", confiemos en ellos y depositemos su papeleta en las urnas.

Salud y República


Benito Sacaluga

20 de marzo de 2019

AZNAR, EL 34 Y EL 1-O



Imagen: El Jueves
Aznar y Casado, Casado y Aznar, demostrando cada día su interés por manipular la historia, uno desde su carrera hacia la Moncloa con el apoyo de la extrema derecha y el otro moviendo los hilos para que su delfín lo consiga, que a efectos prácticos sería, más o menos, como si lo lograra el mismo.

Aznar, en su presentación del libro sobre el radical Alejandro Lerroux, de título "Lerroux. La república liberal", editado por FAES, o sea sobre un tema que podría encuadrarse como perteneciente a la Memoria Histórica, se contradice a si mismo y suelta lo siguiente:
"Hay quienes no quieren superar el pasado, sino que por el contrario quieren recrearlo. Quieren ganar 80 años después guerras que los españoles ya no libran, con estigmas que ya no reconocen y con un relato de división y descrédito"
Lo que viene a poner de manifiesto la clase de "pasado" y "memoria" que Aznar reivindica y también la que no quiere recordar. El gran líder de las guerras en las que nunca participó, se remonta a lo ocurrido hace 85 años para dar su particular opinión sobre el proceso que se sigue en el Tribunal Supremo sobre el 1-O catalán. Y lo hace retorciendo lo ocurrido en España el seis de octubre de 1934, cuando Lluis Companys, líder de ERC, proclamó la República Catalana ante la ocupación del Gobierno central por la CEDA, y tras conocer el anuncio del gobierno de Lerroux de declarar el estado de guerra en toda España. 

Una proclamación que fue sofocada por el ejército y que además supuso la suspensión indefinida de la Autonomía catalana, propuesta por la CEDA y aprobada en Ley del 14/12/1934. La CEDA consideró insuficiente la suspensión indefinida y exigió la derogación del Estatuto de Autonomía de Cataluña. Entre otras medidas tomadas, la Generalitat fue sustituida por un Consejo de la Generalidad designado por el Gobierno y con un presidente denominado gobernador general de Cataluña, puesto que recayó en un militar que ya ejercía como presidente accidental de la Generalitat desde el día posterior a la proclamación llevada a cabo por Companys. Se clausuró el Parlamento de Cataluña y alrededor de cien ayuntamientos fueron disueltos siendo sustituidos por comisiones gestoras integradas por políticos de derechas, Bien, esto es lo que pasó, y parece que es lo que el PP, C's y Vox pretenden que vuelva a pasar. Esa y no otra es la solución que hoy proponen sobre el asunto catalán, la misma que se adoptó en 1934, a esto si que lo llamo yo ser conservadores.

Al igual que se está haciendo hoy en el juicio de 1-O, Companys y sus colaboradores fueron acusados de rebelión y juzgados. Entonces resultaron todos condenados a treinta años de reclusión mayor e inhabilitación absoluta. Companys y dos de sus consejeros fueron trasladado al penal de El Puerto de Santa María (Cádiz), en tanto que el resto de consejeros eran internados en la cárcel de Cartagena. Unas condenas que hoy aplaudirían PP, C's y Vox si se aplicasen a los que están siendo juzgados en el Supremo, e incluso les parecerian escasas.

Aprovecha Aznar para recordarnos que los líderes independentistas fueron indultados cuando la izquierda recuperó el Gobierno, advirtiendo del peligro de que un gobierno del PSOE haga mañana lo mismo con Junqueras y compañía, que los indulte, así lo explicita:
"....la campaña de indultos ya se hizo en el 34 con los antecesores de los que se sientan en el banquillo del Tribunal Supremo"
Efectivamente los líderes catalanes fueron indultados. Indultos que llegaron en 1936 tras la victoria en las urnas del Frente Popular y multitudinarias manifestaciones por toda Cataluña. Los indultos llegaron de la mano del gobierno que Azaña presidía, mediante la aprobación de un decreto de amnistía por la Diputación Permanente de las Cortes.

Lo que no nos dice este nuevo "Guerrero del Antifaz" que es Aznar, es lo que se hizo con estos politicos catalanes tan solo dos años después. Llevada a efecto la sublevación militar contra la República de 1936, tuvieron que irse al exilio al igual que decenas de miles de catalanes. Con la II GM en marcha y París ya en manos de los nazis, Ramón Serrano Súñer, ministro de la Gobernación, envió a Francia al secretario general de la Dirección General de Seguridad, con el objetivo de localizar a los dirigentes republicanos que aún estaban en Francia, conseguir su captura y entrega a España. Gracias a la documentación incautada, que el 8 de agosto las autoridades de la zona de ocupación alemana recibieron de España, con una lista de 800 nombres para su detención y entrega a las autoridades franquistas, el 13 de agosto agentes alemanes de la Gestapo detuvieron a Companys en una casa de La Baule-les-Pins, junto a Nantes, y lo entregaron a la dictadura franquista el 29 de agosto de 1940.

Tras ser torturado, en un juicio sumarísimo, a lo franquista, Companys fue considerado culpable de "Adhesión a la rebelión", y tras pocas horas de juicio Companys fue condenado a muerte, siendo fusilado al alba del día siguiente.

Volviendo a la charla de Aznar y al panorama que sus discípulos nos ofrecen, podemos observar las  coincidencias entre lo que hicieron Lerroux y la CEDA en 1934 y lo que la derecha española quiere hacer hoy:

  1. Aznar y los suyos quieren emular a la CEDA de 1934, suspender indefinidamente la Autonomía catalana y sustituirla por una gestora a ser posible dirigida por un militar.
  2. Aznar y los suyos quieren impedir a toda costa que Sánchez siga el camino de Azaña e indulte a los politicos catalanes.
  3. Si finalmente se lleva a cabo el indulto y Aznar y los suyos llegan al poder, pondrán en marcha la operación que Franco aplicó a Companys, como ya no existe en España la pena de muerte para personas físicas, según ellos mismos han manifestado aplicarán la "pena de muerte" a los partidos independentistas, los ilegalizaran, y además también a todos los de ideología marxista.

Al margen de lo anterior, y recordando que lo dicho por Aznar es durante su presentación de un libro sobre el radical Alejandro Lerroux, solo decir que dicho politico se exilió a Portugal un día antes de iniciarse la Guerra de España, país desde donde mostró inequívocamente su inquebrantable adhesión al "Caudillo" y a la sublevación militar.

Aznar, Casado, Rivera, Abascal... de buen grado derogarían la actual Ley de la Memoria Histórica, eso si, para sustituirla por su particular ley en defensa del franquismo, ya lo ha dejado caer Casado, la marioneta de Aznar, anunciando la derogación de la LMH, para ser sustituida por una ley de la Concordia, desde luego redactada por franquistas, negacionistas y revisionistas de corto y medio pelo. De momento en Andalucía ya están en ello, tal y como les ha exigido Vox.



Salud y República.


Benito Sacaluga



17 de marzo de 2019

LA IZQUIERDA SIEMPRE CONTRA EL FASCISMO



El pasado año 2018 la extrema derecha volvió a conseguir representación parlamentaria, concretamente en la Junta de Andalucía. Los partidos representantes de la derecha, Partido Popular y C's, se apresuraron a firmar pactos con la extrema derecha de Vox, unos pactos que garantizaron el acceso a la presidencia del gobierno de Andalucía del partido más corrupto de la historia de este país, del Partido Popular, de un partido que tiene sus raíces en el franquismo. Los tres partidos han sacado tajada, se han repartido Presidencia, Vicepresidencia, Consejerías y Comisiones Parlamentarias. Muy llamativo, y vergonzoso además de una provocación, resulta que Vox presida la comisión del Parlamento andaluz que se ocupa de la Memoria Histórica. 

Imagen: El Plural
En vísperas de unas próximas elecciones generales, tanto PP como C's, han adoptado estrategias parecidas, ambas encaminadas a no perder votos frente a Vox. Hacerlo no les ha costado ningún trabajo, esa ideología está latente en sus genes. Para ello el PP se ha desprovisto de su careta y muestra su versión más extrema, acercándose a los postulados de los fundadores del partido. C's acude a la radicalización de su discurso patrio, a su particular defensa de la permanencia de Cataluña en el estado español, a esa "Una, Grande y Libre" que el franquismo utilizaba como expresión de sus deseos para España. Con estos actores poco cuesta aventurar que estamos peligrosamente cerca de un nuevo Gobierno central compuesto por un tripartito de derechas radicales, de un gobierno que ya sufrió España.  En 1933 los republicanos de izquierda y los socialistas fueron derrotados en las urnas por una colación de las derechas (CEDA), lo que vino a continuación fue el Bienio Negro, dos años de contrarreformas destinadas a aniquilar los avances sociales llevados a cabo por los gobiernos de la II República desde 1931 hasta 1933. Añadamos la Revolución de 1934, añadamos que durante ese bienio se formaron ocho gobiernos con cuatro presidente distintos, el último de ellos presidido por un "centrista".

Al final del bienio la izquierda se unió y el Frente Popular ganó las elecciones generales, a los pocos meses la derecha, la oligarquía, la iglesia y el ejército acabaron con la democracia, lo que vino después todos lo sabemos.

Repasando papelotes me he topado con un artículo publicado en el semanario "La Armada", órgano oficial de los marinos de la República, publicado el 19 de marzo de 1937; en él se pide la unidad frente al fascismo. Hoy, a poco más de un mes para que se celebren elecciones generales, bueno sería que los líderes politicos de la izquierda entendieran que, a groso modo y adaptado a nuestro tiempo, ese artículo vuelve a estar de actualidad hoy, a punto de cumplirse 82 años desde su publicación, y entiendan y acepten que la unidad es la única forma de vencer a ese absolutismo que la derecha pretende implantar.

Os dejo con el artículo, el cual reproduzco textualmente:

Artículo publicado en el semanario La Armada el 19 de marzo de 1937. 
Al escribir estas líneas no pretendo hacer un bello artículo, pero sí llevaros al convencimiento de la necesidad de seguir una política antifascista. 
Política antifascista en la Marina no quiere decir que olvidemos nuestros ideales políticos, pues esos sentimientos han echado profundas raíces en nosotros y no se pueden arrancar ni nadie debe pretenderlo. Nosotros los militares también somos hombres, y como tales, tenemos un cerebro que nos permite pensar y elegir la política que nos parezca más justa y hasta incluso exponerla libremente. 
Los militares tenemos el deber, como antifascistas que somos, de ser POLÍTICOS, y quien crea lo contrario comete un gran error que puede costar caro a la República que defendemos, pues si los gobernantes anteriores hubieran permitido a los soldados y marinos la libertad de pensar, no hubiera sido posible la traición tan grande de que ha sido víctima nuestra República.  
Pero hoy, debido al doloroso drama que asola a nuestra Patria, tenemos que luchar todos unidos en un solo ideal, sin que esto signifique cambiar el rumbo que políticamente nos habíamos trazado. Nuestra política actual debe ser la antifascista; es decir, la misma del Gobierno del Frente Popular, teniendo en cuenta de que forman parte del Gobierno elementos republicanos, anarquistas, socialistas y comunistas, que son hombres que nos están enseñando cuál es el camino de la victoria. Y este camino tenemos que recorrerlo unidos en un solo pensamiento: GANAR LA GUERRA, APLASTAR AL FASCISMO. 
Esta política antifascista tiene sus consignas y todos debemos acogerlas con agrado, porque nos las dan nuestros dirigentes desde los más altos puestos del Estado y todas van encaminadas a señalarnos el camino más corto hacia la victoria. No nos deben parecer duras, porque somos jóvenes y nos sonríe un porvenir lleno de felicidad, si sabemos seguir las normas que nos señalan estos hombres desde el Gobierno. 
El pueblo nos ha confiado unas máquinas  de guerra que se llaman barcos, y debemos hacer todo lo posible para que estas armas den el mayor rendimiento a la causa del pueblo, que es la nuestra propia. ¿De qué forma se consigue esto?: Trabajando más y mejor, siendo disciplinados. Esta disciplina no nos debe parecer humillante y tenemos que observarla de una forma rigurosa, sin regateos y con el mayor agrado, porque es en nuestro propio provecho, ya que estamos firmemente convencidos de que las guerras se ganan a costa de este sacrificio. 
Una vez conseguida la tan deseada como merecida victoria, entonces el pueblo soberano elegirá libremente la política por que se ha de seguir. Mientras tanto, nosotros, fieles al compromiso contraído con el pueblo, seguiremos luchando unidos como un solo hombre contra LOS ENEMIGOS DE LA CLASE TRABAJADORA, CONTRA LOS ENEMIGOS DE LA VERDADERA ESPAÑA. 
Republicanos, anarquistas, comunistas y socialistas, todos luchamos por la República democrática, y una prueba de ello nos la da el que todos hacemos la guerra al fascismo bajo una misma bandera, bajo la BANDERA DEL FRENTE POPULAR, por la cual han derramado su sangre los mejores hijos de España.  Cartagena, l9-3-1937. José Moreno Mesa.

Salud y República.

Benito Sacaluga






7 de marzo de 2019

MARINOS DE LA KRIEGSMARINE NAZI EN EL CALLEJERO DEL ARSENAL DE FERROL



Pedro Fernández Martín
con uniforme de la Kriegsmarine
Berlín 1942
Con buen rumbo, aunque con viento de proa, está en marcha una iniciativa de "Militares Antifranquistas", encaminada a eliminar del callejero del Arsenal de Ferrol (A Coruña) los nombres de responsables directos o indirectos de la masacre de ciudadanos civiles y militares inocentes, llevada a cabo durante los años 1936 a 1939, y posteriores de la dictadura franquista.

Entre los nombres a eliminar se encuentra el del almirante Pedro Fernández Martín, uno de los principales  valedores del golpe de estado y sublevación contra la República (1936) que dio lugar a la Guerra de España. Dicha participación en el golpe y sublevación son por si solo más que suficientes para que su nombre sea eliminado del callejero del arsenal ferrolano.

Durante el transcurso de la guerra los destinos y misiones encomendadas a Fernández Martín fueron irrelevantes, acabando la misma con el titulo otorgado de capitán de corbeta. Fue a partir de 1939 cuando Fernández Martín relanzó su carrera hasta alcanzar el grado de Almirante, un logro que mucho tiene que ver con su participación en la II Guerra Mundial como miembro de la Kriegsmarine nazi (1), tal y como más adelante detallo.

Pedro Fernández Martín nace en 1898, en Jerez de la Frontera (Cádiz). En 1914 ingresa en la Escuela Naval Militar. Cumplidos los estudios pasa por diversos destinos, ninguno en buques principales. En 1929, se le de da licencia para viajar a Lieja (Bélgica) y  cursar estudios en el Instituto Montefiore, adscrito a la Universidad de Lieja, donde obtiene el título de Ingeniero Electricista.

A su vuelta a España vuelve a pasar por diversos destinos, uno de ellos al mando del cañonero "Canovas del Castillo", cargo que ya no ocupa en julio de 1936. El 18 de julio de 1936 el "Canovas del Castillo" se encuentra en Cádiz, comandado por el capitán de corbeta Luis Lellemand Mechado. La dotación del cañonero intenta mantenerse fiel a la República y detiene a los oficiales del buque partidarios de la sublevación. Aguantan casi cuatro días defendiéndose de los ataques de las fuerzas sublevadas, finalmente se rinden el 22 de julio. La dotación es apresada y diez de sus miembros son condenados a muerte.

Iniciada la sublevación franquista Fernández Martín es destinado al destructor "Velasco", posteriormente  al crucero auxiliar  "Ciudad de Alicante", ("Infante Don Juan" hasta 1931), un buque de pasajeros propiedad de la Compañía Trasmediterránea, de 82,23 metros de eslora y 2.900 toneladas de desplazamiento en carga, incautado y militarizado por los franquistas y armado en Matagorda (Cádiz) con un cañón de 120 mm y dos de 100 mm. 

La guerra termina y Fernández Martín es ascendido a capitán de fragata y puesto al mando del destructor "Almirante Valdés".

Nos encontramos ya con los nazis invadiendo Europa y con Franco al frente de la dictadura en España. La marina sublevada en 1936 y ahora vencedora, pone en marcha un ambicioso proyecto naval, y lo hacen en una España donde el hambre y la miseria recorren cada uno de sus rincones. Al faraónico proyecto se le denomina "Programa Naval del 39", un plan que alberga la intención de convertir a la Armada española en una de las mejores del mundo. Lo malo del plan es que España no puede llevarlo a cabo por si sola, la industria nacional está desmantelada. Así las cosas, el franquismo busca en el exterior la ayuda necesaria, tanto tecnológica como económica. Europa está en guerra contra el fascismo y Franco solo es escuchado por Hitler y tímidamente por Mussolini que finalmente se aparta. Se ponen en marcha negociaciones con los alemanes, se hacen cesiones increíbles ante los nazis, hasta se les llegan a ofrecer los astilleros españoles para la construcción de sus submarinos a cambio de asesoramiento tecnológico. 

Llega la primavera de 1940 y el coronel del Cuerpo de Ingenieros de la Armada Juan Antonio Suanzes Fernandez negocia con su buen amigo el Gran Almirante Erich Raeder, llegando a ciertos aunque mínimos acuerdos, completamente alejados del gran proyecto naval franquista. Se consigue información y planos sobre submarinos, dragaminas y lanchas torpederas. El general de la Rocha consigue que la Kriegsmarine autorice la firma de acuerdos para la compra de armamento naval a la Rheinmetall Borsig o para la cesión de tecnología de lanchas rápidas S-38. Ante esta situación, y de cara a un futuro próximo, se hace necesaria la formación de los marinos españoles para poder integrarse en las dotaciones de las nuevas unidades a construir. La Armada alemana autoriza el envío de personal español a la Alemania nazi para realizar cursos y prácticas en sus unidades de guerra. Es aquí donde regresamos a la carrera militar de Pedro Fernández Martín.

Pedro Fernandez Martín, ya como capitán de navío, viaja a Alemania al frente del primer grupo de españoles con destino a unidades de la Kriegsmarine nazi. Permanece algún tiempo en Alemania.  En la segunda quincena de noviembre de 1942 pasa a integrarse en los buques alemanes que operan en el Báltico oriental. Prestó servicio en diferentes flotillas de guerra, participando en numerosas operaciones de minado, contraminado, patrulla antisubmarina, protección de convoyes, etc. Estuvo en el Báltico hasta enero de 1943. De allí paso por diversas unidades de la Kriegsmarine entre las que destacan el crucero "Admiral Scheer", un "viejo conocido" de los españoles por su intensa participación en el bloqueo del Mediterráneo a favor de los franquistas, y muy especialmente por el bombardeo que llevó a cabo sobre la población civil de Almería el 31 de mayo de 1937 junto con cuatro destructores alemanes.

Acabado su periplo con los nazis, Fernández Martín vuelve a España y obtiene ascensos muy relevantes, su carrera se dispara. Asciende a contralmirante, es nombrado jefe de la División Naval del Mediterráneo. Más tarde es nombrado Comandante General del Arsenal de Cartagena (Murcia). De Cartagena pasa a Palma de Mallorca, ostentando el cargo de Jefe de la Base Naval. Ascendido finalmente a almirante es nombrado Capitán General del Departamento Marítimo de Ferrol, motivo por el cual intuyo da nombre a una de las calles del arsenal ferrolano. Es Ferrol su último destino, fallece en 1962.

Parece incontestable que Fernández Martín no puede dar nombre a ninguna calle, pues ¿Cuales son los méritos que avalan tal distinción?. ¿Quizás quebrantar su juramento de lealtad a la República Española y levantarse en armas contra ella?, ¿ Prestar servicio en la fuerzas navales nazis durante la II Guerra Mundial? ¿Formar parte importante de la Armada franquista, colaborando así de forma clara al mantenimiento de la dictadura en España?

Yo desde aquí me pregunto: ¿Que argumentos puede esgrimir la Armada, y en particular el mando del Arsenal de Ferrol, para negarse a retirar su nombre del callejero?


Benito Sacaluga



(1) La Kriegsmarine fue la armada del III Reich entre 1935 y 1945. Era una de las tres ramas de la Wehrmacht, las fuerzas armadas unificadas de la Alemania nazi.


Fuentes del periplo alemán: 

Karl H. Guderian. Mundo.S.G.M


26 de febrero de 2019

LA MUERTE DE LOS GENERALES REPUBLICANOS






General Domingo Batet Mestre.
Fusilado por los golpistas.
Cuando Franco puso en marcha el golpe de estado militar contra el Gobierno de la República Española, lo hizo sin saber exactamente como iban a reaccionar los generales españoles, se puso en contacto con todos para reclamar su apoyo al golpe. Franco se llevó una desagradable sorpresa, una reacción no esperada de los generales, que Franco solventó de forma rápida con el asesinato sin contemplaciones de sus compañeros de armas contrarios a la sublevación.

(1) En ese momento, Julio de 1936, España contaba con ocho Capitanías Generales, cada una bajo el mando de un Capitán General, de ellos solo uno apoyó a Franco. De los 21 generales de división del Ejército, solo se sublevaron cuatro. En relación con los generales de brigada, 59 en total, 42 se mantuvieron fieles a la República, solo se sublevaron 17.  El comandante en jefe de la Aviación se negó a la sublevación. En la Guardia Civil había 6 generales, todos ellos se mantuvieron fieles al Gobierno. En total, de los 95 generales en activo en julio de 1936 se sublevaron 22 de ellos, un 23 %. Parece obvio que está tremenda falta de adhesión al golpista hizo fracasar el golpe de estado. Un fracaso que Franco "solucionó" iniciando una guerra contra la República y contra el pueblo republicano.

El 18 de julio Franco, por aquel entonces comandante militar de las Islas Canarias, dió orden de apresar y encarcelar al general de división Agustín Gómez Morato, comandante general del Ejército de Marruecos, inmediatamente Franco se nombró asimismo para ocupar esa comandancia general. Al mismo tiempo los generales golpistas Mola, Saliquet y Queipo de Llano se encargaron de purgar a aquellos mandos del Ejército que no se adhirieron a la rebelión.

En la misma fecha  Mola se proclamó jefe de la VI Región Militar (Burgos) previo fusilamiento del general Domingo Batet Maestre. Saliquet fusila al general de división Nicolás Molero Lobo y ocupa su puesto al frente de la VII Región Militar (Valladolid). Queipo de Llano encarcela a José Fernandez Villa Abrille, capitán general de la II Región Militar (Sevilla) y ocupa su puesto. En Galicia, VIII Región Militar, su capitán general, Enrique Salcedo Molinuevo, es fusilado. En Granada se fusila al gobernador militar, general Miguel Campins. En Zaragoza se fusila al general Núñez Prado, en Coruña al general Caridad Pita. En Sevilla se fusila al general Mena Zueco. En Salamanca al general Gómez Caminero. En Melilla fusilan al general Romerales...todos los generales que no consiguieron abandonar a tiempo el territorio controlado por los golpistas fueron fusilados o encarcelados. Después de esta sangrienta purga, Franco se apresuró a presentarse ante el país como el único jefe de los ejércitos. 

Ante la limitación de los efectivos militares de la península que apoyaron el golpe, Franco acudió al Ejercito de Marruecos para dominar la situación, convirtiendo a éste en decisivo. Un ejército que contaba con cinco unidades de fuerzas regulares indígenas y la Legión, en la que una tercera parte de sus efectivos eran extranjeros, en total 20.000 hombres. En octubre del 36 Franco dispone que se aumenten considerablemente los sueldos a las tropas regulares, mercenarias y extranjeras procedentes de Äfrica en agradecimiento a su adhesión al ya denominado "Movimiento". Al mismo tiempo, el 19 de julio, Franco concede al gran visir de Tetuán, Sidi Ahmed El Ganma, la Cruz Laureada de San Fernando. Se expresaba así oficialmente el reconocimiento para con aquellos que habían constituido la fuerza de choque inicial y decisiva. En efecto, Franco pudo hacer la guerra gracias a esas tropas antes de recibir la ayuda de Hitler y Mussolini. Este lamentable cúmulo de circunstancias internacionales y la sangrienta matanza de generales, jefes y oficiales del Ejército español, fieles a la república y asesinados en el curso de aquella triste jornada, constituyen lo que los vencedores denominaron y siguen llamando el "espíritu del 18 de julio".



Benito Sacaluga.



(1) Fuente: Artículo de Antonio Alonso Baño, ministro de la República en el exilio. Publicado en Le Monde el 20 de julio de 1971.









22 de febrero de 2019

EL VATICANO Y LOS DICTADORES



Pío XI y Benito Mussolini
En primer lugar me gustaría que no se confundiera catolicismo con cristianismo, al menos desde una perspectiva intelectual. 

Parece que el Vaticano tiene una de las llaves del cerrojo que impide la exhumación de los restos de Franco, algo que solo se puede entender desde la óptica de una sumisión voluntaria a los preceptos fundamentalistas de un estado no democrático, tal y como lo es el Vaticano.

Dicen que la Iglesia Católica quiere apartarse, lavar su imagen. Una imagen salpicada de mucha sangre republicana y de mucha represión, a causa de su apoyo incondicional y su colaboración con Franco, primero desde el inicio y desarrollo de la Guerra de España y después durante los largos años de dictadura. Conviene no olvidar lo que fue y significó el nacionalcatolicismo español. Dicen que la IC quiere mantenerse al margen, pero ello es imposible, más aún si, como está haciendo, sigue celebrando misas por la memoria de Franco a lo largo y ancho de la geografía española, al mismo tiempo que se niega a retirar de sus iglesias la simbología franquista, tanto en forma de cruces como de placas conmemorativas e inscripciones.

También es imposible que nos hagan olvidar que si el Estado Vaticano existe es gracias a un dictador fascista, a Benito Mussolini, quién en 1929, siendo Papa Pío XI, rubricó los Pactos de Letrán, unos acuerdos entre Italia y la Iglesia que otorgaron el carácter de Estado soberano a la porción territorial de Roma ocupada físicamente por la Santa Sede. El Pacto incluía un Concordato por el que, entre otras cuestiones relevantes, Mussolini prohibió al clero tomar parte en la política. Es evidente y cierto que si el Vaticano existe hoy como Estado independiente y soberano es gracias a un dictador.

El Vaticano nos escribe diciendo que no se opone a la exhumación de Franco, al mismo tiempo que recomienda al Prior del Valle que haga lo mismo. Una misiva que ya ha sido convertida en muy discutible y apta para la negativa a su cumplimiento por parte del Prior y de la Conferencia Episcopal Española.

Si lo que la Iglesia quiere es que olvidemos su pasado fascista y franquista, bueno sería que al igual que el cardenal Gomá, en representación de todos los obispos españoles, escribió a los obispos de todo el mundo pidiendo colaboración con los ejércitos de Franco. Una carta que vino precedida por otra enviada al cardenal Pacelli tras entrevistarse Gomá con Franco en 1937 en la que se puede leer:
...que, toda vez que el Episcopado español está en su totalidad y sin reservas al lado del general Franco y a favor del Movimiento, publique un escrito que, dirigido al episcopado de todo el mundo, con ruego de que procure su reproducción en la prensa católica, pueda llegar a poner la verdad en su punto, haciendo a un mismo tiempo obra patriótica y depuración histórica, que podría redundar en gran bien para la causa católica de todo el mundo.
bueno sería, digo, que el Vaticano, el Papa en persona, escribiera a los obispos españoles y al falangista Prior emplazándoles a todos de forma firme y contundente a colaborar en todo lo que sea necesario para que el dictador salga cuanto antes de la Basílica del Valle, más aún si tenemos en cuenta que dicha Basílica es propiedad exclusiva del Estado Español. Ante el problema de la exhumación no vale lavarse las manos como hizo Poncio Pilatos, máxime si tenemos en cuenta lo que la equidistancia del prefecto de Judea supuso.

Está claro, la Iglesia no puede olvidar los gloriosos tiempos del nacionalcatolicismo, quizás por que tampoco puede olvidar lo que la democracia republicana dispuso para ella en el Art. 26 de su Constitución de 1931, en el que a la Iglesia se le quitaban sus ancestrales privilegios, que no su existencia ni el ejercicio de sus cultos, labor doctrinal y apostólica.

En cuanto al Tribunal Supremo, tal y como anda su prestigio, solo le faltaría fallar a favor de la familia del genocida e impedir el traslado de sus restos. Si esto llega a suceder, tal y como diría mi madre, "apaga y vámonos".


Salud y República


Benito Sacaluga






18 de febrero de 2019

EL FRANQUISMO ACUDE A LA JUSTICIA



Luis F.Utrera-Molina, Franco y José Utrera-Molina.
(Imagen: El Español)
Está claro que los errores se pagan tarde o temprano. La Transición salvó de todo tipo de responsabilidades al franquismo y a los franquistas de ayer y de hoy. No es ya el momento de juzgar, ni siquiera de discutir, las decisiones que se tomaron hace tantos años. Nos queda muy lejos aquella Ley de Amnistía de 1977, se hizo a cambio de democracia, dicen.  Han pasado ni más ni menos que 42 años y hoy solo cabe el recurso del pataleo, lo que si está claro es que fue un lamentable error que se pone de manifiesto y aumenta cada día que pasa.

Pasaron treinta años desde 1977, y en 2007 volvimos a cometer otro error, éste no fue otro que aprobar una Ley, la 52/2007, por todos conocida como la Ley de la Memoria Histórica que nació incompleta, acomplejada. Una Ley apoyada por PSOE, Izquierda Unida, el Partido Nacionalista Vasco y Bloque Nacionalista Galego con la oposición frontal de Partido Popular. Hoy en día a la pretensión de anular dicha Ley se unen Ciudadanos y Vox, y lo hacen al mismo tiempo que demuestran una total falta de respeto a las victimas de la guerra y de la dictadura, incluso ofendiéndolas públicamente sin ningún rubor.

En estas, once años más tarde, el Congreso de los Diputados aprueba la exhumación  de los restos del dictador. La derecha se abstiene en las votaciones, poniendose hipocritamente de perfil una vez más, ello les da los votos de los franquistas, que son legión; si por ellos fuera el dictador podría seguir en su Valle hasta el fin de los tiempos, esa es la realidad que no se atreven a reconocer públicamente desde su corrupta sede de Genova,13.

Los nietos del dictador, herederos de una extraordinaria fortuna, conseguida a hierro y sangre durante 40 años, se oponen al traslado de los inmundos restos de su abuelo. Acuden a la Iglesia, a los franquistas...y a la Justicia para impedir la exhumación.  El Gobierno de España sigue trabajando para cumplir con el mandato del Congreso. Los nietos de Franco, sabiendo que el Gobierno se opondrá, proponen que, de llevarse a cabo la exhumación, la momia del general se deposite en el centro de Madrid, en la catedral de La Almudena, junto al Palacio Real, en una sepultura que les pertenece, sin duda adquirida con los bienes procedentes de la rapiña del dictador. De no ser así amenazan con llevar el asunto al Tribunal Supremo...y lo harán, sin duda, los franquistas están acostumbrados a torcer voluntades aunque, como es el caso, la voluntad provenga de todo un Congreso de los Diputados en el que está depositada la soberanía nacional.

Cabe la posibilidad de que el TS paralice cautelarmente la exhumación, y hasta la de que, en su día, la prohíba en sentencia firme. También cabe la posibilidad de que, en el caso de que la derecha vuelva al Gobierno, se impulse la anulación del Decreto Ley que instrumenta el traslado de los restos del  genocida. Partido Popular, C's y Vox lo harán posible en el Congreso.

Basta ya !!!. Los herederos de Franco no merecen ser oídos en un tribunal de justicia defendiendo a ultranza a un asesino de masas. Es irracional. Pero amigos, el franquismo sigue vivo. La defensa de los nietos está encomendada al hijo de un ministro franquista, un ministro que tras la muerte de Carrero Blanco se convirtió en ministro-secretario general del Movimiento en el Gobierno de Arias Navarro. Y que una vez murió Franco, se incorporó a la Alianza Popular de Manuel Fraga, fue candidato al Senado por Málaga.y miembro de la Fundación Francisco Franco. Sin duda su hijo, Felipe Utrera-Molina, que así se llama el abogado de los Franco, dispondrá de una buena lista de contactos, tanto en el ámbito politico como en el judicial y el ejército. Un abogado franquista hermano de la esposa de Alberto Ruíz-Gallardón, exministro de Justicia y exalcalde de Madrid, todo por el Partido Popular.

Por si la influencia de Utrera-Molina fuese poco, la Fundación Francisco Franco ha pedido a su equipo jurídico, encabezado por el ex magistrado de la Audiencia Nacional Santiago Milans del Bosch, sobrino del excapitán general de la III Región Militar y uno de los militares que perpetró el Golpe de Estado del 23F, que ponga en marcha las medidas legales y judiciales necesarias para frenar los planes anunciados por el Gobierno. En la actualidad, Santiago Milans del Bosch también ejerce la defensa del ex ministro del Partido Popular Eduardo Zaplana, imputado por los presuntos delitos de malversación, blanqueo de capitales, cohecho y prevaricación. (1) .

Aunque solo fuese para evitar que la derecha y los Franco consigan sus propósitos, y aunque en muchos casos haya que hacerlo con la nariz tapada, en las próximas Generales los votos de los demócratas han de ir para la izquierda. Luego, una vez exhumado el asesino, bueno sería empezar a trabajar para la derogación de la Ley de Amnistía de 1977, aunque solo fuese para que la fortuna de los franquistas, especialmente la de los nietos del dictador, amasada con la sangre y hacienda de muchos españoles, volviera a sus legítimos propietarios o al erario público.

Democracia y dictadura no pueden convivir...pero en España está sucediendo.


Salud y República.


Benito Sacaluga.





(1) El Español (13/02/2019)


     




14 de febrero de 2019

LA LLAVE CATALANA



Pujol y Aznar en 1996
La memoria se pierde intentando recordar el número de veces que los partidos catalanes han sido clave para la aprobación de los Presupuestos Generales. Partido Popular y PSOE les han ofrecido de todo para conseguir su apoyo a las cuentas. CiU no solo daba su apoyo a cambio de "la pela", que fueron muchas, también obtenía importantes concesiones en lo que atañe al autogobierno catalán.

Recordemos aquí el llamado "Pacto del Majestic",  un pacto entre CiU y el PP de Aznar firmado en 1996 y en el que Aznar, a cambio del apoyo de CiU para ser investido presidente del Gobierno, concedió un nuevo sistema de financiación para Cataluña, además de importantes transferencias de competencias a la Generalitat, como la justicia, la educación, la sanidad o el empleo. Así las cosas, y al mismo tiempo, Pujol se paseaba altanero y confiado moviendo impunemente la red que le proporcionaba, a él y a su clan, multimillonarios beneficios económicos. Todos el mundo lo sabía, lo de las cesiones y lo de la corrupción del clan, pero nadie decía nada, mucho menos acusar al Gobierno de turno de colaboracionista en las pretensiones independentistas de los catalanes o de alta traición como ahora se hace. Si en 1996 para los catalanes la pela era la pela y la independencia un objetivo casi lírico, ahora la pela parece no importar y se sacrifica en aras de un independentismo cada día más fuerte y arraigado, arrastrando en su sacrificio al resto de los españoles al negarse a apoyar unos Presupuestos Generales esperanzadores para los que más ayuda necesitan.

Argumentan en PP y C's, y lo hacen a gritos, que España no puede ser rehén de los independentistas, y lo hacen olvidando que siempre lo hemos sido en mayor o menor medida, tanto de Cataluña como del País Vasco....y lo hacen sabiendo que siempre les van a necesitar salvo que se hagan dueños y señores de una mayoría absoluta en el Congreso, una mayoría absoluta en la que se cambiarán las tornas y tanto los catalanes y vascos como el resto de los españoles pasaremos a ser rehenes de un poder tendente al absolutismo, tal y como lo será si la extrema derecha se convierte en socio necesario.

Es cierto que algo hemos avanzado, hoy no se ha enviado a Barcelona a un general Batet, tal y como se hizo en 1934, para sofocar y rendir a los independentistas, hoy los métodos han cambiado, sin embargo los líderes catalanes están en prisión, como lo estuvieron en 1934, y en lugar del ejército se tirará de un controvertido articulo de la Constitución para intervenir por completo la Comunidad Autónoma y despojarla de todas sus atribuciones como tal. La historia se repite con nuevo y obligado atrezzo.

Esto tiene que acabar, de seguir así mucho me temo que las posibles ventajas de conservar la unidad  territorial de España a toda costa no le convenga a nadie y menos aún a la democracia. Ayer hemos visto como el cerrilismo interesado de la derecha junto con el afán independentista catalán han tumbado unos Presupuestos Generales más que aceptables en lo social y en lo equitativo, cercenando al tiempo toda posibilidad de continuidad del PSOE en el Gobierno. No olvidemos que ha sido el PSOE quien desde el Gobierno ha puesto en marcha un plan de diálogo con la Cataluña independentista, un plan que de gobernar la derecha no se volverá a ver en muchos años. Un plan y una negociaciones que son, sin ninguna duda, la única forma de reducir a mínimos las ansias independentistas, no de sus partidarios más radicales, pero si del pueblo catalán en su conjunto, que en definitiva es quién decide.

La izquierda ha de plantar cara a lo que viene, y lo que viene es una mayoría absoluta de la derecha sustentada por el apoyo de la extrema derecha, de ser así veremos como las exigencias de los catalanes quedan en nada comparadas con las que Vox pondrá encima de la mesa para la investidura de un nuevo Gobierno primero y para la gobernabilidad después.

Sean cuando sean las próximas elecciones generales los votantes de la izquierda han de movilizarse al máximo desde ya. Bastaría con que cada votante de izquierda convenciera a un indeciso para que una coalición de izquierdas gobernase España. Se hizo en febrero de 1936 y se debe reeditar en 2019, es vital.


Salud y República.



Benito Sacaluga






8 de febrero de 2019

CUARENTA Y CUATRO AÑOS PERDIDOS



(Imagen: Canarias Semanal)
Corría el mes de marzo de 1933, España era una República y la izquierda política española se impuso la tarea de llevar a la práctica los valores republicanos más esenciales: Libertad, Justicia Social y Solidaridad. Solo hacía dos años que la monarquía había sido desterrada y los terratenientes y el clero veían como día a día mermaban sus ancestrales privilegios, al mismo tiempo y al mismo ritmo que crecían los derechos y expectativas de la clase proletaria, de esos españoles que no disponiendo de medios propios de producción han de vender su fuerza de trabajo a cambio de un salario. Se creaban escuelas e institutos, el exacerbado analfabetismo que existía en España iniciaba una línea descendente. España dejó de tener una religión oficial (catolicismo), la iglesia perdía privilegios y su influencia adoctrinadora perdía fuerza. El Ejército permanecía en sus cuarteles, expectante. La gran labor de construir un nuevo estado y un proyecto de país moderno y democrático estaba en marcha y, aunque lentamente, el proyecto iba tomando cuerpo de realidad, esperanzando a esas clases proletarias a las que antes me he referido, y lo hacia muy al pesar de la derecha política, una derecha que más que una legitima oposición lo que anhelaba era una completa involución. En ese mes de marzo nacía la Confederación Española de Derechas Autónomas (C.E.D.A), integrada por 19 partidos nacionales, todos de derechas y todos católicos.

Pero ¿quién o qué era la CEDA y que pretendía?. Ante la reciente aparición de Vox y Ciudadanos (C's) y la salida del armario del Partido Popular (PP), y sus verdaderos objetivos, puestos día a día de manifiesto, es imposible abstraerse de lo que fue la CEDA, de la gran similitud de ésta con los tres partidos politicos citados. El líder de la CEDA, Gil Robles, bebió de los medios de propaganda política de los nazis, para ello visitó en varias ocasiones la Alemania de Hitler, asistiendo a congresos del partido nazi. Su ideología, la declarada, se basaba en un exacerbado contrarreformismo de signo católico, el antiliberalismo político y el fundamentalismo moral. 

Gil Robles, definía a su partido, a la CEDA, como una organización nacida para proteger a la religión, la familia y la propiedad, con el propósito firme​ de dar a España una verdadera unidad, un nuevo espíritu. Para Gil Robles, y según lo por él declarado, "...la democracia no es un fin sino un medio para la conquista del nuevo Estado. Cuando llegue el momento, ya sea a través del parlamento, la eliminaremos" . En los mítines de la CEDA, organizados al más puro estilo fascista​ de la época, se anunciaba con pasión una marcha sobre Madrid para hacerse con el poder por la fuerza. 

No son pocos los historiadores que han calificado a la CEDA como una organización de inspiración fascista. En el parlamento español nunca dejaron de apoyar abiertamente a los regímenes​ fascistas de Italia y Alemania. Con ese discurso y esos planes, la CEDA, en coalición con varios partidos, entre ellos el monárquico Renovación Española, obtuvo 115 escaños en las elecciones de noviembre de 1933, lo que la convirtió en la primera fuerza política del Parlamento, aunque sin escaños ni apoyos suficientes para formar Gobierno. No pudo formar Gobierno, pero si formar parte del constituido por el radical Lerroux, tres miembros de la CEDA fueron nombrados ministros. Comenzaron las paralizaciones, cuando no anulaciones, de las políticas sociales y económicas emprendidas, el Bienio Negro se adueñó de España.  A los pocos meses vino la fracasada huelga revolucionaria de octubre de 1934, y al mismo tiempo, en Barcelona, el Gobierno de la Generalidad de Cataluña presidido por Lluís Companys, de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), proclama el Estado Catalán, también fracasado, y sus líderes acaban en prisión. 

La izquierda tuvo que esperar a febrero de 1936 para desbancar a la derecha del poder, y lo hizo ganando una elecciones generales, una victoria conseguida gracias a la unión de las fuerzas de izquierda en un frente común, en el denominado Frente Popular. La derecha no quiso digerir la derrota e hizo lo que mejor sabe hacer, llevar a cabo un golpe de estado con el apoyo de parte del Ejército y la Iglesia. Lo que vino después, aunque ya todo el mundo lo sepa quiero recordarlo aquí, fue una guerra de tres años seguida de 40 años de dictadura. 

Hoy y ahora, 85 años después, el panorama politico español da la sensación de ser un "remake" de lo sucedido en 1933/1934, una nueva versión actualizada y a color de lo que llevó a España a un desastre total, deberíamos preguntarnos seriamente las razones de esta involución.

Se está produciendo un resurgimiento de la extrema derecha y esta vez no se puede atribuir a la República. Ha bastado la caída del Partido Popular, no por sus políticas nefastas e injustas, ha sido simple y llanamente por su extendida e incalculable corrupción, lo mismo le sucedió a la monarquía de Alfonso XIII. Se proclamó la República, y antes de que se pudieran recoger los frutos las ilusiones de millones de españoles fueron cortadas de raíz por el sable de un general de infantería, un sable pagado y afilado por la derecha política.

Hemos perdido 44 años (desde 1975) sin pasar a la acción, situados en una especie de lirismo republicano de salón. La República esta hoy convertida en una especie de museo de lo que pudo ser y no fue. Ha dejado de ser una opción en la calle y en el mundo politico. Solo Cataluña la sueña en serio y lucha por ella, mientras tanto, y sin pausa desde 1975, la derecha mancilla y ataca al republicanismo exactamente igual que lo hizo desde 1931 hasta 1975. Volvemos al pasado, los que nos acusan de querer quebrar España son los que finalmente la quebrarán, para que vuelva a ser su España, esa especie de cortijo reservado para las élites, el ejército y la iglesia, un lugar usurpado al pueblo donde poder hacer y deshacer a su antojo, sin importarles lo más mínimo los derechos de los proletarios españoles.

Lo peor de todo es que los planes de la derecha se llevarán a cabo con los votos de las clases trabajadoras, por siempre engañadas desde púlpitos y tribunas y hoy desde los medios de comunicación que de forma escandalosamente mayoritaria están en manos de las élites financieras.

El próximo domingo se reunirán en la capital de España todos y cada uno de los partidos politicos y asociaciones que conforman la derecha reaccionaria y profascista. En la plaza de Colón de Madrid, a los pies de una bandera de 300 metros cuadrados, veremos a los jefes de C's, PP, Vox, España 2000, Falange Española de las Jons, Democracia Nacional, Alternativa Española, Hogar Social..., y a sus pies, a los de sus jefes, veremos a miles de españoles vitorear la propuesta de derrocamiento del actual presidente del Gobierno, cueste lo que cueste. La bandera de España, la de su España, la de esa España egoísta y rancia que desde siempre ha combatido hasta con las armas a la libertad, a la justicia social y a la igualdad, será su inútil máscara, todos sabemos (que ironía) quién y qué hay detrás de esa bandera.

Desde la muerte del dictador han pasado ya 44 años, y a pesar de ese casi medio siglo transcurrido no hemos sido capaces, no ya de reinstaurar la República, sino de ni tan siquiera conseguir que se haga justicia a los que por su defensa fueron asesinados, (para colmo vemos como en Andalucía la aplicación de la Ley de Memoria Histórica ha quedado en manos de un partido profascista), ni tan siquiera hemos sido capaces de mandar los restos de Franco y su familia a una isla desierta de coordenadas desconocidas, y después dinamitar ese museo de los horrores que es el Valle de los Caídos. No hemos sido capaces de nada ello, y como consecuencia de nuestro fracaso el germen del totalitarismo sigue vivo en nuestra sociedad, y reproduciéndose sin que nadie haga nada por impedirlo.

Ante este lúgubre panorama podemos hacer dos cosas, callar y quedarnos en casa en las próximas elecciones (ya lo hemos hecho en Andalucía), o unirnos y llenar las calles y las urnas de votos para los partidos de izquierda, unos partidos, los de la izquierda, donde hay poco que elegir si verdaderamente sabemos distinguir entre los que se autodenominan de izquierda y los que realmente lo son.


Salud y República.


Benito Sacaluga.